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Apoyo del Ayuntamiento de Cádiz a la EBC

El Ayuntamiento de Cádiz en el Pleno celebrado el 30/04/2021 ha aprobado una declaración institucional de apoyo a la Economía del Bien Común por unanimidad.

Previamente se había aprobado otra declaración por unanimidad de apoyo al mantenimiento de la planta de Airbus en Puerto Real. En defensa del empleo y de la actividad productiva existente. La primera un acto de solidaridad con trabajadores industriales de un término municipal colindante y a la defensiva. La segunda una apuesta ofensiva por la economía con futuro basada en valores de dignidad, solidaridad, justicia social, cooperación, sostenibilidad ecológica, transparencia y democracia participativa.

Esta Declaración institucional es un paso más dado por el Ayto. de Cádiz desde la anterior legislatura en la que firmó el Acuerdo de colaboración con la Asociación andaluza para el fomento de la EBC en septiembre de 2018. Ha cofinanciado dos cursos de verano de la Universidad de Cádiz sobre EBC y fue coorganizador de la Jornada de 30 de mayo de 2019, previa a la Asamblea anual de la Asociación federal de EBC celebrada en Cádiz.

Desde el grupo local (Campo de energía) de EBC Cádiz valoramos sobre todo el acto de generosidad del equipo de Gobierno del Ayto. de Cádiz y su alcalde José María González Santos (Kichi) que teniendo garantizada la mayoría en la votación, acceden a que sea una Declaración institucional para garantizar la unanimidad, dando un ejemplo de verdadero liderazgo hacia la ciudadanía en estos tiempos de crispación y polarización partidaria.

Esta unanimidad de todos los grupos municipales presentes en torno a la EBC demuestra el poder atractor del Bien Común en el territorio, imprescindible para avanzar en construir el futuro mejor, posible y urgente que necesitamos toda la Humanidad. Los que jamás apoyarán la EBC son los especuladores financieros internacionales; los que contaminan y destruyen la biodiversidad; los insolidarios que atentan contra la solidaridad y cohesión social; y los antidemocráticos.

El texto firmado había sido redactado como expuesto al Pleno para solicitar el voto de los ediles, por lo que es algo extenso para una Declaración institucional.

Aquí el texto completo de la Declaración institucional de apoyo a la EBC

Enlace al vídeo del Pleno

Fernando Moreno Bernal
Campo de Energía EBC Cádiz

Consume para ser feliz

Algo más que comprar y vender

Las nuevas necesidades de los consumidores, los novedosos formatos de comercio, la acelerada construcción de centros comerciales, la evolución demográfica, la conservación y recuperación del patrimonio comercial, la gentrificación de los cascos históricos…, todo esto, y más, nos fuerza, como Campo de Energía de Cádiz de la Economía del Bien Común, a realizar un detallado estudio que visualice ante la sociedad esta cuestión y se convierta en una propuesta concreta que formule soluciones basadas siempre en los principios del bien común. Propuesta, solución y bien común, que podría extenderse perfectamente a otros territorios con problemas muy parecidos.

Los modernos formatos de comercio parecen, además de diferentes, destructores, pervertidores y la ruina para cualquier otra propuesta comercial conocida hasta la fecha. Y es que, si nuestro escaso peculio lo dejamos en cualquier macro comercio de capital ajeno a nuestro territorio o en el producto barato y refulgente que nos ofrece la venta on line, sin tener una producción económica que permita la entrada de dinero, llegará un día, más pronto que tarde, en que veamos nuestro bolsillo vacío. ¿Qué haremos entonces? Porque la cosa parece clara: para poder gastar hay que ganarlo antes, ¿verdad? ¿O vamos a poner toda nuestra confianza en los subsidios eternos y en la engañosa propuesta de una renta básica?

Libro entero en PDF (266 páginas).

José Álvarez Portillo

 

Ciudad del Bien Común. Herramienta para el urbanismo sostenible, inclusivo y regenerador de Vida

1 Aquí y ahora. Espacio y tiempo. La solución a los problemas siempre está delimitada por estas dos coordenadas. No existen respuestas idóneas para todo lugar y tiempo en ninguna de las facetas del ser humano. Ni individual ni socialmente. La Economía del Bien Común tiene un enfoque holístico de abajo hacia arriba. El pensamiento económico dominante se ha desconectado de sus contextos cultural-ético, político-democrático y natural-ecológico. La EBC aspira a la reconciliación del pensamiento económico con sus contextosi. Aspira a crear las bases de un sistema social complejo viable en el tiempo que permita la supervivencia, cohesión y sostenibilidad de la existencia humana, fruto y parte de Gaia, la biosfera, la Vida con mayúsculas.

El contexto cultural-ético nos conecta con la identidad e historia de cada colectividad humana, de su identidad social como pueblo. Existe un sujeto social que ha evolucionado dando respuesta a su necesidad de supervivencia creando sociedad sobre determinados valores, que se manifiesta a lo largo de su historia mediante su patrimonio cultural y su idiosincrasia, como pueblo enraizado sobre un determinado territorio.

El contexto político-democrático nos conecta con una sociedad e instituciones dadas sobre una comunidad social asentada en un determinado territorio, que viene evolucionando en el tiempo.

El contexto natural-ecológico nos conecta directamente con el territorio sobre el que desarrollamos nuestra existencia. Un territorio que ha permitido sobrevivir durante generaciones nuestra sociedad dándonos los recursos necesarios, y con el que interactuamos, no siempre con sentido y en defensa del Bien Común.

Las políticas económicas neoliberalesii de la década de los ochenta y noventa, a través de la externalización y la deslocalización empresarial, desanclan la actividad empresarial de las sociedades y territorios para seguir creciendo, hasta alcanzar el grado de concentración en el que 147 empresas de capital riesgo controlaban directamente el 40% del PIB mundial, e indirectamente hasta el 85% de la actividad productiva del mundo en 2011iii. Desancle que ha llevado al vértigo y a la volatilidad a las sociedades haciéndole perder la identidad de pueblos y el sentido de la vida a las personas. La globalización ha llevado al sistema capitalista al umbral del colapso. El “capitalismo verde de las partes interesadas” es un último intento de volver a conectarse con sus raíces sociales y territoriales que le impidan esta excesiva volatilidad, desafección de la ciudadanía y el colapso del sistema. Globalización neoliberal gobernada desde el poder de las transnacionales, frente a democracia local fundamentada en una red de actores públicos, privados y sociales con el objetivo de anclar el empleo y satisfacción de necesidades sociales al territorio.

La civilización comienza con la agricultura y el asentamiento en aldeas. Con el urbanismo. Y sobre la base de la energía del fuego y la fuerza animal (ganadería) y humana (esclavitud) se comienza a desarrollar toda la complejidad económica, social y política-ideológica hasta llegar a la situación actual. A lo largo de la historia cambios en la energía, así como la tecnología utilizada en cada época han llevado a modificar las relaciones sociales y políticas. Y esta complejidad y cambios se reflejan evolutivamente en nuestro entorno urbano. Continúa siendo así en el sistema capitalista. En el siguiente cuadro se puede visualizar esta interrelación en las cuatro revoluciones industriales vividas en el sistema capitalista que afectan de forma ineluctable al crecimiento y desarrollo de diferentes tipos de ciudad.

Manuel Castells ya en 1995, en “La ciudad informacional. Tecnologías de la información, estructuración económica y el proceso urbano-regionali nos hablaba de la relación existente entre las nuevas tecnologías de la información y los procesos urbanos y regionales en el amplio contexto de la transformación histórica dentro de la cual emergen y se desarrollan dichas tecnologías. La ciudad informacional, que se desarrolla con gran fuerza a partir de 1997 con la generalización del uso de Internet, configura nuestra circunstancia y el medioambiente de nuestra actividad productiva, social y política. El cambio a un modelo de desarrollo informacional no conllevaba la caída del sistema capitalista. El futuro que nos anticipaba Castells, que es nuestra actualidad nacional e internacional, es el de una sociedad dual, en la que las diferencias entre grupos sociales se han hecho cada vez mayores, como Thomas Piketty ha demostrado ampliamente, y en la que el estado del bienestar ha perdido su papel redistribuidor. Una sociedad fragmentada socialmente a escala internacional, con diferencias entre países y entre grupos en el interior incluso de las naciones más desarrolladas. Este cambio en el modelo de desarrollo sin cambiar de paradigma (valores, motivaciones y objetivos esenciales de la sociedad) nos han traído a la “ciudad resiliente”. Las ciudades y territorios compiten entre sí para atraer las inversiones de las grandes corporaciones transnacionales, enfrentándose a la contaminación ambiental, agotamiento de recursos esenciales, desvertebración económica, desigualdad social y deslegitimación política.

Ahora, el momento en el que las ciudades adquieren un nuevo reconocimiento y responsabilidad, el municipalismo se ve obligado a garantizar la subsistencia de las personas y un mínimo de cohesión social, que permita resistir las crisis periódicas como la financiera de 2007/8 y la actual pandemia del COVID19 en 2020/21.

Es en el ámbito municipal sobre un determinado territorio donde desarrollamos nuestra vida en todas sus dimensiones. Abarca mucho más que las Administraciones locales y regionales, que no son sino las gestoras de los bienes comunes de sus correspondientes ámbitos territoriales, considerados en sentido amplio. No sólo infraestructuras y recursos básicos, ordenamiento del territorio y urbanismo; también patrimonio histórico e identidad social, cultura y democracia local.

El siguiente esquema nos muestra la complejidad y diversidad de temas al que se enfrenta las ciudades y áreas metropolitanas en la actual crisis sanitaria, medioambiental, económica, social y política:

Esta necesidad histórica, agravada con la pandemia del COVID19, tiene su reflejo institucional en La Nueva Agenda Urbana que fue aprobada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) celebrada en Quito (Ecuador) el 20 de octubre de 2016. La Asamblea General de las Naciones Unidas refrendó la Nueva Agenda Urbana el 23 de diciembre de 2016v. En ella se institucionaliza el Derecho a la ciudad. España traslada esta estrategia el 22 de febrero de 2019 con la Agenda Urbana Españolavi alineándola con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

La sociedad informacional parte del descubrimiento del microchip en 1971, pero no es hasta 1997, con el despliegue internacional de la red de Cisco Systemsvii y la generalización de Internet, cuando se acelera exponencialmente la innovación y el conocimiento hasta nuestros días, cuando se comienza a desvelar los misterios de la materia y de la Vida. En 2021 estamos en el umbral de un salto cualitativo en el conocimiento y la tecnología que nos exige su correspondiente salto en valores y ética social. La Economía del Bien Común surge como respuesta social a esta exigencia histórica junto a otras iniciativas repartidas por todo el mundo con idéntico fin. Hemos visto la necesidad de una visión holística y participativa de abajo hacia arriba con el principio de co-creación.

