Wall Street se desploma

Imaginemos la situación siguiente:

1.- Juan es propietario de 1.000 acciones de la empresa X cuya cotización está rondando los 100 euros estos últimos tiempos
2.- Luis, que trabaja para un fondo de inversión, le dice a Juan: “Te propongo que me prestes tus acciones, que te devolveré dentro de tres meses, y te pagaré un 5% por acción, tomando como referencia la cotización de 100 euros, es decir (1000 x 100 x 5) / 100 = 5.000 euros.
3.- A Juan no le parece mal, podrá recuperar sus acciones tres meses después teniendo una rentabilidad asegurada muy atractiva a corto plazo.
4.- Luis pone en venta rápidamente las 1.000 acciones a 90 euros y espera pacientemente.
5.- Aparecen noticias en las que se dicen que la empresa X empieza a tener problemas porque no ha sabido actualizar su estrategia  comercial
6.- Poco a poco van llegando órdenes de venta cuyo precio es cada vez más bajo.
7.- Luis vende así las acciones a 90 euros… 1000 x 90 = 90.000 euros.
8.- Las ordenes de venta siguen llegando hasta alcanzar una cotización de 50 euros tres meses después.
9.- Luis compra 1.000 acciones a 50 euros (1000 x 50 = 50.000 euros) y devuelve las acciones a Juan pagándole lo pactado, es decir 5.000 euros.
10.- Resumen de la operación:

  • Luis vendió las acciones por un valor de 90.000 euros
  • Luis recompró las acciones por un valor de 50.000 euros
  • Luis pagó a Juan 5.000 euros
  • Luis ganó en tres meses 35.000 euros (90.000 – (50.000 +5.000)) sin haber sido propietario de las acciones

Imaginemos que este tipo de operación la realizan varios fondos de inversión con préstamos de acciones de la empresa X, y que llegan al mercado bursátil centenas y centenas de órdenes de venta de acciones con precios cada vez más bajos… ¿Qué ocurriría? … Creo que está claro, el precio de la acción se derrumbaría y dichos fondos ganarían muchísimo dinero, sabiendo que los periodos de préstamo de acciones pueden ser variables, y que tanto los precios iniciales a los que los fondos vendieron las acciones, como los precios a los que las recompraron, son variables. Cuanto más alto vendieron y más barato recompraron… más beneficios.

Pues dejemos de imaginar porque este tipo de operativa existe en los mercados financieros y reciben el nombre de operaciones “a corto”, sabiendo que a los fondos que las practican se les denomina “fondos bajistas”. En principio los organismos supervisores de las bolsas (en España la CNMV) no están muy de acuerdo con este tipo de operaciones, pero, al parecer, se siguen haciendo… vaya usted a saber por qué… y es lo que ha ocurrido en Wall Street estos últimos tiempos, siendo portada de todos los medios de comunicación mundiales. Dicho esto, las portadas de los medios no han sido exactamente para denunciar este tipo de práctica bajista de los fondos, no, las portadas han sido debidas al hecho de que, con la empresa Gamestop, a los fondos de inversión “bajistas” les ha salido el “tiro por la culata” … y eso “no está bien” …

En efecto, debido a las prácticas descritas con el ejemplo de Luis y Juan, el precio de la empresa Gamestop bajó de 55 dólares a 2,57 dólares en varios años, pero los fondos bajistas no contaban con la reacción de millones de pequeños inversores que, reagrupados en una red social conocida como Reddit, y utilizando conjuntamente una aplicación que se llama “Robinhood”, empezaron a pasar ordenes de compra a mansalva, lo que ha hecho que el precio de la acción de Gamestop haya subido hasta los 300 dólares.

Si el mecanismo descrito al inicio de estas líneas se ha comprendido es también fácil comprender que, si la apuesta a la baja del precio de las acciones, que es lo que empujan los “fondos bajistas” porque les genera pingües beneficios , no da resultado, y que lo que ocurre es que el precio de la acción sube… los fondos de inversión pierden grandes cantidades de dinero… y eso es exactamente lo que ha ocurrido en Wall Street con Gamestop.

L@s que hayáis podido seguir este tema en los medios de comunicación ya lo sabéis, pero informo a l@s que no lo hayáis seguido que lo que “se respira” en general en los medios es una crítica a “RobinHood” y a “Reddit” ¿Cómo se puede poner Wall Street “patas arriba”? ¿Nos damos cuenta del impacto negativo que este fenómeno tiene para el sector financiero, las bolsas y las empresas?… espero que se entienda la ironía de estas dos últimas interrogaciones…

Vivir para ver. Según lo difundido por los medios de comunicación la culpa de lo ocurrido no la tienen aquellos que utilizan mecanismos de tahúres para hincharse de ganar dinero, la culpa la tienen aquellos que reaccionan contra los tahúres… y así va el mundo. El hecho es que, ante esta reacción de los inversores minoristas que utilizan la aplicación “Robinhood”, y las consecuentes pérdidas multimillonarias de los “fondos bajistas”, los intermediarios financieros autorizados a pasar órdenes de compraventa en la Bolsa de Nueva York (llamados “brokers”) se pusieron de acuerdo para no tramitar las órdenes de compra de acciones enviadas desde “Robinhood” … Los mismo “brokers” no han impedido a los “fondos bajistas” haber intentado ganar mucho dinero con sus órdenes de venta a la baja… Pues eso…

Me parece oportuno también hacer saber, para l@s que no lo sepan, que las bolsas mundiales pertenecen a los grandes fondos de inversión. En particular la Bolsa española ha sido comprada últimamente por SIX, un fondo de inversión sueco. En función de esta realidad ¿Es posible llegar a la conclusión que los fondos de inversión, sean “bajistas” o no, dominan las bolsas, y todo lo que pueda molestar sus negocios debe ser prohibido, como lo ocurrido en Wall Street con los inversores minoristas?  Lo que a algun@s puede sorprender es la reacción de una gran mayoría de medios de comunicación, pero ¿A quienes pertenecen dichos medios?… Dejo la pregunta en el aire.

Dicho todo lo anterior no deseo que mis propósitos se interpreten como una defensa férrea de lo que han hecho los inversores minoristas con la aplicación “Robinhood” utilizando la red social “Reddit”, dado que pueden existir intereses ocultos que desconozco pero, lo que queda claro es que las bolsas se han convertido en casinos con ruletas trucadas, que los propietarios del casino no admiten que hayan jugadores que, utilizando las reglas del juego, les hagan perder dinero … y que, si los propietarios de los casinos no ganasen dinero… no existirían los casinos.

