Complejidad, Economía del Bien Común y transformación social

La sociedad humana es el mayor sistema complejo, dinámico, no-lineal, abierto y adaptativo que existe i. Y transita su senda evolutiva a lo largo de la historia respondiendo a las preguntas de qué producimos, con qué lo producimos y para quienes lo producimos en función del desarrollo de los conocimientos y potencialidades de los recursos disponibles. Es decir, de resolver la contradicción entre fuerzas productivas existentes en ese momento y las relaciones de producción dadas. Las respuestas a esas tres preguntas implican siempre unos valores, motivaciones y objetivos sociales dominantes que configuran el sistema social durante ese periodo histórico. La transición de un sistema social a otro se produce cuando se ve impelido a cambiar de valores, normalmente por un impulso en esas fuerzas productivas que conllevan una gran desigualdad en la distribución del producto social. Hoy se unen la cuarta revolución industrial, la desigualdad e injusticia social, con el cambio climático para obligarnos a transitar hacia otro modelo económico, social y político. Y surge la propuesta del Bien Común como atractor esencial de esta transformación.

Como sistema complejo la sociedad humana tiene una peculiaridad que la hace única: la componemos seres humanos, hombres y mujeres dotados de voluntad y consciencia. Que tomamos decisiones de acuerdo con nuestras percepciones y simulaciones de futuro. Somos simultáneamente observadores y sujetos del experimento. Y sabemos, por la experimentación de la mecánica cuántica, que el solo hecho de que haya un observador cambia el resultado final del experimento. La consciencia y la voluntad nos dan el Poder para la necesaria transformación.

Economía de la complejidad y EBC

El modelo de Economía del Bien Común propuesto por Christian Felber en 2010 está en construcción. Necesita profundizar en sus fundamentos científicos avanzando de la mano de la economía de la complejidad, que también se encuentra en construcción para las ciencias sociales, en el tiempo del Big Data y de la inteligencia artificial.

Las ciencias de la complejidad surgen en la década de los 60 del S. XX a raíz del éxito de la mecánica cuántica en la investigación aplicada en productos de consumo masivo como transistores, televisores y otros. Se replantean las bases de diferentes disciplinas académicas sobre los aportes teóricos de esta como el principio de auto-afinidad, emergencia, no-linealidad, interdependencia, … En 1963 el matemático Mandelbrot analizó las variaciones del precio del algodón en el periodo 1900-1960ii. De este estudio surge su propuesta de la geometría fractal, las matemáticas de la mecánica cuántica. En 1984 se crea el Santa Fe Instituteiii con objeto de desarrollar la complejidad en las diferentes disciplinas científicas. Se comienza con meteorología, ciencias computacionales, biología y cerebro humano. En el año 2000 se pide un primer informe sobre los posibles aportes de la complejidad a las crisis financieras. Mandelbrot publica su libro en 2004 sobre el mal comportamiento de los mercados financieros. Su conclusión sobre la indispensable mayor regulación de estos no gustó a los promotores del estudio.

Viendo la siguiente tabla comparativa entre vieja y nueva economía elaborado en 2005 por la argentina Eugenia Perona en su artículo “Ciencias de la complejidad: ¿La economía del S. XXI?”iv se puede observar los puntos en común con el modelo de la EBC.

El papel fundamental reconocido a las Instituciones es también esencial para la Responsabilidad Social Corporativa.

EBC y transformación social

La cuarta revolución industrial, que es en realidad la suma de catorce áreas de innovación entre las que destaca la Inteligencia artificial y el Big Data, ha cambiado las viejas formas de producir (con qué producimos) sin cambiar el qué ni el para quién. Provocando el incremento desorbitado de la desigualdad social, la contaminación e irracional acumulación de basuras, y un cambio climático provocado por esta actividad productiva que pone en peligro la continuidad de la vida de muchas especies, incluida la humana. Nos encontramos ante el inicio de un nuevo periodo histórico.

Tenemos la urgente necesidad de encontrar soluciones concretas a este cúmulo de necesidades. Y aquí aparece la propuesta de la Economía del Bien Común. De abajo hacia arriba; participativa socialmente y abierta a co-crear soluciones vinculadas a las necesidades de los territorios; basada en valores éticos de dignidad, igualdad, solidaridad, sostenibilidad medioambiental, democracia y transparencia; creando lazos colaborativos y redes sostenibles para la actividad productiva en comunidad. Es decir, creando las condiciones para que surja la EMERGENCIA necesaria en este tiempo para el sistema complejo que es la especie humana. Y esta emergencia alumbrará, sin lugar a dudas, la ciudadanía universal y los derechos jurídicos de nuestra Madre Tierra, Gaia.

