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EBC en las Jornadas de Ecoturismo en el Parque Natural Los Alcornocales en el marco generado por COVID-19

Los próximos días 23 y 24 de octubre se realizara la Jornada “Servicio de organización de una Jornada para estructurar el Ecoturismo en el Parque Natural Los Alcornocales, en el nuevo marco generado por el COVID-19”, donde intervendrá nuestro compañero del Grupo Local de EBC Cádiz Sacha Bernal Coates en la Jornada de clausura hablando de Economía circular, de rosquilla y del Bien Común.

El Programa de las Jornadas se enmarca dentro de las Directrices Generales de la Estrategia de turismo sostenible en España 2030, documento aprobado en enero de 2019, que puede consultarse en https://turismo.gob.es/es-es/estrategia-turismo-sostenible/Documents/directrices-estrategia-turismo-sostenible.pdf , adaptándose a las condiciones generadas por el COVID-19 en este 2020.

Fernando Moreno Bernal

Grupo Local EBC Cádiz

Valores de la EBC frente al Covid19

Han transcurrido seis meses desde que se decretó el confinamiento en España por la pandemia del SARS-COV-2 (covid19). Y más de ocho meses, desde que se notificó su aparición en Wuhan (China), en los que nos bombardean los medios de comunicación con cifras de contagios y fallecidos. A fecha de 11 de septiembre 2020 en el mundo hay 28.764.183 diagnosticados y han fallecido 920.283 personasi. No podemos comparar con la gripe estacional que sufrimos cada año, ya que no se lleva un recuento tan meticuloso ni se consideran l@s asintomátic@s. El virus existe y está ahí. Hay que ser consciente y responsable en nuestro comportamiento ante él. Pero no tenerle miedo ni dejar que este nos paralice.

En estos seis meses ha aumentado nuestro conocimiento de lo ocurrido. El Instituto de Salud Carlos IIIii ha analizado las cinco causas que explican la mayor o menor incidencia por ciudades española, y el periodista Manuel Rico, desde Infolibre, viene publicando diversos artículos sobre fallecimientos en Residencias de mayores privadas, públicas de gestión privada y públicas de gestión pública por Comunidades autónomas y ciudades. Y RTVE con datos a 12 de septiembre publica el informe “Radiografía del coronavirus en residencias de ancianos en Españaiii Hay opiniones críticas ante las medidas adoptadas. Marea Blanca ha iniciado la recopilación de información para hacer un estudio por comunidades autónomas que se piensa publicar a mediados de septiembre. Considero necesarias las siguientes reflexiones desde la perspectiva de los valores de la Economía del Bien Común considerados en el Balance 5.0iv en el momento en que parece comenzar la segunda ola de la pandemia en España.

Es necesario no perder la perspectiva global donde se inserta el monotema del coronavirus. En estos meses la crisis medioambiental, económica, social y político/militar mundial ha seguido profundizándose. Las tensiones geopolíticas provocadas por la pérdida de liderazgo y confianza en la hegemonía mundial de EE. UU. se acrecientan. Las anteojeras del COVID19 han intentado ocultar sin conseguirlo las detenciones arbitrarias y asesinatos de líderes sociales y medioambientales en Chile, Colombia, Brasil, Honduras, etc., las revueltas raciales y sociales en numerosas ciudades norteamericanas, los bombardeos de Gaza y explosiones en Irán, Ajam (Emiratos árabes) Najaf (Irak) y Beirut prácticamente simultaneasv. El continuo vertido de miles de litros diario de agua radioactiva en Fukuyama. Los incendios de la Amazonía y el genocidio de los pueblos indígenasvi. El calentamiento y desaparición del permafrost en Siberia, con la liberación de cantidades ingentes de metano, más peligroso para la supervivencia de la humanidad que el virusvii. La crisis económica y social se dispara y un mar de deudas públicas y privadas amenaza con ahogarnosviii. La crisis civilizatoria, de valores dominantes, profundiza la desesperanza y la pérdida de confianza en un sistema productivo que no permite la supervivencia mínimamente digna de la nueva generación, de nuestra juventud.

DIGNIDAD

El artículo 43 de la Constitución Española reconoce el derecho a la salud de la ciudadanía (dignidad) obligando a las Administraciones públicas a organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas. En España es la atención primaria la encargada de esta tarea. El derecho a la salud se consigue promoviendo el bienestar general, por lo que en el apartado tres del artículo se habla de fomentar la educación sanitaria, la educación física y el deporte.

La medicina preventiva se contrapone a la medicina curativa. La primera procura que no existan enfermos, mientras que la segunda trata de curar a los que ya están enfermos. El artículo 43 sólo menciona la medicina preventiva como derecho humano. Y el éxito de la medicina preventiva, el ejercicio del derecho a la salud, choca abiertamente con los intereses privados en la salud como negocio. Mientras que la primera es pública y su éxito se consigue con la ausencia de enfermedad, la segunda si es privada con el objetivo de maximizar beneficios los alcanzará con el mayor número posible de enfermos tratados en la atención hospitalaria. Mientras más enfermos a curar más facturación y beneficios para las empresas privadas que se dedican a la salud como negocio.

Podemos decir sin exagerar que aquellas Comunidades Autónomas que llevan décadas reduciendo recursos a la Atención Primaria han estado menoscabando el mandato constitucional, atacando a la Constitución Española.

Esta tensión permanente entre intereses lucrativos de empresas privadas y el bienestar general de la población, el Bien Común de la sociedad, tan sólo puede eliminarse con una sanidad pública total. Para maximizar el beneficio privado en la salud tiene que reducirse al máximo la medicina preventiva, los dispositivos de Atención Primaria. Mientras más enfermos más beneficio. Mientras más enfermos más productos farmacéuticos se venderán.

Si observamos los países donde peores datos existen del COVID19 vemos que son Estados donde la sanidad pública no existe o es muy débil: EE UU, India, Brasil, Perú, Colombia, etc. Si observamos las Comunidades Autónomas con más problemas son aquellas que llevan décadas reduciendo la Atención Primaria y privatizando la sanidad en todos los campos: Madrid, Cataluña, Castilla-León y Castilla La Mancha.

Poniendo nuestra atención sobre el número de fallecidos vemos como dos de cada tres (67,33%) han sido residentes en centros de mayores, la inmensa mayoría privados o de gestión privada. La tasa de letalidad de mayores de setenta años no residentes (92% del total) es la misma que en el resto de la sociedad. El factor de riesgo no es la edad, es estar ingresado o no en un Centro de Mayores cuya finalidad última es el lucro, maximizar sus beneficios. Y no en todas las residencias ha tenido la misma incidencia el COVID19. Hay cadenas privadas de Residencias de Mayores propiedad de fondos de inversión con sedes en paraísos fiscales que han tenido alta incidencia en todos los países donde poseen Centros asistenciales: Italia, España, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, … Todos hemos visto el trato inhumano y vejatorio recibido en determinadas Residencias y la negativa a tratamiento médico y traslado a centros hospitalarios de estas personas mayores enfermas que han provocado sus muertes anticipadamente. Hay más de doscientos expedientes judiciales en marcha.

Si tenemos en cuenta que el 85% de los hospitalizados españoles han sido tratados con la polémica hidroxicloroquinaix podemos entender el gran número de muertes en España comparado con otros países. Porque la pregunta pertinente es ¿Si la hidroxicloroquina provoca taquicardia e infartos, el enfermo de COVID19 con antecedentes previos de enfermedad cardiopulmonar ha muerto por COVID19 o por el tratamiento recibido una vez ingresado en el hospital? Y hay que preguntar ¿Quién tiene la propiedad intelectual de la cloroquina y cuanto se ha facturado por los tratamientos?

SOLIDARIDAD Y JUSTICIA SOCIAL

Analizando las mejores prácticas en el mundo frente al COVID19 podemos aprender grandes lecciones de solidaridad. El país con mejor desempeño frente al coronavirus del mundo es Vietnamx que tiene más de 1.400 km de frontera directa y grandes relaciones económicas y sociales con China y una población estimada de 90 millones de personas. A 13 de septiembre tiene tan sólo 1.063 casos confirmados y 35 fallecidos. Y tenemos el curioso caso del Estado de Keralaxi en India, segundo país con mayor incidencia del mundo. En Keralaxii, sin embargo, el robusto sistema de salud pública y una cultura profundamente democrática que reside en los Consejos Comunales marca la diferencia con el resto de India. A fecha de 13 de septiembre tiene un 78,77% menos de fallecidos que la media de India por cada 100.000 habitantes. Con una población de 35 millones tiene 440 fallecidos mientras que el total de India con 1.352 millones de habitantes se acerca a 80.000.

En España también hemos aprendido lecciones de solidaridad con el covid19. Las Asociaciones vecinales han puesto en marcha más de 500 comedores sociales para atender las demandas de personas sin recursos ante la inactividad de determinadas Administraciones Públicas. Han sido las personas las que han respondido con solidaridad ante una crisis humanitaria sin precedentes y que está lejos de haberse superado.

En las Comunidades de vecinos grupos organizados se han hecho cargo de las personas mayores que viven solas, manifestando alguna que jamás se habían sentido tan acompañada como en el confinamiento.

En ciudades se han organizado por centenares a través de organizaciones sociales y ONGs para la asistencia a personas mayores y con problemas de subsistencia.

Y la falta de justicia social se visualiza como un gran problema para enfrentar esta pandemia. Los primeros casos del verano han estado provocados por las infraviviendas y condiciones indignas de vida de trabajadores del campo, la mayoría inmigrantes, y trabajadores de mataderos industriales con condiciones de trabajo insalubres. Y en Madrid con infraviviendas como las existentes en el barrio de Usera. Pero lo más indigno ha sido la negativa a traslados al hospital desde las Residencias de Mayores de personas enfermas en función de tener o no contratado un seguro privado.

No es verdad que covid19 no entienda de clases sociales. Lo vemos en Brasil, EE UU, India y en España. La desigualdad social y la carencia de recursos mínimos vitales es una de las causas que impiden una eficaz lucha contra el mismo. Y lo que vemos es que se aprovecha la excusa del covid19 para imponer determinadas políticas represivas como en Chile, Bolivia, Colombia, Brasil y EE UU. O para dar ya 1,3 billones de eurosxiii desde el BCE a grandes Corporaciones y entidades financieras al -1% mientras nos prometen 750.000 millones de euros en los tres próximos años a los Estados Nacionales con la incertidumbre de la condicionalidad. Los muy muy ricos se hacen aún más ricosxiv; y las entidades financieras se hacen aún mayores utilizando nuestro propio dinero a través del BCE para fusiones y compras.

SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL

El coronavirus COVID19 tiene su origen en la presión medioambiental ejercida por la actividad humana industrial y urbana conocida como zoonosis. Y no es el primero ni será el últimoxv. No podemos realizar una verdadera lucha contra el covid19 sin ir a sus causas profundas y atajar la posibilidad de nuevos coronavirus. En Andalucía ya tenemos el virus del Nilo, más peligroso y letal en caso de contagio. No podemos paralizar la actividad económica y social cada vez que aparezca un virus, como nuestro cuerpo no deja de respirar cuando nos infectamos.

La estrategia para enfrentar al covid19 se ha puesto en manos exclusivas de virólogos que la han enfocado exclusivamente desde la perspectiva de la industria farmacéutica, sin cuestionar su estructura empresarial de transnacionales y oligopolios que tienen mercados esclavizados como vemos con los tratamientos y las posibles vacunas; ni las contradicciones entre su interés en la maximización de beneficios privados y Bien Común. Pero la sociedad humana es el sistema complejo más sofisticado que existe. Las respuestas unilaterales y simples suelen crear más problemas que los que solucionan. ¿La vacuna es la solución o es el negocio?xvi

El 13 de septiembre se cumplió 50 años de la publicación del artículo de Milton Friedman que descarriló el capitalismoxvii en palabras de Antón Costas. Según Friedman la única responsabilidad social del empresario es maximizar el beneficio del accionista (añadiría mayoritario, porque del minoritario no se ocupa nadie) Esto no puede ser así. Y constitucionalmente está recogido en el art. 128 que el interés general está por encima. Hay que defender el Bien Común social, el interés general. Es necesario articular nuevas métricas de medición como la recogida en la Matriz del Bien Común 5.0 para las empresas. Con el covid19 la industria farmacéutica no lo está haciendo.

TRANSPARENCIA Y PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA

A pesar de la continua y agotadora información acerca de contagios, fallecidos, tratamientos, vacunas, aplausos, etc. la gran sacrificada y ausente ha sido la trasparencia y la participación democrática.

No hay trasparencia si no se habla abiertamente de los intereses en juego, y sobre ellos, elaborar democráticamente la respuesta intentando encontrar el posible equilibrio entre estos intereses, definiendo el Bien Común en este momento y en este país.

Por desgracia la ciencia en este sistema capitalista está condicionada por los intereses de sus financiadores y otros condicionamientos políticos. La propia OMS está condicionada por el lobby del oligopolio de las grandes farmacéuticas y Fundaciones privadas que la financian. Lo mismo podemos decir de la Agencia Europea de Medicamentos y de la Agencia Española de medicamentos y productos sanitarios.

Con la excusa de hacer “lo que dicen los científicos” se elimina toda participación democrática en la toma de decisiones y elaboración de estrategia frente al virus. Se renuncia a la Política. Para ello tienen que obviar las mejores prácticas en la lucha contra el covid19 como Vietnam, Nueva Zelanda, Islandia, Cuba, Dinamarca, Noruega, Venezuela o el Estado de Kerala en la India. Y en los resultados obtenidos en todas ellas destaca un buen sistema público de salud apoyado sobre una ciudadanía organizada y corresponsable en Consejos Comunales, asociaciones vecinales, voluntariado, etc. La ciudadanía libera su creatividad si se le informa adecuadamente y se le corresponsabiliza.

Delegar en los “científicos” traslada a la opinión pública la idea de incapacidad para defendernos personal y colectivamente. Nos hurta el Poder de decidir, creando las bases de una dictadura de los “expertos”, condicionados ideológica y vitalmente por las grandes empresas y laboratorios Farmacéuticos.

Ha faltado trasparencia sobre el origen del covid19; sobre las estrategias llevadas a cabo para su neutralización en China y países asiáticos; sobre los tratamientos y su efectividad; sobre actuaciones y comportamientos sociales necesarios; sobre las vacunas y su efectividad; … Y sobre los grandes negocios y beneficiarios de estas actuaciones.

Es patético y descorazonador observar la falta de cooperación y el despilfarro que conlleva la competencia entre Farmacéuticas en la obtención de la vacuna, saltándose todas las reglas que nos habíamos dado para salvaguardar un mínimo comportamiento ético y de responsabilidad social en la investigación y desarrollo de nuevos productos.

Desde la Economía del Bien Común debemos decir con claridad que al covid19 y otros virus que ya están entre nosotros, o estarán en un próximo futuro, se les enfrenta con más Dignidad, Solidaridad y cooperación, justicia social, corresponsabilidad medioambiental, trasparencia y democracia real.

Es el momento para que desde el Gobierno de España se les exija a las empresas y laboratorios farmacéuticos la elaboración de su Balance y Matriz del Bien Común, e ir exigiéndolo a todos los proveedores públicos.

Fernando Moreno Bernal

Campo de Energía EBC Cádiz

Cádiz, a 14 de septiembre 2020

Sobre la Vieja y la Nueva Normalidad

Desde los cuadros de organizaciones políticas que se auto ubican en el centro izquierda del arco partidario, desde los medios de comunicación que las apoyan y los/las tecnócratas que les asisten, se ha gestado su penúltimo gran servicio a la causa del Neoliberalismo progresista: el novedoso mantra de la Nueva Normalidad.

Se trata de una hábil, y sutil, estrategia para canalizar, y controlar, las previsibles reivindicaciones de la ciudadanía a favor de los cambios y transformaciones estructurales que necesita nuestra civilización en los ámbitos cultural, social, ambiental y económico. Cambios y transformaciones que se han visibilizado, en lo que el ruido y el humo político y mediático han permitido, en su amplitud y necesidad. Para el que quiera ver. Hemos tenido que afrontar una crisis sanitaria pandémica que ha mostrado dramáticamente las debilidades de nuestro sistema de salud pública y de nuestra red asistencial a los sectores más vulnerables. Veníamos de un intenso periodo de enormes ajustes y recortes de nuestro Estado del Bienestar. Recuerda lo llamabán Austeridad. Habíamos debilitado los servicios públicos transformándolos en “negocios”. Le llamaban privatización. Era por la eficiencia y la eficacia. Para minimizar, en lo posible, la catástrofe humana no hemos tenido más remedio que afrontarla con una paralización de la actividad social y económica, que tendrán repercusiones importantes en estos ámbitos, sobre la base de una larga depresión permanente, social y económica, de nuestras colectividades por el saqueo de lo colectivo y comunitario, por la transferencia de rentas y patrimonios de quienes menos tienen a quien más (transferencia inversa de rentas) en un proceso de concentración, de injusticia fiscal, progresivo y continuado. Recordáis la metáfora de la rana introducida en la olla que calentamos, poco a poco. Y todo en medio de un contexto de emergencia ambiental, que frecuentemente se olvida, de forma interesada, y que va a tener, en un corto espacio temporal, en apenas treinta años, efectos y consecuencias catastróficas de muchísima mayor intensidad y gravedad que la actual crisis epidémica.

