Apoyo del Ayuntamiento de Cádiz a la EBC

El Ayuntamiento de Cádiz en el Pleno celebrado el 30/04/2021 ha aprobado una declaración institucional de apoyo a la Economía del Bien Común por unanimidad.

Previamente se había aprobado otra declaración por unanimidad de apoyo al mantenimiento de la planta de Airbus en Puerto Real. En defensa del empleo y de la actividad productiva existente. La primera un acto de solidaridad con trabajadores industriales de un término municipal colindante y a la defensiva. La segunda una apuesta ofensiva por la economía con futuro basada en valores de dignidad, solidaridad, justicia social, cooperación, sostenibilidad ecológica, transparencia y democracia participativa.

Esta Declaración institucional es un paso más dado por el Ayto. de Cádiz desde la anterior legislatura en la que firmó el Acuerdo de colaboración con la Asociación andaluza para el fomento de la EBC en septiembre de 2018. Ha cofinanciado dos cursos de verano de la Universidad de Cádiz sobre EBC y fue coorganizador de la Jornada de 30 de mayo de 2019, previa a la Asamblea anual de la Asociación federal de EBC celebrada en Cádiz.

Desde el grupo local (Campo de energía) de EBC Cádiz valoramos sobre todo el acto de generosidad del equipo de Gobierno del Ayto. de Cádiz y su alcalde José María González Santos (Kichi) que teniendo garantizada la mayoría en la votación, acceden a que sea una Declaración institucional para garantizar la unanimidad, dando un ejemplo de verdadero liderazgo hacia la ciudadanía en estos tiempos de crispación y polarización partidaria.

Esta unanimidad de todos los grupos municipales presentes en torno a la EBC demuestra el poder atractor del Bien Común en el territorio, imprescindible para avanzar en construir el futuro mejor, posible y urgente que necesitamos toda la Humanidad. Los que jamás apoyarán la EBC son los especuladores financieros internacionales; los que contaminan y destruyen la biodiversidad; los insolidarios que atentan contra la solidaridad y cohesión social; y los antidemocráticos.

El texto firmado había sido redactado como expuesto al Pleno para solicitar el voto de los ediles, por lo que es algo extenso para una Declaración institucional.

Aquí el texto completo de la Declaración institucional de apoyo a la EBC

Enlace al vídeo del Pleno

Fernando Moreno Bernal
Campo de Energía EBC Cádiz

Ciudad del Bien Común. Herramienta para el urbanismo sostenible, inclusivo y regenerador de Vida

1 Aquí y ahora. Espacio y tiempo. La solución a los problemas siempre está delimitada por estas dos coordenadas. No existen respuestas idóneas para todo lugar y tiempo en ninguna de las facetas del ser humano. Ni individual ni socialmente. La Economía del Bien Común tiene un enfoque holístico de abajo hacia arriba. El pensamiento económico dominante se ha desconectado de sus contextos cultural-ético, político-democrático y natural-ecológico. La EBC aspira a la reconciliación del pensamiento económico con sus contextosi. Aspira a crear las bases de un sistema social complejo viable en el tiempo que permita la supervivencia, cohesión y sostenibilidad de la existencia humana, fruto y parte de Gaia, la biosfera, la Vida con mayúsculas.

El contexto cultural-ético nos conecta con la identidad e historia de cada colectividad humana, de su identidad social como pueblo. Existe un sujeto social que ha evolucionado dando respuesta a su necesidad de supervivencia creando sociedad sobre determinados valores, que se manifiesta a lo largo de su historia mediante su patrimonio cultural y su idiosincrasia, como pueblo enraizado sobre un determinado territorio.

El contexto político-democrático nos conecta con una sociedad e instituciones dadas sobre una comunidad social asentada en un determinado territorio, que viene evolucionando en el tiempo.

El contexto natural-ecológico nos conecta directamente con el territorio sobre el que desarrollamos nuestra existencia. Un territorio que ha permitido sobrevivir durante generaciones nuestra sociedad dándonos los recursos necesarios, y con el que interactuamos, no siempre con sentido y en defensa del Bien Común.