Ya existen numerosas experiencias de formas básicas de economía postcapitalista. La vigorosa economía social y solidaria representa en torno al 11% de la economía total en España. Las más de 5.000 monedas sociales existentes tienen comunidades más o menos numerosas de personas que pugnan por vivir de otra forma con otros valores. Existen bancos éticos y un largo etc. La cuestión es si la suma de todas estas experiencias tiene la fuerza para desarrollarse e imponerse. Todo cambio implica una resistencia al mismo de los beneficiarios del status quo, que intentaran desviar las soluciones hacia sus propios intereses. La bifurcación en los sistemas complejos. Ya lo advertía Maquiavelo en El Principe “No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de un nuevo orden.”

Hasta ahora nos han creado las reglas del juego globalizando lo económico y encorsetando la democracia y justicia social en los límites de los Estados-naciones, paralizando la necesaria transformación que viene pugnando desde finales de la década de los sesenta del S. XX. Creemos nuestras propias reglas de juego globalizando lo social y político en un nuevo internacionalismo enfocado al Bien Común de la Humanidad, y vinculemos lo económico a las necesidades sociales de la sociedad que vive sobre un territorio. La geometría fractal de Mandelbrot con las tres dimensiones económica-social-política de abajo hacia arriba, con la necesaria distribución competencial hasta la creación de un Gobierno Mundial con poder de regular las transacciones financieras, luchar eficazmente con el cambio climático, e instaurar el Estado Social de Derecho en el mundo.

Esta transformación social se dará en la forma y en la dirección adecuada para el futuro de la Humanidad si trabajamos simultáneamente en las cuatro dimensiones necesarias: 1) Denuncia basada en el conocimiento de la injusticia social y la inviabilidad de seguir como estamos; 2) Movilización e indignación social; 3) Elaboración de alternativas para producir, distribuir y consumir dentro de una Economía por y para la Vida, la Economía del Bien Común; y 4) La elaboración de leyes y nuevas Constituciones que consoliden jurídicamente el nuevo sistema social emergente con los nuevos valores, motivaciones y objetivos para las personas, organizaciones, empresas y Gobiernos.

Disponemos del conocimiento necesario, desarrollemos la confianza en nosotros mismos y en la Humanidad. Con consciencia y voluntad de hacer el Poder es nuestro.

Fernando Moreno Bernal

Vicepresidente Asociación Andaluza para el Fomento del Bien Común

Cádiz, a 4 de noviembre de 2019

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i Edgar Morin La epistemología de la complejidad https://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/electivas/102_infanto_juvenil/material/complejidad_morin.pdf

ii Alejandro Nadal. Mandelbrot, fractales y crisis financieras. La Jornada 20/10/2010 http://www.jornada.unam.mx/2010/10/20/index.php?section=opinion&article=030a1eco

iii Santa Fe Institute. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Fe_Institute

iv Eugenia Perona. Ciencias de la complejidad ¿La economía del S. XXI?. Universidad Nacional de Córdoba. Argentina. http://www.eco.unc.edu.ar/files/DeptoEconomiayFinanzas/SerieDocumdeTrab/DocN%C2%BA22.pdf

Principales empresas andaluzas por facturación y el problema de la sucursalización

En Andalucía y en particular Cádiz Capital y su provincia tenemos ya crónico el problema del paro. Muchas políticas y planes de empleo se ha puesto históricamente en práctica, mucho ha sido el dinero que ha llegado de la Unión Europea para tal fin. A pesar de ello seguimos con la misma tónica. Las estadísticas de desempleo son tajantes en Andalucía y particularmente en Cádiz. El titular de octubre no puede ser más impactante “Andalucía pierde 77.000 empleos en cuatro meses, el peor dato desde 2012”, con 13.123 cotizantes menos y 4.866parados más”.

Los datos de contratación son elocuentes nueve de cada diez contratos que se firman cada mes en Andalucía son temporales.