Se trata de focalizar los deseos y las ansias de la ciudadanía; de dar, de una vez, solución a sus problemas cada vez más insoportables (desigualdad, desempleo, precariedad, deudas, desahucios, desinformación y desarraigo) y satisfacción a sus necesidades que se hacen endémicas; hacia otros problemas mucho más epiteliales y coyunturales y mayormente inducidos (consumismo) con grandes dosis de artificialidad. Son tácticas del proceso de mediatización que padecemos y que también describió Noam Chomsky en su ensayo Ilusionistas.

Se trata de distraer y confundir a la opinión pública, con la soflama disruptiva de esta Nueva Normalidad que conlleva la intencionalidad de fijar objetivos, retos y metas cortoplacistas y congruentes con los intereses del actual status quo que aspira, a pesar de sus dramáticos y nefastos efectos socioeconómicos y medioambientales, a prolongar, cuanto más tiempo mejor, su vigencia operativa y funcional.

Hablar de nueva normalidad además significa una referencia relacional a una Vieja Normalidad. Y en este sentido implica aceptar, apriorísticamente, como “normales”, aunque viejas, algunas cuestiones imposibles de ser aceptadas como tales:

¿Es normal que un 1% de la población humana detente el 95% de las rentas y patrimonios?. 70 millones de seres humanos disfrutan de una riqueza superior, prácticamente, en 100 veces de la que disponen 6.930 millones de seres humanos para su supervivencia. La mayor desigualdad de la historia de la Humanidad según los estudios empíricos de Thomas Piketty.

¿Es normal que haya 4.000 millones de seres humanos, más de la mitad de la Humanidad, que mal viva en entornos de hambrunas, miserias, insalubridad, ignorancia, explotación y marginalidad?. ¿Es normal que cientos de millones de niños y niñas, de nuestro planeta, vivan en la pobreza y sufra malnutrición en pleno siglo XXI?. ¿Es normal que hagamos, más bien, nada para evitar que en los próximos 2 años mueran 240 millones de de personas por causa de la hambruna que se está gestando?.

¿Es normal que hoy 1.000 millones de seres humanos sufran la indignidad de tener que abandonar su hogar por razones de violencia, de supervivencia, de persecución xenofóbica, de falta de condiciones de vida, de falta de futuro, de seguridad; y en estas condiciones límites reciban la invisibilidad, la insensibilidad, la insolidaridad, el desprecio y la indiferencia de otras colectividades humanas que oponen muros, barreras y campos de refugiados a su movimiento migratorio?. ¡O pagan estados sicarios para su confinamiento en condiciones indignas contra el derecho internacional o, todavía peor, los dejan morir en el Mediterráneo o en el Atlántico o en desiertos norteamericanos!. Países que, en muchísimas ocasiones, están en la génesis de sus sufrimientos y conflictos: tráfico de armas, saqueos de sus recursos naturales y la extracción y el comercio, mafioso y criminal, de sus riquezas y patrimonios.

¿Pude hablarse de normalidad, vieja o nueva, a una situación, que padece la mayoría de nuestra conciudadanía, en la que se han hecho, causalmente, endémicas las siete plagas bíblicas de nuestros tiempos globalizados: la desigualdad (caminar hacía un sociedad dual); el desempleo o, su alternativa única, el precariado; los desahucios (la vivienda como negocio despiadado y miserable que pisotea derechos); las deudas (nueva esclavitud) cómo única vía para obtener bienes y enseres del común de los mortales; el deterioro continuado del Estado del Bienestar (lo siguen llamando austeridad y es la ruptura unilateral del pacto social de la postguerra de 1950); la degradación del Estado Social de Derecho, de los derechos y libertades de la ciudadanía que estamos tardando ya 5.000 años, en medio ir conformando, la Humanidad en el plano individual, pero mucho más intensamente en lo colectivo; y la profundización en el desarraigo que produce, en nuestras sociedades, la desinformación y manipulación mediática, la pérdida de identidad, de su paisaje vital, de cohesión social y territorial, de autoestima colectiva, de impotencia social ante la injusticia social y la desigualdad de oportunidades y, lo peor de todo, de perspectivas de un futuro mejor para él y los suyos, para su descendencia?. Plagas que asolan la raíz de nuestra propia dignidad cómo seres humanos.

¿Se puede hablar de normalidad, vieja o nueva, cuando dejamos en el silencio, la invisibilidad y la inacción el abordar los profundos cambios y transformaciones que necesita nuestra civilización para ganar el futuro?.

Es criminal que en esta encrucijada civilizatoria, los mezquinos intereses de siempre, nos conduzcan hacia el desastre. Financiarización (poder económico), mediatización (poder mediático) y tecnocratización (poder tecnológico) son sus estrategias. Romper el Estado (debilitar lo colectivo), implantar la plutocracia (negar la igualdad) y la gobernanza canalla (gobernar contra la ciudadanía) sus instrumentos. ¡Me niego a considerar esto normalidad, ni vieja ni nueva!. Hay que negarse a aceptar que lo único, a que tengamos derecho a normalizar, sea a abrazar y besar a los seres queridos, a tomar copas con amistades y vecindad, a salir a cenar a restaurantes y bares, a ver fútbol, baloncesto y tenis, a salir a pasear o ir de excursión al campo o la playa. A comprar en centros comerciales. Y a volver al precariado. ¿Esta es la nueva normalidad, con condiciones y limitaciones añadidas, que nos prometen?. ¡Siguen considerandonos idiotas!. ¿Lo somos?. Ni Orwell lo hubiera imaginado tal cual, ni Kubrick lo hubiera expresado mejor.

El pasado día 6 de Mayo, apareció publicado en la Tribuna de Opinión de Le Monde, un artículo denominado «No a un regreso a la normalidad» suscrito por 200 representantes cualificados de la intelectualidad mundial. Un documento que ha transitado con muchísima más pena que gloria por el debate político y por los medios de comunicación en el mundo. También aquí. Interesa poco, en este sistema de fabricación de la opinión pública, este ejercicio de responsabilidad, reflexión cívica colectiva, concienciación ciudadana y radicalidad crítica por cuanto que atiende e interesa a la raíz de los problemas y busca enfocarnos sobre las cuestiones esenciales que abordar, sobre los retos, cada día más, inaplazables de nuestra generación y su descendencia.

En este Manifiesto abordan y concluyen muy sintéticamente tres cuestione esenciales que comparto absolutamente:

1.- La pandemia de la covid-19 es una tragedia. Que tiene la virtud de invitarnos a que nos céntremos en las cuestiones esenciales. La actual catástrofe ecológica forma parte de una METACRISIS civilizatoria: ya nadie, mínimamente riguroso, en la comunidad científica duda de la extinción masiva de la vida en la Tierra y todos los indicadores anuncian una amenaza directa para nuestras existencias. Sus consecuencias serán colosales, desmedidas. Tendrá la dimensión de un colapso global. Mucho más allá de las de una pandemia por grave que esta sea. La contaminación, el calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la destrucción de los espacios naturales conducen al mundo a un punto de ruptura. Acción para amortiguarlo y adaptarnos a las nuevas condiciones climáticas de la Biosfera, ya.

2.- El problema es sistémico. El Sistema Neoliberal, progresista o simplemente capitalista, es el problema. Ajustarlo es, ya, del todo insuficiente, si es que en algún momento lo pudo ser. El libre albedrío de unas élites extractivas insaciables en su codicia no puede ser la mano invisible que muevan las interacciones y transacciones entre humanos. La extracción ilimitada de recursos naturales, la generación continuada de residuos y contaminación están en la génesis misma de la emergencia climática. El crecimiento infinito y el consumismo nos ha llevado a negar la propia vida: la de las plantas, la de los animales y la de un gran número de humanos. Estamos traspasando los límites que una Biosfera finita nos impone. El modelo productivo que sustenta es insostenible. La toma de decisiones en manos del capital un desastre de dimensiones catastróficas. Acción para aplicar principios y estrategias de Economía Ecológica y sustituir el Sistema Neoliberal por su alternativa Social y Sostenible, ya.

3.- La solución está en la ciudadanía. Solo la implicación, el compromiso y la participación de la sociedad civil pueden hacer posible este cambio y transformación radical, de nuestra civilización, que se requiere, a todos los niveles de su estructura. Reconstruir un Estado Social de los Derechos y Libertades, individuales y colectivas, fuerte y justo. Consolidar una Democracia Real. Implantar una Gobernanza Social. Sustituir el actual Sistema Económico. Anteponer el Interés General y el Bien Común. Toda esta tarea ingente es imposible sin el compromiso masivo ciudadano y exige audacia y coraje colectivo. Es una cuestión de supervivencia, tanto como de dignidad y de coherencia ética y estética de la Humanidad. Acción ciudadana para el cambio y transformación radical de nuestra civilización, ya.

Hoy, la cuestión sobre la mesa, bajo ningún concepto, puede ser: ¿Cuando llegara la Nueva Normalidad?. Esto es meramente un espejismo. La cuestión esencial es: ¿Cuando empezamos a desarrollar los actos imprescindibles para impulsar el cambio profundo que requiere nuestra sociedad?.

Mi esperanza tiene que estar en la Humanidad. En que nunca pueden hacernos perder la fe en la especie humana como individuos y como colectivo. No nos queda otra. Aquí en La Tierra tiene que primar la máxima: Mientras haya vida, hay esperanza. Pero eso sí, no lo demoremos mucho. A riesgo de que cuando queramos, ya no podamos. Ya sea tarde. ¡Ánimo Humanidad!.

En Chiclana de la Frontera a 1 de Junio de 2020.
Juan Manuel Barrios Blázquez.

De la peste ateniense (430 a.C.) al covid19 neoyorkino (2020 d.C.)

De la salud y bien de la comunidad al individualismo y mercantilización de la salud

El pasado nos da lecciones para interpretar los acontecimientos del presente. No se pierde el tiempo mirando la actual pandemia del covid19 a la luz de una de las más antiguas, de la que consta un relato por escrito casi exhaustivo, la peste de Atenas que brotó en 430 a.C., al poco de nacer la Democracia en Atenas. Repetimos las mismas preguntas que se hacían hace 2.450 años ¿De dónde ha venido esta peste? ¿Hay un culpable? La velocidad y modo de su propagación, su letalidad. ¿Cómo es que afecta a todo el mundo (desde Wuhan a N. York)? ¿Cómo evitar el contagio? ¿Da inmunidad el haber sido afectado y sobrevivir? ¿Habrá un rebote si se logra frenar la pandemia? ¿Podemos confiar en las autoridades sanitarias? ¿Estará controlada y mediatizada la OMS por los intereses corporativos y los beneficios de las grandes transnacionales farmacéuticas? ¿Realmente no hay tratamientos exitosos contrastados y otros erróneos?2 ¿Podemos confiar en la OMS? ¿Hay razones para dudar? ¿Quién hace frente a la crisis económica y social que lleva aparejada?

Vivíamos hasta el 29 de febrero (este año es bisiesto) en una atmósfera distinta: el telediario sólo hablaba de pactos de gobierno, del tema catalán, la caja de las pensiones; se decía que teníamos la mejor sanidad de Europa y el hambre del mundo no nos afectaba… También la ciencia creía estar en otra órbita: Dentro de poco seríamos como dioses, Homo deus: Breve historia del mañana (el libro de Yuval Noah Harari con un millón de ejemplares vendidos), casi inmortales mediante programación de nuestro ADN, mediante prótesis que sustituyen nuestros órganos (como si fueran de usar y tirar), seríamos como cyborgs que funden su mente con el ordenador.

Pero ahora la peste nos ha devuelto a nuestro estado natural; somos biología de la más elemental, somos víctimas de un miasma cualquiera, aunque tenga locos a los científicos de todo el mundo; somos de nuevo mortales, y ¡qué clase de mortandad! Nada nos ha de extrañar: la Peste de Atenas en Tucídides sigue a la euforia del Discurso de Pericles, y la Peste en Lucrecio al Progreso científico del libro V de su obra La Naturaleza.

La peste ha sido el azote de la Humanidad en todas las épocas históricas (de las prehistóricas ni hablamos): al menos desde las Plagas de Egipto (Éxodo 11.5) hasta las plagas contemporáneas: La gripe “española”, la del VIH, cuyos efectos nosológicos, poblacionales, sociológicos e incluso psicológicos estamos sufriendo todavía (basta con decir que en pleno siglo XXI hay 37 millones de afectados por el sida) y ahora la pandemia del Corona-virus, (tras el Mers y el Sars, coronavirus anteriores) que está causando una mortalidad millonaria. Ha sido también un tema literario clásico: Ya en la primera obra clásica, la Iliada (1.42-53) se desarrolla el sitio de Ilión en medio de una peste enviada por Apolo en castigo por un delito religioso que se purifica a base de rituales3. Pero la obra que primero ha descrito literariamente la peste detallando los síntomas, la más conocida e influyente entre griegos y romanos, ha sido el relato de Tucídides sobre la peste que asoló Atenas el año 430 (y que el propio autor padeció) en su obra La guerra del Peloponeso (GP). Este mismo hecho histórico de la Peste de Atenas es rememorado por Lucrecio en su libro La naturaleza (DRN)4. Es también un tema literario contemporáneo: Albert Camus o Alejo Carpentier han escrito sobre la peste.

ANSIEDAD ANTE LA PANDEMIA

Lo que en este momento del siglo XXI nos preocupa, en lo que se centran nuestros miedos ante el corona-virus o covid-19, como les preocupó a griegos y romanos, a Tucídides y a Lucrecio en las pestes que sufrieron ellos es ver a la Medicina boquiabierta y aprendiendo sobre la marcha, el estrés de los sanitarios y de las funerarias, ver acumulándose a la puerta de las UCIs a los afectados y en las morgues los cadáveres como ganado; ¿cuánto va a durar este estado de cosas? ¿cómo podemos librarnos del virus?

LAS FUENTES

Tucídides (1.22.2-4) es contemporáneo de la peste de Atenas y la sufrió él mismo: “… en cuanto a los acontecimientos que tuvieron lugar en la guerra,… relaté cosas en las que yo mismo estuve presente o sobre las que interrogué a otros con toda la exactitud posible… Me conformaría con que cuantos quieran enterarse de la verdad de lo sucedido y de las cosas que alguna vez hayan de ser iguales o semejantes según la ley de los sucesos humanos, la juzguen útil. Pues es una adquisición para siempre y no una obra de concurso que se destina a un instante”. La peste de Atenas ocurrió desde el verano del año 430 a.C. hasta el verano del 428; se cortó y rebrotó en el invierno del 427/6 una segunda vez hasta el invierno del 426/5. Duró por tanto cinco años. Fue una peste muy encarnizada que acabó con un cuarto/un tercio de la población.

No es el caso de Lucrecio que la estudia 400 años después. Pero eso no lo inculpa, por más que. Victor Hugo tache a Lucrecio de nihilista por haberse ocupado de este drama5: “Ont-ils des Spinoza qui frappent aux murailles, / des Lucrèce niant tout ce qu´on a rêvé, / qui du noir infini feuilletant les registres / ont écrit: Rien, au bas de ses pages sinistres, / et penchés sur l´abîme ont dit: L´oeil est crevé”. Su descripción es un episodio localizado al final de la obra,6 entre otras muchas emergencias naturales. El hecho de constituir el último fenómeno mirabile de los múltiples que se examinan en el libro, le ha dado ese carácter simbólico de pesimismo que se quiere ver en Lucrecio.

¿DÓNDE SE ORIGINÓ? ¿A QUIÉN ECHAR LA CULPA?

El miedo se proyecta hacia un culpable: en vez de calificarla por su especificidad médica, es mejor llamarla “gripe china” porque el primer brote lo fue en Wuhan. Mientras que Tucídides (GP 2.48.1-2) habla del posible envenenamiento de los pozos del propio puerto ateniense del Pireo, Lucrecio atribuye el origen a Egipto (DRN 6.1138-1143): “Esta es la explicación de aquella infección mórbida y el brote potente de muerte que llenó en otros tiempos de duelo las tierras de Cécrope, devastó los caminos y despobló sus ciudades. Viniendo del interior de Egipto, en donde había surgido, atravesó un vasto espacio por el aire y las planicies del mar fluctuantes y finalmente se echó sobre el pueblo entero de Pandión”.