Todo esto me hace pensar en lo que está ocurriendo con las vacunas del Covid. En la dualidad “salvar vidas-ganar dinero” los ganadores son los que se están hinchando de ganar dinero vendiendo las vacunas al mejor postor. ¿Qué hacen los gobiernos para que una vez por todas las vacunas se conviertan en patrimonio de la humanidad? NADA… como los supervisores de los mercados financieros ante operaciones exclusivamente especulativas que no aportan nada, ni a las empresas y aún menos a la sociedad.

Buenas noches, buena suerte, Salud y Bien Común

Paco Álvarez

La Bolsa y la Vida

LOGICA: OTRO RUINOSO MAMOTRETO PARA INTENTAR RELANZAR EL FRACASADO PROYECTO DE LAS ALETAS

 

Una vez más, la Junta de Andalucía, se obstina en intentar convertir un apreciado y valioso Parque Natural, el de la Bahía de Cádiz, en otro Polígono Industrial ¡cómo si en la Bahía de Cádiz, lamentablemente, no contara con cementerios industriales abandonados que albergan estériles e infructuosos proyectos!

Dos sentencias condenatorias del Tribunal Supremo hicieron inviable el proyecto del macropolígono industrial en Las Aletas (Puerto Real), al invadir dominio público marítimo terrestre con actividades incompatibles. Esta fracasada y desafortunada intentona, ha conducido a “reinventar” el frustrado Proyecto, respetando esta vez el suelo protegido y ampliándolo con terrenos portuarios, polígonos industriales (Trocadero) y Zona Franca de Cádiz.

¿Tiene alguna lógica redundante el proyecto llamado Lógica? Ninguna, sólo el inexplicable empecinamiento en un modelo industrial periclitado y que no ha logrado sacar al tejido industrial de la Bahía de Cádiz del estancamiento y el desempleo.

Arrastramos tres proyectos de reindustrialización para la Bahía de Cádiz totalmente fracasados (la “Red Logística” camina en la misma línea):

  • Plan Reindus; promovido por el Ministerio de Industria (2008-2012). Más de 70 millones de euros de inversión, que fueron a parar a empresas que no existen o que no invirtieron en la Bahía de Cádiz.

  • Plan Bahía Competitiva, promovido por la Junta de Andalucía (2008), con un abanico de empresas fallidas o fraudulentas: Cádiz Solar, Visteon, Plasticur, Redelsur en Delphi…

  • Proyecto Bahía de Cádiz, promovido por la Diputación Provincial (2014), para la “identificación de oportunidades de ámbito tecnológico y de innovación para la reindustrialización de la Bahía”. 1,5 millones de los fondos FEDER y 400.000 euros de la Diputación para que Tecnalia, la EOI, Tecnotur y la Fueca no hayan sido capaces de vislumbrar esas “oportunidades” de desarrollo tecnológico. En cambio, la sociedad civil y sindical de Cádiz, apoyados por tres partidos políticos gaditanos y con la ayuda de más de 100 profesionales de la Comarca, si fueron capaces de elaborar un gratuito estudio, donde se ofrecían 123 Propuestas de creación de Empleo para la Bahía. A los que la Diputación, Junta de Andalucía y Gobierno Central, hicieron caso omiso.

En los proyectos que hemos podido analizar, presentados bajo el cobijo financiero del Plan Next Generation EU, hay también continuismo en muchas de las alternativas denunciadas, basadas más en gasto que en inversión productiva y sostenible.

LOGICA se dirige en la misma dirección. Es el reconocimiento implícito al propio fracaso de una entidad, el Consorcio Las Aletas, ahora en vías de disolución, que sin rendir cuentas ante nadie, sin rectificar lo que supuso un erróneo punto de partida, insiste una vez más en ofrecer una respuesta arcaica, ineficaz, caduca e inadecuada para abordar el cada día más urgente e inaplazable desafío: desarrollar una alternativa a este singular espacio y aprovechable recurso endógeno, basada en la sostenibilidad ambiental, social y económica, capaz de ofrecer un futuro diferente a las poblaciones que lo habitan, hoy sumidas en la precariedad, la desigualdad el desempleo y la pobreza.

Revestidas de ostentosas denominaciones, como laboratorio de inversión, parque tecnológico, plataforma logística…se insiste en unas propuestas estériles disfrazadas de competitividad, crecimiento y tecnología. Es clamorosa la falta de ambición, acierto y compromiso de todas las administraciones para cambiar la realidad socioeconómica de la Bahía de Cádiz. Es más de lo mismo, representará otra oportunidad perdida.

LOGICA, plantea insistir en los mismos y evidentes errores y fracasos de nuestra historia industrial reciente, vender, como innovación, una mera coordinación entre diferentes instituciones e instrumentos de gestión de las administraciones estatales y autonómicas: Ministerio de Hacienda, Junta de Andalucía, Autoridad Portuaria, Agencia Idea, Zona Franca, Red Logística de Andalucía…

El aprovechamiento de nuestros recursos endógenos y naturales, como son la recuperación de salinas artesanales, acuicultura extensiva de esteros, marisqueo social sostenible, pesca artesanal sostenible, cría de bivalvos, turismo de naturaleza, parque temático, investigación del patrimonio histórico y vitalización del patrimonio cultural, todas ellas compatibles con la protección como Dominio Público Marítimo Terrestre, quedan ignoradas. Y el compromiso del anterior Consorcio Las Aletas de “estudiar las medidas de protección ambiental más adecuadas para las marismas del rio San Pedro, incluyendo la posible ampliación del Parque Natural de la Bahía de Cádiz”, ni se menciona. Asimismo, el proyecto LOGICA mantiene expulsada a la sociedad civil de su diseño, participación, gestión y control.

La futura plataforma LOGICA, representa una iniciativa inútil, despilfarradora y que legará secuelas gravosas para nuestra Bahía. Se volverá a dilapidar dinero público bajo los intereses del modelo productivo neoliberal, al servicio del negocio y del lucro de sus agentes promotores, prolongando durante más años este sistema económico injusto, extractor de rentas y recursos y generador de desigualdad, precariedad, pobreza y deterioro medioambiental. Los gobiernos central y autonómico tienen el poder, pero no la razón. La sociedad civil puede y debe hacer que la parálisis y el estancamiento cambien.

Daniel López, Pedro Castilla y Juan Manuel Barrios

Colectivo LARS (Las Aletas Real y Sostenible)

21 de diciembre de 2020

Bien Común frente al Gran Reinicio del Foro Económico Mundial

El pasado 3 de junio de 2020 Klaus Schwab, Fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, presentó el lemai de la próxima conferencia a celebrar en enero de 2021. En su artículo, “Ahora es el momento de un gran reinicio”ii, parte del reconocimiento de la triple crisis sanitaria, económica/medioambiental y social que genera ansiedad y miedo generalizado en el mundo entero. Para enfrentarla, dice, es necesario cooperación y solidaridad internacional para conseguir el objetivo de “un gran reinicio del capitalismo” sobre la base de una profunda renovación económica y social basada sobre la educación, contratos sociales, condiciones laborales y un nuevo capitalismo verde “de las partes interesadas”, conseguido a través de la colaboración público/privada. La agenda de este gran reinicio tiene tres componentes esenciales:

1.-) Orientar los mercados a mejorar la distribución social mediante la coordinación fiscal y tributaria, nuevos acuerdos comerciales y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas”. La famosa Responsabilidad Social Corporativa.