Las políticas activas de empleo son uno de los principales instrumentos que usan los gobiernos: Autonómicos, Diputaciones, Cámaras de Comercio, Sindicatos, Fomento de los Ayuntamientos… Cabe preguntarse si los “esfuerzos” de cada una de las instituciones se coordinaran ¿no darían mejores resultados?

Las conocidas como iniciativas de empleo local suelen utilizar la vía de la subvención a empresas que contratan desempleados o la financiación directa de la contratación temporal por parte de los ayuntamientos. Rara vez se publican los resultados de la evaluación y control del gasto. La evaluación de estas políticas públicas debería ser, cada vez más, una exigencia social, además de una necesidad política y de gestión de primera magnitud.

Asociado al empleo quizás tenga que ver cuales son las empresas existentes en Andalucía. Según los datos de Andalucía Económica, y mi elaboración propia, el ranking de facturación en 2018 por provincias de las cinco empresas más importantes son:

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Grandes empresas proponen reformar el Capitalismo

Las grandes empresas de los EEUU se encuentran muy cuestionadas por algunos escándalos empresariales, el aumento de beneficios mientras se deterioran los salarios, su responsabilidad en la crisis climática, la captura por los lobbies de congresistas y reguladores o por el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas, lo que está provocando un creciente malestar ciudadano hacia un sistema codicioso que se aleja de su promesa de un futuro mejor para la humanidad.

Este malestar se está expresando en nuevas propuestas políticas, como las de los candidatos presidenciales por el Partido Demócrata Bernie Sander y Elisabeth Warren, que cuestionan algunas de las bases del capitalismo de las últimas décadas y exigen a las grandes empresas nuevos compromisos y contribuciones sociales.

Esto para la Economía del Bien Común, es como si el mismo Cristian Felber lo firmara, es una aceptación de que existe un problema, y que las grandes empresas ya al menos son consciente de que la sociedad pide un cambio. Es un paso importante.

Con este escenario la asociación Business Roundtable, un lobby empresarial que agrupa grandes empresas, como Apple, Amazon, Bank of América, BlackRock , Goldman Sachs, IBM, J P Morgan, Exxon, Ford, KPMG, PFIZER, que en su conjunto emplean a más de quince millones de trabajadores, emitió el 19 de agosto una declaración que supone un cambio radical de las motivaciones empresariales de las últimas décadas, dominadas por el único fin de maximizar los beneficios a corto plazo, para incluir también entre sus objetivos el bienestar de los clientes, trabajadores , proveedores, la protección del medio ambiente , en conclusión el apoyo de la sociedad.

En esta situación la prensa americana El Economist publica el veinte y dos de agosto un artículo en el que, tras reconocer que “el capitalismo” no funciona como debiera, opina que esta forma de capitalismo colectivo terminará haciendo más daño que bien por dos razones. Por una parte, porque los dirigentes empresariales no tienen legitimidad social para interpretar los intereses de la sociedad en su conjunto. Y por otro, porque esta forma de capitalismo colectivo es una amenaza para la prosperidad a largo plazo porque frena el cambio, ya que las empresas se encontrarían con restricciones para abandonar producciones obsoletas y reasignar capital y trabajo a nuevas actividades.

Por ello propugna, para que el capitalismo funcione mejor para todos, no hay que limitar la responsabilidad y el dinamismo de las empresas, sino mejorarlos, lo que requiere que los objetivos de las empresas no lo definan sus ejecutivos, sino sus propietarios, que en su mayoría estarán interesado en maximizar el valor de las empresas a largo plazo.

Continua… para ello es recomendable extender la propiedad de las empresas en la sociedad y favorecer la participación de los pequeños accionistas, participes en fondos de inversión y planes de pensiones en las decisiones empresariales en detrimento de los altos ejecutivos y los gestores de fondos.

Es aquí donde difiero yo , los propietarios y capitalistas inversores se sabe lo que pretenden , pero creen ustedes que el conjunto de inversores medianos y pequeños actores estarían dispuesto a renunciar a parte de la obtención de rentabilidad a sus inversiones a cambio de favorecer a la sociedad, ¿ seguro? , seguro que no.