Las políticas económicas neoliberalesii de la década de los ochenta y noventa, a través de la externalización y la deslocalización empresarial, desanclan la actividad empresarial de las sociedades y territorios para seguir creciendo, hasta alcanzar el grado de concentración en el que 147 empresas de capital riesgo controlaban directamente el 40% del PIB mundial, e indirectamente hasta el 85% de la actividad productiva del mundo en 2011iii. Desancle que ha llevado al vértigo y a la volatilidad a las sociedades haciéndole perder la identidad de pueblos y el sentido de la vida a las personas. La globalización ha llevado al sistema capitalista al umbral del colapso. El “capitalismo verde de las partes interesadas” es un último intento de volver a conectarse con sus raíces sociales y territoriales que le impidan esta excesiva volatilidad, desafección de la ciudadanía y el colapso del sistema. Globalización neoliberal gobernada desde el poder de las transnacionales, frente a democracia local fundamentada en una red de actores públicos, privados y sociales con el objetivo de anclar el empleo y satisfacción de necesidades sociales al territorio.

La civilización comienza con la agricultura y el asentamiento en aldeas. Con el urbanismo. Y sobre la base de la energía del fuego y la fuerza animal (ganadería) y humana (esclavitud) se comienza a desarrollar toda la complejidad económica, social y política-ideológica hasta llegar a la situación actual. A lo largo de la historia cambios en la energía, así como la tecnología utilizada en cada época han llevado a modificar las relaciones sociales y políticas. Y esta complejidad y cambios se reflejan evolutivamente en nuestro entorno urbano. Continúa siendo así en el sistema capitalista. En el siguiente cuadro se puede visualizar esta interrelación en las cuatro revoluciones industriales vividas en el sistema capitalista que afectan de forma ineluctable al crecimiento y desarrollo de diferentes tipos de ciudad.

Manuel Castells ya en 1995, en “La ciudad informacional. Tecnologías de la información, estructuración económica y el proceso urbano-regionali nos hablaba de la relación existente entre las nuevas tecnologías de la información y los procesos urbanos y regionales en el amplio contexto de la transformación histórica dentro de la cual emergen y se desarrollan dichas tecnologías. La ciudad informacional, que se desarrolla con gran fuerza a partir de 1997 con la generalización del uso de Internet, configura nuestra circunstancia y el medioambiente de nuestra actividad productiva, social y política. El cambio a un modelo de desarrollo informacional no conllevaba la caída del sistema capitalista. El futuro que nos anticipaba Castells, que es nuestra actualidad nacional e internacional, es el de una sociedad dual, en la que las diferencias entre grupos sociales se han hecho cada vez mayores, como Thomas Piketty ha demostrado ampliamente, y en la que el estado del bienestar ha perdido su papel redistribuidor. Una sociedad fragmentada socialmente a escala internacional, con diferencias entre países y entre grupos en el interior incluso de las naciones más desarrolladas. Este cambio en el modelo de desarrollo sin cambiar de paradigma (valores, motivaciones y objetivos esenciales de la sociedad) nos han traído a la “ciudad resiliente”. Las ciudades y territorios compiten entre sí para atraer las inversiones de las grandes corporaciones transnacionales, enfrentándose a la contaminación ambiental, agotamiento de recursos esenciales, desvertebración económica, desigualdad social y deslegitimación política.

Ahora, el momento en el que las ciudades adquieren un nuevo reconocimiento y responsabilidad, el municipalismo se ve obligado a garantizar la subsistencia de las personas y un mínimo de cohesión social, que permita resistir las crisis periódicas como la financiera de 2007/8 y la actual pandemia del COVID19 en 2020/21.

Es en el ámbito municipal sobre un determinado territorio donde desarrollamos nuestra vida en todas sus dimensiones. Abarca mucho más que las Administraciones locales y regionales, que no son sino las gestoras de los bienes comunes de sus correspondientes ámbitos territoriales, considerados en sentido amplio. No sólo infraestructuras y recursos básicos, ordenamiento del territorio y urbanismo; también patrimonio histórico e identidad social, cultura y democracia local.