2 La EBC aspira a imaginar el funcionamiento futuro de la economía, sociedad y política superando los retos actuales a los que nos enfrentamos como Humanidad. Y no hay economía, sociedad ni política humana sin su dimensión territorial y urbana, escenario que refleja la complejidad social de cada momento histórico.

Ya no basta con resistir, es necesario transformar las urbes y áreas metropolitanas en regeneradoras de las fuentes de Vida natural y social. La Ciudad del Bien Común arranca del convencimiento de que la ciudad es un mecanismo formado por numerosos engranajes encadenados y que el Derecho a la Ciudad, ese que es capaz de garantizar una vida digna a toda la ciudadanía, auténtica protagonista y responsable de la construcción de esa ciudad, solo es posible si el mecanismo está perfectamente afinado. Para ello es necesario medir cuantitativa y cualitativamente cada uno de los engranajes mediante la Ciudad del Bien Común, construyendo la matriz CBC, sabiendo que el comportamiento de cualquiera de ellos afecta al conjunto. La Ciudad del Bien Común aspira a describir esta complejidad urbana en su totalidad e identificar los derechos de la ciudadanía como sus componentes principales. Los Derechos de la Ciudadanía configuran a la vez el núcleo y el objeto de la Ciudad del Bien Común, de la Ciudad. La Cohesión social es el resultado de la relación de toda la ciudadanía entre sí. La Sostenibilidad (ambiental, económica y social) es el resultado de la relación de toda la ciudadanía con su entorno. Estos tres campos, el Derecho, la Cohesión y la Sostenibilidad se pueden y se deben describir desde el ámbito Económico, desde el ámbito social y desde el ámbito espacial, reconociendo que las decisiones políticas son determinantes en el desarrollo de cada uno de los anteriores.

La Ciudad del Bien Común es una herramienta de diagnóstico, de predicción de resultados y de gestión para los responsables políticos. Nace de procesos de participación pública, de transparencia y de empoderamiento de la ciudadanía, cuyo ejercicio debe ser continuado para poder evaluar y comprobar sus resultados de forma permanente. Para su desarrollo es necesaria la confluencia de disciplinas como la sociología, la economía, el urbanismo, la geografía, las ciencias ambientales y las matemáticas, además del soporte tecnológico e informático.

La herramienta de la Ciudad del Bien Común se suma a la visión de Michael Batty en La nueva ciencia de las ciudadesviii, entendiendo la ciudad como un conjunto de redes, para lo cual es necesario comprender primero cómo funcionan los flujos económicos, sociales, demográficos, de ideas, de tráfico… Sólo a través de los flujos y las interacciones es posible entender cómo se transforma el territorio. Pero en nuestro caso, el objetivo del análisis de flujos se centra en los Derechos de la Ciudadanía.

La CBC amplía la gestión del Objetivo 11 de los ODS para lograr que las ciudades sean más inclusivas seguras, resilientes y sostenibles, La cobertura de los derechos de la ciudadanía es la principal función de las Administraciones Públicas como articuladoras de recursos. La CBC formula una estructura holística de relaciones y flujos urbanos, para evaluar cómo la Ciudad garantiza los derechos de su ciudadanía, y su repercusión sobre la convivencia social y la coexistencia con el medioambiente a lo largo del tiempo. Estos tres campos son el resultado de flujos entre los intereses económicos, sociales, políticos y espaciales, que son comunes a toda la ciudadanía. La ciudad funciona como un sistema cerrado, pero también como un sistema abierto, por lo que es necesario evaluar su capacidad de acogida y su potencial de crecimiento, así como su dimensión estratégica, logística y territorial en un mundo conectado globalmente. Con la tecnología disponible en la actualidad, la CBC analiza la correlación entre los indicadores del sistema urbano, específicos de cada territorio e identificados en procesos participativos, en un esfuerzo por superar la metodología tradicional de elaboración de indicadores urbanos.

La CBC describe la estructura de la ciudad y su comportamiento de forma estática y de forma dinámica, formulando las relaciones entre las actividades económicas, sociales, políticas y espaciales. En este sentido, su aplicación continuada en el tiempo supone una auditoría del grado de cumplimiento de los derechos de la ciudadanía, además de predecir el comportamiento futuro de la planificación estratégica urbana. Es, así mismo, una herramienta para evaluar el grado de inclusión y de sostenibilidad de las ciudades en el cumplimiento de los ODS. Es también una herramienta de Evaluación y Monitoreo del impacto social y ambiental de las inversiones y proyectos públicos y privados en la ciudad, así como de la idoneidad o carencias en la Estrategia y planeamiento de la ciudad. Es una herramienta que implica la complicidad y participación ciudadana y, por consiguiente, de empoderamiento social al permitir la evaluación consensuada de aspectos específicos de la ciudad. Incluye indicadores éticos que también definen la estructura y los flujos de la ciudad, y permiten la gestión inteligente de la ciudad utilizando la tecnología de Big Data con una finalidad ética, en un esfuerzo por el que la Ciudad Inteligente deja paso a la Ciudad Emotiva y regeneradora de las fuentes de Vida.

El Balance de la Ciudad del Bien Común (CBC) se representa como sigue:

3 La Ciudad del Bien Común y el Balance del Bien Común del Ayuntamiento son dos herramientas que se complementan. La primera se dirige al liderazgo y gestión de la ciudad desde los ayuntamientos, mientras que el BBC del ayuntamiento marca la coherencia de aplicarse a sí mismo los principios y valores que se requieren al conjunto de la ciudadanía. Objetivos, metodología y herramientas deben estar integradas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU orientan el liderazgo de los ayuntamientos en la gestión de la ciudad. Es la meta que colectivamente nos hemos dado el conjunto de la Humanidad, a cuyo alcance debemos contribuir desde nuestros territorios a través de las Corporaciones Locales.

La Ciudad del Bien Común colabora en el logro de estos ODS ya que se basa en los valores y metodología de la Economía del Bien Común planteados por Christian Felber, aplicados ahora sobre un determinado marco territorial, que puede ser un barrio, una ciudad, área metropolitana, comarca o provincia. El empoderamiento de la ciudadanía permite enfocar aquellos valores que la identifica y acceder a la información disponible más relevante y al mayor detalle posible, que posibilite la toma de decisiones eficaces. La matriz de la CBC permite contar con un verdadero Cuadro de Mando Integral para el diagnóstico de las necesidades, pronostica el devenir de las mismas, ayuda a formular la prescripción de medidas, incluyendo la asignación presupuestaria y evaluando también el impacto de las inversiones en cada uno de los sectores de actividad, para construir futuros alternativos y, en la medida en que se hagan públicos los resultados de los indicadores periódicamente, constituirá la mejor herramienta de transparencia y control de políticas públicas y rendición de cuentas del gobierno municipal ante su ciudadanía.

Para el liderazgo interno disponemos del Balance y Matriz del Bien Común del ayuntamiento con el que se complementa coherentemente la Ciudad del Bien Común. A través de ella la Corporación local utiliza su potencial como empresa tractora del municipio y el poder de su contratación pública como incentivador del cambio de modelo económico, social y político de la población que vive en su territorio, educando, capacitando y creando las condiciones para una verdadera democracia participativa.

Fernando Moreno Bernal
Fernando Visedo Manzanares
Campo de energía EBC Cádiz
Cádiz, a 26 de marzo de 2021

 

i Felber, Christian. Economía del Bien Común. Prólogo de Christian Felber edición española de 2015.
ii https://rebelion.org/la-globalizacion-como-nueva-configuracion-espacial-del-capitalismo/
iii http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/11/06/147-corporaciones-controlan-la-economia-del-mundo-occidental/
iv CASTELLS, Manuel. La ciudad informacional. Tecnologías de la información, estructuración económica y el proceso urbano-regional. Madrid: Alianza Editorial, 1995. http://www.ub.edu/geocrit/b3w-98.htm

v https://onuhabitat.org.mx/index.php/la-nueva-agenda-urbana-en-espanol
vi Agenda Urbana Española https://www.aue.gob.es/
vii https://es.wikipedia.org/wiki/Cisco_Systems
viii https://urbequity.com/ciencia-ciudades-michael-batty/

EL PUERTO DE CÁDIZ objeto de intervención sostenible

La sociedad civil organizada no puede permitirse esperar sin hacer nada a que le vengan con soluciones a sus problemas desde fuera. El futuro se construye. La participación social es una exigencia en un mundo en profunda transformación.

En la Bahía de Cádiz, territorio con graves problemas económicos y de empleo antes de la aparición de covid19, nos hemos organizado y coordinado 34 organizaciones sociales en la Plataforma en defensa del metal y la reindustrialización de la Bahía de Cádiz, para realizar propuestas en diez áreas diferentes de actividad, en las que entendemos existen potencialidades endógenas sin aprovechar. El presente Informe de propuestas El Puerto de Cádiz objeto de intervención sostenible, que puede verse integro aquí , es el primero que se presenta.

El Informe definitivo es fruto del debate y del consenso de mínimos. No es nuestro informe ni el de ninguna de las organizaciones participantes. Ha tenido que acudirse a resolver conflictos e intereses que confrontaban entre sí, especialmente intereses empresariales y sindicales con organizaciones ecologistas.

El grupo local (campo de energía) de EBC Cádiz ha estado representado por nuestro compañero José Álvarez Portillo. Un trabajo de meses que ha exigido tiempo, paciencia para intermediar, y mucho conocimiento fruto del estudio y experiencia vital de toda una vida, como empresario promotor del Centro comercial abierto del centro de Cádiz, directivo de la Cámara de Comercio y de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz durante años. Desde aquí queremos reconocerle y agradecerle su buen trabajo y dedicación en nombre de la Economía del Bien Común de Cádiz y Andalucía.

Cádiz, a 20 de marzo de 2021

Grupo Local EBC Cádiz

LOGICA: OTRO RUINOSO MAMOTRETO PARA INTENTAR RELANZAR EL FRACASADO PROYECTO DE LAS ALETAS

 

Una vez más, la Junta de Andalucía, se obstina en intentar convertir un apreciado y valioso Parque Natural, el de la Bahía de Cádiz, en otro Polígono Industrial ¡cómo si en la Bahía de Cádiz, lamentablemente, no contara con cementerios industriales abandonados que albergan estériles e infructuosos proyectos!