De todas formas es interesante plantear el debate de necesidad de cambio, aunque parece ser que en España la declaración de Business Roundtable ha pasado casi desapercibida, es relevante para todo el mundo que las grandes empresas estadounidenses se hayan incorporado a un debate público alimentado por valores sociales emergentes, como los relacionados con el papel social y laboral de la mujer, la dignidad, el bienestar animal, los hábitos alimentarios o el cambio climático , valores que están cobrando relevancia por la inmediatez en que la reprobación pública , favorecida por las redes sociales, en la reputación de las empresas. Se hace camino al andar.

José Álvarez Portillo

Campo de energía EBC Cádiz

El final del Sistema

La realidad que nos envuelve desde hace años nos genera todo tipo de dudas sobre si lo que está sucediendo es otra crisis más del capitalismo, o si este sistema económico y social ha colapsado y está en desintegración.

Las sociedades han admitido una serie de paradigmas, para bien y para mal, que constituyen una especie de leyes naturales a las que los individuos difícilmente pueden sustraerse: religiosas, culturales, económicas,… El sistema neoliberal actual no es ajeno a ello y desde un principio se ha sustentado en paradigmas (verdades absolutas que no admiten discusión), que ha trasmitido como leyes naturales, y a las que ha dotado de una base científica como son las leyes de Newton.

Como ley natural, nos han inculcado el principio de “no hay otra alternativa”, desarrollando desde Adam Smith comparativas con las leyes newtonianas, como las de: “acción-reacción”, “movimiento continuo de un objeto si no se le opone ninguna fuerza”, etc…, las cuales sirven para justificar como leyes naturales los paradigmas de la “Oferta y la Demanda”, “actividad económica sin fin (crecimiento)”, etc…

Pero aquí surge como mínimo una pregunta, ¿cómo es posible que surjan crisis económicas (mal funcionamiento del sistema), si es una ley natural? En la Física si una ley no da respuesta a un solo acontecimiento, esa ley o deja de ser válida o se genera una nueva que dé respuesta a dichas condiciones particulares (Relatividad,…). ¿Sucede esto con la economía capitalista?, por supuesto que no.

Entremos en detalle analizando diferentes aspectos en los que los paradigmas del sistema neoliberal no dan respuesta, comenzando con un grave error de partida, que es la desconexión de la economía de la naturaleza, contemplando a ésta simplemente como una “externalidad”, lo cual es como mínimo incongruente. Hay numerosos economistas que analizan este aspecto relacionándolo con las leyes de la termodinámica (1ª y 2ª ley): “la energía total del universo es constante, y la entropía total aumenta continuamente”. Esto de forma resumida, nos indica que en los procesos económicos la energía consumida tiene un límite (solo tenemos un planeta), y que en estos movimientos si no hay realimentación negativa (actuaciones externas) vamos directamente hacia el caos.

Sobre el párrafo anterior hay infinidad de escritos que muestran la validez de dichos planteamientos, y dan muestra de la ceguera del sistema actual al respecto. Si analizamos algunos de los paradigmas del sistema capitalista: mercado, competencia,…, todos ellos son los que nos llevarían al éxito del sistema, pero la realidad suele ser otra muy diferente: monopolio-oligopolio, información privilegiada, …, este sistema que durante un tiempo ha servido para realizar grandes cambios sociales, actualmente está caduco y son necesarios nuevos modelos económicos y sociales que pongan su foco en las personas, sujeto principal de la sociedad, respetando sus derechos y aportando unos valores que sean los de la mayoría. Este planteamiento es el que Branko Milanovic entendía como una de las fuerzas benignas que a lo largo de la historia ha permitido reducir la desigualdad con justicia (equidad). La otra -fuerza maligna- nos lleva, por desgracia, al colapso y la destrucción.

Aprendamos de las enseñanzas de Milanovic, y aportemos lo que esté en nuestra mano para la consecución de un nuevo sistema económico y social, en el que la mayoría de las personas tengan cabida, y que dé respuesta a valores como solidaridad, justicia social, participación democrática, sostenibilidad ambiental,…, es nuestra única salida a un mundo sin valores.

J.M.Martín

Ayuntamientos inteligentes, éticos y participativos

Las nuevas Corporaciones locales que surgirán en las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo 2019 supondrá una imprescindible nueva forma de hacer política basada en mayor apertura, transparencia, participación y rendición de cuentas a la ciudadanía.