El siguiente esquema nos muestra la complejidad y diversidad de temas al que se enfrenta las ciudades y áreas metropolitanas en la actual crisis sanitaria, medioambiental, económica, social y política:

Esta necesidad histórica, agravada con la pandemia del COVID19, tiene su reflejo institucional en La Nueva Agenda Urbana que fue aprobada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) celebrada en Quito (Ecuador) el 20 de octubre de 2016. La Asamblea General de las Naciones Unidas refrendó la Nueva Agenda Urbana el 23 de diciembre de 2016v. En ella se institucionaliza el Derecho a la ciudad. España traslada esta estrategia el 22 de febrero de 2019 con la Agenda Urbana Españolavi alineándola con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

La sociedad informacional parte del descubrimiento del microchip en 1971, pero no es hasta 1997, con el despliegue internacional de la red de Cisco Systemsvii y la generalización de Internet, cuando se acelera exponencialmente la innovación y el conocimiento hasta nuestros días, cuando se comienza a desvelar los misterios de la materia y de la Vida. En 2021 estamos en el umbral de un salto cualitativo en el conocimiento y la tecnología que nos exige su correspondiente salto en valores y ética social. La Economía del Bien Común surge como respuesta social a esta exigencia histórica junto a otras iniciativas repartidas por todo el mundo con idéntico fin. Hemos visto la necesidad de una visión holística y participativa de abajo hacia arriba con el principio de co-creación.

2 La EBC aspira a imaginar el funcionamiento futuro de la economía, sociedad y política superando los retos actuales a los que nos enfrentamos como Humanidad. Y no hay economía, sociedad ni política humana sin su dimensión territorial y urbana, escenario que refleja la complejidad social de cada momento histórico.

Ya no basta con resistir, es necesario transformar las urbes y áreas metropolitanas en regeneradoras de las fuentes de Vida natural y social. La Ciudad del Bien Común arranca del convencimiento de que la ciudad es un mecanismo formado por numerosos engranajes encadenados y que el Derecho a la Ciudad, ese que es capaz de garantizar una vida digna a toda la ciudadanía, auténtica protagonista y responsable de la construcción de esa ciudad, solo es posible si el mecanismo está perfectamente afinado. Para ello es necesario medir cuantitativa y cualitativamente cada uno de los engranajes mediante la Ciudad del Bien Común, construyendo la matriz CBC, sabiendo que el comportamiento de cualquiera de ellos afecta al conjunto. La Ciudad del Bien Común aspira a describir esta complejidad urbana en su totalidad e identificar los derechos de la ciudadanía como sus componentes principales. Los Derechos de la Ciudadanía configuran a la vez el núcleo y el objeto de la Ciudad del Bien Común, de la Ciudad. La Cohesión social es el resultado de la relación de toda la ciudadanía entre sí. La Sostenibilidad (ambiental, económica y social) es el resultado de la relación de toda la ciudadanía con su entorno. Estos tres campos, el Derecho, la Cohesión y la Sostenibilidad se pueden y se deben describir desde el ámbito Económico, desde el ámbito social y desde el ámbito espacial, reconociendo que las decisiones políticas son determinantes en el desarrollo de cada uno de los anteriores.

La Ciudad del Bien Común es una herramienta de diagnóstico, de predicción de resultados y de gestión para los responsables políticos. Nace de procesos de participación pública, de transparencia y de empoderamiento de la ciudadanía, cuyo ejercicio debe ser continuado para poder evaluar y comprobar sus resultados de forma permanente. Para su desarrollo es necesaria la confluencia de disciplinas como la sociología, la economía, el urbanismo, la geografía, las ciencias ambientales y las matemáticas, además del soporte tecnológico e informático.

La herramienta de la Ciudad del Bien Común se suma a la visión de Michael Batty en La nueva ciencia de las ciudadesviii, entendiendo la ciudad como un conjunto de redes, para lo cual es necesario comprender primero cómo funcionan los flujos económicos, sociales, demográficos, de ideas, de tráfico… Sólo a través de los flujos y las interacciones es posible entender cómo se transforma el territorio. Pero en nuestro caso, el objetivo del análisis de flujos se centra en los Derechos de la Ciudadanía.