¿SIN MEDICINAS? NI VACUNAS

Hoy nos escandaliza lo que oímos de los médicos: que están aprendiendo en estos meses sobre el virus. Tucídides (GP 2.51.1) insiste en la extrañeza (atopia) de algunos síntomas, en el comportamiento aberrante de la enfermedad y en la dificultad para caracterizarla. No se conocía la causa concreta de tanto contagio ni el correspondiente antídoto.

Pero la única actitud positiva ante la pandemia es la confianza en la Medicina, y su actividad racional. En lo que hacen los investigadores de todo el mundo hoy día, buscando el genoma del virus, los síntomas, el distanciamiento social, la búsqueda de una medicina que lo contrarreste o una vacuna. Toda investigación consiste en la búsqueda etiológica de la enfermedad: conociendo los síntomas se diagnostican o conjeturan las causas o los síntomas que faltan para completar el cuadro clínico. Tucídides renuncia a explicar las causas de la epidemia, sólo pretende describirla (GP 2.48.3): “Cada cual, médico o profano, que saque sus conclusiones sobre el origen de este mal, y sobre las causas que cree que están operando semejante trastorno”. Y sigue: “Yo, por mi parte, voy a contar cómo fue y expondré los indicios a partir de los cuales uno que los examine, en caso de que de nuevo vuelva a atacar, podría diagnosticarla mejor por contar con una idea previa, al haber estado yo mismo enfermo y haber visto también a muchos otros padecerlo”.

En cambio, Lucrecio dirá: “voy a explicar ahora a) cuál es la causa de la enfermedad b) y la procedencia de este brote súbito maligno, c) capaz de esparcir la muerte entre los humanos en masa y entre los animales en manadas.” Tres aspectos causales como se ve: las causas o fuerzas (dynameis, vires) que contienen tanto poder contaminante, su procedencia y finalmente la sintomatología del fenómeno de la epidemia7.

ETIOLOGÍA Y TRANSMISIÓN DE LA EPIDEMIA

La descripción de Tucídides tiene la secuencia propia de una etiología pronóstico. Vivian Nutton (2000: 65), citando a Herodiano, Historiae 6.6-2 (donde se narra una peste sufrida por el ejército de Alejandro Severo en el 232 p.C.), dice que la Medicina en la antigüedad consideraba la peste como una mera inadaptación al clima, no como la versión oficial que nos trasmiten hoy de contaminación por gérmenes, al margen de los cambios en los ecosistemas y el clima.

Lucrecio hace radicar en los gérmenes y su transmisión la causa de la epidemia: “[…] señalé antes en primer lugar que hay gérmenes de numerosas sustancias que producen la vida y, por el contrario, seguramente hay otros diseminados por el aire que producen la enfermedad y la muerte”. Es Lucrecio el primero y el único en hablar de gérmenes contagiosos, semina morbi, antes de llegar al De contagionibus de G. Fracastoro, aparecido en 1546. Lucrecio como los médicos epicúreos (Asclepiades, Celso y Sorano) hace radicar la intoxicación en la incompatibilidad (DRN 6.773-776) de las diversas sustancias y los receptores del cuerpo vivo.

Véase el parecido metodológico por la siguiente información. Madrid, 27 mayo (EFE).- “Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lidera un proyecto para desarrollar fármacos antivirales que impidan el transporte del coronavirus SARS-CoV-2, causante de Covid-19, dentro de las células, algo esencial para evitar su propagación por el organismo. El estudio se centra en los micro-túbulos, una estructura intracelular que podría ayudar a impedir el transporte del virus y a prevenir la hiper-activación del sistema inmunológico que desencadena la ‘tormenta de citoquinas’ durante el agravamiento de la Covid-19”.

La etiología es la búsqueda de un tipo de causa dinámica, una aitia o causa llena de potencia mórbida, que sea capaz de explicar tanta mortandad, como lo demuestra (PB 2.50.2; 2.50.1) el hecho de que incluso los animales carroñeros no se atrevieran ni a respirar el aire contaminado, menos aún a probar la carne de los cadáveres; no salían de sus guaridas. El perro fiel era el único en morir aullando lastimeramente por las calles, mientras esperaba a sus dueños. Pero también su transmisión a través del aire, del agua, de los alimentos y del medio sólido (DRN 1119-1137):Seguidamente este nuevo contagio o pestilencia, o cae en las aguas, o se deposita en los mismos frutos del campo o sobre otras substancias que son alimento del hombre y pasto del ganado, o también permanece suspenso en la misma atmósfera, y no podemos respirar este aire contaminado sin hacer penetrar su infección en nuestro cuerpo.

Corrupción: cielos, aguas, alimentos, aire → respiración, ingesta → peste

Obsérvese el interés ecológico que tienen los autores8. Sin embargo ni Tucídides ni Lucrecio aluden al contacto corporal por contingencia.

UNA AGONÍA SIN SEDACIÓN

Ambos autores describen las transformaciones y disfunciones fisiológicas y psicológicas que producía la peste mediante la enumeración de los síntomas. Se inicia la descripción de los síntomas progresivos de descomposición de los afectados. Se van recorriendo los distintos miembros del cuerpo siguiendo el eje cabeza-extremidades desde los vv. 1144-1181: cabeza (1145-1146), fauces (1147-1150), pecho y corazón (1151-1167), vísceras (1168-1181). Tucídides: “La enfermedad recorría todo el cuerpo, de arriba abajo, comenzando primero por asentarse en la cabeza…”

Se describe seguidamente la agonía en su momento crítico (DRN 1182-1196): La tensión agónica se marca mediante una descripción de los síntomas de forma paratáctica a la carrera. Al final Lucrecio (DRN 6.1208-1214) describe el instinto de supervivencia”, el “agarrarse a la vida” a costa o a pesar de las graves mutilaciones y pérdidas tanto de miembros como psicológicas que sufrían: la pérdida de los ojos que llegaban a arrancárselos y amnesia.

LA DESESPERACIÓN: En el fragmento del DRN (1230-36 & 1245), se habla de la desesperación de los afectados, que constituía un factor de muerte añadido. Puede parecer exagerado que la desesperación produzca la muerte; pero también Tucídides mantiene que la athymia privaba de la capacidad para resistir a la peste (GP 2.51.4). Es un círculo vicioso: la reacción de desesperación ante una muerte cierta, llevaba a la muerte.

¿INMUNIDAD?

Tucídides demuestra tener conocimientos más avanzados que la Medicina de su época al reconocer esta “specific acquired immunity” de los afectados que habían sobrevivido. Lucrecio no lo sigue en esto. Los médicos hoy dudan de la inmunidad del covid19 o al menos reducen su duración. Los resultados de los test de prevalencia en España es de un 5%, lejos del 60% que crearía una barrera que impediría la libre circulación del virus.

EL PÁNICO Y LAS SEGUNDAS VIVIENDAS:

Lo primero es la actitud inevitable de miedo al contagio y la búsqueda de su evitación. En este momento de desesperación uno se pregunta: ¿qué puedo hacer por mí y por mi familia? Estamos ante una situación patética, no ética, para la que no cabe más esperanza que la posible curación médica o la huida. El frag. 339 Usener de Epicuro dice: “sobre cualquier otra cosa se pueden tomar medidas ante una necesidad, pero en lo que respecta a la muerte, habitamos todos una ciudad sin murallas”. La llegada a Atenas de los campesinos (que venían ya afectados desde sus aldeas) y su hacinamiento en pleno verano fue un factor agravante y propagador de la Peste incrementando el número de apestados (DRN 6.1252-1271). A su vez los atenienses también escapaban de la urbe: “Y lo mismo da que nosotros, buscando el cobijo de otro cielo, emigramos a países que luego nos son insanos (…) o cualquier otra cosa contraria a nuestras costumbres, capaz de hacernos enfermar con su repentina llegada. “

LA SOLEDAD Y LA SOLIDARIDAD, ATENCIÓN A/DE LOS PARIENTES:

Muchos desasistían a sus parientes por miedo al contagio y otros dentro de su impotencia se esforzaban por cumplir con el obsequio de los funerales (DRN 6.1237-1246). Hoy día los familiares se quejan de no haber podido acompañar en las UCIs y residencias de mayores a sus parientes en la agonía. Quizás el aspecto más positivo, al menos en España, de la pandemia haya sido la solidaridad que ha surgido individual y colectivamente.

RITOS FÚNEBRES (DRN 6.1272-1286)

Las familias se quejan aún más por la forma en que se ha tratado a los cadáveres: de forma casi anónima, como ganado, encerrados en morgues esperando su funeral, sin poder asistir más que tres personas al entierro. En la antigüedad no había hospitales (los hospitales son invención árabe, véase El Médico de Noah Gordon): los moribundos estaban tirados por las calles y sus cadáveres iban a parar a los templos. La iniciativa de alojar a los apestados y pordioseros e incluso utilizar los templos como depósitos de cadáveres, no fue de las gentes movidas por un supuesto desprecio a los lugares sagrados (como afirma Tucídides, GP 2.52.3), fueron precisamente los sacristanes (aedituentes), los que lo hicieron y por razones humanitarias: “el dolor apremiaba por encima de cualquier consideración”. Hoy han sido las Asociaciones de Vecinos y las propias comunidades las que han cumplido este papel ante la desaparición de determinadas instituciones públicas. Los enterramientos constituían un aspecto importante del culto que se vio depreciado por la necesidad: “ni tan siquiera el rito fúnebre de la inhumación se observaba, rito con el que había acostumbrado aquel pueblo a enterrar a sus muertos”; no podían seguir haciéndose con la ceremonia y dispendio acostumbrados por falta de medios. La incineración, que sustituyó al enterramiento, se hacía para abreviar el funeral y ahorrar medios, hasta el punto de tener que robar los parientes las piras de otros. En esos momentos la religión y sus ritos quedaban suspendidos; el dolor presente lo dominaba todo”. Y todas las familias tenían parientes afectados o muertos (DRN 6.1237-1251).

CONSECUENCIAS SOCIALES y POLÍTICAS

Se produjo en Atenas tras la epidemia, según Tucídides (GP 2.53.1), una gran anomia: falta de respeto a la ley. Hoy vemos de nuevo la anomia traducida en la falta de acatamiento del aislamiento, en el hecho de que miles de personas evadan la cuarentena y salgan a las calles bajo el lema de la libertad de movimiento. Demuestra a la vez una desconfianza en el gobierno como conductor (asesorado por los especialistas) del estado de alerta. El gobierno ha asumido una tarea demasiado compleja: legislar a base de reglamentación, por lo que tiene que ir cambiando día a día. Eso lo hace menos fiable por las fallas y contradicciones ante la opinión pública, y los partidos de la oposición lo aprovechan (incluso lo engordan a base de fake news), y aducen el derecho humano a la movilidad.

El abandono de las buenas prácticas ecológicas, la no separación de contenedores durante la pandemia, manifiesta el poco valor que le asigna la Administración a la Ecología. Incluso el material de mascarillas y guantes está causando problemas para los que no hay nada previsto.

REPERCUSIONES MUNDIALES

Daniel Innerarity afirma en su libro Pan-democracia: “Podríamos decir que nuestros instrumentos de gobierno están diseñados para gestionar epidemias y no pandemias, en tanto que son instituciones locales y no globales. De ahí la primera sensación de impotencia frente a un fenómeno que exige una mayor integración política de la humanidad, en la línea de fortalecer las instituciones transnacionales o la gobernanza global y, en general, una transición hacia formas de inteligencia cooperativa, claramente insuficientes en el mundo en el que vivimos. La definición de democracia apunta a que todos los afectados por una decisión deben poder participar en ella, a que debe coincidir la comunidad de los afectados con la de quienes deciden. En este sentido, la crisis del coronavirus sería un acontecimiento pan-democrático, como todos los riesgos globales. Se da la paradoja de que un riesgo que nos iguala a todos revela al mismo tiempo lo desiguales que somos, provoca otras desigualdades y pone a prueba nuestras democracias”.

¿Cómo están de preparados los sistemas sanitarios de cada país? ¿Están corrompidos por las grandes industrias farmacéuticas? ¿Y los sistemas socio-sanitarios? Ya sabemos que 2/3 de los muertos por covid19 proceden de las residencias de ancianos. Cuando la sanidad es considerada como un derecho y bien común que hay que salvaguardar se da prioridad a la sanidad pública preventiva y, especialmente, a la atención primaria; mientras que cuando es considerada como una mercancía (cuanto más enfermos mayor beneficio) se desmantela la atención comunitaria y primaria y se centra en hospitales para curar, convirtiéndola en consumidora de fármacos ¿Hay una correlación directa entre infección/letalidad y sistema público o privado de sanidad? Y en la era de la información y transparencia ¿existe correlación directa entre las redes de residencias de mayores (domiciliadas encima en paraísos fiscales) y los excesivos casos de infección y muertes en Italia, España, Francia, Bélgica y Reino Unido?

¿Qué repercusiones económicas va a tener la pandemia? ¿Qué países o grandes Corporaciones farmacéuticas van a beneficiarse de los muertos, que ya se aproximan al medio millón? Las inversiones en material sanitario han sufrido sobrevaloraciones por culpa de las mafias internacionales, ¿va a ser igual con la industria farmacéutica cuando se encuentre el antivirus o la vacuna? ¿No sería más lógico que fuera la Humanidad en cooperación la beneficiaria del bien común que va a suponer la innovación farmacéutica? Y todavía tenemos suerte porque esta vez no se acompaña la pandemia, como ocurrió casi siempre, con la guerra, aunque estemos en medio de una guerra comercial insolidaria e inhumana.Hay una lección que el covid19 nos ha enseñado en España: Tenemos que cambiar el sistema de sanidad y la atención socio-sanitaria convirtiéndolos en públicos. Eso es la única garantía frente a futuras pandemias.

Como hace 2.450 años la mejor vacuna es el fortalecimiento de los sistemas inmunológicos de las personas basado en una alimentación sana, en el ejercicio físico, en un entorno medioambiental equilibrado, viviendo en una comunidad solidaria y cooperativa que dote de sentido vital la existencia: el bien común de la propia comunidad a la que se pertenece. Esta reforma es imposible con el actual sistema capitalista de salud en que han convertido la sanidad de España.

Antonio Ruiz Castellanos

antonio.ruizcastellanos@uca.es 1

Bibliografia

ALSINA, J. et al. La Medicina Hipocrática. Madrid, 1976.

GUZMÁN GUERRA, J. Tucídides: Historia de la Guerra del Peloponeso, Madrid 1989.

NUTTON Vivian: “The seeds of desease: an explanation of contagion and infection from the

Greeks to the Renaissance”. Medical History, 27, 1983, pp. 1-34.

VALENTI FIOL. Lucrecio: Sobre la Naturaleza. Barcelona, 1961.

1 Departamento de Filología Clásica, Fac. Filosofía y Letras, Universidad de Cádiz.

2 ¿Por qué en Europa se ha utilizado la hidroxicloroquina, ahora no recomendada por la OMS, cuando ya se les ha transferido miles de millones de dólares a la propietaria de su patente, y no el interferón utilizado en China, Vietnam, Cuba y Rusia con demostrado éxito desde el primer momento?

3 De ser un tema religioso pasó la peste (loimos) a ser tratada científicamente en el Corpus Hipocrático: así en Prognostica y en De epidemiis I & III (obras que se admite son auténticas y de finales del s. V. En De aere la infección colectiva se hace recaer sobre el medio ambiente que respiran todos los habitantes de un sitio: pneuma y miasma. Galeno describe también una peste que sufrió y de la que sobrevivió (165).

4 Pero no es el único escritor latino que se ha ocupado del fenómeno; el propio Virgilio la ha tratado en las Geórgicas 3.474-566; y Livio, Desde la fundación de la Ciudad 3.6.2-7; 25.26.7-11; Ovidio, Metamorfosis 7.523-613; Manilio, Astrología 1.880-895; Séneca, Edipo 110-201; Lucano, Farsalia 6.80-105; Silio Itálico, Púnica 14.580-617. La peste de la época de Justiniano (541 p.C.), que describe Procopio. Las pestes medievales, especialmente la Bubónica. Las pestes causadas por los europeos en la conquista de América.

5 Hugo, V. Les Contemplations, XXX, Magnitudo parvi. 1856.

6 igual que hacen otras doxografías; así las recogidas por Aecio, Epitome a Plutarco (III i-iv7) y las Eclogae de Estobeo Diels, H. Doxographi Graeci, 1879:442-444. Es interesante la correspondencia (p. 158) entre Lucr. VI y Aetius III i-iv8.