Dos sentencias condenatorias del Tribunal Supremo hicieron inviable el proyecto del macropolígono industrial en Las Aletas (Puerto Real), al invadir dominio público marítimo terrestre con actividades incompatibles. Esta fracasada y desafortunada intentona, ha conducido a “reinventar” el frustrado Proyecto, respetando esta vez el suelo protegido y ampliándolo con terrenos portuarios, polígonos industriales (Trocadero) y Zona Franca de Cádiz.

¿Tiene alguna lógica redundante el proyecto llamado Lógica? Ninguna, sólo el inexplicable empecinamiento en un modelo industrial periclitado y que no ha logrado sacar al tejido industrial de la Bahía de Cádiz del estancamiento y el desempleo.

Arrastramos tres proyectos de reindustrialización para la Bahía de Cádiz totalmente fracasados (la “Red Logística” camina en la misma línea):

  • Plan Reindus; promovido por el Ministerio de Industria (2008-2012). Más de 70 millones de euros de inversión, que fueron a parar a empresas que no existen o que no invirtieron en la Bahía de Cádiz.

  • Plan Bahía Competitiva, promovido por la Junta de Andalucía (2008), con un abanico de empresas fallidas o fraudulentas: Cádiz Solar, Visteon, Plasticur, Redelsur en Delphi…

  • Proyecto Bahía de Cádiz, promovido por la Diputación Provincial (2014), para la “identificación de oportunidades de ámbito tecnológico y de innovación para la reindustrialización de la Bahía”. 1,5 millones de los fondos FEDER y 400.000 euros de la Diputación para que Tecnalia, la EOI, Tecnotur y la Fueca no hayan sido capaces de vislumbrar esas “oportunidades” de desarrollo tecnológico. En cambio, la sociedad civil y sindical de Cádiz, apoyados por tres partidos políticos gaditanos y con la ayuda de más de 100 profesionales de la Comarca, si fueron capaces de elaborar un gratuito estudio, donde se ofrecían 123 Propuestas de creación de Empleo para la Bahía. A los que la Diputación, Junta de Andalucía y Gobierno Central, hicieron caso omiso.

En los proyectos que hemos podido analizar, presentados bajo el cobijo financiero del Plan Next Generation EU, hay también continuismo en muchas de las alternativas denunciadas, basadas más en gasto que en inversión productiva y sostenible.

LOGICA se dirige en la misma dirección. Es el reconocimiento implícito al propio fracaso de una entidad, el Consorcio Las Aletas, ahora en vías de disolución, que sin rendir cuentas ante nadie, sin rectificar lo que supuso un erróneo punto de partida, insiste una vez más en ofrecer una respuesta arcaica, ineficaz, caduca e inadecuada para abordar el cada día más urgente e inaplazable desafío: desarrollar una alternativa a este singular espacio y aprovechable recurso endógeno, basada en la sostenibilidad ambiental, social y económica, capaz de ofrecer un futuro diferente a las poblaciones que lo habitan, hoy sumidas en la precariedad, la desigualdad el desempleo y la pobreza.

Revestidas de ostentosas denominaciones, como laboratorio de inversión, parque tecnológico, plataforma logística…se insiste en unas propuestas estériles disfrazadas de competitividad, crecimiento y tecnología. Es clamorosa la falta de ambición, acierto y compromiso de todas las administraciones para cambiar la realidad socioeconómica de la Bahía de Cádiz. Es más de lo mismo, representará otra oportunidad perdida.

LOGICA, plantea insistir en los mismos y evidentes errores y fracasos de nuestra historia industrial reciente, vender, como innovación, una mera coordinación entre diferentes instituciones e instrumentos de gestión de las administraciones estatales y autonómicas: Ministerio de Hacienda, Junta de Andalucía, Autoridad Portuaria, Agencia Idea, Zona Franca, Red Logística de Andalucía…

El aprovechamiento de nuestros recursos endógenos y naturales, como son la recuperación de salinas artesanales, acuicultura extensiva de esteros, marisqueo social sostenible, pesca artesanal sostenible, cría de bivalvos, turismo de naturaleza, parque temático, investigación del patrimonio histórico y vitalización del patrimonio cultural, todas ellas compatibles con la protección como Dominio Público Marítimo Terrestre, quedan ignoradas. Y el compromiso del anterior Consorcio Las Aletas de “estudiar las medidas de protección ambiental más adecuadas para las marismas del rio San Pedro, incluyendo la posible ampliación del Parque Natural de la Bahía de Cádiz”, ni se menciona. Asimismo, el proyecto LOGICA mantiene expulsada a la sociedad civil de su diseño, participación, gestión y control.

La futura plataforma LOGICA, representa una iniciativa inútil, despilfarradora y que legará secuelas gravosas para nuestra Bahía. Se volverá a dilapidar dinero público bajo los intereses del modelo productivo neoliberal, al servicio del negocio y del lucro de sus agentes promotores, prolongando durante más años este sistema económico injusto, extractor de rentas y recursos y generador de desigualdad, precariedad, pobreza y deterioro medioambiental. Los gobiernos central y autonómico tienen el poder, pero no la razón. La sociedad civil puede y debe hacer que la parálisis y el estancamiento cambien.

Daniel López, Pedro Castilla y Juan Manuel Barrios

Colectivo LARS (Las Aletas Real y Sostenible)

21 de diciembre de 2020

Bien Común frente al Gran Reinicio del Foro Económico Mundial

El pasado 3 de junio de 2020 Klaus Schwab, Fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, presentó el lemai de la próxima conferencia a celebrar en enero de 2021. En su artículo, “Ahora es el momento de un gran reinicio”ii, parte del reconocimiento de la triple crisis sanitaria, económica/medioambiental y social que genera ansiedad y miedo generalizado en el mundo entero. Para enfrentarla, dice, es necesario cooperación y solidaridad internacional para conseguir el objetivo de “un gran reinicio del capitalismo” sobre la base de una profunda renovación económica y social basada sobre la educación, contratos sociales, condiciones laborales y un nuevo capitalismo verde “de las partes interesadas”, conseguido a través de la colaboración público/privada. La agenda de este gran reinicio tiene tres componentes esenciales:

1.-) Orientar los mercados a mejorar la distribución social mediante la coordinación fiscal y tributaria, nuevos acuerdos comerciales y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas”. La famosa Responsabilidad Social Corporativa.

2.-) Inversiones orientadas a objetivos comunes de igualdad y sostenibilidad. Utilizar los Fondos Públicos para promover infraestructura urbana verde e incentivar a las empresas a la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”.

3.-) Aprovechar la Cuarta Revolución Industrial “en pos del bien público” para hacer frente a desafíos sanitarios, sociales y medioambientales.

Concluye con la oportunidad que representa la pandemia del covid19 para reimaginar y reiniciar nuestro mundo forjando un futuro más sano, más equitativo y más próspero.

Vivimos en un mundo fracturado y desacopladoiii. El momento histórico de la bifurcación en medio del caos, donde emergen nuevas interrelaciones como la reciente Asociación Económica Integral Regional (RECP)iv firmada el pasado 15 de noviembre por 15 países liderada por China. Con sectores económicos entero en quiebra técnicav. Donde el liderazgo de países occidentales ha desaparecido, visualizado en el fracaso del último G20 y el abandono de Trump de la conferencia para ir a jugar al golfvi. Donde las consecuencias del deterioro medioambiental avanzan sin controlvii, marcando la contradicción principal de nuestro tiempoviii, a la que cualquier alternativa de futuro tiene que enfrentar y responder. Donde se requiere de la nueva utopíaix que aglutine la fuerza social necesaria para el nuevo horizonte de la Humanidad, compatible con los límites físicos del planeta y la justicia social.

En este momento crítico las tensiones entre las élites globalistasx, cuyo portavoz público es el propio Foro Económico Mundial (FEM) y las élites continentalistas, cuyo máximo exponente es Donald Trump que seguirá siendo presidente de EE UU hasta el próximo 20 de enero, se acrecientanxi. Además, el Gran Reinicio propuesto implica la remodelación del poder entre transnacionales, sectores económicos y zonas geográficas, por lo que la tensión intra-oligárquica es máxima, y puede abocar a decisiones temerarias de consecuencias incalculables, como la que estuvo a punto de tomar Trump de atacar abiertamente a Iránxii o la que se tomó de asesinar al científico nuclear iraníxiii. El futuro de la Humanidad está en juego, y pende de un hilo.

Es en este contexto en el que hay que analizar este nuevo intento de transformar este capitalismo agonizante, para poder seguir con la reproducción ampliada de capital, mientras avanzamos hacia el abismoxiv. Este lema de reiniciar el capitalismo suena muy parecido al de Sarkozy en 2009 de “refundar el capitalismo”, mientras se extendía las consecuencias de la gran crisis financiera de 2008, habiendo llegado a 2020 sin haber cambiado nada. Nos prometieron acabar con los paraísos fiscales y establecer el impuesto a las transacciones financieras (ITF) demandas que ATTAC había mundializado, y diez años después aún lo esperamos. El propio Klaus Schwabxv reconoce que su mayor preocupación es el riesgo de estallido de una crisis social, el mismo de Sarkozy hace diez años.

En toda innovación social se transitan cuatro fases: primero la propuesta es ignorada; segundo la propuesta es ridiculizada por utópica e irrealizable; tercero se asume en parte intentando administrarla para neutralizar sus aspectos más disruptivos e inasumibles por el viejo régimen en declive (que es la fase donde nos encontramos con respecto a la EBC, igual que hace diez años con las reivindicaciones de ATTAC) y, por fin, cuarta se asume su perentoria necesidad y se instalan. Cada fase señala un estado distinto de correlación de fuerzas entre clases sociales.

La Asociación para el fomento de la Economía del Bien Común ha cumplido diez años desarrollando la herramienta y metodología para orientar los mercados a mejorar la distribución social y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas”, significando un paso de mayor compromiso y eficacia en el desarrollo de la Responsabilidad Social Corporativa. La Matriz del Bien Común de la empresa es la herramienta más completa para implantar en su seno la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”. Así mismo, la herramienta de la Ciudad del Bien Común, desarrollada por un equipo multidisciplinar del grupo local de EBC Cádiz coordinado por el arquitecto Fernando Visedo Manzanares, es la metodología que implanta la métrica necesaria, utilizando técnicas de Big Data, no solo para la infraestructura urbana verde sino para el conjunto de los objetivos del desarrollo sostenible 2030. Que se debata el tema en el Foro Económico Mundial nos debe alegrar y estimular para seguir trabajando, porque nos demuestra lo correcto y bien encaminado de nuestros esfuerzos, sin que nos creamos que ya está conseguido. Debemos vigilar la coherencia de los actos, sin dejarlas en meras declaraciones bien intencionadas, y la exigencia de la transformación hasta el final. La Comisión Europea al aprobar los estándares GRI dejó fuera la Matriz del Bien Común, y Klaus Schwab habla sólo de “infraestructuras urbanas verdes” dirigidas claramente a la economía circular. El pleno desarrollo de la Economía del Bien Común es incompatible con la economía especulativa, el crecimiento infinito y la falta de democracia, inherentes hasta ahora al poder corporativo de las transnacionales.