2.-) Inversiones orientadas a objetivos comunes de igualdad y sostenibilidad. Utilizar los Fondos Públicos para promover infraestructura urbana verde e incentivar a las empresas a la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”.

3.-) Aprovechar la Cuarta Revolución Industrial “en pos del bien público” para hacer frente a desafíos sanitarios, sociales y medioambientales.

Concluye con la oportunidad que representa la pandemia del covid19 para reimaginar y reiniciar nuestro mundo forjando un futuro más sano, más equitativo y más próspero.

Vivimos en un mundo fracturado y desacopladoiii. El momento histórico de la bifurcación en medio del caos, donde emergen nuevas interrelaciones como la reciente Asociación Económica Integral Regional (RECP)iv firmada el pasado 15 de noviembre por 15 países liderada por China. Con sectores económicos entero en quiebra técnicav. Donde el liderazgo de países occidentales ha desaparecido, visualizado en el fracaso del último G20 y el abandono de Trump de la conferencia para ir a jugar al golfvi. Donde las consecuencias del deterioro medioambiental avanzan sin controlvii, marcando la contradicción principal de nuestro tiempoviii, a la que cualquier alternativa de futuro tiene que enfrentar y responder. Donde se requiere de la nueva utopíaix que aglutine la fuerza social necesaria para el nuevo horizonte de la Humanidad, compatible con los límites físicos del planeta y la justicia social.

En este momento crítico las tensiones entre las élites globalistasx, cuyo portavoz público es el propio Foro Económico Mundial (FEM) y las élites continentalistas, cuyo máximo exponente es Donald Trump que seguirá siendo presidente de EE UU hasta el próximo 20 de enero, se acrecientanxi. Además, el Gran Reinicio propuesto implica la remodelación del poder entre transnacionales, sectores económicos y zonas geográficas, por lo que la tensión intra-oligárquica es máxima, y puede abocar a decisiones temerarias de consecuencias incalculables, como la que estuvo a punto de tomar Trump de atacar abiertamente a Iránxii o la que se tomó de asesinar al científico nuclear iraníxiii. El futuro de la Humanidad está en juego, y pende de un hilo.

Es en este contexto en el que hay que analizar este nuevo intento de transformar este capitalismo agonizante, para poder seguir con la reproducción ampliada de capital, mientras avanzamos hacia el abismoxiv. Este lema de reiniciar el capitalismo suena muy parecido al de Sarkozy en 2009 de “refundar el capitalismo”, mientras se extendía las consecuencias de la gran crisis financiera de 2008, habiendo llegado a 2020 sin haber cambiado nada. Nos prometieron acabar con los paraísos fiscales y establecer el impuesto a las transacciones financieras (ITF) demandas que ATTAC había mundializado, y diez años después aún lo esperamos. El propio Klaus Schwabxv reconoce que su mayor preocupación es el riesgo de estallido de una crisis social, el mismo de Sarkozy hace diez años.

En toda innovación social se transitan cuatro fases: primero la propuesta es ignorada; segundo la propuesta es ridiculizada por utópica e irrealizable; tercero se asume en parte intentando administrarla para neutralizar sus aspectos más disruptivos e inasumibles por el viejo régimen en declive (que es la fase donde nos encontramos con respecto a la EBC, igual que hace diez años con las reivindicaciones de ATTAC) y, por fin, cuarta se asume su perentoria necesidad y se instalan. Cada fase señala un estado distinto de correlación de fuerzas entre clases sociales.

La Asociación para el fomento de la Economía del Bien Común ha cumplido diez años desarrollando la herramienta y metodología para orientar los mercados a mejorar la distribución social y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas”, significando un paso de mayor compromiso y eficacia en el desarrollo de la Responsabilidad Social Corporativa. La Matriz del Bien Común de la empresa es la herramienta más completa para implantar en su seno la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”. Así mismo, la herramienta de la Ciudad del Bien Común, desarrollada por un equipo multidisciplinar del grupo local de EBC Cádiz coordinado por el arquitecto Fernando Visedo Manzanares, es la metodología que implanta la métrica necesaria, utilizando técnicas de Big Data, no solo para la infraestructura urbana verde sino para el conjunto de los objetivos del desarrollo sostenible 2030. Que se debata el tema en el Foro Económico Mundial nos debe alegrar y estimular para seguir trabajando, porque nos demuestra lo correcto y bien encaminado de nuestros esfuerzos, sin que nos creamos que ya está conseguido. Debemos vigilar la coherencia de los actos, sin dejarlas en meras declaraciones bien intencionadas, y la exigencia de la transformación hasta el final. La Comisión Europea al aprobar los estándares GRI dejó fuera la Matriz del Bien Común, y Klaus Schwab habla sólo de “infraestructuras urbanas verdes” dirigidas claramente a la economía circular. El pleno desarrollo de la Economía del Bien Común es incompatible con la economía especulativa, el crecimiento infinito y la falta de democracia, inherentes hasta ahora al poder corporativo de las transnacionales.

Procesos cíclicos. El tiempo en la ciencia de la Vida.

La dimensión temporal une lo estructural con lo organizacional. Las estructuras y organizaciones económicas, sociales y políticas corresponden siempre a un determinado corte temporal dentro de la historia evolutiva de la Humanidad. La complejidad de la vida y la sociedad humana es su complejidad organizacional. Se superponen y luchan dos tiempos diferentes con sentido contrario. El tiempo de un sistema histórico que agoniza y el tiempo del nuevo sistema que surge desde su interior. Y el tiempo del nuevo sistema es poli temporal. Es decir, en cada ámbito territorial tiene su propio ritmo. Dependerá de la fuerza y capacidad organizativa para vencer las resistencias, lo que determinará su implantación en esa sociedad y lugar concreto.

Todo en el Universo está en movimiento continuo e interrelacionado. Incluso nosotros mismos como individuos estamos en continuo movimiento interno, y no sólo los electrones de los átomos que nos conforman, también cada uno de los sistemas de nuestra anatomía fluye sin parar, sin que perdamos nuestra consciencia de estabilidad y unidad. En las sociedades, la economía y la política ocurre igual. Cuando Marx incorpora la palabra “dialéctica” o “histórico” está reconociendo el movimiento continuo y el efecto tiempo como elemento esencial en todo proceso de transformación, porque todo movimiento tiene lugar dentro de un tiempo determinado.