7 Sin embargo, todavía no se sabe cuál fue la etiología exacta de la Peste de Atenas. No hubo ni hay hoy un diagnóstico cierto sobre las causas de la peste histórica de Atenas. Si fue la viruela la causa, o si fue el sarampión, si fue tifus exantemático, la peste bubónica o gripe pandémica, la fiebre tifoidea, escarlatina, fiebres de Malta o brucelosis, leptospirosis icterohemorrágica, tularemia; fiebre de Evola, etc. O si fue sencillamente un envenenamiento, como también se sostiene. Y por lo tanto tampoco había un remedio o contraveneno específico para contrarrestar la causa que lo producía.

8 Para la transmisión, tanto Lucrecio como Tucídides siguen el tratado hipocrático Sobre los aires, las aguas y lugares, caps. 1-11.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO COMO ELEMENTO POTENCIADOR DEL TURISMO SOSTENIBLE

Dentro del marco de excepcionalidad que nos está tocando vivir con la pandemia global de la COVID-19, hay que señalar que junto a la alerta sanitaria existen otros peligros, especialmente el de la desactivación de la economía con la subsiguiente crisis en los resultados que ya sufrimos con la crisis económica de 2008 o incluso peores.

En el caso de Andalucía en general, y de Cádiz en particular, la dependencia del turismo y del sector servicios, a la cual nos hemos visto abocados, es enorme. Esto conlleva un problema añadido por la falta de diversidad económica, que obliga a la reflexión y el cambio. Especialmente el cambio del modelo turístico que ha de venir de la mano de la diferenciación con respecto a otros territorios.

El clima, el sol, la playa, la montaña, la gastronomía, la enología, los deportes, el mar, el idioma, son elementos conocidos y explotados a la hora de promocionar Cádiz como destino turístico, repitiendo una y otra vez el modelo tanto desde el ámbito privado como desde el ámbito institucional.

Pero aún tenemos más, mucho más, tenemos historia, tenemos cultura, tenemos tradición, tenemos características comunes y diferentes con todos aquellos que nos visitan y tenemos un LEGADO patrimonial. España es el tercer país del mundo en cantidad de patrimonio según la UNESCO y que se concentran principalmente en el sur y el levante. Nuestra identidad y los monumentos que la representan son tan atractivos para el viajero y los turistas como nuestra gastronomía, sin que hasta ahora hayamos desarrollado estos recursos de cara a la orientación limitada de nuestra economía.

A excepción de lo mínimo necesario realizado por la administración, obligado por la legislación, para la salvaguarda de nuestro patrimonio y de aquellos conjuntos que desde hace mucho tiempo son considerados patrimonio nacional como la Alhambra o los reales alcázares de Sevilla, no se ha potenciado nuestro patrimonio cultural, material e inmaterial, sino de manera tímida y muy secundaria.

El PATRIMONIO HISTÓRICO es cultura, es belleza y legado, pero sobre todo es un elemento diferenciador de calidad que hace que los visitantes se puedan decidir entre un destino que lo tenga o no. Además, hay que tener en cuenta que el público que busca estas experiencias con el patrimonio es un público con cierto nivel adquisitivo y cultural que no suelen estar afectados por la estacionalidad a la hora de decidir sus desplazamientos.

En definitiva, lo que la gente busca y recibe cuando nos visita es nuestra IDENTIDAD, quienes somos y como lo hemos plasmado a lo largo del tiempo en nuestra CULTURA.

Juan Miguel Pajuelo. Gerente Cultural y Arqueólogo de TripMilenaria S.L.

MANIFIESTO POR EL REFORZAMIENTO Y BLINDAJE DE LA SANIDAD PÚBLICA ANDALUZA

Una aportación al proceso de reconstrucción social, cultural y económica de Andalucía de la Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas y Mesas de Defensa de la Sanidad Pública (Mayo 2020)

A raíz de la pasada crisis, la Sanidad Pública andaluza viene sufriendo un continuo proceso de deterioro debido a la drástica reducción de su presupuesto que persiste desde 2010 hasta ahora. Durante estos diez años, los recortes alanzan los 10.000 millones de euros sólo teniendo en cuenta las variaciones del IPC, a los que habría que añadir cantidades debidas a factores sanitarios tales como el envejecimiento creciente de la población y la incorporación de nuevos avances científicos.

Durante estos años, el Gasto Sanitario Público andaluz ha sido el más bajo de todas las Comunidades Autónomas. Este déficit acumulado año tras año ha provocado la pérdida de personal sanitario (hasta 7000 trabajadores menos) y la escasez de recursos (nº de camas, e infraestructuras), lo que ha derivado en las desmesuradas listas de espera y retardos en la Atención Primaria y Hospitalaria de la población, así como en la precarización creciente del personal sanitario.

El presupuesto para la Sanidad Pública en 2020 es de nuevo insuficiente, ya que no recupera las cantidades perdidas, no aborda las necesidades reales y no se acerca a los presupuestos de los países de nuestro entorno.

Junto a los recortes descritos, los gobiernos andaluces vienen dando claras muestras de su disposición a expandir la privatización del sistema y la desviación de fondos públicos al sector privado. Se trata de deteriorar la Sanidad Pública y beneficiar al sector privado. Por el contrario, nosotros pensamos que la Sanidad Pública debe anteponer el bien común al individual, la hegemonía sanitaria pública a la privada, la equidad frente a la desigualdad y la ética de los profesionales y la Organización frente a la mera eficiencia económica.

Para resolver todos estos problemas y blindar el desarrollo de la Sanidad Pública andaluza MAREA BLANCA propone las siguientes REIVINDICACIONES Y PLAN DE CHOQUE:

  • El Sistema Sanitario Público Andaluz ha de ser gratuito (sin copagos), universal, de calidad, participativo, integral e integrado.
  • Derogación de la Ley 15/1997 que permite la privatización de la Sanidad Pública. Derogación de la Ley 16/2012 que vulnera el principio de universalidad.
  • Recuperación progresiva de las inversiones recortadas en sanidad en Andalucía desde la crisis financiera de 2008 (más de 10,000 millones de € en la última década).
  • Expansión de la inversión en Sanidad Pública en Andalucía hasta el 7,5 % del PIB (12500 M € para 2020), para acercarla a la media europea. Este incremento de 2500 M € debe destinarse esencialmente a un PLAN DE CHOQUE para aumentar las plantillas. Sustitución de bajas. Centros sanitarios abiertos mañana y tarde, con plantillas adecuadas y nuevas en turno de tarde en los servicios necesarios. Equiparación salarial a la media nacional y europea. Eliminación de contratos precarios. Distribución de recursos con equidad territorial. Estas medidas se encaminan a reducir rápidamente los retrasos, listas de espera y resto de problemas del sistema.
  • Específicamente debe recuperarse la dotación presupuestaria para la Atención Primaria estimada en el 25% del presupuesto sanitario, como recomienda la OMS. Establecer los doce minutos por paciente citados en 72 h o menos y promocionar la Medicina Comunitaria. Las estructuras sanitarias tendrán que integrar de una vez y totalmente la salud mental (la gran olvidada de este periodo), la salud laboral, la salud buco-dental y las de la vista y oído (incluidas sus prótesis sensoriales). Ampliar los sistemas de prevención y vigilancia epidemiológica.
  • Sustitución de las Unidades de Gestión Clínica por un sistema organizativo que elimine las perversiones economicistas actuales, y propicie la gestión clínica de calidad, con un enfoque biopsicosocial de la asistencia, basada en la autonomía profesional y el trabajo por objetivos de salud de la población pactados con el personal sanitario. Instaurar un modelo de selección por méritos profesionales del personal sanitario y los cargos directivos, eliminando los sesgos políticos por los afines. Proporcionalidad de género en los cargos directivos. Eliminación de la productividad e inclusión de esos fondos en la masa salarial. Modelos justos y pactados de carrera profesional y de promoción interna. Continuar con el concepto e incentivo de exclusividad para el personal que sólo trabaje en el sector público, como fórmula para dignificar y potenciar la labor pública. Instaurar claramente la incompatibilidad público/privada.
  • Aumentar la financiación pública de la investigación sanitaria en todos sus ámbitos.
  • Devolución progresiva al sector público de las prestaciones afectas por las privatizaciones sanitarias, Eliminación progresiva de conciertos y externalizaciones para evitar distorsiones, sobrecostes e ineficiencias. Promoción de medidas de abaratamiento de los fármacos y otros productos sanitarios. Realización de auditorías ciudadanas del gasto en Capítulo 2 (reactivos, prótesis, fármacos, conciertos, externalizaciones). Penalizar los desabastecimientos de medicamentos.
  • No se conseguirá un uso adecuado de las estructuras sanitarias sin transparencia en su gestión y participación democrática y equitativa de los usuarios y profesionales en los mismos. Consejos de Salud participativos informativos y propositivos en cada centro sanitario. Diagnóstico de salud participativo por barrio y municipio.

A lo largo de marzo y abril se ha expandido por todo el mundo la epidemia de la Covid-19, causada por el nuevo virus SASRS-CoV-2. Este hecho ha conmocionado a todos los países y a sus sistemas de salud, incluidos el español y el andaluz. Por ello, la Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas quiere poner de manifiesto los siguientes hechos y exigencias específicas:

1.- La pandemia actual ha tomado por sorpresa a la inmensa mayoría de los sistemas sanitarios y de prevención del mundo. Por tanto, es urgente reforzar los sistemas internacionales (OMS) y nacionales para la detección y prevención de estos eventos. Deploramos los ataques por intereses espurios, políticos o económicos, contra estos sistemas de protección de la población. Denunciamos la escasa financiación de estos sistemas a nivel regional y local. Asimismo, denunciamos el desafortunado intento del gobierno andaluz de eliminar a la Escuela Andaluza de Salud Pública.

2.- La actual epidemia ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas sanitarios. En España, la epidemia se está afrontando con una Sanidad Pública deteriorada. Esto ha determinado situaciones de auténtico desborde asistencial, algo que puede repetirse en cualquier momento, en caso de nuevos repuntes de la Covid-19 o con la aparición de nuevas pandemias futuras. Además, la economía neoliberal globalizada ha eliminada el tejido industrial nacional que se dedicaba a la producción de material sanitario (mascarillas, EPIs, respiradores, pruebas diagnósticas), haciendo al sistema enormemente dependiente de instancias remotas. Exigimos una planificación adecuada para disponer de autosuficiencia nacional y/o europea en estos productos.

3.- La epidemia sólo ha sido enfrentada desde la Sanidad Pública. La sanidad privada, en su inmensa mayor parte, se ha autoexcluido del problema. Esto demuestra que el único recurso del que dispone la población en una situación de emergencia grave como la actual es la Sanidad Pública. Por eso cada vez se entiende menos la deficiente financiación actual de la Sanidad Pública, los continuos intentos del gobierno andaluz de promocionar y favorecer al sector privado o la eliminación del concepto de exclusividad, por el cual se distingue a los profesionales sanitarios que sólo trabajan en la Sanidad Pública. Por el contrario, lo que pone de manifiesto la actual epidemia es la imperiosa necesidad de acabar con el deterioro actual y blindar la Sanidad Pública, como viene solicitando Marea Blanca, la mayoría de instituciones sociales y sindicales, y la ciudadanía en general. Es urgente implementar el PLAN DE CHOQUE descrito anteriormente.

4.- La sobrecarga asistencial que está representando la epidemia ha golpeado con fuerza la mermada y deteriorada Sanidad Pública andaluza. Sólo gracias al enorme esfuerzo del personal sanitario público se ha podido mantener un manejo adecuado de la enfermedad. Denunciamos que esta ejemplar actitud de entrega de dicho personal no ha sido correspondida por el gobierno andaluz, como delata la lenta y defectuosa gestión de la epidemia (denunciada por los sindicatos, incluido el Sindicato Médico), el bajo número de contrataciones de refuerzo realizadas (el menor de toda España), los repetidos errores de la Junta (hasta en cinco ocasiones) en la compra de material de diagnóstico y protección y, consiguientemente, la tasa más alta de profesionales contagiados, y eso a pesar de que la incidencia de la Covid-19 en nuestra tierra ha sido baja en comparación con otras Comunidades, un hecho posiblemente relacionado con la existencia en Andalucía de características ambientales que limitan la transmisión del virus. Exigimos que el gobierno andaluz no prescinda del nuevo personal contratado, provea del material adecuado para su protección a los sanitarios y establezca el reconocimiento del contagio por coronavirus como enfermedad profesional. Al igual que en otras Comunidades y en el mismo rango de cantidad, Andalucía debe satisfacer con el llamado “plus covid-19” o “paga extra” a todos los trabajadores sanitarios, en base al riesgo que han debido afrontar en condiciones de protección a veces inexistentes o muy precarias. Asimismo, exigimos la realización de más pruebas PCR de detección del virus, ya que Andalucía es la Comunidad con menor tasa de realización de esta prueba por 1000 habitantes (8; frente a una media nacional de 21,9; datos del 27 de abril). Todos estos datos contradicen los lamentables triunfalismos del gobierno andaluz.

5.- Es previsible que, en unas semanas, el grueso de los casos de la Covid19 decaiga. Ese momento va a representar una nueva sobrecarga de la Sanidad Pública debido a la afluencia de numerosos casos severos de otras enfermedades, que están siendo retenidos por miedo al contagio y, además, por el previsto empleo masivo de la Atención Primaria en la nueva fase de control de la epidemia de la Covid19. No vamos a permitir que esto sirva de nuevo para desviar actividad asistencial hacia el sector privado. Por ello, exigimos la urgente puesta en marcha del PLAN DE CHOQUE planteado al principio de este manifiesto, para así poder atender en la Sanidad Pública a todas las personas que lo requieran.

6.- La actual pandemia representa una amenaza, al mismo tiempo que abre la posibilidad de un gran número de enseñanzas y de decisiones para el futuro. Marea Blanca se propone seguir con atención todo este proceso para extraer las conclusiones adecuadas y exigir al gobierno las medidas pertinentes que permitan a la sociedad disponer de asistencia sanitaria pública de calidad. Marea Blanca apuesta por una sociedad donde los cuidados de las personas estén en el centro de todas las políticas. Asimismo, apuesta por el cuidado del medioambiente. Esta epidemia ha golpeado con más dureza a las clases trabajadoras de las ciudades, demostrándose una vez más que los determinantes sociales y medioambientales son esenciales para la salud.

Por último, solicitamos el apoyo al presente manifiesto de toda la ciudadanía y de las instituciones sociales que defienden el correcto funcionamiento de la Sanidad Pública.

APOYO AL PERSONAL DE LA SANIDAD PÚBLICA

APOYO AL PLAN DE CHOQUE PARA LA SANIDAD PÚBLICA ANDALUZA

SANIDAD PÚBLICA 100% PÚBLICA

LA SALUD ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO

LA SANIDAD PÚBLICA NO SE VENDE, SE DEFIENDE

QUE NO TE ROBEN TU SANIDAD

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Por último, solicitamos el apoyo al presente manifiesto de toda la

ciudadanía y de las instituciones sociales que defienden el correcto

funcionamiento de la Sanidad Pública.

Envía tu apoyo a este manifiesto en el siguiente formulario: Enlace.

Turismo y Economía del Bien Común

Está constatado que el turismo es el sector más afectado por las consecuencias del COVID-19. Solo la hostelería, representa el 6.2% del PIB nacional, genera 1.7 millones de puestos de trabajo y 124 mil millones de euros al año, no teniendo en cuenta todos los servicios complementarios que dependen igualmente del mismo. En gran parte, el sector depende del turismo internacional, que se ha visto cortado por completo por las medidas sanitarias y restricciones de movilidad. La recuperación de estos mercados se prevén a medio plazo, por lo que la supervivencia del sector a corto plazo va a depender del mercado nacional.

En este contexto la importancia del localismo, adquiere una nueva dimensión. Los protocolos que se deberán adoptar según vayamos regresando a la “nueva normalidad” sumado a una nueva sensibilización de la población para apoyar iniciativas sociales y, sea dicho, medioambientales, hace que los valores que se ven representados en la Economía del Bien Común, tengan especial relevancia y apuntan hacia la matriz del bien común como herramienta indispensable para ayudar a las empresas a enfocar sus procesos de reconstrucción.

En los últimos meses hemos podido ver la necesidad e importancia de ser resilientes a la hora de abastecernos de los productos esenciales para la supervivencia, y la alimentación ha sido un buen ejemplo de ello, poniendo en valor el trabajo de nuestros agricultores, artesanos y otros tantos que han permitido que atravesemos con menor impacto este confinamiento. Se ha puesto en valor el papel de las áreas rurales en nuestro día a día urbano y hemos visto como en todas las localidades se ha vuelto a la colaboración para salir adelante.