Procesos cíclicos. El tiempo en la ciencia de la Vida.

La dimensión temporal une lo estructural con lo organizacional. Las estructuras y organizaciones económicas, sociales y políticas corresponden siempre a un determinado corte temporal dentro de la historia evolutiva de la Humanidad. La complejidad de la vida y la sociedad humana es su complejidad organizacional. Se superponen y luchan dos tiempos diferentes con sentido contrario. El tiempo de un sistema histórico que agoniza y el tiempo del nuevo sistema que surge desde su interior. Y el tiempo del nuevo sistema es poli temporal. Es decir, en cada ámbito territorial tiene su propio ritmo. Dependerá de la fuerza y capacidad organizativa para vencer las resistencias, lo que determinará su implantación en esa sociedad y lugar concreto.

Todo en el Universo está en movimiento continuo e interrelacionado. Incluso nosotros mismos como individuos estamos en continuo movimiento interno, y no sólo los electrones de los átomos que nos conforman, también cada uno de los sistemas de nuestra anatomía fluye sin parar, sin que perdamos nuestra consciencia de estabilidad y unidad. En las sociedades, la economía y la política ocurre igual. Cuando Marx incorpora la palabra “dialéctica” o “histórico” está reconociendo el movimiento continuo y el efecto tiempo como elemento esencial en todo proceso de transformación, porque todo movimiento tiene lugar dentro de un tiempo determinado.

Existen tres clases de ciclos económicos distintos en el seno del sistema capitalista: el financiero, corto de una duración media de 40 meses (Kitchin), medio, del que suelen hablar en medios políticos y prensa económica, de 6 a 8 años (Juglar), y largo, vinculado con cambios tecnológicos importantes, de 50 a 60 años (Kondratieff). Estos tres ciclos se superponen: en una onda larga se producen 6 o 7 medios, y en cada uno de estos se producen 2 o 3 pequeños. Estos ciclos económicos conllevan a su vez ciclos sociales de miedo/inseguridad o euforia social generalizadas. Pendiente de un estudio en profundidad, podemos observar así mismo que cada 250 años, más o menos, se produce una profunda transformaciónxvi. La sociedad se reestructura a sí misma: cambia su visión del mundo, sus valores hegemónicos, su estructura política, social y económica, sus artes e instituciones claves. En estos momentos estamos viviendo la transformación al postcapitalismo.

Hay ciclos de 6-8 años de acción-reacción social y política. En 1973 la oligarquía internacional reacciona a la revolución progresista del ciclo anterior comenzada en 1966-68 frustrándola con la financiarización de la economía y el neoliberalismo ideológico y político; así se repite en 1980, 1987, 1994, 2001, 2008 en una espiral continua de acción-reacción que avanza a través del tiempo. En 2014/5 comenzó el último ciclo de reacción conservadora a la consolidación del mundo multipolar de los BRICS, cuestionamiento del petrodólar y deslegitimación ideológica, con grandes movilizaciones sociales, fruto del anterior ciclo marcado por la crisis de 2007-8. En este nuevo ciclo que finaliza con el resurgir de las movilizaciones mundiales por el clima y la Vida, por la igualdad y la dignidad, y por procesos constituyentes hacia la ciudadanía universal y la democracia participativa, debemos planificar los objetivos a corto, medio y largo plazo, conscientes del impulso que recibiremos de la ciudadanía mundial cada vez más consciente de los retos y desafíos que enfrentamos como Humanidad. Es la hora, es el momento del Bien Común y de la EBC.

El Bien Común de la Humanidad es nuestra utopía. Implica la instauración del Estado del Bienestar a nivel mundial, sostenido por una fiscalidad armonizada que regule el movimiento de capital internacional y elimine los procesos de especulación financiera; la ciudadanía universal como nuevo Poder soberano que acabe definitivamente con las hambrunas, guerras, esclavitud y migraciones clandestinas, y permita enfrentar los efectos negativos del cambio climático con un mínimo de eficacia.

Estos ciclos en el tiempo son tendencias globales, como la órbita de la Tierra en torno al Sol, pero tiene singularidades en cada espacio territorial, de la misma forma que es verano en una parte del planeta e invierno en otra. El factor consciencia y voluntad es determinante en el devenir de los acontecimientos y en el buen fin del proceso.

Singularidades en el espacio/tiempo de esta gran transformación.

En los próximos 2-4 años se vislumbran negras perspectivasxvii. La crisis sanitaria sin terminar de superar; la económica/medioambiental y social en incremento, acelerada por la financiera, que puede llevar aparejada la desaparición del dinero metálico y Bancos centrales, dando paso a monedas digitales directamente controladas por las grandes transnacionales tecnológicas, como uno de los elementos esenciales del gran reinicio. De esta forma se le terminaría de sustraer el control del dinero a los Estados-nación y a las democracias actuales, poniéndolas de rodillas ante el poder omnívoro de las corporaciones. Y tensiones militares de incalculables consecuencias.

En los últimos cuarenta años de neoliberalismo y financiarización de la economía unas élites oligárquicas internacionales cada vez más reducidas, hasta llegar a 2.153 personasxviii según el último informe de Intermón Oxfam, han mantenido el control alimentando dos corrientes: por una parte, la economía de mercado basada en un modelo con bancos privados e intereses positivos que hace pagar por el capital a los que hacen uso de él y, consecuentemente, les hace fluir los capitales financieros a sus manos, provocando la desigualdad en el seno de una sociedad de consumo irracional; y, por otra, una geopolítica internacional que radicaliza los aspectos disgregadores, étnicos y locales de las religiones, alimentando un fundamentalismo de todas las religiones basado en una lectura literal y vaciada de su común universal que divide y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras.

En los últimos años se han generalizado los intereses negativos como forma de salvar a los propios bancos y grandes corporaciones a expensas de unos Bancos Centrales que monopolizan y privatizan el poder soberano de emitir monedas de la ciudadanía. Por otro vemos la demanda de la ciudadanía universalxix por diferentes pueblos y etnias. Y vemos como los máximos dirigentes religiosos se manifiestan por lo que les une y no por lo que los enfrentaxx Estos dos aspectos son incompatibles con el sistema capitalista a medio y largo plazo. Definen la gravedad de la situación en la que se encuentran los planificadores de la seguridad del sistema. Y explican la radicalidad de los ataques conservadores en el seno de las iglesias contra sus propios líderes religiosos que osan señalar este camino de unidad y fraternidad.

Que triunfe el proyecto de las élites globalistas manteniendo el enfrentamiento entre civilizaciones o, por el contrario, avancemos hacia la unificación de una única humanidad que permita el gobierno y la gestión racional de los asuntos comunes en el planeta Tierra, depende de la ciudadanía y de los actores políticos de diferentes ámbitos territoriales sobre los que se apoya la geopolítica internacional, que a su vez podemos identificar con siete civilizaciones, cuyo núcleo duro son sus religiones.

El mundo anglosajón: EE. UU., al que unimos Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que identificamos con el cristianismo anglicano y los cristianos fundamentalistas norteamericanos. Las cuatro grandes corporaciones tecnológicas que lideran las élites globalistas (GAFA) tienen su sede en EE UU, así mismo, tienen sede las grandes farmacéuticas y grandes empresas militares en el conjunto de los países anglosajones, pero como territorios se encuentran en declive desde su liderazgo anterior por la competitividad y consolidación de empresas chinas y el desplazamiento del eje al pacífico y Asia. El gobierno de Trump deja como legado la polarización social, alejamiento de aliados mundiales y falta de liderazgo internacional e interno. El primer gran reto de Joe Biden es intentar recuperarlo. Gran Bretaña está en una situación similar tras el Brexit y la posible pérdida de su poder financiero en este gran reinicio. A ambos les queda el poder militar, pero ya cuestionado ante las posibles innovaciones realizadas en este campo por China y Rusia. Además, el dólar está perdiendo posiciones como moneda de intercambio mundialxxi y, con ello, la capacidad de financiar su complejo militar-industrial a través del déficit.

Chinaxxii, al que identificamos con el marxismo/confucionismo. Su situación también es difícil y contradictoria; necesita del resto del mundo para vender sus productos y tiene una gran desigualdad interior; mantener su actual situación de bonanza pasa por hacerse independiente del exterior y desarrollar políticas de bienestar social y equilibrio interior rechazando decididamente los valores del capitalismo agonizante que muere; dice tener asegurado el futuro y ser autosuficiente, pero aún no lo es porque ve muchas amenazas en su futuro con fuertes pérdidas en sus reservas financieras con la caída del valor del dólar y es consciente de que debe emplear mucha prudencia ya que le espera un periodo económicamente difícil; debe cuidarse de los que intentan corromperla por que encierra una gran amenaza para su futuro; debe priorizar los asuntos internos hasta su momento, ya que deberá jugar un importante papel en la construcción del nuevo mundo que nace, fundamentalmente por la importancia de su población sobre el total de la humanidad; las dificultades que generará la difícil situación económica que viene le exige tener muy clara la visión de su papel en la crisis para no dejar pasar las valiosas y únicas ocasiones que se presentaran; deben ser más tolerante con las religiones que no suponen ninguna amenaza real para ellos. China debe superar muchos obstáculos y tiene muchas dificultades. Sin embargo, tiene un liderazgo nítido con el Partido Comunista Chino y Xi Jinping. Planifica a medio y largo plazo liderando la construcción de las nuevas interrelaciones con la política de La Franja y la Ruta, así como el reciente RECP. Se avecinan grandes cambios para los que debe prepararse, controlándose y siendo prudente, siendo frío en la toma de sus decisiones por que tiene una gran responsabilidad para el futuro de la humanidad. Su ciudadanía debería ser consciente de la importancia y de las obligaciones que tienen en este momento histórico y vigilar que un exceso de prudencia o de astucia de sus dirigentes les termine perjudicando. Sin China el proyecto del Gran Reinicio de las élites globalistas no tiene futuro, pero se encuentran con el Partido Comunista Chino y la fuerte personalidad de Xi Jinping que no pueden manejar libremente. En cómo se resuelva esta tensión se juega gran parte del futuro de la Humanidad.