Existen tres clases de ciclos económicos distintos en el seno del sistema capitalista: el financiero, corto de una duración media de 40 meses (Kitchin), medio, del que suelen hablar en medios políticos y prensa económica, de 6 a 8 años (Juglar), y largo, vinculado con cambios tecnológicos importantes, de 50 a 60 años (Kondratieff). Estos tres ciclos se superponen: en una onda larga se producen 6 o 7 medios, y en cada uno de estos se producen 2 o 3 pequeños. Estos ciclos económicos conllevan a su vez ciclos sociales de miedo/inseguridad o euforia social generalizadas. Pendiente de un estudio en profundidad, podemos observar así mismo que cada 250 años, más o menos, se produce una profunda transformaciónxvi. La sociedad se reestructura a sí misma: cambia su visión del mundo, sus valores hegemónicos, su estructura política, social y económica, sus artes e instituciones claves. En estos momentos estamos viviendo la transformación al postcapitalismo.

Hay ciclos de 6-8 años de acción-reacción social y política. En 1973 la oligarquía internacional reacciona a la revolución progresista del ciclo anterior comenzada en 1966-68 frustrándola con la financiarización de la economía y el neoliberalismo ideológico y político; así se repite en 1980, 1987, 1994, 2001, 2008 en una espiral continua de acción-reacción que avanza a través del tiempo. En 2014/5 comenzó el último ciclo de reacción conservadora a la consolidación del mundo multipolar de los BRICS, cuestionamiento del petrodólar y deslegitimación ideológica, con grandes movilizaciones sociales, fruto del anterior ciclo marcado por la crisis de 2007-8. En este nuevo ciclo que finaliza con el resurgir de las movilizaciones mundiales por el clima y la Vida, por la igualdad y la dignidad, y por procesos constituyentes hacia la ciudadanía universal y la democracia participativa, debemos planificar los objetivos a corto, medio y largo plazo, conscientes del impulso que recibiremos de la ciudadanía mundial cada vez más consciente de los retos y desafíos que enfrentamos como Humanidad. Es la hora, es el momento del Bien Común y de la EBC.

El Bien Común de la Humanidad es nuestra utopía. Implica la instauración del Estado del Bienestar a nivel mundial, sostenido por una fiscalidad armonizada que regule el movimiento de capital internacional y elimine los procesos de especulación financiera; la ciudadanía universal como nuevo Poder soberano que acabe definitivamente con las hambrunas, guerras, esclavitud y migraciones clandestinas, y permita enfrentar los efectos negativos del cambio climático con un mínimo de eficacia.

Estos ciclos en el tiempo son tendencias globales, como la órbita de la Tierra en torno al Sol, pero tiene singularidades en cada espacio territorial, de la misma forma que es verano en una parte del planeta e invierno en otra. El factor consciencia y voluntad es determinante en el devenir de los acontecimientos y en el buen fin del proceso.

Singularidades en el espacio/tiempo de esta gran transformación.

En los próximos 2-4 años se vislumbran negras perspectivasxvii. La crisis sanitaria sin terminar de superar; la económica/medioambiental y social en incremento, acelerada por la financiera, que puede llevar aparejada la desaparición del dinero metálico y Bancos centrales, dando paso a monedas digitales directamente controladas por las grandes transnacionales tecnológicas, como uno de los elementos esenciales del gran reinicio. De esta forma se le terminaría de sustraer el control del dinero a los Estados-nación y a las democracias actuales, poniéndolas de rodillas ante el poder omnívoro de las corporaciones. Y tensiones militares de incalculables consecuencias.

En los últimos cuarenta años de neoliberalismo y financiarización de la economía unas élites oligárquicas internacionales cada vez más reducidas, hasta llegar a 2.153 personasxviii según el último informe de Intermón Oxfam, han mantenido el control alimentando dos corrientes: por una parte, la economía de mercado basada en un modelo con bancos privados e intereses positivos que hace pagar por el capital a los que hacen uso de él y, consecuentemente, les hace fluir los capitales financieros a sus manos, provocando la desigualdad en el seno de una sociedad de consumo irracional; y, por otra, una geopolítica internacional que radicaliza los aspectos disgregadores, étnicos y locales de las religiones, alimentando un fundamentalismo de todas las religiones basado en una lectura literal y vaciada de su común universal que divide y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras.

En los últimos años se han generalizado los intereses negativos como forma de salvar a los propios bancos y grandes corporaciones a expensas de unos Bancos Centrales que monopolizan y privatizan el poder soberano de emitir monedas de la ciudadanía. Por otro vemos la demanda de la ciudadanía universalxix por diferentes pueblos y etnias. Y vemos como los máximos dirigentes religiosos se manifiestan por lo que les une y no por lo que los enfrentaxx Estos dos aspectos son incompatibles con el sistema capitalista a medio y largo plazo. Definen la gravedad de la situación en la que se encuentran los planificadores de la seguridad del sistema. Y explican la radicalidad de los ataques conservadores en el seno de las iglesias contra sus propios líderes religiosos que osan señalar este camino de unidad y fraternidad.

Que triunfe el proyecto de las élites globalistas manteniendo el enfrentamiento entre civilizaciones o, por el contrario, avancemos hacia la unificación de una única humanidad que permita el gobierno y la gestión racional de los asuntos comunes en el planeta Tierra, depende de la ciudadanía y de los actores políticos de diferentes ámbitos territoriales sobre los que se apoya la geopolítica internacional, que a su vez podemos identificar con siete civilizaciones, cuyo núcleo duro son sus religiones.

El mundo anglosajón: EE. UU., al que unimos Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que identificamos con el cristianismo anglicano y los cristianos fundamentalistas norteamericanos. Las cuatro grandes corporaciones tecnológicas que lideran las élites globalistas (GAFA) tienen su sede en EE UU, así mismo, tienen sede las grandes farmacéuticas y grandes empresas militares en el conjunto de los países anglosajones, pero como territorios se encuentran en declive desde su liderazgo anterior por la competitividad y consolidación de empresas chinas y el desplazamiento del eje al pacífico y Asia. El gobierno de Trump deja como legado la polarización social, alejamiento de aliados mundiales y falta de liderazgo internacional e interno. El primer gran reto de Joe Biden es intentar recuperarlo. Gran Bretaña está en una situación similar tras el Brexit y la posible pérdida de su poder financiero en este gran reinicio. A ambos les queda el poder militar, pero ya cuestionado ante las posibles innovaciones realizadas en este campo por China y Rusia. Además, el dólar está perdiendo posiciones como moneda de intercambio mundialxxi y, con ello, la capacidad de financiar su complejo militar-industrial a través del déficit.