La CBC amplía la gestión del Objetivo 11 de los ODS para lograr que las ciudades sean más inclusivas seguras, resilientes y sostenibles, La cobertura de los derechos de la ciudadanía es la principal función de las Administraciones Públicas como articuladoras de recursos. La CBC formula una estructura holística de relaciones y flujos urbanos, para evaluar cómo la Ciudad garantiza los derechos de su ciudadanía, y su repercusión sobre la convivencia social y la coexistencia con el medioambiente a lo largo del tiempo. Estos tres campos son el resultado de flujos entre los intereses económicos, sociales, políticos y espaciales, que son comunes a toda la ciudadanía. La ciudad funciona como un sistema cerrado, pero también como un sistema abierto, por lo que es necesario evaluar su capacidad de acogida y su potencial de crecimiento, así como su dimensión estratégica, logística y territorial en un mundo conectado globalmente. Con la tecnología disponible en la actualidad, la CBC analiza la correlación entre los indicadores del sistema urbano, específicos de cada territorio e identificados en procesos participativos, en un esfuerzo por superar la metodología tradicional de elaboración de indicadores urbanos.

La CBC describe la estructura de la ciudad y su comportamiento de forma estática y de forma dinámica, formulando las relaciones entre las actividades económicas, sociales, políticas y espaciales. En este sentido, su aplicación continuada en el tiempo supone una auditoría del grado de cumplimiento de los derechos de la ciudadanía, además de predecir el comportamiento futuro de la planificación estratégica urbana. Es, así mismo, una herramienta para evaluar el grado de inclusión y de sostenibilidad de las ciudades en el cumplimiento de los ODS. Es también una herramienta de Evaluación y Monitoreo del impacto social y ambiental de las inversiones y proyectos públicos y privados en la ciudad, así como de la idoneidad o carencias en la Estrategia y planeamiento de la ciudad. Es una herramienta que implica la complicidad y participación ciudadana y, por consiguiente, de empoderamiento social al permitir la evaluación consensuada de aspectos específicos de la ciudad. Incluye indicadores éticos que también definen la estructura y los flujos de la ciudad, y permiten la gestión inteligente de la ciudad utilizando la tecnología de Big Data con una finalidad ética, en un esfuerzo por el que la Ciudad Inteligente deja paso a la Ciudad Emotiva y regeneradora de las fuentes de Vida.

El Balance de la Ciudad del Bien Común (CBC) se representa como sigue:

3 La Ciudad del Bien Común y el Balance del Bien Común del Ayuntamiento son dos herramientas que se complementan. La primera se dirige al liderazgo y gestión de la ciudad desde los ayuntamientos, mientras que el BBC del ayuntamiento marca la coherencia de aplicarse a sí mismo los principios y valores que se requieren al conjunto de la ciudadanía. Objetivos, metodología y herramientas deben estar integradas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU orientan el liderazgo de los ayuntamientos en la gestión de la ciudad. Es la meta que colectivamente nos hemos dado el conjunto de la Humanidad, a cuyo alcance debemos contribuir desde nuestros territorios a través de las Corporaciones Locales.

La Ciudad del Bien Común colabora en el logro de estos ODS ya que se basa en los valores y metodología de la Economía del Bien Común planteados por Christian Felber, aplicados ahora sobre un determinado marco territorial, que puede ser un barrio, una ciudad, área metropolitana, comarca o provincia. El empoderamiento de la ciudadanía permite enfocar aquellos valores que la identifica y acceder a la información disponible más relevante y al mayor detalle posible, que posibilite la toma de decisiones eficaces. La matriz de la CBC permite contar con un verdadero Cuadro de Mando Integral para el diagnóstico de las necesidades, pronostica el devenir de las mismas, ayuda a formular la prescripción de medidas, incluyendo la asignación presupuestaria y evaluando también el impacto de las inversiones en cada uno de los sectores de actividad, para construir futuros alternativos y, en la medida en que se hagan públicos los resultados de los indicadores periódicamente, constituirá la mejor herramienta de transparencia y control de políticas públicas y rendición de cuentas del gobierno municipal ante su ciudadanía.