Cada localidad ha sacado lo mejor de sí mismo y hemos visto la diversidad que hace de nuestra provincia algo único, con experiencias únicas, creatividad y, sobre todo, mucho salero, esa alegría que caracteriza nuestra idiosincrasia. El turista nuevo, motivado por la nueva sensibilización y alentado por el deterioro del poder adquisitivo por la crisis económica que se avecina, va a buscar experiencias autóctonas en un emplazamiento menos sofisticado y más arraigado a la tierra. Va a querer conocer de primera mano de dónde vienen su alimento, saber que lo que consume va ir en beneficio de la sociedad y se va a querer enriquecer de la recuperación de nuestras tradiciones etnográficas que tan vinculadas están a una convivencia comunitaria y del cual depende la supervivencia de todos.

En poco tiempo hemos visto nacer muchas iniciativas locales, grupos de consumo y de apoyo que están volviendo a crear ese vínculo de comunidad, donde “lo nuestro” es importante, donde el producto local es motivo de orgullo y donde ante la caída de un suministro global vemos asegurada nuestro abastecimiento; se le va a dar más relevancia a la espiritualidad y menos al materialismo. Lo curioso, es que los avances tecnológicos, siempre tan vinculados a nuevos productos y a un marketing abrumador, ahora está sirviendo de catalizador para facilitar esta nueva dinámica comunitaria. El block-chain está permitiendo la creación de infinidad de aplicaciones, que a la vez que garantiza nuestra privacidad, permite mantener la modernidad en la puesta en escena y las transacciones de nuestras actividades más tradicionales, haciéndolas accesibles a nuestros visitantes.

Me decía un amigo, que de nada sirve levantar una empresa si de ante mano no sabes si hay una demanda por el servicio/producto que vas a ofrecer, pero soy de la opinión que estamos en un cruce de caminos donde la sociedad no sabe lo que le va a presentar el futuro; todo está por reinventar y lo que está claro es que no queremos volver al pasado. La oportunidad de innovar en estos momentos, de ofrecer algo nuevo que sorprenda a nuestro turista a la vez que ayude a nuestra sociedad y respete nuestro medioambiente, permite que aboguemos por probar nuevas ideas, de reconstruir desde la colaboración inclusiva de todos, de aceptar el fracaso como una oportunidad para probar algo nuevo, ya que no hay nada que perder, porque la misma vida, la naturaleza, son así; están constantemente innovando, adaptándose, evolucionando y así, sobreviviendo. ¡Por lo que debemos aprovechar este momento para reinventar el turismo gaditano desde nuestras propias semillas autóctonas!

Ya son varias las asociaciones turísticas gaditanas que abogan por un turismo más “sostenible” “regenerativo” que tenga en cuenta los aspectos sociales y medioambientales. Hablan de la Economía Circular, de la Economía de la Rosquilla, de la Economía del Bien común…, incluso desde la administración y la academia también resuenan voces que apuntan en esta dirección. Pero paradójicamente, en estos tiempos que corren, no parece haber una estrategia alineada, no parece haber una colaboración, una inclusión social, una hoja de ruta que abrace las distintas iniciativas bajo un paraguas común.

Desde aquí, hago un llamamiento para que los distintos agentes, se sienten alrededor de una mesa, y que acuerden una estrategia común para que esos valores, descritos con claridad en la Matriz del Bien Común, se pongan al servicio de ayuntamientos y asociaciones, de empresas y proyectos, para que el turismo, no solo se recupere de manera innovadora y sostenible, sino que sirva de motor de regeneración económico para toda la provincia y en particular de las zonas rurales, donde sobreviven tantas de esas personas, que en estas últimas semanas han sido nuestros héroes, a la vanguardia de la lucha contra el COVID-19, con su dedicación, su sacrificio y su gran amor por la tierra y su comunidad.

Enseñémosles a nuestros visitantes el corazón abierto de los Gaditanos, los auténticos, y sintámonos orgullosos de nuestro espectacular legado, creámonoslo. Ellos nunca nos olvidarán y siempre, siempre, querrán volver.

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Sacha Bernal Coates
Campo Energía EBC Cádiz

Soberanía y hegemonía: Construir el futuro del Bien Común

La soberanía y hegemonía se ejerce o se entrega. De nada sirve reclamarla o proclamarla. Es como respirar, o respiras o mueres. En el tiempo venidero la Humanidad pasará a su madurez en la Tierra, o desaparecerá como especie. El colapso de las estructuras económicas, sociales y políticas que ya vislumbramos dará paso a la aparición de nuevas formas de plenitud, a su madurez sostenible y armoniosa que redescubre el regalo de la Vida aquí y ahora. Apoyándose en el potencial de la cuarta revolución industrial, liberada de las trabas que la exigencia de beneficios para unos pocos le impone el sistema capitalista. El Buen Vivir para tod@s es nuestro horizonte. Esta crisis sistémica y civilizatoria de la que somos protagonistas como generación es Vida. Nos brinda la oportunidad de tomar las decisiones adecuadas para construir un futuro entre tod@s. El covid19 como detonante nos ha venido impuesto, pero la transformación social que queremos tiene que emerger desde el interior de la sociedad civil organizada, y desde nuestro propio interior transformándonos como personas a la vez que transformamos el mundo en que vivimos. Tenemos que desarrollar toda nuestra creatividad, sobre esforzarnos por el Bien Común de la Humanidad y cooperar intensamente por nuestro bien y el de las generaciones que serán. Creemos el nuevo mundo, nuestra nueva institucionalidad, desde nuestra esencia como seres humanos sociales que somos. La Humanidad tiene el Poder para esta transformación. Confianza y decisión es lo único que necesitamos. Las sociedades no dan saltos en el vacío, las raíces de la alternativa se han venido creando con el esfuerzo y creatividad de miles de experiencias desarrolladas a lo largo del mundo. Surge un nuevo liderazgo social compartido en una verdadera democracia profunda, integral y ampliada. La transformación definitiva es dolorosa. Ya está siéndolo. No la rehuyamos porque está llena de sentido y cargada de futuro. El egoísmo individual sobre el que se levanta la ideología capitalista dará paso al Amor que todo lo une. Igualdad, cooperación y solidaridad.

La batalla ideológica comienza por negarnos a seguir utilizando el “crecimiento del PIB como brújula para el retorno a la normalidad”. Tenemos que crear nuestro propio indicador. Se trata de replantear conceptos como ‘felicidad’, ‘progreso’ y “sostenibilidad” que se encuentran en la justicia social, en el desarrollo personal dentro de la comunidad en la que vivimos y en el equilibrio ambiental, y no en el crecimiento económico ilimitado intrínseco al sistema capitalista.

Ejercer nuestra soberanía y hegemonía comienza por recordar que el trabajo organizado de las personas es la fuente inagotable de riqueza y financiación que dentro de un sistema económico, social y político centrado en el bien común de la humanidad permitirá superar todas las crisis actuales. La economía por y para la Vidai, el Buen Vivir o Economía del Bien Común, se tiene que implantar sobre los siguientes seis ejes: a) Cambiar el enfoque competitivo por planteamientos cooperativos y solidarios b) Cambiar el enfoque a corto plazo por el enfoque a medio y largo plazo c) Revalorizar el papel de lo público y del Estado como garante, regulador y proveedor de bienes públicos esenciales d) Imponer un sistema financiero internacional público, y socializado en lo local que impida la especulación y elimine los paraísos fiscales, y e) Avanzar en construir un Gobierno del mundo democrático, legítimo y transparente,que pasa por una verdadera legislación internacional con poder para exigirse que defienda los Derechos de la Tierra, de la humanidad y de las personas individuales, con este orden de prioridad.

Tenemos que ser conscientes de nuestro objetivo y del sentido trascendente de nuestra acción transformadora. La sociedad humana es el mayor sistema complejo, abierto, dinámico, adaptativo y no-lineal que existe. Nuestra acción, para que sea exitosa, tiene que implicar al mayor número de personas de todas las etnias, lenguas y culturas en un proceso de co-creación participativo y democrático mundial. Es complejo pero posible, siempre que nos respetemos mutuamente la diversidad y peculiaridad de todas y cada una de las culturas y civilizaciones. Construir el futuro comienza por dar respuestas efectivas a los problemas actuales en la reactivación de la actividad productiva. Reconociendo la complejidad como sistema de la sociedad y buscando la perdurabilidad en el tiempo deberá basarse en los siguientes principiosii:

1.- Lo local y global conforman una unidad. La importancia de la singularidad.

La sociedad humana es un sistema complejo donde todos los elementos están interconectados y son interdependientes entre sí. Nos enfrentamos a una reactivación de las actividades mientras están cerradas las fronteras y se rompen las cadenas de suministros. Hoy la interconectividad es global. Se visualiza el enfrentamiento entre las élites financieras globalistas que claman por más cooperación y solidaridad internacional en torno a organismos internacionales “técnicos e independientes”, como la OMS creada por la ONU y financiada por la Fundación Rockefeller en 1948, y hoy controlada por la Fundación Bill y Melinda Gatesiii, convertidos en principales financiadores tras la retirada de EE UU, acompañado por el oligopolio de las grandes transnacionales farmacéuticas y tecnológicas; enfrentadas a las élites continentalistas que pugnan por retroceder hacia un reforzamiento y protagonismo de los Estados-nación y relocalización industrial. En la década de los noventa del S. XX nos arrebataron nuestra soberanía financiera y monetaria con el pretexto de “poner bajo control de expertos independientes al sistema financiero y Bancos Centrales”. Mientras que el retorno al nacionalismo deviene en el regreso del neofascismo de Trump, Bolsonaro, Piñero, Áñez, ….

Nuestra alternativa parte del reconocimiento de que lo local y global conforman una única unidad, con distintos niveles de ámbito territorial, donde se incluyen todas las singularidades, que necesariamente implica una relocalización de la dimensión económica esencial y una mayor mundialización en el desarrollo coherente de las dimensiones sociales y políticas: responsabilidad medioambiental, mayor igualdad social y de género, dignidad y derechos humanos, una actividad productiva enfocada al mantenimiento de las fuentes de Vida, una democracia ampliada y una ética intercultural del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad.

Desde la década de los ochenta del S. XX, cuando la ideología neoliberal se impone y comienzan los procesos de deslocalización productiva, externalización de las cadenas de valor y precarización laboral, se viene librando una batalla de resistencia desde los territorios. Dos modelos diferenciados: Globalización neoliberal gobernada desde el poder de las transnacionales, frente a democracia local fundamentada en una red de actores públicos, privados y sociales con el objetivo de anclar el empleo y satisfacción de necesidades sociales al territorio. Y esta batalla se da con los postulados del propio sistema capitalista basado en la competitividad de los territorios y la financiarización de las actividades productivas, y surge desde dentro del propio sistema capitalista. La economía social y solidaria es su mayor exponente en el seno de las empresas.

El modelo globalista busca optimizar el uso de los factores de la producción en base a subvenciones públicas, incrementar los beneficios corporativos reduciendo el precio de suministros y mano de obra, maximizar la flexibilidad de la producción, aprovechar la economía de escala llegando a ser “demasiado grandes para caer”, centrado en la Corporación transnacional, subyugando la I+D+I a través de Centros de investigación exógenos y controlables a través de patentes y propiedad intelectual, y separando y primando lo privado, dejando lo público para la socialización de los costes productivos.

El modelo de resistencia y democracia participativa local, que se desarrolla desde la contradicción de ubicarse en valores y condiciones impuestas por el propio sistema capitalista dominante busca las ventajas diferenciadoras identificando, revelando o construyendo los recursos endógenos, intenta maximizar las rentas sobre denominaciones de origen que permitan los precios más altos posibles fijados territorialmente, más que el tamaño importa el saber hacer, la historia, cultura y tradición, el desarrollo y pervivencia de las personas que viven en el territorio. La innovación es endógena sustentada en la colaboración y unión de sector privado, organizaciones sociales y administraciones públicas locales y centros de investigación de universidades enraizadas en los territorios. La democracia participativa se desarrolla en su seno con experiencias como las de Keralaiv en la India, los Grupos de Desarrollo Rural en Españav o el proyecto Las Aletas, alternativa real y sostenible en la Bahía de Cádizvi por poner sólo tres ejemplos de diferentes ámbitos territoriales.

A la rentabilidad y productividad para los propietarios del capital financiero especulador se le contrapone la rentabilidad y productividad social con la cohesión social y la cualificación de la población vinculada y anclada a su territorio en una economía de cercanía, que se desarrolla mediante la innovación endógena haciendo compatible el bien público con el bien privado de sus habitantes. El modelo de la Economía del Bien Común o Buen Vivir, cuyo corazón se encuentra en la economía social y solidaria en estrecha alianza con los sindicatos de clase y las Corporaciones locales, como Administraciones vinculadas a las poblaciones enraizadas en sus territorios, se caracteriza por una visión a medio y largo plazo, con el objetivo de satisfacer las necesidades sociales, reguladas y vinculadas con el bien común y el interés general de las poblaciones que viven sobre un determinado territorio.

La importancia de la singularidad deviene del hecho de que es esa misma población quien tiene que definir los objetivos, las prioridades y actividades productivas mediante un proceso democrático que determine qué es el Bien Común y el interés general de esa comunidad en ese territorio y en ese momento. Y establecer los indicadores para su medición, evaluación e integración de las tres dimensiones: económica-medioambiental, social y política de la única realidad que conforma cada comunidad.

2.- Dimensión temporal que une lo estructural con lo organizacional.

Todo tiene un origen y un fin. Hasta el Universo en el que hemos surgido tiene una génesis y tendrá un final. Todo es histórico. Las estructuras y organizaciones económicas, sociales y políticas corresponden siempre a un determinado corte temporal dentro de la historia evolutiva de la Humanidad. La complejidad de la vida y la sociedad humana es su complejidad organizacional. También lo será el que construyamos en este momento, si es que lo logramos. La historia no acaba con nosotros si logramos superar este momento.

En este tiempo que nos ha tocado vivir se superponen y luchan dos tiempos diferentes con sentido contrario. El tiempo de un sistema histórico que agoniza y el tiempo del nuevo sistema que surge desde su interior. Y el tiempo del nuevo sistema es poli temporal. Es decir, en cada sitio y nivel territorial tiene su propio ritmo. Dependerá de la fuerza y capacidad organizativa para vencer las resistencias, lo que determinará su implantación en esa sociedad y lugar concreto. La consolidación paulatina en cada vez más espacios y sociedades fortalecerá a los más débiles y atrasados en la transformación, mientras debilita las resistencias al cambio. Así ha ocurrido siempre en las transformaciones que han sido anteriormente a lo largo de la historia de la Humanidad.

3.- Nuevas formas de plenitud y la incertidumbre de la Vida aquí y ahora.

A medida que se van estableciendo nuevas empresas y territorios con los nuevos valores y formas de actuar, interrelacionan entre sí, dando lugar a nuevas emergencias. Tenemos que estar abiertos a la incertidumbre de estas nuevas emergencias. No serán unidades sumadas únicamente. Serán unidades que interactúan entre sí. Ya está ocurriendo dentro de la economía social y solidaria, en las comunidades indígenas latinoamericanas y africanas, y en las empresas de Economía del Bien Común. Alimentemos estas interrelaciones abriéndonos a las nuevas formas organizacionales y emergentes que puedan surgir.

Centremos nuestra atención en los elementos esenciales que conforman y hacen viable una comunidad: energía, agua y alimentación, vivienda, ropa, educación, salud, cultura y unidad de cuenta e intercambio. Todas ellas están al alcance del trabajo organizado de una comunidad. Creemos las redes organizacionales que permitan su funcionamiento. Soberanía energética, alimentaria y monetaria de cada unidad territorial y sobre ellas instaurar las interrelaciones con otras unidades territoriales. El poder de la identidad de cada unidad territorial enriquecerá la diversidad de la unidad del Todo. Para ello hay que sacar el máximo provecho de la potencialidad de la cuarta revolución industrial; de las catorce áreas de innovación que la conforman. Recuperar el saber-hacer, pero con las tecnologías del S. XXI. Y la herramienta del Balance y Matriz del Bien Común, con sus valores éticos y metodología permite hacer el adecuado control social, seguimiento y evaluación para las necesarias rectificaciones que fueren necesarias, garantizando un funcionamiento y fortalecimiento de la democracia local.

Los Bancos Centrales han creado sus monedas digitales o criptomonedas, Facebook, la Fundación Bill y Melinda Gates, y las grandes corporaciones tecnológicas transnacionales ya las tienen. Preparémonos también nosotros para un nuevo y próximo shock en el sistema financiero. Ya existen monedas sociales y locales, Caja de Ahorros digital, etc. Usémosla.