Chinaxxii, al que identificamos con el marxismo/confucionismo. Su situación también es difícil y contradictoria; necesita del resto del mundo para vender sus productos y tiene una gran desigualdad interior; mantener su actual situación de bonanza pasa por hacerse independiente del exterior y desarrollar políticas de bienestar social y equilibrio interior rechazando decididamente los valores del capitalismo agonizante que muere; dice tener asegurado el futuro y ser autosuficiente, pero aún no lo es porque ve muchas amenazas en su futuro con fuertes pérdidas en sus reservas financieras con la caída del valor del dólar y es consciente de que debe emplear mucha prudencia ya que le espera un periodo económicamente difícil; debe cuidarse de los que intentan corromperla por que encierra una gran amenaza para su futuro; debe priorizar los asuntos internos hasta su momento, ya que deberá jugar un importante papel en la construcción del nuevo mundo que nace, fundamentalmente por la importancia de su población sobre el total de la humanidad; las dificultades que generará la difícil situación económica que viene le exige tener muy clara la visión de su papel en la crisis para no dejar pasar las valiosas y únicas ocasiones que se presentaran; deben ser más tolerante con las religiones que no suponen ninguna amenaza real para ellos. China debe superar muchos obstáculos y tiene muchas dificultades. Sin embargo, tiene un liderazgo nítido con el Partido Comunista Chino y Xi Jinping. Planifica a medio y largo plazo liderando la construcción de las nuevas interrelaciones con la política de La Franja y la Ruta, así como el reciente RECP. Se avecinan grandes cambios para los que debe prepararse, controlándose y siendo prudente, siendo frío en la toma de sus decisiones por que tiene una gran responsabilidad para el futuro de la humanidad. Su ciudadanía debería ser consciente de la importancia y de las obligaciones que tienen en este momento histórico y vigilar que un exceso de prudencia o de astucia de sus dirigentes les termine perjudicando. Sin China el proyecto del Gran Reinicio de las élites globalistas no tiene futuro, pero se encuentran con el Partido Comunista Chino y la fuerte personalidad de Xi Jinping que no pueden manejar libremente. En cómo se resuelva esta tensión se juega gran parte del futuro de la Humanidad.

Unión Europea, ya sin Gran Bretaña aliada incondicional de EE. UU., que identificamos con el cristianismo católico y protestante. Tiene una posición cómoda pero sin poder real y deseos de cambio para una toma de decisiones más operativa luchando por poder tener una identidad propia en el futuro; actualmente una situación económica envidiada por el resto del mundo, pero muy amenazada por la crisis sanitaria y financiera internacional y el cambio de correlación de fuerzas que esta conlleva; para enfrentarla necesita dotarse de los mecanismos de decisión e instrumentos autónomos de defensa del Tratado de Lisboa pero no tiene el valor de oponerse a los que impiden que desarrolle su unidad política y su propio modelo social, requisito imprescindible para que salga adelante; mantiene una política neoliberal desde la antidemocrática Comisión Europea y, aunque tiene capacidad de hacerse oír en el mundo, colabora con la política de miedo generalizado, la geopolítica de la fragmentación y enfrentamiento basado en el fundamentalismo religioso, y no admite que la crisis financiera y económica internacional la ha debilitado para el futuro; debe comprender el necesario cambio de nuestro tiempo, no dejarse engañar y comenzar a desarrollar la nueva política económica de y para la Vida, la Economía del Bien Común, en cooperación con el resto del mundo; el fatalismo no le ayudará a enfrentarse con los efectos de la actual crisis pero si emprende este necesario cambio le hará recuperar el impulso europeo y el apoyo del resto del mundo. La ciudadanía europea debe denunciar con fuerza y abiertamente que la miseria consecuente con estas políticas está provocando el alejamiento y frustración de los que confiaban en el sueño europeo, de dentro y fuera de la UE, y que la posibilidad de mejora y bienestar que se anunciaba será imposible de conseguir por el camino actual.

Rusia, que identificamos con el cristianismo ortodoxo. Está en una situación extraña y contradictoria ya que se siente superior, pero es ingenuo su deseo de grandeza con las perspectivas de futuro que tiene en la actual crisis sanitaria, económica/medioambiental y financiera internacional que tan sólo le traerá frustraciones y más responsabilidad; teniendo la capacidad de hacerse oír se deja deslumbrar por el modelo occidental del capitalismo agonizante, por lo que está perdiendo las ocasiones de mejorar la situación interna de su ciudadanía y, además, mantiene a sus verdaderos enemigos en su interior, necesita más bienestar social interno y nuevos valores acordes con la nueva época. La población sufre y seguirá sufriendo un largo periodo de preocupaciones económicas que supone una grave crisis interior que debe abrir el camino de la transformación hacia el nuevo modelo. El liderazgo de Putin es fuerte pero excesivamente personal. La alianza con China le fortalece, pero es consciente de su dependencia a esta. Su poder militar es su baza más importante y juega un papel clave en la consolidación del multilateralismo. Está en una situación peligrosa ya que las actuales tensiones internacionales le señalan como directo protagonista en una posible conflagración militar.

Israel, que identificamos con el judaísmo en su versión fundamentalista y radical sionista. Basa su política en combatir su inseguridad reclamando la ayuda de todos presentándose como víctima y acreedor de una deuda de toda la humanidad con ella; la verdad es que es su ambición la que perjudica a su ciudadanía y le provoca esta gran inseguridad, ya que nunca logrará sus objetivos de paz con la actual política; es incapaz de actuar abiertamente y reconocer la injusticia, iniquidad y responsabilidad de sus acciones, y se presenta como aislado y marginado pero en realidad es quién mueve los hilos de la geopolítica mundial a través del control y dirección del Grupo Bilderberg; en realidad no sabe lo que verdaderamente quiere y sus acciones no pueden tener ningún futuro a medio y largo plazo, teniendo que sufrir la inseguridad y la soledad internacional; la crisis que provocará el deseado por ellos ataque a Irán provocará una gran crisis interna en Israel que deben aprovechar para aislar a los radicales sionistas, la única posibilidad para un futuro en paz. La ciudadanía israelí debe denunciar que el sionismo es el verdadero provocador de las acciones bélicas y el que acaba con los deseos de reconciliación y las posibilidades de paz, que están realizando crímenes contra la humanidad y que son los que toman realmente las decisiones a través de sus lobbies, control de la banca internacional occidental y del Grupo Bilderberg de la geopolítica internacional en este capitalismo agonizante.