Para el liderazgo interno disponemos del Balance y Matriz del Bien Común del ayuntamiento con el que se complementa coherentemente la Ciudad del Bien Común. A través de ella la Corporación local utiliza su potencial como empresa tractora del municipio y el poder de su contratación pública como incentivador del cambio de modelo económico, social y político de la población que vive en su territorio, educando, capacitando y creando las condiciones para una verdadera democracia participativa.

Fernando Moreno Bernal
Fernando Visedo Manzanares
Campo de energía EBC Cádiz
Cádiz, a 26 de marzo de 2021

 

i Felber, Christian. Economía del Bien Común. Prólogo de Christian Felber edición española de 2015.
ii https://rebelion.org/la-globalizacion-como-nueva-configuracion-espacial-del-capitalismo/
iii http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/11/06/147-corporaciones-controlan-la-economia-del-mundo-occidental/
iv CASTELLS, Manuel. La ciudad informacional. Tecnologías de la información, estructuración económica y el proceso urbano-regional. Madrid: Alianza Editorial, 1995. http://www.ub.edu/geocrit/b3w-98.htm

v https://onuhabitat.org.mx/index.php/la-nueva-agenda-urbana-en-espanol
vi Agenda Urbana Española https://www.aue.gob.es/
vii https://es.wikipedia.org/wiki/Cisco_Systems
viii https://urbequity.com/ciencia-ciudades-michael-batty/

EL PUERTO DE CÁDIZ objeto de intervención sostenible

La sociedad civil organizada no puede permitirse esperar sin hacer nada a que le vengan con soluciones a sus problemas desde fuera. El futuro se construye. La participación social es una exigencia en un mundo en profunda transformación.

En la Bahía de Cádiz, territorio con graves problemas económicos y de empleo antes de la aparición de covid19, nos hemos organizado y coordinado 34 organizaciones sociales en la Plataforma en defensa del metal y la reindustrialización de la Bahía de Cádiz, para realizar propuestas en diez áreas diferentes de actividad, en las que entendemos existen potencialidades endógenas sin aprovechar. El presente Informe de propuestas El Puerto de Cádiz objeto de intervención sostenible, que puede verse integro aquí , es el primero que se presenta.

El Informe definitivo es fruto del debate y del consenso de mínimos. No es nuestro informe ni el de ninguna de las organizaciones participantes. Ha tenido que acudirse a resolver conflictos e intereses que confrontaban entre sí, especialmente intereses empresariales y sindicales con organizaciones ecologistas.

El grupo local (campo de energía) de EBC Cádiz ha estado representado por nuestro compañero José Álvarez Portillo. Un trabajo de meses que ha exigido tiempo, paciencia para intermediar, y mucho conocimiento fruto del estudio y experiencia vital de toda una vida, como empresario promotor del Centro comercial abierto del centro de Cádiz, directivo de la Cámara de Comercio y de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz durante años. Desde aquí queremos reconocerle y agradecerle su buen trabajo y dedicación en nombre de la Economía del Bien Común de Cádiz y Andalucía.

Cádiz, a 20 de marzo de 2021

Grupo Local EBC Cádiz

EBC y Ayuntamiento de Cádiz activan el convenio de colaboración

El lunes 9 de noviembre de 2020 EBC Cádiz, representado por Asun Sánchez, Juan Miguel Pajuelo, Pedro Castilla Madriñan y Fernando Moreno se han reunido con Carlos Parada, concejal de Fomento y Economía Social del Ayuntamiento de Cádiz, con objeto de reactivar el convenio marco de colaboración firmado en 2018 y con vigencia hasta 14 de septiembre de 2021.

El Ayto. de Cádiz ha cofinanciado los cursos de verano sobre EBC realizados con la Universidad de Cádiz en verano de 2018 y 2019. La llegada de la pandemia sars-cov-2 ha trastocado los planes y calendario previsto de actuaciones. A finales de 2019 y principios de 2020 se realizaron encuentros con la Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz y con ayuntamientos por separados con objeto de poner en práctica una experiencia piloto de gestión inteligente (big data) ética y participativa para Bahía de Cádiz región del bien común. Así como utilizar la herramienta de la Ciudad del Bien Común para evaluación y gestión de los programas EDUSI (Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Inclusivo) que cada uno de ellos dispone.