Imprescindible por que el quehacer diario de estas nuevas Corporaciones Locales viene determinado por el contexto nacional (legalidad vigente), europeo e internacional que vamos a vivir. Y conlleva la necesidad de tener claro los retos y desafíos a los que tendrán que enfrentarse su ciudadanía en este contexto de cambios profundos, inestabilidad, incertidumbres y posible reactivación de la desafección ciudadana. Además de disponer de la metodología y herramientas necesarias para enfrentarse a ellos.

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Evaluando los stakeholders de la Economía del Bien Común

 La Economía del Bien Común (EBC) propone medir el éxito de una organización en función de cómo trata en sus relaciones a sus distintos stakeholders: proveedores, financiadores, trabajadores, clientes y entorno social. La importancia o peso relativo de cada stakeholder en la organización variará con el tiempo, dependiendo de las circunstancias y prácticas que se lleven a cabo en cada momento concreto. Este artículo presenta tres metodologías para cuantificar este peso relativo de cada stakeholder en la organización. Cada metodología se fundamenta en una magnitud, o una unidad de medida de la relación stakeholder-organización diferente. Estas magnitudes, que son precios de mercado, horas de trabajo, y horas de trabajo ajustadas medio-ambientalmente, son las que definen lo que significa “aportar” en la relación establecida entre la organización y el stakeholder. Para el precio de mercado la aportación viene definida por el coste de la relación y se mide en dinero; para las horas de trabajo la aportación es la parte de vida dedicada, aportada a la relación, y se mide en horas; las horas de trabajo ajustadas medioambientalmente ajusta las horas de trabajo mediante un corrector medioambiental. Además, en esta publicación se presenta una novedosa forma de estudiar la importancia de cada uno de los proveedores de cada uno de los eslabones de las cadenas de aprovisionamiento de la organización.

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Referencias: MORA, A., LÓPEZ, C. & HILLIARD, I. (2018): “Evaluando los stakeholders de la Economía del Bien Común”,
CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 94, 251-283, DOI: 10.7203/CIRIEC-E.94.10458.

Propiedad y Riqueza en la Economía del Bien Común

 

En el año 2019, entre otros asuntos de interés, habrá elecciones municipales, autonómicas y europeas; esta situación hace que los partidos políticos nos inunden con proposiciones económicas para que decantemos nuestro voto a su favor, y cada uno a su manera intentará hacernos ver las bondades de sus propuestas.

La Economía del Bien Común (EBC) tiene un posicionamiento claro sobre la Propiedad y Riqueza, y esta reseña intenta hacer un resumen de sus propuestas, extraídas del libro de Christian Felber del mismo nombre (cualquier trascripción literal de frases de dicho libro vendrá reflejada con el texto en cursiva).

La EBC tiene una serie de valores que están recogidos en la mayoría de las Constituciones democráticas de nuestro entorno, no está de más, a modo de ejemplo, recordar lo que indica el artículo 128 de la Constitución Española:Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Y contrastarlo con las propuestas de la Economía del Bien Común (pag.137):

  1. Todas las personas y todos los que participan en el mercado deben de disfrutar de las mismas libertades, derechos y oportunidades.

  2. El límite del poder económico de uno debe de establecerse allí donde pueda amenazar las mismas u otras libertades del resto de personas.

  3. Cuando la propiedad puede ser en igual medida fundamento para la libertad, el poder o el control, se diversifica en propiedad privada, propiedad pública, propiedad comunal (commons), propiedad social y usufructos. Ninguno de los tipos de propiedad tiene prioridad absoluta.

El posicionamiento de la EBC está claro, pero analicemos con más detalle dichas propuestas, en lo que bien podríamos llamar:

CONTROLES PARA QUE LA PROPIEDAD Y RIQUEZA NO AFECTEN NEGATIVAMENTE AL BIEN COMÚN.

La desmedida libertad (de ser propietario) de unos amenaza la libertad de todos de forma masiva.