El mundo árabe, al que identificamos con el islamismo. Su situación interna está llena de contradicciones y enfrentamientos; han sido de los grandes beneficiarios de la economía basada en combustibles fósiles de las últimas décadas, y deberían tener buenas oportunidades de mejoría de su ciudadanía pero carecen de poder de decisión autónoma para ello; tienen cultura e identidad propia sobre la que pueden construirse los valores de la nueva era y están dispuestos a negociar la paz con Israel a pesar de las provocaciones continuas de este; los logros y las propuestas continuas es la forma de hacer retroceder las posiciones provocadoras y radicales de los israelíes; las naciones árabes deben esperar sus ocasiones, confiar en su propia identidad, mantener su alto grado de sentido solidario ante la situación que se generará con el posible ataque a Irán que pondrá a prueba la solidaridad entre ellos; confían en su solidez económica pero sus buenas perspectivas pueden ser de corta duración si no emprenden con rapidez el camino hacia los valores de la nueva época contrarrestando la influencia de los fundamentalistas islámicos. Su ciudadanía debe protagonizar un gran cambio ante esta nueva situación. El posible ataque a Irán acabará con la tranquilidad y exigirá de toda la energía y vitalidad del Islam para resistirse a su radicalización fundamentalista; esta resistencia debe ser aprovechada por la ciudadanía árabe para construir y modernizar sus instituciones políticas recuperando el atraso que le han provocado desde fuera en los últimos 42 años, indispensable para poder desarrollar entre ellos el espíritu de la nueva época, el “demos” del nuevo mundo que nace, por lo que es esencial que no se dejen arrastrar ni engañar.

India y el sudeste asiático, que identificamos con el hinduismo, budismo y religiones que partiendo de sumeria viajaron hacia el oriente. Excepto India, que está invitada y a la que se le espera, el resto se han incorporado al RECP. La situación que tienen está llena de contradicciones que les lleva a tener indecisiones y titubeos que les serán contraproducente; esperan buenas oportunidades de la actual crisis sanitaria, económica/medioambiental y financiera, ya que mantienen su propia moneda y controlan su política monetaria, pero se siente dependiente y falto de libertad sabiendo que el cambio de vida y de valores contravienen su más profundas tradiciones; el miedo a una vuelta atrás les atormenta y se defienden dentro de los parámetros de la política económica neoliberal; deben desconfiar de sus verdaderas posibilidades de desarrollo dentro de este mundo caduco y de sentirse a salvo de sus consecuencias; volver a sus actividades y valores integrados con la naturaleza asumiendo su gran responsabilidad con la nueva economía universal y cosmopolita para la vida que les permitirá realizarse sin contradicciones con su propia identidad, su propia forma de ser; deben rechazar las proposiciones poco claras que recibirán de los integrantes del Grupo Bilderberg. Su ciudadanía debe velar para que sus dirigentes no se dejen arrastrar por estos y superar su espíritu supersticioso, ya que poseen una gran vitalidad, son autosuficientes y obtendrán el éxito si logran superar sus miedos.

Latinoamérica, desde México hasta Chile identificado con la religión católica y las creencias ancestrales de los pueblos originarios. Su actividad es y ha sido muy importante para el nacimiento del nuevo tiempo y del “demos” de la humanidad en la década de los gobiernos progresistas. Latinoamérica en su conjunto y especialmente países como el Brasil de Lula, participando en la constitución del G-20 y fundador del BRICS; Venezuela, desarrollando una experiencia rica e innovadora que alumbra muchas de las claves del nuevo tiempo manteniéndose a pesar del cerco y acoso de EE UU; Bolivia y Ecuador aprobando sus Constituciones del Bien Vivir y Buen Vivir, reconociendo los derechos de la naturaleza y la ciudadanía universal por primera vez; y Cuba, que ha mantenido aislada, casi sin recursos durante años, pero firmemente las esencias de un modelo alternativo al actual manteniendo encendida la llama de la esperanza en muchos corazones, con sus errores y dificultades como ocurre con toda obra nueva que se realiza contra viento y marea, está jugando un papel clave en el surgimiento del “demos” de la nueva humanidad. El conjunto de Latinoamérica sale ahora de los años de reacción conservadora con golpes de estado, represión y asesinatosxxiii. Su tarea actual es reconstruir las instituciones UNASUR y Banco del Sur, consolidando los procesos constituyentes latinoamericanos. La lucha del pueblo chileno y la recuperación de Brasil para este proceso se visualizan como esenciales.

En cada uno de estos ámbitos territoriales hay diferencias y diversidad de tiempos en la consciencia, organización y liderazgos por Estados-nación. El análisis y su accionar es tarea a realizar por sus directos protagonistas sociales y políticos. Hay, sin embargo, un mensaje común para toda la ciudadanía y movimientos sociales: que el miedo no os paralicexxiv

Bien Común de la Humanidad como horizonte a establecer en 2026

El conocimiento y consciencia crítica de lo que acontece, más la decisión firme de actuar orientados hacia el Bien Común determinará el futuro de la Humanidad. El Poder es nuestro como Humanidad.

De igual modo que nuestro cuerpo, sentimientos y valores conforman una unidad inseparable en nuestra individualidad, en la sociedad ocurre lo mismo. Los objetivos que nos marcamos como comunidad tienen que ser coherentes con nuestras motivaciones y valores dominantes en la sociedad. La revolución neoliberal que sufrimos desde hace más de cuarenta años se basa en romper esta unidad y coherencia. El individualismo se enfrenta a la comunidad; la ambición personal al Bien Común; la avaricia y vanidad a la cohesión social y a la democracia participativa en la que nos reconocemos como seres interdependientes los unos de los otros, al amor que todo lo une.

El dinero siempre ha sido un medio y no un fin. Es el trabajo organizado de las personas el que satisface las necesidades sociales e individuales. El dinero solo logra hacerse indispensable si se convierte en barrera monopolizada y privatizada para el intercambio.

Desde la EBC saludamos y apoyamos la necesaria cooperación y solidaridad internacional, para conseguir el objetivo de satisfacer las necesidades inmediatas de las personas, la seguridad y tranquilidad en el porvenir, y en la participación real en la determinación de su propio futuro integrado en la comunidad de la gran familia de la humanidad, que a su vez es fruto y parte del sistema integrado de Vida que es Gaia, nuestro mundo. Para ello es necesaria una profunda renovación económica, social, política y de valores, basada sobre una educación intercultural e inclusiva, la justicia social, reducción del tiempo de trabajo, una nueva economía por y para la Vida, democracia participativa y los valores del Bien Común de la Humanidad.

Desde la EBC deseamos orientar los mercados a mejorar la distribución social mediante la coordinación fiscal y tributaria con impuestos directos y progresivos a la especulación financiera, a la riqueza, a la contaminación y a las rentas. Apoyamos acuerdos de comercio justo y la creación de las condiciones para la “economía de las partes interesadas” con la métrica de la Matriz del Bien Común, y una verdadera Responsabilidad Social Corporativa que abandone la inoperante “voluntariedad” para el marketing de las corporaciones.