Dado que el concejal Carlos Parada se ha hecho cargo de la competencia en la reciente reorganización interna del propio Ayuntamiento hemos acordado:

1.- Desarrollar el Acuerdo marco con convenio específico para iniciar consultoría/auditoria EBC de alguna empresa o servicio municipal que determinará el propio Ayto.

2.- Concertar una entrevista con el alcalde en funciones, y teniente-alcalde responsable de modernización y big data del Ayto, con nuestro compañero Fernando Visedo con objeto de explorar la posibilidad de comenzar la experiencia piloto de Ciudad del Bien Común solo en el Ayuntamiento de Cádiz. Carlos Parada, representante del Ayto Cádiz en la Mancomunidad verá la posibilidad de retomar las acciones conjunta a pesar de la crisis política interna de la propia Mancomunidad de municipios.

3.- Llevar a pleno del Ayto. la incorporación a la red de municipios del bien común con una posible cuota anual.

4.- Nuestro compañero Juan Miguel Pajuelo presentó un proyecto de actuación necesaria sobre las murallas de Cádiz para creación de empleo y desarrollo del patrimonio histórico. Dicho proyecto compete conjuntamente a la Junta de Andalucía, Obispado y Ayto. Carlos Parada se compromete a concertar una entrevista con la concejalía de Patrimonio histórico y la de cultura para tratar el asunto.

Una vez enviemos la documentación requerida, seguiremos en contacto para la puesta en marcha de las medidas 1 y 3 competencia directa de su concejalía.

Cádiz, 12 de noviembre de 2020

Fernando Moreno Bernal

BAHÍA DE CÁDIZ_REGIÓN DEL BIEN COMÚN

El Campo de Energía de Cádiz esta llevando la presentación a cada uno de los Ayuntamientos a responsables políticos y técnicos de las EDUSI (Fondos FEDER europeos para el Empleo, desarrollo urbano sostenible e inclusivo)

El pasado 11 de febrero se lo presentamos a Carlos Parada concejal delegado de fomento del Ayuntamiento de Cádiz. El 19 de febrero a Cándida Verdier 2ª teniente de acalde del Ayuntamiento de Chiclana. Está pendiente de agenda los cinco restantes Ayuntamientos.

Presentación de la Ciudad del Bien Común usada con alcaldes y alcaldesas de la Mancomunidad de Municipios Bahía de Cádiz el pasado 10 de diciembre de 2019.

PRESENTACIÓN DEL BALANCE DEL BIEN COMÚN MUNICIPAL DE GUARROMÁN

El pasado día 20 de febrero se presentó oficialmente el Balance del Bien Común Municipal (BBCM) del Excelentísimo Ayuntamiento de Guarromán (Jaén). Nuestros compañeros David Hervás y Salvador Garrido, acompañantes facilitadores de municipios EBC habilitados y redactores del informe, expusieron ante el tejido social, el empresariado local y la ciudadanía sus principales resultados. Se pudo comprobar de qué manera el Ayuntamiento contribuye al bien común del municipio en su relación con personas y empresas proveedoras, entidades financieras, personal laboral y funcionario, ciudadanía y entorno social.

Guarromán es una localidad jiennense enclavada en la comarca norte-Sierra Morena que fue fundada en 1767 gracias a un proyecto de colonización con población centroeuropea, bajo los principios de la Ilustración. Su evolución histórica, influenciada por el origen alemán, austriaco o francés de sus primeros pobladores, ha proporcionado al municipio un carácter singular y sensible a los principios del movimiento de la Economía del Bien Común.

Acompañados de D. Alberto Ruiz Mostacero, Alcalde-Presidente de la corporación local y principal impulsor de la implementación de la hoja de ruta del movimiento EBC, insistieron en los beneficios de las herramientas propias de la EBC para la mejora de la convivencia, la participación ciudadana, la promoción exterior del municipio y la atracción de empresas y talento en Guarromán.