Retroalimentación negativa:

  1. Limitación relativa a la desigualdad de ingresos (no mayor 10:1, o valor a decidir en convención democrática).
  2. Limitación a apropiación de bienes privados (no mayor de 10.000.000 €, o valor a decidir en convención democrática).
  3. Limitación del tamaño de los bienes de las empresas en propiedad privada exclusiva (a partir de 250 empleados la propiedad se comparte, o valor a decidir en convención democrática).
  4. Limitación al derecho de herencia. “El impuesto de sucesiones sirve también como medio de evitar la acumulación de patrimonios ingentes en manos de pocos” (Art. 123 Constitución de Baviera)

Sobre el asunto de la herencia existen dos posturas extremas, una postura de tipo feudal en la que la herencia es total, y una postura “liberal” en el que la herencia se expropia; la EBC tras una convención ciudadana propone límites entre 500.000€ y 750.000€, el resto conformaría una dote ciudadana, donde todos los ciudadanos independientemente de su nacimiento, tendrían una posibilidad de poder acceder a dicha dote y así sus niveles de libertad e igualdad serían más justos que los actuales. Dada la problemática especial de los inmuebles y las empresas, se propondrían soluciones particulares en ambos casos; también se daría respuesta a las donaciones de una forma similar a las herencias.

LA NATURALEZA.- No debe de ser un medio en “propiedad”, hay propuestas diversas para su uso y disfrute dentro de los límites de sostenibilidad de los recursos naturales.

LIBERTAD E IGUALDAD.- En el capitalismo la propiedad privada es una de las mayores libertades, incluso “sagrada” para muchos, y por eso se presenta como absoluta. Pero la igualdad es un valor superior a la libertad, porque una libertad demasiado grande para uno, puede poner en riesgo la libertad de otro. La igualdad en dignidad y derechos es por lo tanto un PRINCIPIO ABSOLUTO, la libertad uno relativo. Existe un principio de limitación de libertad, pero no para la igualdad. Respecto a la propiedad, eso significa que todas las personas deben de tener el mismo derecho a una propiedad limitada (lo necesario para el bienestar), pero nadie debería tener derecho a una propiedad ilimitada.

Tras esta visión sobre lo que propone la EBC, pisemos ahora suelo y concretemos con propuestas relativas a asuntos que nos afectan en el día a día.

La fiscalidad de un país debería ser la herramienta con la que poder implementar las propuestas de la Economía del Bien Común, que trasladadas a política fiscal, deberían contemplar lo siguiente:

  1. La libertad como valor absoluto no existe, ya que la libertad de uno puede coartar la de otro; la libertad no es un valor económico, esta debe de aplicarse a las ideas.

  1. La igualdad de oportunidades debe ser un valor absoluto en la economía, por tanto se deben tomar medidas para hacerla efectiva, aun admitiendo que siempre habrá un cierto grado de desigualdad, esta debe de ser “justa”. Para conseguir este objetivo deberían aplicarse:

  • Diferencias entre salario máximo y mínimo, de 1:10 (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Límite en el valor de lo heredado a 500.000 – 750.000€ (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Impuesto al patrimonio excesivo, a partir de 10.000.000€ (u otro valor a decidir en convención democrática).
  • Limitación del tamaño de las empresas, a partir de 250 empleados se comparte la propiedad (u otro valor a decidir en convención democrática).

Estas propuestas a unos les parecerán muy duras y a otros no tanto, pero lo que sí está claro es que dichas propuestas benefician a la mayoría de las personas, y que los “cantos de sirena” de bajar impuestos (patrimonio, herencia, sociedades,…) solo beneficiarían a una mínima parte de la población (menos del 1%). Pero no queda todo ahí, si la recaudación es menor al bajar los impuestos a una mínima élite, ahora al haber menos ingresos para acometer los gastos del estado, solo queda una solución: el estado dejará de prestarnos los servicios que necesitamos la mayoría.

Podemos concluir que lo que nos jugamos en esta partida es: por un lado permitir la libertad de una élite que quiere pagar menos impuestos, y por otro la posibilidad de que exista una desigualdad “justa” entre la élite que más tiene y el resto de la población.

J.M.Martín

Nuevos líderes políticos, ¿cómo afectan al Bien Común?

Recientemente un partido político con presencia mayoritaria en la sociedad española ha elegido a su nuevo líder, con el encargo por un lado de ilusionar a una parte importante de la sociedad y por otro con la obligación de resolver los problemas de una crisis que parece no tener fin.

Este escrito aunque describe mi visión personal, no esconde que de alguna manera pretende ser la voz de las propuestas que la Economía del Bien Común (EBC) realiza para el “bien vivir” de la mayoría de nuestra sociedad, y globalmente de cualquier sociedad.