Desde la EBC procuraremos inversiones orientadas a objetivos comunes de igualdad, sostenibilidad y participación democrática para la determinación, control y evaluación de las mismas. Utilizar los Fondos Públicos para promover infraestructura urbana sostenible, inclusiva y públicas; e incentivar a las empresas a la utilización de “métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”.

Desde la EBC reivindicamos aprovechar la Cuarta Revolución Industrial “en pos del bien público” para hacer frente a desafíos sanitarios, sociales y medioambientales, a la vez que reclamamos los beneficios de esta como Bien Común de la Humanidad, denunciando su privatización por una reducida élite no mayor que un “grupo de amigos”.

En los dos próximos años es previsible que todo se agrave hasta poner en duda nuestra esperanza de sobrevivir como especie. La reacción debe producirse al borde del mismo abismo. Es necesaria una movilización mundial en pos del Bien Común de la Humanidad, por un Congreso Constituyente del primer Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente. Y para ello debemos ir constituyendo Portavocías de la Humanidadxxv en cada uno de estos ámbitos territoriales. Elegir a las personas con más prestigio y reconocimiento mundial en cada uno de los seis ejes que de forma transversal han de constituir los criterios de actuación a partir de ahora para la humanidad: Medioambiente, igualdad, derechos humanos, economía para la Vida, interculturalidad y democracia participativa. Si hay una gran movilización mundial para 2024 podremos iniciar las nuevas instituciones en 2026.

Fernando Moreno Bernal

Coordinador/presidente EBC Andalucía

Cádiz, a 7 de diciembre de 2020

xxii China pone fecha de caducidad a la hegemonía de EE UU https://www.alainet.org/es/articulo/209604

Valores de la EBC frente al Covid19

Han transcurrido seis meses desde que se decretó el confinamiento en España por la pandemia del SARS-COV-2 (covid19). Y más de ocho meses, desde que se notificó su aparición en Wuhan (China), en los que nos bombardean los medios de comunicación con cifras de contagios y fallecidos. A fecha de 11 de septiembre 2020 en el mundo hay 28.764.183 diagnosticados y han fallecido 920.283 personasi. No podemos comparar con la gripe estacional que sufrimos cada año, ya que no se lleva un recuento tan meticuloso ni se consideran l@s asintomátic@s. El virus existe y está ahí. Hay que ser consciente y responsable en nuestro comportamiento ante él. Pero no tenerle miedo ni dejar que este nos paralice.

En estos seis meses ha aumentado nuestro conocimiento de lo ocurrido. El Instituto de Salud Carlos IIIii ha analizado las cinco causas que explican la mayor o menor incidencia por ciudades española, y el periodista Manuel Rico, desde Infolibre, viene publicando diversos artículos sobre fallecimientos en Residencias de mayores privadas, públicas de gestión privada y públicas de gestión pública por Comunidades autónomas y ciudades. Y RTVE con datos a 12 de septiembre publica el informe “Radiografía del coronavirus en residencias de ancianos en Españaiii Hay opiniones críticas ante las medidas adoptadas. Marea Blanca ha iniciado la recopilación de información para hacer un estudio por comunidades autónomas que se piensa publicar a mediados de septiembre. Considero necesarias las siguientes reflexiones desde la perspectiva de los valores de la Economía del Bien Común considerados en el Balance 5.0iv en el momento en que parece comenzar la segunda ola de la pandemia en España.

Es necesario no perder la perspectiva global donde se inserta el monotema del coronavirus. En estos meses la crisis medioambiental, económica, social y político/militar mundial ha seguido profundizándose. Las tensiones geopolíticas provocadas por la pérdida de liderazgo y confianza en la hegemonía mundial de EE. UU. se acrecientan. Las anteojeras del COVID19 han intentado ocultar sin conseguirlo las detenciones arbitrarias y asesinatos de líderes sociales y medioambientales en Chile, Colombia, Brasil, Honduras, etc., las revueltas raciales y sociales en numerosas ciudades norteamericanas, los bombardeos de Gaza y explosiones en Irán, Ajam (Emiratos árabes) Najaf (Irak) y Beirut prácticamente simultaneasv. El continuo vertido de miles de litros diario de agua radioactiva en Fukuyama. Los incendios de la Amazonía y el genocidio de los pueblos indígenasvi. El calentamiento y desaparición del permafrost en Siberia, con la liberación de cantidades ingentes de metano, más peligroso para la supervivencia de la humanidad que el virusvii. La crisis económica y social se dispara y un mar de deudas públicas y privadas amenaza con ahogarnosviii. La crisis civilizatoria, de valores dominantes, profundiza la desesperanza y la pérdida de confianza en un sistema productivo que no permite la supervivencia mínimamente digna de la nueva generación, de nuestra juventud.

DIGNIDAD

El artículo 43 de la Constitución Española reconoce el derecho a la salud de la ciudadanía (dignidad) obligando a las Administraciones públicas a organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas. En España es la atención primaria la encargada de esta tarea. El derecho a la salud se consigue promoviendo el bienestar general, por lo que en el apartado tres del artículo se habla de fomentar la educación sanitaria, la educación física y el deporte.

La medicina preventiva se contrapone a la medicina curativa. La primera procura que no existan enfermos, mientras que la segunda trata de curar a los que ya están enfermos. El artículo 43 sólo menciona la medicina preventiva como derecho humano. Y el éxito de la medicina preventiva, el ejercicio del derecho a la salud, choca abiertamente con los intereses privados en la salud como negocio. Mientras que la primera es pública y su éxito se consigue con la ausencia de enfermedad, la segunda si es privada con el objetivo de maximizar beneficios los alcanzará con el mayor número posible de enfermos tratados en la atención hospitalaria. Mientras más enfermos a curar más facturación y beneficios para las empresas privadas que se dedican a la salud como negocio.

Podemos decir sin exagerar que aquellas Comunidades Autónomas que llevan décadas reduciendo recursos a la Atención Primaria han estado menoscabando el mandato constitucional, atacando a la Constitución Española.

Esta tensión permanente entre intereses lucrativos de empresas privadas y el bienestar general de la población, el Bien Común de la sociedad, tan sólo puede eliminarse con una sanidad pública total. Para maximizar el beneficio privado en la salud tiene que reducirse al máximo la medicina preventiva, los dispositivos de Atención Primaria. Mientras más enfermos más beneficio. Mientras más enfermos más productos farmacéuticos se venderán.