Unión Europea, ya sin Gran Bretaña aliada incondicional de EE. UU., que identificamos con el cristianismo católico y protestante. Tiene una posición cómoda pero sin poder real y deseos de cambio para una toma de decisiones más operativa luchando por poder tener una identidad propia en el futuro; actualmente una situación económica envidiada por el resto del mundo, pero muy amenazada por la crisis sanitaria y financiera internacional y el cambio de correlación de fuerzas que esta conlleva; para enfrentarla necesita dotarse de los mecanismos de decisión e instrumentos autónomos de defensa del Tratado de Lisboa pero no tiene el valor de oponerse a los que impiden que desarrolle su unidad política y su propio modelo social, requisito imprescindible para que salga adelante; mantiene una política neoliberal desde la antidemocrática Comisión Europea y, aunque tiene capacidad de hacerse oír en el mundo, colabora con la política de miedo generalizado, la geopolítica de la fragmentación y enfrentamiento basado en el fundamentalismo religioso, y no admite que la crisis financiera y económica internacional la ha debilitado para el futuro; debe comprender el necesario cambio de nuestro tiempo, no dejarse engañar y comenzar a desarrollar la nueva política económica de y para la Vida, la Economía del Bien Común, en cooperación con el resto del mundo; el fatalismo no le ayudará a enfrentarse con los efectos de la actual crisis pero si emprende este necesario cambio le hará recuperar el impulso europeo y el apoyo del resto del mundo. La ciudadanía europea debe denunciar con fuerza y abiertamente que la miseria consecuente con estas políticas está provocando el alejamiento y frustración de los que confiaban en el sueño europeo, de dentro y fuera de la UE, y que la posibilidad de mejora y bienestar que se anunciaba será imposible de conseguir por el camino actual.

Rusia, que identificamos con el cristianismo ortodoxo. Está en una situación extraña y contradictoria ya que se siente superior, pero es ingenuo su deseo de grandeza con las perspectivas de futuro que tiene en la actual crisis sanitaria, económica/medioambiental y financiera internacional que tan sólo le traerá frustraciones y más responsabilidad; teniendo la capacidad de hacerse oír se deja deslumbrar por el modelo occidental del capitalismo agonizante, por lo que está perdiendo las ocasiones de mejorar la situación interna de su ciudadanía y, además, mantiene a sus verdaderos enemigos en su interior, necesita más bienestar social interno y nuevos valores acordes con la nueva época. La población sufre y seguirá sufriendo un largo periodo de preocupaciones económicas que supone una grave crisis interior que debe abrir el camino de la transformación hacia el nuevo modelo. El liderazgo de Putin es fuerte pero excesivamente personal. La alianza con China le fortalece, pero es consciente de su dependencia a esta. Su poder militar es su baza más importante y juega un papel clave en la consolidación del multilateralismo. Está en una situación peligrosa ya que las actuales tensiones internacionales le señalan como directo protagonista en una posible conflagración militar.

Israel, que identificamos con el judaísmo en su versión fundamentalista y radical sionista. Basa su política en combatir su inseguridad reclamando la ayuda de todos presentándose como víctima y acreedor de una deuda de toda la humanidad con ella; la verdad es que es su ambición la que perjudica a su ciudadanía y le provoca esta gran inseguridad, ya que nunca logrará sus objetivos de paz con la actual política; es incapaz de actuar abiertamente y reconocer la injusticia, iniquidad y responsabilidad de sus acciones, y se presenta como aislado y marginado pero en realidad es quién mueve los hilos de la geopolítica mundial a través del control y dirección del Grupo Bilderberg; en realidad no sabe lo que verdaderamente quiere y sus acciones no pueden tener ningún futuro a medio y largo plazo, teniendo que sufrir la inseguridad y la soledad internacional; la crisis que provocará el deseado por ellos ataque a Irán provocará una gran crisis interna en Israel que deben aprovechar para aislar a los radicales sionistas, la única posibilidad para un futuro en paz. La ciudadanía israelí debe denunciar que el sionismo es el verdadero provocador de las acciones bélicas y el que acaba con los deseos de reconciliación y las posibilidades de paz, que están realizando crímenes contra la humanidad y que son los que toman realmente las decisiones a través de sus lobbies, control de la banca internacional occidental y del Grupo Bilderberg de la geopolítica internacional en este capitalismo agonizante.

El mundo árabe, al que identificamos con el islamismo. Su situación interna está llena de contradicciones y enfrentamientos; han sido de los grandes beneficiarios de la economía basada en combustibles fósiles de las últimas décadas, y deberían tener buenas oportunidades de mejoría de su ciudadanía pero carecen de poder de decisión autónoma para ello; tienen cultura e identidad propia sobre la que pueden construirse los valores de la nueva era y están dispuestos a negociar la paz con Israel a pesar de las provocaciones continuas de este; los logros y las propuestas continuas es la forma de hacer retroceder las posiciones provocadoras y radicales de los israelíes; las naciones árabes deben esperar sus ocasiones, confiar en su propia identidad, mantener su alto grado de sentido solidario ante la situación que se generará con el posible ataque a Irán que pondrá a prueba la solidaridad entre ellos; confían en su solidez económica pero sus buenas perspectivas pueden ser de corta duración si no emprenden con rapidez el camino hacia los valores de la nueva época contrarrestando la influencia de los fundamentalistas islámicos. Su ciudadanía debe protagonizar un gran cambio ante esta nueva situación. El posible ataque a Irán acabará con la tranquilidad y exigirá de toda la energía y vitalidad del Islam para resistirse a su radicalización fundamentalista; esta resistencia debe ser aprovechada por la ciudadanía árabe para construir y modernizar sus instituciones políticas recuperando el atraso que le han provocado desde fuera en los últimos 42 años, indispensable para poder desarrollar entre ellos el espíritu de la nueva época, el “demos” del nuevo mundo que nace, por lo que es esencial que no se dejen arrastrar ni engañar.

India y el sudeste asiático, que identificamos con el hinduismo, budismo y religiones que partiendo de sumeria viajaron hacia el oriente. Excepto India, que está invitada y a la que se le espera, el resto se han incorporado al RECP. La situación que tienen está llena de contradicciones que les lleva a tener indecisiones y titubeos que les serán contraproducente; esperan buenas oportunidades de la actual crisis sanitaria, económica/medioambiental y financiera, ya que mantienen su propia moneda y controlan su política monetaria, pero se siente dependiente y falto de libertad sabiendo que el cambio de vida y de valores contravienen su más profundas tradiciones; el miedo a una vuelta atrás les atormenta y se defienden dentro de los parámetros de la política económica neoliberal; deben desconfiar de sus verdaderas posibilidades de desarrollo dentro de este mundo caduco y de sentirse a salvo de sus consecuencias; volver a sus actividades y valores integrados con la naturaleza asumiendo su gran responsabilidad con la nueva economía universal y cosmopolita para la vida que les permitirá realizarse sin contradicciones con su propia identidad, su propia forma de ser; deben rechazar las proposiciones poco claras que recibirán de los integrantes del Grupo Bilderberg. Su ciudadanía debe velar para que sus dirigentes no se dejen arrastrar por estos y superar su espíritu supersticioso, ya que poseen una gran vitalidad, son autosuficientes y obtendrán el éxito si logran superar sus miedos.

Latinoamérica, desde México hasta Chile identificado con la religión católica y las creencias ancestrales de los pueblos originarios. Su actividad es y ha sido muy importante para el nacimiento del nuevo tiempo y del “demos” de la humanidad en la década de los gobiernos progresistas. Latinoamérica en su conjunto y especialmente países como el Brasil de Lula, participando en la constitución del G-20 y fundador del BRICS; Venezuela, desarrollando una experiencia rica e innovadora que alumbra muchas de las claves del nuevo tiempo manteniéndose a pesar del cerco y acoso de EE UU; Bolivia y Ecuador aprobando sus Constituciones del Bien Vivir y Buen Vivir, reconociendo los derechos de la naturaleza y la ciudadanía universal por primera vez; y Cuba, que ha mantenido aislada, casi sin recursos durante años, pero firmemente las esencias de un modelo alternativo al actual manteniendo encendida la llama de la esperanza en muchos corazones, con sus errores y dificultades como ocurre con toda obra nueva que se realiza contra viento y marea, está jugando un papel clave en el surgimiento del “demos” de la nueva humanidad. El conjunto de Latinoamérica sale ahora de los años de reacción conservadora con golpes de estado, represión y asesinatosxxiii. Su tarea actual es reconstruir las instituciones UNASUR y Banco del Sur, consolidando los procesos constituyentes latinoamericanos. La lucha del pueblo chileno y la recuperación de Brasil para este proceso se visualizan como esenciales.

En cada uno de estos ámbitos territoriales hay diferencias y diversidad de tiempos en la consciencia, organización y liderazgos por Estados-nación. El análisis y su accionar es tarea a realizar por sus directos protagonistas sociales y políticos. Hay, sin embargo, un mensaje común para toda la ciudadanía y movimientos sociales: que el miedo no os paralicexxiv

Bien Común de la Humanidad como horizonte a establecer en 2026

El conocimiento y consciencia crítica de lo que acontece, más la decisión firme de actuar orientados hacia el Bien Común determinará el futuro de la Humanidad. El Poder es nuestro como Humanidad.

De igual modo que nuestro cuerpo, sentimientos y valores conforman una unidad inseparable en nuestra individualidad, en la sociedad ocurre lo mismo. Los objetivos que nos marcamos como comunidad tienen que ser coherentes con nuestras motivaciones y valores dominantes en la sociedad. La revolución neoliberal que sufrimos desde hace más de cuarenta años se basa en romper esta unidad y coherencia. El individualismo se enfrenta a la comunidad; la ambición personal al Bien Común; la avaricia y vanidad a la cohesión social y a la democracia participativa en la que nos reconocemos como seres interdependientes los unos de los otros, al amor que todo lo une.

El dinero siempre ha sido un medio y no un fin. Es el trabajo organizado de las personas el que satisface las necesidades sociales e individuales. El dinero solo logra hacerse indispensable si se convierte en barrera monopolizada y privatizada para el intercambio.

Desde la EBC saludamos y apoyamos la necesaria cooperación y solidaridad internacional, para conseguir el objetivo de satisfacer las necesidades inmediatas de las personas, la seguridad y tranquilidad en el porvenir, y en la participación real en la determinación de su propio futuro integrado en la comunidad de la gran familia de la humanidad, que a su vez es fruto y parte del sistema integrado de Vida que es Gaia, nuestro mundo. Para ello es necesaria una profunda renovación económica, social, política y de valores, basada sobre una educación intercultural e inclusiva, la justicia social, reducción del tiempo de trabajo, una nueva economía por y para la Vida, democracia participativa y los valores del Bien Común de la Humanidad.