4.- Orden-desorden-interacciones-organización (nueva institucionalidad)

A lo largo del proceso de construcción de este futuro del Bien Común aparecerán interrelaciones complementarias, pero también antagónicas. El orden nuevo viene precedido por el desorden, y por las interrelaciones que crean una nueva organización social.

5.- Dialéctica entre transformación social e individual. Retroalimentación y motivación.

Desde el comienzo del proceso existen causas y motivaciones múltiples que se retroalimentan entre sí. La necesaria transformación ya es imprescindible por las propias contradicciones del sistema que ponían en peligro la supervivencia de la especie, con los efectos provocados por el cambio climático, la extrema desigualdad y polarización social, hambrunas y migraciones masivas y la perversión de un sistema financiero globalizado completamente descontrolado. Este estado de las cosas ya nos había concienciado y movilizado a millones de personas. Ahora aparece como causa externa el covid19 que nos obliga a mirarnos en el espejo como sociedad, dejando al descubierto las debilidades e incoherencias de una determinada forma de vivir y una ideología dominante. Centenares de millones de personas de todos los continentes se suman en esta consciencia global de imprescindible transformación social y superación de nuestras propias debilidades como sociedad. A lo largo del proceso aparecerán nuevas causas exógenas que habrá que responder e integrar.

Todo proceso histórico y evolutivo humano y social debe comprenderse a partir de su complejidad, de un diálogo de endo-exo-causalidad. Lo realmente importante es visualizar en cada momento y lugar donde se inicie el proceso de transformación la espiral de consciencia, el bucle de fortalecimiento entre causas endógenas y causas exógenas que hace que en un momento el fenómeno se desarrolle en una dirección más que en otra.

6.- Organicidad y protagonismo de la sociedad civil. Dialéctica entre parte y Todo.

Cada individuo porta de alguna forma toda su sociedad en él. En este periodo de transición y transformación social e individual esta relación es a la vez esencial y contradictoria. Los individuos producen la sociedad. No obstante, la sociedad forma a los individuos a través de la educación en sus valores dominantes, el lenguaje, su cultura, su forma de producir, consumir y distribuir. Es la recursión organizacional, la complejidad de la relación parte-todo. Y en este periodo la tensión entre transformación y retorno a la “normalidad anterior” se agudiza.

Hay que dotar de organicidad a la sociedad civil, si aún no la tiene, y darle todo el protagonismo. Esta sociedad civil organizada a través de sindicatos, empresas de economía social, pymes, comerciantes, agricultores, ganaderos, asociaciones feministas, de vecinos, jóvenes, consumidores, ecologistas, desarrollo sostenible, culturales, solidarias, etc. está desunida y dispersa con sus objetivos específicos. Hay que unirla, hacerlas confluir para que su acción creativa, comprometida y participativa se multiplique en la interacción de unas con otras. Y desde ahí establecer e institucionalizar un diálogo permanente con la Administraciones públicas locales con competencias directa en el territorio para el ejercicio diario de soberanía en una verdadera democracia participativa.

El 26 de abril de 2011 en Andalucía se constituyó “Compromiso social para el progreso”vii entre CCOO-A, UGT-A, CAVA, CEPES, FACUA Andalucía, Al-Andalus, UCA-UCE, Federación Mujeres Progresistas, ATTAC, Plataforma 2015 y +, CERMI, Asociación Progresista de Andalucía, la Red de Lucha contra la pobreza (EAPN), la Federación Andaluza de Asociaciones de la Prensa y las asociaciones de las fuerzas de seguridad SUP, AUGC, UGC y UFP, posteriormente se extendió a otras Comunidades Autónomas de España, con el objeto de que se visualice y nos reconozcamos a nosotros mismos como el amplio bloque social y de ciudadanía que tenemos el poder para cambiar el rumbo de los acontecimientos. No estábamos todos los que deberíamos haber estado. El liderazgo le corresponde a la economía social donde capital y trabajo se funden en uno y son el germen de las empresas y sociedad futura. La aparición 19 días después de su presentación del 15M lo ocultó y quitó protagonismo.

Con la participación en organizaciones de todo tipo las personas transforman sus valores y comienzan a experimentar creando nuevas formas de vivir y relacionarse en una nueva sociedad. Sin organicidad social no se podrá neutralizar los valores dominantes de la actual sociedad. La potencia de la transformación radica en la creatividad humana desarrollada a través de la unión y organicidad social. Esto hay que hacerlo en todos los niveles: locales, provinciales autonómicos, nacionales, para que pueda surgir un nuevo liderazgo social compartido en una verdadera democracia profunda, integral y ampliada. Y hay que comenzar ya en cualquiera de los niveles que podamos. Porque el nacer de uno potenciará y se reproducirá en otros.

7.- Hegemonía y liderazgo social compartido. Importancia de la consciencia.

El sistema capitalista agoniza por su incapacidad para satisfacer las demandas sociales que él mismo genera en una sociedad de consumo y crecimiento ilimitado, imprescindible para su mantenimiento, pero inviable para la propia supervivencia de la Humanidad como especie. La esperanza está en la juventud porque el futuro si lo hay es suyo. La única visión de un posible futuro pasa por la toma de decisión, plenamente consciente, de avanzar en el más trascendental paso dado por la Humanidad, alineando todas las acciones y creatividad en torno al objetivo del bien común. La transformación que tenemos por delante es la mayor transformación política, social y ética que haya vivido la humanidad en su historia, “crear” una nueva cultura para la gran familia humana y unos nuevos mecanismos de seguridad y supervivencia que garanticen la continuidad de la Vida y nos proporcionen instrumentos de gestión de los cambios sociales. Si lo conseguimos la hegemonía del 99% sobre el 1% será un hecho. Hegemonía es Poder, Y el Poder es nuestro.

Transformación que se da desde dentro del propio sistema económico, social y político en el que vivimos, nuestro medioambiente. Somos a la vez observadores de la transformación y protagonistas de la misma. Por eso nos transformamos a la vez que lo transformamos. Seres vivientes y seres conscientes. Como dice Carlos Tuyaviii se trata de comprender-sentir-pensar-experimentar. No hay hegemonía sin proyecto transformador, ni verdadero proyecto transformador sin nuevos valores dominantes, sin la nueva “cultura”.

Esta hegemonía es fruto de cuatro pasos que estamos dando simultáneamente en todo el mundo a ritmos distintos, y que debemos seguir dando hasta el final de la transformación. Primero el conocimiento y comprensión de la realidad que vivimos, las contradicciones Inter oligárquicas que condicionan nuestras vidas y la sinrazón del actual estado de las cosas. Segundo la indignación que nos produce. Tercero proponer alternativas de funcionamiento y satisfacción de las necesidades humanas y medioambientales desde el interés del 99% de la población, desde el Bien Común. Cuarto experimentar y co-crear nuevas experiencias e interacciones abiertos a nuevas experiencias y a la nueva institucionalidad, crear la nueva “cultura” del nuevo tiempo, normas y pautas orientadas al Bien Común.

En este proceso contradictorio del viejo orden que pugna por permanecer, aunque tenga que cambiar algo, y el nuevo que surge por doquier, emergen nuevas formas de democracia ampliada apoyadas en las nuevas tecnologías de información y conocimiento disponibles, y en las nuevas experiencias de participación social. Ampliadas en cuanto unen en su área de competencia aspectos económicos, sociales y políticos. Ampliada porque volviendo a la esencia del espíritu democrático utiliza potencialidades tecnológicas disponibles ya hoy para acercar la toma de decisión a la ciudadanía soberana, minimizando la delegación del voto en el representante político.

No hay ni se espera a un gran líder para esta transformación. Necesitamos millones de líderes/as donde tod@s serán necesaria pero ninguna imprescindible. Los diferentes niveles territoriales y temporales de estas nuevas experiencias, interacciones y organicidad social que aparecen por doquier hace surgir multiplicidad de líderes sociales en cada uno de los ámbitos de actuación. Las interacciones que surgen hacen que ese liderazgo tenga que ser necesariamente compartido entre líderes sociales, políticos, técnicos y especialistas en cada una de las materias en las que se actúe. Tenemos que desarrollar toda nuestra creatividad, sobre esforzarnos por el Bien Común de la Humanidad y cooperar intensamente por nuestro bien y el de las generaciones que serán.

8.- Autoorganización, responsabilidad y mito fundacional.

En este nuevo comienzo que nos ha tocado protagonizar como generación que somos tenemos que asumir nuestra responsabilidad en lo que ocurre o deje de ocurrir. Vivimos una transformación histórica siendo sus propios protagonistas. Somos los seres que analizamos a la vez que vivimos la experiencia transformadora. Tenemos el poder de adaptarnos y autoorganizarnos socialmente. Necesitamos de toda nuestra creatividad e inteligencia, entusiasmo y la fuerza que nos da la organicidad social y el trabajo conjunto.

Las sociedades humanas se han constituido a lo largo de la historia sobre mitos fundacionales que mantienen a las comunidades unidas otorgándoles una identidad común, un vínculo indispensable. En este proceso trascendental de unificación de la Humanidad también es necesario dotarlo de su mito fundacional, del sentido histórico y razón de ser de este imprescindible paso. Y este “mito fundacional” también ha venido emergiendo en los procesos de resistencia y lucha en todas las culturas en los últimos tiempos, no sólo décadas. Es necesario hacerlos confluir. Podemos decir que los 7.700 millones de seres humanos nos podemos agrupar en siete grandes familias de creencias, vinculadas a las religiones, incluyendo a los no creyentes como una más. Todas ellas tienen profecías que enraízan en sus “mitos fundacionales”. Podemos decir que las de los no creyentes son la visión del futuro de Marx y Engels. El mito fundacional del nuevo tiempo ha de surgir de un intenso debate e integración, centrado en lo que une a todas ellas, que haga emerger el espíritu común, el Demos de la Humanidad unida y hermanada por el Bien Común. El egoísmo individual sobre el que se levanta la ideología capitalista dará paso al Amor que todo lo une. Igualdad, cooperación y solidaridad.

A modo de conclusión.

Con la aparición del coronavirus covid19 estamos en medio de una intensa pugna entre élites Inter-oligárquicas. Las élites globalistas financieras, farmacéuticas y tecnológicas desean instaurar una gobernanza mundial de las grandes Corporaciones Transnacionales apelando a la necesaria cooperación y solidaridad mundial para enfrentarnos al covid19 y a los efectos del cambio climático. Para ello quieren fortalecer organismos supranacionales “técnicos”, pero controlados por ellos, sin transparencia ni control democrático ni ético. Las élites continentalistas rehuyen este traspaso de poder y se encierran en sus nacionalismos. Trump acusa a la confabulación de China con estas élites de provocar la pandemia del covid19, y retira la financiación de EE UU de la OMS.

Hay una alternativa, la del 99% de la población, en el sentido evolutivo de la historia de la humanidad, que responde a los desafíos que supone el cambio climático, desigualdad social, migraciones y control del capital financiero globalizado. La diferencia esencial es que cuestionamos el poder de las Corporaciones Transnacionales y sus beneficios, la sociedad de consumo irracional en la que vivimos y la distribución de las riquezas y rentas en el mundo, exigiendo el retorno al compromiso ético y la emergencia de un nuevo Poder soberano radicado en la ciudadanía universal. Más democracia para el S. XXI ampliándola con las posibilidades que permiten las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Esta transformación profunda ya ha comenzado. No existe ninguna garantía de que se resuelva para bien de la mayoría. Hay que desarrollar todas las acciones y toda la creatividad humana posible para conseguirlo, dotando a la Humanidad de organicidad y un liderazgo social compartido.

No existe recetario ni ruta establecida. Como decía el poeta “se hace camino al andar, y al volver la vista atrás, se ve la senda que jamás volverás a pisar”. Pero si hay ciencia. Este artículo ha seguido “Los mandamientos de la complejidad” de Edgar Morín como guion y sistemática narrativa de un sistema complejo, abierto, dinámico, no-lineal y adaptativo como es la sociedad humana, para intentar visualizar los retos y obstáculos que surgen en la gestión de la transición y evolución de un modo de producción a otro.

Ni hay ni se espera ningún Gran líder. Pero si a millones de líderes y lideresas en un nuevo estilo de liderazgo social compartido. Como decía Homero en la Ilíada “los dioses ciegan con su propia soberbia a aquellos a quienes quieren perjudicar”. Los errores de los falsos dirigentes los pagamos millones de personas y las generaciones siguientes. La soberbia ciega a algunos, y la vanidad hace que se desvíen del verdadero camino del Bien Común a seguir. Seamos humildes porque la tarea es muy grande y trascendental.

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Fernando Moreno Bernal
Vicepresidente EBC Andalucía
Cádiz, a 5 Mayo de 2020

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i Moreno Bernal, Fernando. https://rebelion.org/economia-por-y-para-la-vida-unica-salida-a-la-crisis-sistemica/

ii Morin, Edgar. Los Mandamientos de la complejidad. https://es.calameo.com/read/000501353124becb1053f

iii https://elpais.com/elpais/2020/04/16/planeta_futuro/1587031058_530432.html

iv https://rebelion.org/sin-dudarlo-dadnos-el-modelo-kerala-mas-que-el-modelo-guyarat/

v http://www.redruralnacional.es/leader/grupos-de-accion-local

vi http://participacion.puertoreal.es/inc/uploads/2017/11/20170801-Las-Aletas.-Alternativa-real-y-sostenible.pdf

vii https://andaluciainformacion.es/andalucia/175524/veinte-organizaciones-firman-un-compromiso-social-para-el-progreso/ En defensa de la sanidad y educación pública https://www.facua.org/es/noticia.php?Id=6880

viii Tuya, Carlos. Marx desencadenado. Una reformulación del marxismo desde la experiencia histórica y el avance científico. Pag. 233 https://www.amazon.es/Marx-desencadenado-Carlos-Tuya-ebook/dp/B07MNSRZ7H

Dimensión cultural y evolutiva de la Economía del Bien Común

Lucha ideológica pos-COVID19

La aparición del covid19 marca el punto de bifurcación en este momento evolutivo de la historia de la humanidad. Es la chispa que provoca la necesaria transformación del actual sistema del capitalismo financiarizado y globalizado, incapaz de reformarse y adaptarse funcionalmente, para evitar que las consecuencias sociales de la crisis económica y la descomposición institucional internacional puedan ser soportables para la mayoría de la población. Porque esta se ve amenazada con un lúgubre futuro. Se abren dos posibles caminos: la barbarie o la hermandad de toda la humanidad cohesionada en torno a una economía y sociedad orientada por y para la Vida, por el Bien Común. En ambos casos será un proceso de naturaleza cultural. Nuestros actuales valores hegemónicos desaparecen y serán sustituidos. Desde 2015 la élite financiera globalista trabaja en ello para dirigir y conducir los cambios en su propio y exclusivo interés. La posibilidad de triunfo de la unidad para el bien común de la humanidad dependerá de la movilización y protagonismo social de todas las culturas, razas y civilizaciones, que transformen la mayoría del 99% en constructora de la nueva institucionalidad sobre nuevos valores dominantes. La transición será un proceso evolutivo a partir del existente, eliminando lo perjudicial para la Vida, supervivencia y cohesión social, cambiando lo valido del sistema actual para que sea más eficiente, y desarrollando la metodología y herramientas de la EBC para atender las exigencias del sistema productivo y las demandas sociales del nuevo tiempo. La unidad de toda la Humanidad cohesionada como UNA dará pie a nuevas emergencias cuánticas y capacidades inimaginables hoy. Porque la Unidad es mucho más que la suma de las partes.

Yuval Noah Harari escribe “Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad”i en 2013, de la que se han vendido más de diez millones de ejemplares y traducido a más de treinta idiomas, y su continuación “Homo Deus. Breve historia del mañana” en 2015ii, mismo año de la ya famosa conferencia de Bill Gates sobre la amenaza de una pandemia mundial provocada por un coronavirus. En esta narrativa de Yuval N. Harari se reescribe la historia de la humanidad con una visión de darwinismo social, los fuertes sobreviven los débiles mueren. En la segunda se quiere construir la “narrativa” de una humanidad individualista, egoísta y sin ética (defiende que los Derechos Humanos es una convención intersubjetiva a la que se le ha acabado su tiempo, igual que a todas las religiones) gobernada por el Big Data (habla de dataismo como nueva religión) en una sociedad clasista donde una minoría, que dispone de los recursos necesarios, cuasi inmortal por los avances de la ciencia en la cuarta revolución industrial, viviría en un nuevo Olimpo gobernando a las masas que vivirían entre sus miserias y frustraciones con una renta básica para consumo. Desde 2015 en el Foro Económico Mundial se viene debatiendo sobre desigualdad, cambio climático, Renta Básica, etc., temas no considerados con anterioridad. Harari escribe su último libro “21 lecciones para el S. XXI”iii en 2018 al que todos los grandes medios de comunicación escrita y audiovisual dedican grandes espacios de promoción, incluso tiene una página propia el libro en Wikipedia. Henry Kissinger de 96 años, dirigente durante años del Club Bilderberg, publica el 3 de abril un artículo de opinión en Wall Street Journaliv donde defiende que el covid19 provocará un nuevo orden mundial liberal.