A continuación, se explicó al público asistente el programa de actividades que se van a desarrollar junto con empresas, asociaciones y centros educativos. Tras una formación en participación ciudadana, se promoverán las mesas temáticas para conformar la asamblea democrática, la medición del Índice del Bien Común y otras actividades para instaurar la Región del Bien Común con las localidades cercanas.

Precisamente, el diseño del programa de actividades planteado por nuestros compañeros ha supuesto la concesión al Ayuntamiento de Guarromán del Premio Progreso de la Fundación Fudepa, en la modalidad de Gobierno abierto, participación ciudadana y transparencia. Guarromán se convierte así en un municipio pionero en la comunidad autónoma de Andalucía por su compromiso con la innovación social y también se destaca dentro del movimiento EBC, al ser el primero que desarrolla el programa completo de la hoja de ruta para convertirse en municipio EBC.

Finalmente, se invitó a todas las personas asistentes a plasmar sus sueños para el Guarromán del futuro. Una de las claves de la presentación fue que pequeños pueblos pueden hacer grandes cosas. Se recordó la experiencia de Miranda de Azán como primer municipio EBC del mundo y se manifestaron las primeras propuestas de vecinas y vecinos para la segunda fase de la hoja de ruta.

Jornada de Turismo Sostenible y Economía Circular

El próximo 23 de Octubre se celebrará en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Prado del Rey (Cádiz) una jornada de Turismo Sostenible y Economía Circular, la cual contará con la presencia de nuestro compañero de EBC-Cádiz Fernando Moreno. El programa completo de dichas jornadas disponible en este enlace.

Inscripciones en: jornadas@aetcadiz.com
http://www.aetcadiz.com/jornadas/

Propiedad y Riqueza en la Economía del Bien Común

 

En el año 2019, entre otros asuntos de interés, habrá elecciones municipales, autonómicas y europeas; esta situación hace que los partidos políticos nos inunden con proposiciones económicas para que decantemos nuestro voto a su favor, y cada uno a su manera intentará hacernos ver las bondades de sus propuestas.

La Economía del Bien Común (EBC) tiene un posicionamiento claro sobre la Propiedad y Riqueza, y esta reseña intenta hacer un resumen de sus propuestas, extraídas del libro de Christian Felber del mismo nombre (cualquier trascripción literal de frases de dicho libro vendrá reflejada con el texto en cursiva).

La EBC tiene una serie de valores que están recogidos en la mayoría de las Constituciones democráticas de nuestro entorno, no está de más, a modo de ejemplo, recordar lo que indica el artículo 128 de la Constitución Española:Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Y contrastarlo con las propuestas de la Economía del Bien Común (pag.137):

  1. Todas las personas y todos los que participan en el mercado deben de disfrutar de las mismas libertades, derechos y oportunidades.

  2. El límite del poder económico de uno debe de establecerse allí donde pueda amenazar las mismas u otras libertades del resto de personas.

  3. Cuando la propiedad puede ser en igual medida fundamento para la libertad, el poder o el control, se diversifica en propiedad privada, propiedad pública, propiedad comunal (commons), propiedad social y usufructos. Ninguno de los tipos de propiedad tiene prioridad absoluta.

El posicionamiento de la EBC está claro, pero analicemos con más detalle dichas propuestas, en lo que bien podríamos llamar:

CONTROLES PARA QUE LA PROPIEDAD Y RIQUEZA NO AFECTEN NEGATIVAMENTE AL BIEN COMÚN.

La desmedida libertad (de ser propietario) de unos amenaza la libertad de todos de forma masiva.