Desde la EBC deseamos orientar los mercados a mejorar la distribución social mediante la coordinación fiscal y tributaria con impuestos directos y progresivos a la especulación financiera, a la riqueza, a la contaminación y a las rentas. Apoyamos acuerdos de comercio justo y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas” con la métrica de la Matriz del Bien Común, y una verdadera Responsabilidad Social Corporativa que abandone la inoperante “voluntariedad” para el marketing de las corporaciones.

Desde la EBC procuraremos inversiones orientadas a objetivos comunes de igualdad, sostenibilidad y participación democrática para la determinación, control y evaluación de las mismas. Utilizar los Fondos Públicos para promover infraestructura urbana sostenible, inclusiva y públicas; e incentivar a las empresas a la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”.

Desde la EBC reivindicamos aprovechar la Cuarta Revolución Industrial “en pos del bien público” para hacer frente a desafíos sanitarios, sociales y medioambientales, a la vez que reclamamos los beneficios de esta como Bien Común de la Humanidad, denunciando su privatización por una reducida élite no mayor que un “grupo de amigos”.

En los dos próximos años es previsible que todo se agrave hasta poner en duda nuestra esperanza de sobrevivir como especie. La reacción debe producirse al borde del mismo abismo. Es necesaria una movilización mundial en pos del Bien Común de la Humanidad, por un Congreso Constituyente del primer Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente. Y para ello debemos ir constituyendo Portavocías de la Humanidadxxv en cada uno de estos ámbitos territoriales. Elegir a las personas con más prestigio y reconocimiento mundial en cada uno de los seis ejes que de forma transversal han de constituir los criterios de actuación a partir de ahora para la humanidad: Medioambiente, igualdad, derechos humanos, economía para la Vida, interculturalidad y democracia participativa. Si hay una gran movilización mundial para 2024 podremos iniciar las nuevas instituciones en 2026.

Fernando Moreno Bernal

Coordinador/presidente EBC Andalucía

Cádiz, a 7 de diciembre de 2020

xxii China pone fecha de caducidad a la hegemonía de EE UU https://www.alainet.org/es/articulo/209604

EBC y Ayuntamiento de Cádiz activan el convenio de colaboración

El lunes 9 de noviembre de 2020 EBC Cádiz, representado por Asun Sánchez, Juan Miguel Pajuelo, Pedro Castilla Madriñan y Fernando Moreno se han reunido con Carlos Parada, concejal de Fomento y Economía Social del Ayuntamiento de Cádiz, con objeto de reactivar el convenio marco de colaboración firmado en 2018 y con vigencia hasta 14 de septiembre de 2021.

El Ayto. de Cádiz ha cofinanciado los cursos de verano sobre EBC realizados con la Universidad de Cádiz en verano de 2018 y 2019. La llegada de la pandemia sars-cov-2 ha trastocado los planes y calendario previsto de actuaciones. A finales de 2019 y principios de 2020 se realizaron encuentros con la Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz y con ayuntamientos por separados con objeto de poner en práctica una experiencia piloto de gestión inteligente (big data) ética y participativa para Bahía de Cádiz región del bien común. Así como utilizar la herramienta de la Ciudad del Bien Común para evaluación y gestión de los programas EDUSI (Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Inclusivo) que cada uno de ellos dispone.

Dado que el concejal Carlos Parada se ha hecho cargo de la competencia en la reciente reorganización interna del propio Ayuntamiento hemos acordado:

1.- Desarrollar el Acuerdo marco con convenio específico para iniciar consultoría/auditoria EBC de alguna empresa o servicio municipal que determinará el propio Ayto.

2.- Concertar una entrevista con el alcalde en funciones, y teniente-alcalde responsable de modernización y big data del Ayto, con nuestro compañero Fernando Visedo con objeto de explorar la posibilidad de comenzar la experiencia piloto de Ciudad del Bien Común solo en el Ayuntamiento de Cádiz. Carlos Parada, representante del Ayto Cádiz en la Mancomunidad verá la posibilidad de retomar las acciones conjunta a pesar de la crisis política interna de la propia Mancomunidad de municipios.

3.- Llevar a pleno del Ayto. la incorporación a la red de municipios del bien común con una posible cuota anual.

4.- Nuestro compañero Juan Miguel Pajuelo presentó un proyecto de actuación necesaria sobre las murallas de Cádiz para creación de empleo y desarrollo del patrimonio histórico. Dicho proyecto compete conjuntamente a la Junta de Andalucía, Obispado y Ayto. Carlos Parada se compromete a concertar una entrevista con la concejalía de Patrimonio histórico y la de cultura para tratar el asunto.

Una vez enviemos la documentación requerida, seguiremos en contacto para la puesta en marcha de las medidas 1 y 3 competencia directa de su concejalía.

Cádiz, 12 de noviembre de 2020

Fernando Moreno Bernal

EBC en las Jornadas de Ecoturismo en el Parque Natural Los Alcornocales en el marco generado por COVID-19

Los próximos días 23 y 24 de octubre se realizara la Jornada “Servicio de organización de una Jornada para estructurar el Ecoturismo en el Parque Natural Los Alcornocales, en el nuevo marco generado por el COVID-19”, donde intervendrá nuestro compañero del Grupo Local de EBC Cádiz Sacha Bernal Coates en la Jornada de clausura hablando de Economía circular, de rosquilla y del Bien Común.

El Programa de las Jornadas se enmarca dentro de las Directrices Generales de la Estrategia de turismo sostenible en España 2030, documento aprobado en enero de 2019, que puede consultarse en https://turismo.gob.es/es-es/estrategia-turismo-sostenible/Documents/directrices-estrategia-turismo-sostenible.pdf , adaptándose a las condiciones generadas por el COVID-19 en este 2020.

Fernando Moreno Bernal

Grupo Local EBC Cádiz

Valores de la EBC frente al Covid19

Han transcurrido seis meses desde que se decretó el confinamiento en España por la pandemia del SARS-COV-2 (covid19). Y más de ocho meses, desde que se notificó su aparición en Wuhan (China), en los que nos bombardean los medios de comunicación con cifras de contagios y fallecidos. A fecha de 11 de septiembre 2020 en el mundo hay 28.764.183 diagnosticados y han fallecido 920.283 personasi. No podemos comparar con la gripe estacional que sufrimos cada año, ya que no se lleva un recuento tan meticuloso ni se consideran l@s asintomátic@s. El virus existe y está ahí. Hay que ser consciente y responsable en nuestro comportamiento ante él. Pero no tenerle miedo ni dejar que este nos paralice.

En estos seis meses ha aumentado nuestro conocimiento de lo ocurrido. El Instituto de Salud Carlos IIIii ha analizado las cinco causas que explican la mayor o menor incidencia por ciudades española, y el periodista Manuel Rico, desde Infolibre, viene publicando diversos artículos sobre fallecimientos en Residencias de mayores privadas, públicas de gestión privada y públicas de gestión pública por Comunidades autónomas y ciudades. Y RTVE con datos a 12 de septiembre publica el informe “Radiografía del coronavirus en residencias de ancianos en Españaiii Hay opiniones críticas ante las medidas adoptadas. Marea Blanca ha iniciado la recopilación de información para hacer un estudio por comunidades autónomas que se piensa publicar a mediados de septiembre. Considero necesarias las siguientes reflexiones desde la perspectiva de los valores de la Economía del Bien Común considerados en el Balance 5.0iv en el momento en que parece comenzar la segunda ola de la pandemia en España.

Es necesario no perder la perspectiva global donde se inserta el monotema del coronavirus. En estos meses la crisis medioambiental, económica, social y político/militar mundial ha seguido profundizándose. Las tensiones geopolíticas provocadas por la pérdida de liderazgo y confianza en la hegemonía mundial de EE. UU. se acrecientan. Las anteojeras del COVID19 han intentado ocultar sin conseguirlo las detenciones arbitrarias y asesinatos de líderes sociales y medioambientales en Chile, Colombia, Brasil, Honduras, etc., las revueltas raciales y sociales en numerosas ciudades norteamericanas, los bombardeos de Gaza y explosiones en Irán, Ajam (Emiratos árabes) Najaf (Irak) y Beirut prácticamente simultaneasv. El continuo vertido de miles de litros diario de agua radioactiva en Fukuyama. Los incendios de la Amazonía y el genocidio de los pueblos indígenasvi. El calentamiento y desaparición del permafrost en Siberia, con la liberación de cantidades ingentes de metano, más peligroso para la supervivencia de la humanidad que el virusvii. La crisis económica y social se dispara y un mar de deudas públicas y privadas amenaza con ahogarnosviii. La crisis civilizatoria, de valores dominantes, profundiza la desesperanza y la pérdida de confianza en un sistema productivo que no permite la supervivencia mínimamente digna de la nueva generación, de nuestra juventud.

DIGNIDAD

El artículo 43 de la Constitución Española reconoce el derecho a la salud de la ciudadanía (dignidad) obligando a las Administraciones públicas a organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas. En España es la atención primaria la encargada de esta tarea. El derecho a la salud se consigue promoviendo el bienestar general, por lo que en el apartado tres del artículo se habla de fomentar la educación sanitaria, la educación física y el deporte.

La medicina preventiva se contrapone a la medicina curativa. La primera procura que no existan enfermos, mientras que la segunda trata de curar a los que ya están enfermos. El artículo 43 sólo menciona la medicina preventiva como derecho humano. Y el éxito de la medicina preventiva, el ejercicio del derecho a la salud, choca abiertamente con los intereses privados en la salud como negocio. Mientras que la primera es pública y su éxito se consigue con la ausencia de enfermedad, la segunda si es privada con el objetivo de maximizar beneficios los alcanzará con el mayor número posible de enfermos tratados en la atención hospitalaria. Mientras más enfermos a curar más facturación y beneficios para las empresas privadas que se dedican a la salud como negocio.

Podemos decir sin exagerar que aquellas Comunidades Autónomas que llevan décadas reduciendo recursos a la Atención Primaria han estado menoscabando el mandato constitucional, atacando a la Constitución Española.

Esta tensión permanente entre intereses lucrativos de empresas privadas y el bienestar general de la población, el Bien Común de la sociedad, tan sólo puede eliminarse con una sanidad pública total. Para maximizar el beneficio privado en la salud tiene que reducirse al máximo la medicina preventiva, los dispositivos de Atención Primaria. Mientras más enfermos más beneficio. Mientras más enfermos más productos farmacéuticos se venderán.