Contextualicemos. En 2007/8 se produce la gran depresión económica de la que no hemos llegado a salir, que mantiene al sistema en la UCI con continuas transfusiones financieras desde los Bancos Centrales y Reserva Federal repartiendo dinero a las entidades financieras y grandes Corporaciones a través de las Expansiones Cuantitativas (QE) provocando un mar de deudas privadas y públicas impagables. Los efectos del cambio climático cada vez son más evidentes y provoca movilizaciones masivas internacionales cuestionando el sistema. Las guerras locales no se ganan, provocan destrucción de los Estados-naciones y migraciones masivas de sus poblaciones. La institucionalidad internacional se viola, ningunea y se deja de financiar. Las movilizaciones desde 2011 (15M, Ocupa Wall Street, chalecos amarillos, feminismo, cambio climático, …) se universalizan cuestionando el sistema. Christian Felber había presentado en 2010 su libro Economía del Bien Común, mientras, también en 2010, presentaban en la ONU Leonardo Boff y Miguel D´Escoto su propuesta de Declaración del Bien Común de la Tierra y Humanidad. Comienza la cuarta revolución industrial. China empieza a implantar su Nueva Franja y Ruta de la Seda, recrudeciendo la lucha por la hegemonía entre las distintas élites internacionales. Putin en Rusia consolida y amplía su apoyo social, convirtiéndose en rival militar de EE. UU. El Parlamento británico aprueba la convocatoria del referéndum para el Brexit. Donald Trump se instala en la Casa Blanca en 2016. Las élites nacionales-continentales parecen doblarles el pulso a las élites financieras globalistas. En 2013 Harari escribe su primer libro y desde 2015 es ponente en el Foro Económico Mundial dirigido por las élites financieras globalistas. El partido Syriza gobierna en Grecia, y Podemos surge con fuerza en España.

Carlos Tuya, casualmente, publica también en 2015 su libro “Evolución, cultura y Socialismo. La dimensión ideológica de las ciencias humanas y sociales.”v de donde se puede extraer la narrativa alternativa a la planteada por Harari, y basada en las modernas teorías de la evolución de las sociedades humanas, a la luz de las ciencias neurológicas, biológicas y sociológicas.

La historia de la aparición y evolución de la Vida es la historia de la complejidad basada en cooperación y simbiosis, en seres que desarrollan nuevas capacidades emergentes como consecuencia de las uniones cada vez más complejas, en las que intervienen las mutaciones genéticas provocadas por virus. Los especímenes que logran adaptarse a las nuevas condiciones progresan. Hasta que aparece el Homo con un cerebro capaz de crear herramientas y un lenguaje articulado y conceptual que propicia un sistema social. A la evolución biológica se le une la evolución social, que se convierte en la forma característica de evolución de nuestra especie. Sociedades cada vez más amplias y complejas. Lo que evolucionan son las sociedades, no los individuos. Y esto es posible por la dimensión cultural de nuestro cerebro. No evoluciona el cerebro sino lo que hace el cerebro en contacto con otros cerebros gracias a la sociabilidad del ser humano. Porque el ser humano piensa y actúa, actúa y piensa. Su voluntad determina los cambios. Y llega a ser la única especie que logra modificar su propio medioambiente, interfiriendo así en la evolución de las demás especies. Y hemos llegado a este momento de irresponsabilidad en que hemos provocado la extinción de muchas especies y nos ponemos en peligro nosotros mismos como especie.

La evolución de las sociedades humanas se produce cuando se dan las condiciones objetivas para la transformación a un estadio superior, pero de forma probabilística, porque somos nosotros mismos los agentes del cambio, y lo hacemos enfrentados a otros que se oponen, y enfrentados a otros que pugnan por dirigir los cambios en otra dirección. No siempre el cambio es para bien de la mayoría. La historia tiene ejemplos de retrocesos. De nosotros y de nuestra fuerza depende el propósito final que tenga la transformación social. Vendrá determinada por los valores que al final triunfen. La cultura, ciencia y técnica, se carga de ideología. Y en la resolución de esta lucha ideológica poscovid19 nos jugamos el futuro, si es que lo tiene, de la humanidad. Lo que digan los científicos y técnicos nos dicen los Jefes de Estado de todos los países es lo que se hace frente al covid19. Pero ¿quién pone al frente de la OMS a su director? ¿Y Harari es otro científico?

Creamos el futuro imaginándolo. Convirtiéndolo en la utopía-meta por la que merece la pena caminar, esforzarse y luchar. Hoy solo hay dos visiones holísticas de ese futuro que defienden intereses sociales diferentes, acompañado por una tercera de los que quieren involucionar a un pasado imposible encerrándose en sus nacionalismos. La de la élite financiera globalista representada por Harari, basada en una estrategia de miedo y parálisis social que posibilite su implantación en su propio beneficio, ya que se considera a sí misma como dueña del mundo; y la de Felber, Boff y D´Escoto aunando las parciales de ecologistas, feministas, derechos humanos, economía social y solidaria, sindicales y multitud de movimientos y organizaciones sociales de todo el mundo. Las distingue su modelo cultural, su dimensión moral. Porque cultura es la manera en que interpretamos la sociedad en la que vivimos y nuestra función en ella. Qué producimos, con qué medios técnicos y para quienes. Y la narrativa que la justifica y legítima.

En la evolución social lo que cambia y se transforma es la sociedad, no los individuos considerados de forma aislada, por lo que los virus ya no cumplen su papel de catalizadores para el salto cualitativo de la especie como defiende Harari. Y en esta transformación evolucionamos sus integrantes a través de su nueva cultura, entendida como conceptos, normas y valores dominantes. Al cambiar los valores, motivaciones y objetivos sociales estaremos realizando una profunda transformación espiritual de toda la sociedad humana y de las personas individualmente consideradas. Por eso, y dentro del 99%, se encuentran todas las creencias religiosas que existen hoy, llamadas a un profundo diálogo intercultural e interreligioso para aflorar e integrar la ética del Bien Común de la Humanidad, el “demos” de esa Humanidad UNA.

Felber al escribir en 2010 La Economía del Bien Común intenta imaginar como podría funcionar ese otro mundo mejor posible. Y con su acción, consciente o no de lo que hacía, desata y libera la guerra ideológica para su plasmación. Quién no tiene estrategia propia juega con la estrategia de sus rivales oponentes. Sus acciones son reactivas, a la defensiva, mientras se ve cada vez más encerrado y maniatado. La Economía del Bien Común se ha presentado a las instituciones y empresas. Al principio bien acogida, pero al final ninguneada. No podemos engañarnos a nosotros mismos. No se impondrá si no hay un clamor masivo para ello. ¿Y como llegamos a miles de millones de seres humanos de la multitud de razas, lenguas y nacionalidades cuando muchos no saben ni leer ni escribir, o simplemente no están habituados a razonar? A través de sus creencias mas profundas transmitidas verbalmente de generación a generación. Recuperando la sabiduría ancestral de los pueblos, de todas las culturas, razas y civilizaciones.

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Fernando Moreno Bernal "Vicepresidente EBC Andalucía"

Cádiz, a 7 de abril de 2020

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[i] Yuval Noah Harari. Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad. Penguin Random House Grupo editorial S.A.U. 2014 España. Comentario de Carlos Martínez Shaw en el País https://elpais.com/cultura/2014/09/10/babelia/1410363451_494455.html

[ii] Yuval Noah Harari. Homo Deus. Breve historia del mañana. Penguin Random House Grupo editorial S.A.U. 2017 España. Comentario de Jorge Wagensberg en el País https://elpais.com/cultura/2016/10/19/babelia/1476869722_225744.html

[iii] Yuval Noah Harari. 21 lecciones para el S. XXI. https://es.wikipedia.org/wiki/21_lecciones_para_el_siglo_XXI

[iv] Henry Kissinger Opinion. Wall Street Journal 03.04.2020 https://www.wsj.com/articles/the-coronavirus-pandemic-will-forever-alter-the-world-order-11585953005

[v] Carlos Tuya. Evolución, cultura y socialismo. 2015. https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=17480609528&cm_sp=seedet-_-plp-_-bdp

Bien Común de la Humanidad internacionalismo del S. XXI

El tiempo se ha cumplido, es hora inaplazable para la acción. La pandemia del coronavirus covid19 marca el inicio de una profunda renovación económica, social y política de una Humanidad orientada ineludiblemente hacia la unidad. Independientemente de donde se genera, y si es fruto de la casualidad o de una acción agresiva premeditada, los gobierno chino y estadounidenses se acusan mutuamente, sus efectos han sido activados. Si la aparición de este virus en Wuhan (China) es fruto de una acción premeditada y agresiva[i] de las élites financieras globalistas no será la única acción. En las jugadas estratégicas se prevé varios movimientos con antelación. Al shock del coronavirus le seguirán otros concatenando la crisis sanitaria con la económica, social y militar para tener una sociedad civil atemorizada, noqueada e indefensa que clame por SEGURIDAD sacrificando libertad y democracia. Un estado de las cosas que les permita poner en marcha su “gobernanza única mundial” sin control social ni político.

La crisis sistémica y civilizatoria que vivimos supone una oportunidad para la profunda renovación y superación que necesitamos como Humanidad. Frente a las élites globalistas financieras volvemos a ver el resurgir de los nacionalismos igual que a principios del S. XX, y los partidos, de izquierda o derecha, pierden el norte porque no existe ninguna referencia a la que agarrarse. El futuro es incierto y se vive como una amenaza para la juventud. Volver la vista al pasado es imprescindible para recuperar la hoja de ruta que nos permita visualizar y dar con seguridad los pasos hacia ese otro mundo mejor posible, que surge en este punto de caos sistémico como emergencia y respuesta necesaria. El Bien Común de la Humanidad, balanceado y en equilibrio con el Poder de la identidad de los pueblos con un modelo económico, social y político de abajo hacia arriba, surge como el horizonte que nos permite caminar; la luz del faro que nos señala el puerto de destino seguro en estas procelosas aguas para el común de los Estados-nación que conformamos esta Humanidad que ES.

En estos días se acumulan los acontecimientos para la tormenta perfecta: La sobreinformación sobre el coronavirus covid-19 cubre y difumina la noticia de la esperada explosión de la burbuja financiera; la crisis económica provocada por la bajada de la tasa de rentabilidad del capital; la derrota militar de EE. UU. y sus socios europeos en Siria, con la consecuente crisis y abandono de Turquía; la vergüenza humanitaria de las hambrunas y migrantes refugiados en las fronteras griegas, italianas, españolas, hondureñas, guatemaltecas, mexicanas y estadounidenses; el genocidio palestino en Gaza; la represión de Piñera en Chile; la ruptura del Brexit e implosión de las crisis presupuestaria, valores fundacionales e identidad de la Unión Europea; la perdida de hegemonía monetaria del dólar; el abandono de la lucha contra las consecuencias del cambio climático provocado por un sistema económico depredador con las personas y la naturaleza; y crisis de los sistemas democráticos por el miedo generalizado con promesas de una seguridad futura imposible de obtener. El sistema capitalista agoniza y los sistemas de respiración asistida y transfusiones de sangre con las flexibilizaciones cuantitativas desde los Bancos Centrales agotan su eficacia. A la crisis de demanda se une la crisis de oferta y la ruptura de las cadenas de suministros internacionales. La única salida que ven las élites internacionales es una economía de guerra planetaria con el pretexto de la lucha contra el coronavirus. Hace veinte años, después de la batalla de Seattle y la aprobación de los objetivos del Milenio por la ONU, era la guerra contra el terrorismo. Pero hay otra salida, la de los de abajo, la del 99%.

En estos días se cumple el centenario del libro más influyente de Lenin “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”. Fue escrito entre el 20 y el 24 de enero de 1920 como informe para la III Internacional. Publicado como libro en mayo del mismo año. La revolución bolchevique había triunfado en 1917 en Rusia, un país atrasado y esencialmente campesino, en contra de los planteamientos de Marx y Engels. Era la primera revolución proletaria dirigida por marxistas que triunfaba. En los años previos a la Primera Guerra Mundial los nacionalismos habían arrastrado a los partidos socialdemócratas destruyendo la alianza y solidaridad internacional de la clase trabajadora. Rusia se enfrentaba a los ataques de los otros países aliados con el objetivo común de no permitir la consolidación de la revolución rusa. En este contexto Lenin se plantea los objetivos: 1) Legitimar la revolución rusa como avanzadilla de la revolución proletaria, en contra de los planteamientos de Marx y Engels que habían defendido una revolución mundial, dando la razón a Proudhon que hablaba de ir Estado-nación por Estado-nación 2) Cada Estado-nación tenía su propio camino a la revolución por lo que había que analizar las condiciones concreta, sus posibilidades y estrategia en cada uno de ellos, compaginando la participación en las elecciones políticas con la organización y movilización social 3) Unificar la posición de todos los partidos comunistas con la defensa de la revolución rusa, recuperando el internacionalismo proletario y esperando debilitar la reacción de los estados vecinos en contra de la misma.

Tuvo un gran éxito y fue el elemento esencial para poder conformar la alianza de estados contra el nazismo en la II Guerra Mundial que permitió la derrota de Italia, Alemania y Japón. La unidad en torno a la defensa de la URSS se empezó a resquebrajar con las crisis de Hungría y Checoslovaquia a mediados de los cincuenta, con la crisis de los misiles de 1962 con China y, por último, con el eurocomunismo en Italia, Francia y España en los sesenta y setenta del S. XX. En 1989 la caída del muro de Berlín marca el colapso ideológico definitivo desapareciendo la URSS. China, segunda potencia económica mundial actualmente sigue dirigida por el partido comunista, comenzó su integración en el sistema capitalista mundial integrándose plenamente en 1993 en la OMC, convirtiéndose en un elemento clave de la globalización neoliberal. Existe una autodenominada cuarta internacional conformada por los partidos trotskistas que nunca han detentado poder.

A lo largo de estos cien años el mundo fue cambiando: los contextos, actores sociales, y las contradicciones del propio sistema se han ido agudizando. La revolución rusa fue el primer intento de superación del sistema capitalista ¿Qué queda de sus fundamentos tras los acontecimientos históricos acaecidos y el avance científico?

Materialismo dialéctico como teoría científica

El materialismo dialéctico o es científico o no es nada. Está sujeto al método científico de contrastación con la realidad y al diálogo permanente con los avances y descubrimientos científicos en todos los campos.

La experiencia de los países comunistas nos habla de triunfos, aciertos, progreso acelerado de sociedades y países, pero también de errores, falta de transparencia, burocratización excesiva, carencia de democracia real, condiciones de estancamiento investigador y falta de mecanismos de renovación económica y social. La experiencia es distinta entre los países de la antigua URSS que colapsaron, Cuba que ha resistido aislada durante medio siglo soportando un bloqueo económico luce como sociedad igualitaria, modelo ante el cambio climático, exportadora de solidaridad internacional, profesionales de la medicina, profesorado e investigación adaptándose a la mundialización del S. XXI. Vietnam y Corea del norte luchan por hacerlo en sus condiciones específicas. China es un caso especial en la medida en que ha logrado ser un actor principal en la economía mundial, convirtiéndose en el rival geopolítico de EE. UU. mientras sigue dirigida por el PCCh con estrategias a medio y largo plazo. Hace cien años Rusia representaba un ideal referente para millones de personas de las escalas sociales bajas. Hoy los países comunistas realmente existentes han dejado de ser el sueño y la utopía futura para la Humanidad.