Retroalimentación negativa:

  1. Limitación relativa a la desigualdad de ingresos (no mayor 10:1, o valor a decidir en convención democrática).
  2. Limitación a apropiación de bienes privados (no mayor de 10.000.000 €, o valor a decidir en convención democrática).
  3. Limitación del tamaño de los bienes de las empresas en propiedad privada exclusiva (a partir de 250 empleados la propiedad se comparte, o valor a decidir en convención democrática).
  4. Limitación al derecho de herencia. “El impuesto de sucesiones sirve también como medio de evitar la acumulación de patrimonios ingentes en manos de pocos” (Art. 123 Constitución de Baviera)

Sobre el asunto de la herencia existen dos posturas extremas, una postura de tipo feudal en la que la herencia es total, y una postura “liberal” en el que la herencia se expropia; la EBC tras una convención ciudadana propone límites entre 500.000€ y 750.000€, el resto conformaría una dote ciudadana, donde todos los ciudadanos independientemente de su nacimiento, tendrían una posibilidad de poder acceder a dicha dote y así sus niveles de libertad e igualdad serían más justos que los actuales. Dada la problemática especial de los inmuebles y las empresas, se propondrían soluciones particulares en ambos casos; también se daría respuesta a las donaciones de una forma similar a las herencias.

LA NATURALEZA.- No debe de ser un medio en “propiedad”, hay propuestas diversas para su uso y disfrute dentro de los límites de sostenibilidad de los recursos naturales.

LIBERTAD E IGUALDAD.- En el capitalismo la propiedad privada es una de las mayores libertades, incluso “sagrada” para muchos, y por eso se presenta como absoluta. Pero la igualdad es un valor superior a la libertad, porque una libertad demasiado grande para uno, puede poner en riesgo la libertad de otro. La igualdad en dignidad y derechos es por lo tanto un PRINCIPIO ABSOLUTO, la libertad uno relativo. Existe un principio de limitación de libertad, pero no para la igualdad. Respecto a la propiedad, eso significa que todas las personas deben de tener el mismo derecho a una propiedad limitada (lo necesario para el bienestar), pero nadie debería tener derecho a una propiedad ilimitada.

Tras esta visión sobre lo que propone la EBC, pisemos ahora suelo y concretemos con propuestas relativas a asuntos que nos afectan en el día a día.

La fiscalidad de un país debería ser la herramienta con la que poder implementar las propuestas de la Economía del Bien Común, que trasladadas a política fiscal, deberían contemplar lo siguiente:

  1. La libertad como valor absoluto no existe, ya que la libertad de uno puede coartar la de otro; la libertad no es un valor económico, esta debe de aplicarse a las ideas.

  1. La igualdad de oportunidades debe ser un valor absoluto en la economía, por tanto se deben tomar medidas para hacerla efectiva, aun admitiendo que siempre habrá un cierto grado de desigualdad, esta debe de ser “justa”. Para conseguir este objetivo deberían aplicarse:

  • Diferencias entre salario máximo y mínimo, de 1:10 (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Límite en el valor de lo heredado a 500.000 – 750.000€ (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Impuesto al patrimonio excesivo, a partir de 10.000.000€ (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Limitación del tamaño de las empresas, a partir de 250 empleados se comparte la propiedad (u otro valor a decidir en convención democrática).

Estas propuestas a unos les parecerán muy duras y a otros no tanto, pero lo que sí está claro es que dichas propuestas benefician a la mayoría de las personas, y que los “cantos de sirena” de bajar impuestos (patrimonio, herencia, sociedades,…) solo beneficiarían a una mínima parte de la población (menos del 1%). Pero no queda todo ahí, si la recaudación es menor al bajar los impuestos a una mínima élite, ahora al haber menos ingresos para acometer los gastos del estado, solo queda una solución: el estado dejará de prestarnos los servicios que necesitamos la mayoría.

Podemos concluir que lo que nos jugamos en esta partida es: por un lado permitir la libertad de una élite que quiere pagar menos impuestos, y por otro la posibilidad de que exista una desigualdad “justa” entre la élite que más tiene y el resto de la población.

J.M.Martín

Tenerife isla del Bien Común

Jornadas dedicadas a Economía del Bien Común. Impulsado por el área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife.Contaron con la participación de nuestros compañeros de EBC Canarias, así como José Luis Sánchez y David Hervás en representación de la Asociación Federal Española para el Fomento de la Economía del Bien Común.

Vídeo de las jornadas.