La EBC tiene como principio no identificarse con ningún partido político, es un movimiento que se dirige a toda la sociedad, y por tanto está abierto a colaboraciones con cualquier partido político democrático, pero no puede quedarse inerte ante planteamientos que afectan de forma negativa a la mayoría de la población, en beneficio únicamente de una élite minoritaria.

Cabe englobar en el punto anterior las declaraciones de principios, que han aparecido estos días en los principales periódicos económicos (Expansión y 5 Días), donde tras la elección de Pablo Casado como nuevo líder del Partido Popular, hace referencia entre otros asuntos a un nuevo programa económico, dirigido por el neoliberal Daniel Lacalle, con una serie de propuestas programáticas que socavan los valores fundamentales de la EBC: Dignidad humana, Solidaridad, Sostenibilidad ecológica, Justicia social, Participación democrática y transparencia.

Analicemos de forma resumida las claves del programa económico de Casado para liderar el PP:

  1. Propone bajar el tipo máximo de IRPF al 40%

  2. Impuesto de Sociedades tipo máximo al 10%

  3. Suprimir el impuesto de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones

1.-Según 5 Días como primera propuesta, Casado pretende bajar el tipo máximo de IRPF del 45% al 40%. Una medida de corte neoliberal que pretende reducir la recaudación del Estado y con ello favorecer la creación de empleo, así como dar un impulso a la inversión.

No se si la idea de que bajando el IRPF máximo se consigue más empleo es una afirmación del equipo económico de Casado o es una conclusión del periodista de 5 Días, pero esa afirmación está fuera de todo rigor, no conozco ningún lugar en el que se genere más empleo (se supone que vía consumo) por bajar el IRPF de los que más ganan , la realidad es todo lo contrario, ya que las rentas altas al tener mayor disponibilidad económica suelen invertirla en especular financieramente para obtener más réditos; lo que si está comprobado es que una mayor disponibilidad económica en las rentas medias-bajas casi siempre va directamente a consumo.

2.-En la misma línea va dirigida la rebaja del impuesto de sociedades del 25% al 10%. Eso sí, de manera gradual. De esta forma, desde el nuevo PP se pretende que aumente el beneficio de las empresas y que el Estado recaude por otros cauces como el IVA.

Esto es como mínimo insultante, actualmente las rentas de las familias aportan al estado el 83% de lo recaudado y las empresas el 12% (Atacc 24/06/2018); ¿que se quiere conseguir con esta propuesta?, ¿que más del 90% de la recaudación de impuestos sea por las rentas familiares?, si esto consiguen llevarlo a cabo unido a la subida del IVA (para recaudar como indica por otros cauces), la disponibilidad de rentas para la inmensa mayoría de la población se verá menguada de una forma muy peligrosa. Otro “mantra” que posiblemente evocarán es que “con mayores beneficios de la empresa se genera empleo” (en breve lo oiremos), lo cual es completamente falso, dado que por un lado la empresa solo contrata si tiene necesidades reales no porque haya ganado más por sus ventajas fiscales, pero por otro lado si la carga fiscal va a recaer en la mayoría de la población (rentas familiares), dudo mucho que el consumo crezca.

3.-Por último, y como principal eje de su futura política económica, Casado está decidido a suprimir los impuestos de patrimonio, donaciones y sucesiones por “regresivos, injustos y completamente inmorales», según declaró Daniel Lacalle, encargado de diseñar el programa económico del líder popular.

Otra manipulación más a la sociedad, la realidad es que dichos impuestos afectan de forma practica a menos del 10% de la población, lo que es “regresivo, injusto e inmoral” es que se legisle económicamente solamente para ese 10% de privilegiados; las políticas económicas deben de ser equitativas (no igualitarias) y por tanto los más ricos deben de colaborar de forma diferente, las políticas de igualdad deben de ser entre iguales, en este caso propuestas como las de EBC sobre las herencias y donaciones, dan soluciones que están en un punto intermedio entre la confiscación total y la libre disposición de la riqueza, por donación o herencia.

El nuevo presidente ha querido centrar su política económica en la fiscalidad. Para ello, ha incluido en su equipo al economista Daniel Lacalle que ha perfilado este programa de corte liberal y pensado para satisfacer a una amplia mayoría de los militantes del PP. Algo que puede traducirse como menos gestión de urgencia y más acorde con los valores fundacionales del partido (5 Días 20/7/2018).