La experiencia de los países no comunistas nos habla del logro del Estado del Bienestar tras la segunda guerra mundial en Europa, de la expansión del consumo de masas, de la permanente renovación tecnológica industrial, de la revolución urbana con procesos de democracia participativa de la ciudadanía, surgimiento de movimientos y nuevas identidades como el ecologismo, feminismo, derechos humanos, cosmovisión e interculturalidad, etc. Pero también de financiarización de la economía mundial, desigualdad, precariedad laboral, polarización social, perdida de privacidad, fake news, manipulación mediática y perversión de los procesos democráticos. Hambrunas y migraciones masivas de tamaño nunca antes vistas en la historia de la humanidad. EE. UU. y la UE sigue siendo la esperanza para la supervivencia con una vida mínima para millones de personas totalmente excluidas de la mayoría de países denominados anteriormente como del tercer mundo, mientras que dentro de ellos también se dan pozos de exclusión social y carencia. Un grupo de algo más de 2.200 personas que conforman los Consejos de Administración de las 147 sociedades de capital riesgo (fondos buitres), que se consideran a sí mismas como los dueños del mundo, controlan a las algo más de 43.000 transnacionales, que a su vez controlan más del 80% de la producción mundial[ii]. Hoy este sistema colapsa también y exige una amplia y profunda renovación.

En estos cien años la ciencia ha avanzado mucho, y en los últimos años ha acelerado vertiginosamente sus hallazgos abriendo nuevas ventanas y áreas a la investigación de la mano de las ciencias de la complejidad, la ciencia de la vida. La visión holística y su complejidad, donde todo está relacionado con todo, nos permite ver la dialéctica evolutiva de las sociedades humanas. También sus necesarios contrapesos. La teoría de la evolución de las especies de Darwin, donde las especies de transforman y especializan externamente por alimentación, protección y procreación se equilibra y balancea necesariamente con la estabilidad de las condiciones en las que surge la vida en el interior de las células: transformación permanente externa, constancia inmutable interna. Esto se sabe por René Quinton[iii] Abre la puerta a solucionar el problema de la alimentación para toda la humanidad, pero no es negocio porque no se puede facturar. Igual que JPMorgan bloqueó la energía abundante, limpia y barata de Nicola Tesla[iv] porque tampoco se podía facturar, mientras había comprado los derechos del cobre imprescindible para el cableado eléctrico de Edison. La innovación y creatividad del ser humano en el capitalismo ha estado limitado por la posibilidad del negocio y el beneficio.

La cuarta revolución industrial y, dentro de ella, la inteligencia artificial está creando una nueva base sobre la que erigir una renovada sociedad e instituciones que permitan el buen vivir para toda la humanidad[v].

Como dice Carlos Tuya (2017) en “Marx desencadenado. Una reformulación del marxismo desde la experiencia histórica y el avance científico” existen evidencias empíricas de que el mecanismo evolutivo de las sociedades humanas basado en la relación dialéctica entre desarrollo de las fuerzas productivas y relaciones de producción es sustancialmente correcto, explicando la aparición de los distintos sistemas sociales que han tenido lugar a lo largo de la historia de la Humanidad. Aunque subestima en parte la dimensión cultural de todo lo humano.

En este tiempo en que necesariamente tenemos que superar las contradicciones del actual sistema de capitalismo financiarizado, acelerada la urgencia por la cuarta revolución industrial en marcha, surge la Economía del Bien Común (EBC) como proceso participativo y de co-creación para la implantación del nuevo sistema económico, que retornando y basándose en valores éticos permita la supervivencia a la Humanidad; síntesis de lo mejor de los dos modos de producción antagónicos del Siglo XX. La EBC se crea sobre la multitud de experiencias que espontáneamente y de forma dispersa han surgido como respuesta innovadora de las personas y colectivos en su lucha diaria. El proceso de su implantación ha de ser democrático y participativo socialmente para fortalecer la democracia, ampliándola en coherencia con la potencialidad de las actuales tecnologías y demandas sociales.

Sujeto social para la transformación

Marx y Engels, hace 150 años, visualizaron una revolución protagonizada y dirigida por el proletariado industrial de la primera revolución industrial. Vladimir Ilich Ulianov (Lenin) hace 100 años, dirigió la revolución rusa protagonizada esencialmente por el campesinado, en el contexto del nacimiento del imperialismo y en plena contienda de la primera guerra mundial. En el actual contexto de inicio del S. XXI ¿Quién debe ser el sujeto protagonista para la transformación social y comienzo de la historia de una única Humanidad?

Mientras Lenin dirigía la revolución rusa Ford implantaba su modelo de producción en cadena, el fordismo. Parecía que Marx y Engels acertaban en la consolidación y disciplina del proletariado, que lo convertiría en la clase social destinada a liberar a toda la sociedad de todo tipo de explotación, en el sujeto social de la revolución.

Tras la Segunda Guerra Mundial se produce la expansión de países comunistas en el este de Europa impulsado por las condiciones creadas por la propia guerra y el lugar de ubicación en su finalización. China, Vietnam y Cuba tienen sus propias guerras para implantar el socialismo en sus países dirigidos por Partidos comunistas pero protagonizados mayoritariamente por el campesinado. Ocurre en otros países en África.

En la década de los ochenta la innovación tecnológica obliga al sistema capitalista a transformar la organización del trabajo con los diferentes modelos de trabajo creativo, en equipo, participativo y corresponsable. Son los sistemas de calidad total y excelencia en la producción. La sociedad del conocimiento exigía la mayor creatividad del personal trabajador para poder ser competitivo. La autonomía del personal aumentó, pasando a depender la producción cada vez más del “saber hacer” y el conocimiento de estos. El aumento de la productividad, que agudizaba la contradicción entre desarrollo de las fuerzas productivas y propiedad privada de los medios de producción cada vez más concentrados, acompañado con la caída de la tasa de ganancia del capital, obligó al sistema a dotarse de armas que neutralizaran este poder y autonomía. Se mundializa las cadenas de producción y se precariza el trabajo, manteniendo un amplio ejército de reserva (desempleados/as) Los sindicatos de clase sobraban y fueron vilipendiados y atacados con saña. Con una economía mundializada amenazaban a los países con la deslocalización y al personal con el paro, iniciándose la rapiña de fondos públicos a través de subvenciones a la inversión privada. Desempleo mayoritario y precariedad económica y social es la realidad vital con la que han tenido que vivir los menores de 40 años. No tenía por qué haber sido así. Una mayor productividad en beneficio de tod@s se habría hecho realidad con la reducción del tiempo de trabajo sin merma de salario y con pleno empleo. El movimiento sindical mundial clamaba por Globalizar los derechos laborales y la dignidad[vi] en el Congreso de la CIOLS en el año 2000 en Durban (Sudáfrica)

Con la Cuarta Revolución Industrial que vivimos nada seguirá siendo igual. La Inteligencia Artificial, unida a la producción industrial totalmente robotizada, augura un sombrío panorama para el empleo y la cohesión social si no cambiamos el modelo de producción, consumo y distribución. La desigualdad y polarización social mundial ya es insoportable. Para 2030 el Foro Económico Mundial estima que se habrán destruido 75 millones de puestos del trabajo existente actualmente. La clase obrera industrial que visualizaba Marx y Engels difícilmente será el sujeto social mayoritario para la transformación social que necesitamos, para construir el mundo mejor que queremos: digno, sostenible, inclusivo, igualitario, intercultural, participativo y democrático.

La parálisis de la actividad productiva justificada y/o provocada por la lucha contra covid19 supone el reseteo de todo el sistema. Un apagar y reiniciar que nunca antes había ocurrido. Y se produce cuando había movilizaciones masivas mundiales, centradas algunas en reivindicaciones internas de cada Estado-nación, como las de Chile, Ecuador, Hong Kong, Irak, Irán, etc., pero otras, las más masivas, universales y transversales socialmente, protagonizadas en defensa del medioambiente; igualdad social y de género; por los Derechos Humanos y la Paz.

En tiempo de Corporaciones multinacionales oligopolistas, inteligencia artificial, robotización, inseguridad, precariado, desempleo masivo, desigualdad y crisis climática se desarrolla el sentido de comunidad, del Bien Común, de compartir un único planeta, nuestra casa común, de la biosfera (Vida) de la que somos fruto y parte consciente. Los valores de la cooperación y solidaridad arrasan a los de competitividad y lucro personal. La orientación hacia la unidad y los valores éticos que consolidan la comunidad y supervivencia señala a toda la Humanidad como el sujeto social y la única protagonista de la transformación social en este Siglo XXI. Y la juventud luchando por su futuro es y será su núcleo duro. Obviamente los 2.200 “amos del mundo” y sus mercenarios de todo tipo pondrán todas las trabas posibles. El 1% frente al 99% de la Humanidad.   

Bien Común de la Humanidad internacionalismo del S. XXI

La Humanidad se encuentra ante la emergencia de un salto cualitativo sin precedente en su historia si quiere sobrevivir: la consciencia de ser UNA. Necesariamente tiene que orientarse hacia la unidad. Pero esta unidad puede ser un neofeudalismo planetario dirigido por la élite de accionistas mayoritarios de las grandes Corporaciones internacionales sin democracia, legitimidad y transparencia o, por contrario, puede ser un Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente basado en los derechos humanos, sostenibilidad medioambiental, igualdad social y de género, con una economía por y para la Vida, democracia participativa y con un profundo, rico y diverso dialogo intercultural que genere el espíritu, el demos de una única y todopoderosa Humanidad.

La geometría fractal de Benoit Mandelbrot[vii] (1924-2010) herramienta de las ciencias de la Vida y de la complejidad nos habla de triángulos superpuestos de abajo hacia arriba. En la sociedad humana ese triángulo es el conformado por las dimensiones económica, social y política de una única realidad determinada en un tiempo y espacio concreto. Lo que el materialismo dialéctico denomina “formación social”. Einstein le llamaba espacio, tiempo y gravedad.

El vértigo que nos produce hablar de una Humanidad unida y protagonista, como sujeto social de esta profunda transformación que tenemos por delante, se neutraliza con la construcción desde territorios que mantienen la soberanía alimentaria, energética, financiera y política con pleno empleo y cohesión social. Con el Poder de su historia, cultura e identidad. La economía de cercanía, energías renovables, monedas locales y democracia participativa. A medida que se amplía el territorio habrá necesidades propias y empresas que la satisfagan, adaptándose los controles sociales y democráticos sobre su actividad. Municipios, comarcas, provincias, regiones, nacionalidades, continentes y el planeta completo. A ese Gobierno mundial le corresponderían en exclusiva la gestión medioambiental planetaria, igualdad social en el seno de la humanidad con la implantación del Estado de Bienestar en el mundo, solidaridad internacional ante crisis alimentarias y meteorológicas, y la gestión del capital internacional en base a las herramientas, metodología e indicadores de la Economía del Bien Común, sustentada en el objetivo prioritario de mantener las condiciones para la Vida, y dentro de ella de la sociedad humana.

Para que se convierta en realidad es necesario alinear con firme voluntad y de forma consciente a la mayoría de la humanidad en este objetivo. La humanidad es libre y tiene que elegir entre las distintas posibilidades. La victoria de la razón y la esperanza, del equilibrio y la armonía, será la voluntad de superación de la propia humanidad y la acción unida y solidaria de toda ella, de todas las culturas, religiones y civilizaciones. El trabajo activo de la humanidad tendrá la voluntad de superación necesaria que traerá el bienestar, el éxito y el honor que abre el nuevo tiempo. La sociedad del conocimiento se liberará de las actuales trabas para que toda la humanidad pueda desarrollar sus iniciativas y toda su creatividad. Los negocios especulativos están y no saldrán de la situación de angustia, y serán impotentes hasta la transformación final; el fin de las desilusiones y dolor de todas las civilizaciones; hasta que se produzcan los cambios en todo el mundo dando comienzo al nuevo tiempo donde la vida no sea más que una sola vida en común.

Para la escuela pitagórica cada número tiene un significado. El 12 significa “cuando el tiemplo se ha cumplido”. Ha llegado el momento para actuar. Es necesario la constitución de un Gobierno Mundial democrático, legítimo y transparente, que enfrente con unas mínimas posibilidades de éxito los desafíos que la Humanidad tiene en este tiempo. Y esta tarea y responsabilidad nos corresponde a nosotros, la humanidad que ES, a nuestra libertad de hacer y elegir.

La lucha contra el coronavirus covid19 está sacando lo mejor de la ciudadanía, haciendo recuperar el sentimiento de lo común y la interdependencia de todos con todos. Tenemos y vamos a vencerlo unidos. Pero a la vez hay que luchar con la miseria y escasez que provoca. Muchas familias se han quedado sin ingresos y nos obliga a renovar la lucha también contra el hambre. Y después tenemos que reiniciar otra forma de producción, consumo y distribución en equilibrio y armonía con Gaia, nuestra Madre Tierra, y con justicia social. Y tenemos que prever los próximos shocks que surgirán, mientras la ciudadanía estamos confinados en nuestras propias casas. Convirtamos la crisis y esta lucha contra el covid19 en el inicio del tiempo de una Humanidad unida. Y, tal como ocurrió hace cien años en la primera guerra mundial con la revolución bolchevique, transformemos la muerte en un renacimiento.

Hoy más que nunca es necesaria la unidad de todas las organizaciones y partidos políticos de todos los Estados-nación tras este objetivo de Bien Común de la Humanidad, internacionalismo del Siglo XXI. No es tiempo de dividir y enfrentar. Hay que unir de abajo hacia arriba también en lo político. Como se canta en el himno de Andalucía “Por Andalucía, España y la Humanidad” pero desde todos y cada uno de los rincones de nuestro planeta.

Francois Houtart (1925-2017) pedía la Declaración universal del Bien Común de la Humanidad por la ONU[viii]. Hoy la ONU pasa por el mismo descrédito y ninguneo que la Sociedad de Naciones antes de la Segunda Guerra Mundial. Y no basta con una declaración institucional, aunque sea por la ONU. Tiene que ser vitalmente reclamado y puesto en marcha por la ciudadanía mundial, el nuevo Poder soberano del nuevo tiempo que nace. Hay que abrir el proceso constituyente para la primera Constitución de la Humanidad.

Fernando Moreno Bernal

Vicepresidente Asociación andaluza EBC

Cádiz, a 22 de marzo de 2020

BIBLIOGRAFíA

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y Rafael Poch de Feliu
www.rebelion.org 19/03/2020
https://rebelion.org/estados-unidos-en-el-ojo-del-huracan/
[ii] Garzón, Alberto.
www.attac.es/2012/05/09/%c2%
bfquien-controla-la-economia-
mundial-el-poder-de-las-transnacionales

[iii] René Quinton (1866-1925)
https://www.
fundacionrenequinton.org/
quinton/?utm_campaign=RB+-+
DSA+Anuncios+din%C3%A1micos+
Fundaci%C3%B3n&utm_medium=ppc&
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AQYKE87ydUwcHA17Dev22Cs7m-Kd_XRfHCmxYccaAphrEALw_wcB

[iv] Nikola Tesla (1856-1943)
https://es.wikipedia.org/wiki/Nikola_Tesla
[v] Tuya, Carlos. Marx desencadenado. Una reformulación del marxismo desde la experiencia histórica y el avance científico. Amazon 2017
https://www.amazon.es/Marx-
desencadenado-Carlos-Tuya-ebook/dp/B07MNSRZ7H

[vi] Lema del Congreso de la CIOL celebrado en Urban (Sudafrica) en enero de 2000, donde Kofi Annan Secretario General de la ONU se comprometió públicamente en los Objetivos del Milenio que se aprobarían en septiembre del mismo año 2000.
[vii] https://es.wikipedia.org/wiki/Beno%C3%AEt_Mandelbrot
[viii] http://entreparentesis.org/
francois-houtart-la-
declaracion-universal-del-bien-comun-la-humanidad/

Eventos

Presentación libro. La Pandemia que descubrió al Monstruo

El próximo viernes día 23 a las 18:30 horas, en la Universidad de Cádiz, Pedro Castilla, del Grupo Local de EBC Cádiz, presentará su libro: «La Pandemia que descubrió al Monstruo». El acto se organiza en el marco del programa “Miradas con lupa”, de la Universidad de Cádiz, y el Comité Oscar Romero de Cádiz.

Se trata de una novela, semi ensayo que discurre en tres escenarios diferentes: la nave espacial de investigación que navega a 400 Km alrededor de la Tierra, con una tripulación de cuatro personajes. Una nave Inter espacial, proveniente de otro planeta habitado de nuestra Galaxia, con cinco personajes, cuya misión es investigar el comportamiento de la Tierra. Y una típica y añeja tasca de Cádiz, donde cinco gaditanos, con su peculiar estilo, también van analizando lo que ocurre en nuestro mundo.

Los personajes de la Nave Inter espacial llegan a interrelacionarse con los gaditanos, cuando la Pandemia producida por el Covid-19, provoca un inusitado desenlace.

Desde el Grupo local de EBC Cádiz invitamos a su presentación a todas las personas interesadas en recuperar y transformar esta sociedad fragmentada y dividida que se encamina al eco-social suicidio, sobre los valores éticos consustanciales a las sociedades humanas enfocadas al Bien Común.

Fernando Moreno Bernal

Grupo Local EBC Cádiz