Si observamos los países donde peores datos existen del COVID19 vemos que son Estados donde la sanidad pública no existe o es muy débil: EE UU, India, Brasil, Perú, Colombia, etc. Si observamos las Comunidades Autónomas con más problemas son aquellas que llevan décadas reduciendo la Atención Primaria y privatizando la sanidad en todos los campos: Madrid, Cataluña, Castilla-León y Castilla La Mancha.

Poniendo nuestra atención sobre el número de fallecidos vemos como dos de cada tres (67,33%) han sido residentes en centros de mayores, la inmensa mayoría privados o de gestión privada. La tasa de letalidad de mayores de setenta años no residentes (92% del total) es la misma que en el resto de la sociedad. El factor de riesgo no es la edad, es estar ingresado o no en un Centro de Mayores cuya finalidad última es el lucro, maximizar sus beneficios. Y no en todas las residencias ha tenido la misma incidencia el COVID19. Hay cadenas privadas de Residencias de Mayores propiedad de fondos de inversión con sedes en paraísos fiscales que han tenido alta incidencia en todos los países donde poseen Centros asistenciales: Italia, España, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, … Todos hemos visto el trato inhumano y vejatorio recibido en determinadas Residencias y la negativa a tratamiento médico y traslado a centros hospitalarios de estas personas mayores enfermas que han provocado sus muertes anticipadamente. Hay más de doscientos expedientes judiciales en marcha.

Si tenemos en cuenta que el 85% de los hospitalizados españoles han sido tratados con la polémica hidroxicloroquinaix podemos entender el gran número de muertes en España comparado con otros países. Porque la pregunta pertinente es ¿Si la hidroxicloroquina provoca taquicardia e infartos, el enfermo de COVID19 con antecedentes previos de enfermedad cardiopulmonar ha muerto por COVID19 o por el tratamiento recibido una vez ingresado en el hospital? Y hay que preguntar ¿Quién tiene la propiedad intelectual de la cloroquina y cuanto se ha facturado por los tratamientos?

SOLIDARIDAD Y JUSTICIA SOCIAL

Analizando las mejores prácticas en el mundo frente al COVID19 podemos aprender grandes lecciones de solidaridad. El país con mejor desempeño frente al coronavirus del mundo es Vietnamx que tiene más de 1.400 km de frontera directa y grandes relaciones económicas y sociales con China y una población estimada de 90 millones de personas. A 13 de septiembre tiene tan sólo 1.063 casos confirmados y 35 fallecidos. Y tenemos el curioso caso del Estado de Keralaxi en India, segundo país con mayor incidencia del mundo. En Keralaxii, sin embargo, el robusto sistema de salud pública y una cultura profundamente democrática que reside en los Consejos Comunales marca la diferencia con el resto de India. A fecha de 13 de septiembre tiene un 78,77% menos de fallecidos que la media de India por cada 100.000 habitantes. Con una población de 35 millones tiene 440 fallecidos mientras que el total de India con 1.352 millones de habitantes se acerca a 80.000.

En España también hemos aprendido lecciones de solidaridad con el covid19. Las Asociaciones vecinales han puesto en marcha más de 500 comedores sociales para atender las demandas de personas sin recursos ante la inactividad de determinadas Administraciones Públicas. Han sido las personas las que han respondido con solidaridad ante una crisis humanitaria sin precedentes y que está lejos de haberse superado.

En las Comunidades de vecinos grupos organizados se han hecho cargo de las personas mayores que viven solas, manifestando alguna que jamás se habían sentido tan acompañada como en el confinamiento.

En ciudades se han organizado por centenares a través de organizaciones sociales y ONGs para la asistencia a personas mayores y con problemas de subsistencia.

Y la falta de justicia social se visualiza como un gran problema para enfrentar esta pandemia. Los primeros casos del verano han estado provocados por las infraviviendas y condiciones indignas de vida de trabajadores del campo, la mayoría inmigrantes, y trabajadores de mataderos industriales con condiciones de trabajo insalubres. Y en Madrid con infraviviendas como las existentes en el barrio de Usera. Pero lo más indigno ha sido la negativa a traslados al hospital desde las Residencias de Mayores de personas enfermas en función de tener o no contratado un seguro privado.

No es verdad que covid19 no entienda de clases sociales. Lo vemos en Brasil, EE UU, India y en España. La desigualdad social y la carencia de recursos mínimos vitales es una de las causas que impiden una eficaz lucha contra el mismo. Y lo que vemos es que se aprovecha la excusa del covid19 para imponer determinadas políticas represivas como en Chile, Bolivia, Colombia, Brasil y EE UU. O para dar ya 1,3 billones de eurosxiii desde el BCE a grandes Corporaciones y entidades financieras al -1% mientras nos prometen 750.000 millones de euros en los tres próximos años a los Estados Nacionales con la incertidumbre de la condicionalidad. Los muy muy ricos se hacen aún más ricosxiv; y las entidades financieras se hacen aún mayores utilizando nuestro propio dinero a través del BCE para fusiones y compras.

SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL

El coronavirus COVID19 tiene su origen en la presión medioambiental ejercida por la actividad humana industrial y urbana conocida como zoonosis. Y no es el primero ni será el últimoxv. No podemos realizar una verdadera lucha contra el covid19 sin ir a sus causas profundas y atajar la posibilidad de nuevos coronavirus. En Andalucía ya tenemos el virus del Nilo, más peligroso y letal en caso de contagio. No podemos paralizar la actividad económica y social cada vez que aparezca un virus, como nuestro cuerpo no deja de respirar cuando nos infectamos.

La estrategia para enfrentar al covid19 se ha puesto en manos exclusivas de virólogos que la han enfocado exclusivamente desde la perspectiva de la industria farmacéutica, sin cuestionar su estructura empresarial de transnacionales y oligopolios que tienen mercados esclavizados como vemos con los tratamientos y las posibles vacunas; ni las contradicciones entre su interés en la maximización de beneficios privados y Bien Común. Pero la sociedad humana es el sistema complejo más sofisticado que existe. Las respuestas unilaterales y simples suelen crear más problemas que los que solucionan. ¿La vacuna es la solución o es el negocio?xvi

El 13 de septiembre se cumplió 50 años de la publicación del artículo de Milton Friedman que descarriló el capitalismoxvii en palabras de Antón Costas. Según Friedman la única responsabilidad social del empresario es maximizar el beneficio del accionista (añadiría mayoritario, porque del minoritario no se ocupa nadie) Esto no puede ser así. Y constitucionalmente está recogido en el art. 128 que el interés general está por encima. Hay que defender el Bien Común social, el interés general. Es necesario articular nuevas métricas de medición como la recogida en la Matriz del Bien Común 5.0 para las empresas. Con el covid19 la industria farmacéutica no lo está haciendo.

TRANSPARENCIA Y PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA

A pesar de la continua y agotadora información acerca de contagios, fallecidos, tratamientos, vacunas, aplausos, etc. la gran sacrificada y ausente ha sido la trasparencia y la participación democrática.

No hay trasparencia si no se habla abiertamente de los intereses en juego, y sobre ellos, elaborar democráticamente la respuesta intentando encontrar el posible equilibrio entre estos intereses, definiendo el Bien Común en este momento y en este país.

Por desgracia la ciencia en este sistema capitalista está condicionada por los intereses de sus financiadores y otros condicionamientos políticos. La propia OMS está condicionada por el lobby del oligopolio de las grandes farmacéuticas y Fundaciones privadas que la financian. Lo mismo podemos decir de la Agencia Europea de Medicamentos y de la Agencia Española de medicamentos y productos sanitarios.

Con la excusa de hacer “lo que dicen los científicos” se elimina toda participación democrática en la toma de decisiones y elaboración de estrategia frente al virus. Se renuncia a la Política. Para ello tienen que obviar las mejores prácticas en la lucha contra el covid19 como Vietnam, Nueva Zelanda, Islandia, Cuba, Dinamarca, Noruega, Venezuela o el Estado de Kerala en la India. Y en los resultados obtenidos en todas ellas destaca un buen sistema público de salud apoyado sobre una ciudadanía organizada y corresponsable en Consejos Comunales, asociaciones vecinales, voluntariado, etc. La ciudadanía libera su creatividad si se le informa adecuadamente y se le corresponsabiliza.

Delegar en los “científicos” traslada a la opinión pública la idea de incapacidad para defendernos personal y colectivamente. Nos hurta el Poder de decidir, creando las bases de una dictadura de los “expertos”, condicionados ideológica y vitalmente por las grandes empresas y laboratorios Farmacéuticos.

Ha faltado trasparencia sobre el origen del covid19; sobre las estrategias llevadas a cabo para su neutralización en China y países asiáticos; sobre los tratamientos y su efectividad; sobre actuaciones y comportamientos sociales necesarios; sobre las vacunas y su efectividad; … Y sobre los grandes negocios y beneficiarios de estas actuaciones.

Es patético y descorazonador observar la falta de cooperación y el despilfarro que conlleva la competencia entre Farmacéuticas en la obtención de la vacuna, saltándose todas las reglas que nos habíamos dado para salvaguardar un mínimo comportamiento ético y de responsabilidad social en la investigación y desarrollo de nuevos productos.

Desde la Economía del Bien Común debemos decir con claridad que al covid19 y otros virus que ya están entre nosotros, o estarán en un próximo futuro, se les enfrenta con más Dignidad, Solidaridad y cooperación, justicia social, corresponsabilidad medioambiental, trasparencia y democracia real.

Es el momento para que desde el Gobierno de España se les exija a las empresas y laboratorios farmacéuticos la elaboración de su Balance y Matriz del Bien Común, e ir exigiéndolo a todos los proveedores públicos.

Fernando Moreno Bernal

Campo de Energía EBC Cádiz

Cádiz, a 14 de septiembre 2020

Sobre la Vieja y la Nueva Normalidad

Desde los cuadros de organizaciones políticas que se auto ubican en el centro izquierda del arco partidario, desde los medios de comunicación que las apoyan y los/las tecnócratas que les asisten, se ha gestado su penúltimo gran servicio a la causa del Neoliberalismo progresista: el novedoso mantra de la Nueva Normalidad.