La afirmación de “satisfacer a una amplia mayoría de los militantes del PP”, tal vez fuera cierta si sus ¡800.000 afiliados! pertenecieran a ese 10% que tiene la mayoría de la riqueza del país, pero dudo mucho que las 8.000.000 de personas que han votado al PP en 2016 estén en esa situación económica, más bien todas estas propuestas económicas, de llevarse a cabo, les penalizarán de forma irreversible.

Esperemos que Casado rectifique sus propuestas económicas, el mismo comenta en público “mis políticas son para todos los ciudadanos”, y creo que sus votantes más pronto que tarde, si no rectifica, se darán cuenta que sus políticas económicas son solo para unos pocos privilegiados.

J.M.Martín

Políticos y medios de comunicación, la voz de los poderosos

Día tras día recibimos insistentes mensajes de los poderosos a través de sus agentes de que “No hay alternativa”, con el objetivo claro de que esta idea cale en la mayoría silenciosa; pero por otro lado observamos una mayor presencia de movimientos sociales que contradicen dicho “mantra ideológico”, enviándonos un mensaje claro de que “Hay muchas alternativas”.

Cabría entonces preguntarse ¿cómo hemos llegado a esta situación?, en la que una mayoría de la población cree a ciencia cierta el mantra ideológico que los poderosos han conseguido imponer a través de sus portavoces: los políticos y los medios de comunicación, analicemos con detalle esta situación en cada uno de los casos.

A nivel político no comparto la queja popular de “que todos los políticos son iguales”, ya que no lo son, pero los hechos prueban que los que tienen poder y capacidad de legislar lo hacen abrumadoramente en defensa de los intereses de los poderosos, y para muestra de ello veamos iniciativas políticas y legislativas del presente siglo: privatización de servicios públicos, socialización de perdidas de las grandes corporaciones, perdida de derechos laborales, protección de los derechos de las transnacionales en contra de los derechos ciudadanos, …, daría para llenar folios describiéndolas.

Con respecto a los medios de comunicación, la mayoría de ellos están concentrados en muy pocas manos y defienden unos intereses muy particulares, que coinciden plenamente con los de los poderosos. Es un hecho constatado que muchos profesionales nos muestran habitualmente como información lo que realmente es opinión e ideología, y día tras día saturan a la opinión pública con mensajes del tipo “No hay alternativa” con opiniones tales como: “de donde sacamos dinero para determinada acción social”, “hay que bajar el paro aunque para ello el trabajador deba renunciar a sus derechos”, “hay que privatizar servicios públicos esenciales ya que la gestión privada es más efectiva”, “el libre comercio es la panacea que resolverá todos los problemas mundiales”, y así una larga lista de clichés prefabricados por los lobbies del poder neoliberal dominante.

La realidad desafortunadamente es la que mostramos, los dos grandes grupos que controlan la opinión pública – políticos y medios de comunicación- están completamente alineados con la postura neoliberal de “No hay alternativa”, y esta visión por desgracia está calando en amplias capas de la población, por lo que cabe preguntarse, ¿qué podemos hacer a nivel individual para revertirlo?, desde luego que no hay una formula mágica, pero si cabría un posicionamiento claro con posturas del tipo “Hay otras alternativas”, apoyando a diferentes movimientos sociales, como: ecologistas, comercio justo, economías alternativas, …, formulando propuestas encaminadas a que la mayoría de la población tenga una vida digna, aunque para ello los poderosos tengan que colaborar en su justa medida, ni más ni menos.

El sistema neoliberal actual cuyos valores son el crecimiento ilimitado, acaparar riqueza y competencia/individualismo, no está dando soluciones a los problemas de la mayoría, por lo que desde el inicio de la crisis están surgiendo diferentes alternativas de modelos económicos, como “La Economía del Bien Común”, movimiento social holístico que se sustenta en los valores que nos permiten mejorar nuestras relaciones personales, como son: la colaboración, la solidaridad, la empatía, …, y donde el dinero, para conseguir los objetivos sociales, pasa de ser un fin a ser un medio. Esto que puede sonar como una propuesta antisistema, es lo que la mayoría de las Constituciones de los países democráticos dicen: en el caso español en el artículo 128 dice literalmente: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.

Autor: J.M.Martín