Se trata de una hábil, y sutil, estrategia para canalizar, y controlar, las previsibles reivindicaciones de la ciudadanía a favor de los cambios y transformaciones estructurales que necesita nuestra civilización en los ámbitos cultural, social, ambiental y económico. Cambios y transformaciones que se han visibilizado, en lo que el ruido y el humo político y mediático han permitido, en su amplitud y necesidad. Para el que quiera ver. Hemos tenido que afrontar una crisis sanitaria pandémica que ha mostrado dramáticamente las debilidades de nuestro sistema de salud pública y de nuestra red asistencial a los sectores más vulnerables. Veníamos de un intenso periodo de enormes ajustes y recortes de nuestro Estado del Bienestar. Recuerda lo llamabán Austeridad. Habíamos debilitado los servicios públicos transformándolos en “negocios”. Le llamaban privatización. Era por la eficiencia y la eficacia. Para minimizar, en lo posible, la catástrofe humana no hemos tenido más remedio que afrontarla con una paralización de la actividad social y económica, que tendrán repercusiones importantes en estos ámbitos, sobre la base de una larga depresión permanente, social y económica, de nuestras colectividades por el saqueo de lo colectivo y comunitario, por la transferencia de rentas y patrimonios de quienes menos tienen a quien más (transferencia inversa de rentas) en un proceso de concentración, de injusticia fiscal, progresivo y continuado. Recordáis la metáfora de la rana introducida en la olla que calentamos, poco a poco. Y todo en medio de un contexto de emergencia ambiental, que frecuentemente se olvida, de forma interesada, y que va a tener, en un corto espacio temporal, en apenas treinta años, efectos y consecuencias catastróficas de muchísima mayor intensidad y gravedad que la actual crisis epidémica.

Se trata de focalizar los deseos y las ansias de la ciudadanía; de dar, de una vez, solución a sus problemas cada vez más insoportables (desigualdad, desempleo, precariedad, deudas, desahucios, desinformación y desarraigo) y satisfacción a sus necesidades que se hacen endémicas; hacia otros problemas mucho más epiteliales y coyunturales y mayormente inducidos (consumismo) con grandes dosis de artificialidad. Son tácticas del proceso de mediatización que padecemos y que también describió Noam Chomsky en su ensayo Ilusionistas.

Se trata de distraer y confundir a la opinión pública, con la soflama disruptiva de esta Nueva Normalidad que conlleva la intencionalidad de fijar objetivos, retos y metas cortoplacistas y congruentes con los intereses del actual status quo que aspira, a pesar de sus dramáticos y nefastos efectos socioeconómicos y medioambientales, a prolongar, cuanto más tiempo mejor, su vigencia operativa y funcional.

Hablar de nueva normalidad además significa una referencia relacional a una Vieja Normalidad. Y en este sentido implica aceptar, apriorísticamente, como “normales”, aunque viejas, algunas cuestiones imposibles de ser aceptadas como tales:

¿Es normal que un 1% de la población humana detente el 95% de las rentas y patrimonios?. 70 millones de seres humanos disfrutan de una riqueza superior, prácticamente, en 100 veces de la que disponen 6.930 millones de seres humanos para su supervivencia. La mayor desigualdad de la historia de la Humanidad según los estudios empíricos de Thomas Piketty.

¿Es normal que haya 4.000 millones de seres humanos, más de la mitad de la Humanidad, que mal viva en entornos de hambrunas, miserias, insalubridad, ignorancia, explotación y marginalidad?. ¿Es normal que cientos de millones de niños y niñas, de nuestro planeta, vivan en la pobreza y sufra malnutrición en pleno siglo XXI?. ¿Es normal que hagamos, más bien, nada para evitar que en los próximos 2 años mueran 240 millones de de personas por causa de la hambruna que se está gestando?.

¿Es normal que hoy 1.000 millones de seres humanos sufran la indignidad de tener que abandonar su hogar por razones de violencia, de supervivencia, de persecución xenofóbica, de falta de condiciones de vida, de falta de futuro, de seguridad; y en estas condiciones límites reciban la invisibilidad, la insensibilidad, la insolidaridad, el desprecio y la indiferencia de otras colectividades humanas que oponen muros, barreras y campos de refugiados a su movimiento migratorio?. ¡O pagan estados sicarios para su confinamiento en condiciones indignas contra el derecho internacional o, todavía peor, los dejan morir en el Mediterráneo o en el Atlántico o en desiertos norteamericanos!. Países que, en muchísimas ocasiones, están en la génesis de sus sufrimientos y conflictos: tráfico de armas, saqueos de sus recursos naturales y la extracción y el comercio, mafioso y criminal, de sus riquezas y patrimonios.

¿Pude hablarse de normalidad, vieja o nueva, a una situación, que padece la mayoría de nuestra conciudadanía, en la que se han hecho, causalmente, endémicas las siete plagas bíblicas de nuestros tiempos globalizados: la desigualdad (caminar hacía un sociedad dual); el desempleo o, su alternativa única, el precariado; los desahucios (la vivienda como negocio despiadado y miserable que pisotea derechos); las deudas (nueva esclavitud) cómo única vía para obtener bienes y enseres del común de los mortales; el deterioro continuado del Estado del Bienestar (lo siguen llamando austeridad y es la ruptura unilateral del pacto social de la postguerra de 1950); la degradación del Estado Social de Derecho, de los derechos y libertades de la ciudadanía que estamos tardando ya 5.000 años, en medio ir conformando, la Humanidad en el plano individual, pero mucho más intensamente en lo colectivo; y la profundización en el desarraigo que produce, en nuestras sociedades, la desinformación y manipulación mediática, la pérdida de identidad, de su paisaje vital, de cohesión social y territorial, de autoestima colectiva, de impotencia social ante la injusticia social y la desigualdad de oportunidades y, lo peor de todo, de perspectivas de un futuro mejor para él y los suyos, para su descendencia?. Plagas que asolan la raíz de nuestra propia dignidad cómo seres humanos.

¿Se puede hablar de normalidad, vieja o nueva, cuando dejamos en el silencio, la invisibilidad y la inacción el abordar los profundos cambios y transformaciones que necesita nuestra civilización para ganar el futuro?.

Es criminal que en esta encrucijada civilizatoria, los mezquinos intereses de siempre, nos conduzcan hacia el desastre. Financiarización (poder económico), mediatización (poder mediático) y tecnocratización (poder tecnológico) son sus estrategias. Romper el Estado (debilitar lo colectivo), implantar la plutocracia (negar la igualdad) y la gobernanza canalla (gobernar contra la ciudadanía) sus instrumentos. ¡Me niego a considerar esto normalidad, ni vieja ni nueva!. Hay que negarse a aceptar que lo único, a que tengamos derecho a normalizar, sea a abrazar y besar a los seres queridos, a tomar copas con amistades y vecindad, a salir a cenar a restaurantes y bares, a ver fútbol, baloncesto y tenis, a salir a pasear o ir de excursión al campo o la playa. A comprar en centros comerciales. Y a volver al precariado. ¿Esta es la nueva normalidad, con condiciones y limitaciones añadidas, que nos prometen?. ¡Siguen considerandonos idiotas!. ¿Lo somos?. Ni Orwell lo hubiera imaginado tal cual, ni Kubrick lo hubiera expresado mejor.

El pasado día 6 de Mayo, apareció publicado en la Tribuna de Opinión de Le Monde, un artículo denominado «No a un regreso a la normalidad» suscrito por 200 representantes cualificados de la intelectualidad mundial. Un documento que ha transitado con muchísima más pena que gloria por el debate político y por los medios de comunicación en el mundo. También aquí. Interesa poco, en este sistema de fabricación de la opinión pública, este ejercicio de responsabilidad, reflexión cívica colectiva, concienciación ciudadana y radicalidad crítica por cuanto que atiende e interesa a la raíz de los problemas y busca enfocarnos sobre las cuestiones esenciales que abordar, sobre los retos, cada día más, inaplazables de nuestra generación y su descendencia.

En este Manifiesto abordan y concluyen muy sintéticamente tres cuestione esenciales que comparto absolutamente:

1.- La pandemia de la covid-19 es una tragedia. Que tiene la virtud de invitarnos a que nos céntremos en las cuestiones esenciales. La actual catástrofe ecológica forma parte de una METACRISIS civilizatoria: ya nadie, mínimamente riguroso, en la comunidad científica duda de la extinción masiva de la vida en la Tierra y todos los indicadores anuncian una amenaza directa para nuestras existencias. Sus consecuencias serán colosales, desmedidas. Tendrá la dimensión de un colapso global. Mucho más allá de las de una pandemia por grave que esta sea. La contaminación, el calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la destrucción de los espacios naturales conducen al mundo a un punto de ruptura. Acción para amortiguarlo y adaptarnos a las nuevas condiciones climáticas de la Biosfera, ya.

2.- El problema es sistémico. El Sistema Neoliberal, progresista o simplemente capitalista, es el problema. Ajustarlo es, ya, del todo insuficiente, si es que en algún momento lo pudo ser. El libre albedrío de unas élites extractivas insaciables en su codicia no puede ser la mano invisible que muevan las interacciones y transacciones entre humanos. La extracción ilimitada de recursos naturales, la generación continuada de residuos y contaminación están en la génesis misma de la emergencia climática. El crecimiento infinito y el consumismo nos ha llevado a negar la propia vida: la de las plantas, la de los animales y la de un gran número de humanos. Estamos traspasando los límites que una Biosfera finita nos impone. El modelo productivo que sustenta es insostenible. La toma de decisiones en manos del capital un desastre de dimensiones catastróficas. Acción para aplicar principios y estrategias de Economía Ecológica y sustituir el Sistema Neoliberal por su alternativa Social y Sostenible, ya.

3.- La solución está en la ciudadanía. Solo la implicación, el compromiso y la participación de la sociedad civil pueden hacer posible este cambio y transformación radical, de nuestra civilización, que se requiere, a todos los niveles de su estructura. Reconstruir un Estado Social de los Derechos y Libertades, individuales y colectivas, fuerte y justo. Consolidar una Democracia Real. Implantar una Gobernanza Social. Sustituir el actual Sistema Económico. Anteponer el Interés General y el Bien Común. Toda esta tarea ingente es imposible sin el compromiso masivo ciudadano y exige audacia y coraje colectivo. Es una cuestión de supervivencia, tanto como de dignidad y de coherencia ética y estética de la Humanidad. Acción ciudadana para el cambio y transformación radical de nuestra civilización, ya.

Hoy, la cuestión sobre la mesa, bajo ningún concepto, puede ser: ¿Cuando llegara la Nueva Normalidad?. Esto es meramente un espejismo. La cuestión esencial es: ¿Cuando empezamos a desarrollar los actos imprescindibles para impulsar el cambio profundo que requiere nuestra sociedad?.

Mi esperanza tiene que estar en la Humanidad. En que nunca pueden hacernos perder la fe en la especie humana como individuos y como colectivo. No nos queda otra. Aquí en La Tierra tiene que primar la máxima: Mientras haya vida, hay esperanza. Pero eso sí, no lo demoremos mucho. A riesgo de que cuando queramos, ya no podamos. Ya sea tarde. ¡Ánimo Humanidad!.

En Chiclana de la Frontera a 1 de Junio de 2020.
Juan Manuel Barrios Blázquez.

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