Si observamos los países donde peores datos existen del COVID19 vemos que son Estados donde la sanidad pública no existe o es muy débil: EE UU, India, Brasil, Perú, Colombia, etc. Si observamos las Comunidades Autónomas con más problemas son aquellas que llevan décadas reduciendo la Atención Primaria y privatizando la sanidad en todos los campos: Madrid, Cataluña, Castilla-León y Castilla La Mancha.

Poniendo nuestra atención sobre el número de fallecidos vemos como dos de cada tres (67,33%) han sido residentes en centros de mayores, la inmensa mayoría privados o de gestión privada. La tasa de letalidad de mayores de setenta años no residentes (92% del total) es la misma que en el resto de la sociedad. El factor de riesgo no es la edad, es estar ingresado o no en un Centro de Mayores cuya finalidad última es el lucro, maximizar sus beneficios. Y no en todas las residencias ha tenido la misma incidencia el COVID19. Hay cadenas privadas de Residencias de Mayores propiedad de fondos de inversión con sedes en paraísos fiscales que han tenido alta incidencia en todos los países donde poseen Centros asistenciales: Italia, España, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, … Todos hemos visto el trato inhumano y vejatorio recibido en determinadas Residencias y la negativa a tratamiento médico y traslado a centros hospitalarios de estas personas mayores enfermas que han provocado sus muertes anticipadamente. Hay más de doscientos expedientes judiciales en marcha.

Si tenemos en cuenta que el 85% de los hospitalizados españoles han sido tratados con la polémica hidroxicloroquinaix podemos entender el gran número de muertes en España comparado con otros países. Porque la pregunta pertinente es ¿Si la hidroxicloroquina provoca taquicardia e infartos, el enfermo de COVID19 con antecedentes previos de enfermedad cardiopulmonar ha muerto por COVID19 o por el tratamiento recibido una vez ingresado en el hospital? Y hay que preguntar ¿Quién tiene la propiedad intelectual de la cloroquina y cuanto se ha facturado por los tratamientos?

SOLIDARIDAD Y JUSTICIA SOCIAL

Analizando las mejores prácticas en el mundo frente al COVID19 podemos aprender grandes lecciones de solidaridad. El país con mejor desempeño frente al coronavirus del mundo es Vietnamx que tiene más de 1.400 km de frontera directa y grandes relaciones económicas y sociales con China y una población estimada de 90 millones de personas. A 13 de septiembre tiene tan sólo 1.063 casos confirmados y 35 fallecidos. Y tenemos el curioso caso del Estado de Keralaxi en India, segundo país con mayor incidencia del mundo. En Keralaxii, sin embargo, el robusto sistema de salud pública y una cultura profundamente democrática que reside en los Consejos Comunales marca la diferencia con el resto de India. A fecha de 13 de septiembre tiene un 78,77% menos de fallecidos que la media de India por cada 100.000 habitantes. Con una población de 35 millones tiene 440 fallecidos mientras que el total de India con 1.352 millones de habitantes se acerca a 80.000.

En España también hemos aprendido lecciones de solidaridad con el covid19. Las Asociaciones vecinales han puesto en marcha más de 500 comedores sociales para atender las demandas de personas sin recursos ante la inactividad de determinadas Administraciones Públicas. Han sido las personas las que han respondido con solidaridad ante una crisis humanitaria sin precedentes y que está lejos de haberse superado.

En las Comunidades de vecinos grupos organizados se han hecho cargo de las personas mayores que viven solas, manifestando alguna que jamás se habían sentido tan acompañada como en el confinamiento.

En ciudades se han organizado por centenares a través de organizaciones sociales y ONGs para la asistencia a personas mayores y con problemas de subsistencia.

Y la falta de justicia social se visualiza como un gran problema para enfrentar esta pandemia. Los primeros casos del verano han estado provocados por las infraviviendas y condiciones indignas de vida de trabajadores del campo, la mayoría inmigrantes, y trabajadores de mataderos industriales con condiciones de trabajo insalubres. Y en Madrid con infraviviendas como las existentes en el barrio de Usera. Pero lo más indigno ha sido la negativa a traslados al hospital desde las Residencias de Mayores de personas enfermas en función de tener o no contratado un seguro privado.

No es verdad que covid19 no entienda de clases sociales. Lo vemos en Brasil, EE UU, India y en España. La desigualdad social y la carencia de recursos mínimos vitales es una de las causas que impiden una eficaz lucha contra el mismo. Y lo que vemos es que se aprovecha la excusa del covid19 para imponer determinadas políticas represivas como en Chile, Bolivia, Colombia, Brasil y EE UU. O para dar ya 1,3 billones de eurosxiii desde el BCE a grandes Corporaciones y entidades financieras al -1% mientras nos prometen 750.000 millones de euros en los tres próximos años a los Estados Nacionales con la incertidumbre de la condicionalidad. Los muy muy ricos se hacen aún más ricosxiv; y las entidades financieras se hacen aún mayores utilizando nuestro propio dinero a través del BCE para fusiones y compras.

SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL

El coronavirus COVID19 tiene su origen en la presión medioambiental ejercida por la actividad humana industrial y urbana conocida como zoonosis. Y no es el primero ni será el últimoxv. No podemos realizar una verdadera lucha contra el covid19 sin ir a sus causas profundas y atajar la posibilidad de nuevos coronavirus. En Andalucía ya tenemos el virus del Nilo, más peligroso y letal en caso de contagio. No podemos paralizar la actividad económica y social cada vez que aparezca un virus, como nuestro cuerpo no deja de respirar cuando nos infectamos.

La estrategia para enfrentar al covid19 se ha puesto en manos exclusivas de virólogos que la han enfocado exclusivamente desde la perspectiva de la industria farmacéutica, sin cuestionar su estructura empresarial de transnacionales y oligopolios que tienen mercados esclavizados como vemos con los tratamientos y las posibles vacunas; ni las contradicciones entre su interés en la maximización de beneficios privados y Bien Común. Pero la sociedad humana es el sistema complejo más sofisticado que existe. Las respuestas unilaterales y simples suelen crear más problemas que los que solucionan. ¿La vacuna es la solución o es el negocio?xvi

El 13 de septiembre se cumplió 50 años de la publicación del artículo de Milton Friedman que descarriló el capitalismoxvii en palabras de Antón Costas. Según Friedman la única responsabilidad social del empresario es maximizar el beneficio del accionista (añadiría mayoritario, porque del minoritario no se ocupa nadie) Esto no puede ser así. Y constitucionalmente está recogido en el art. 128 que el interés general está por encima. Hay que defender el Bien Común social, el interés general. Es necesario articular nuevas métricas de medición como la recogida en la Matriz del Bien Común 5.0 para las empresas. Con el covid19 la industria farmacéutica no lo está haciendo.

TRANSPARENCIA Y PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA

A pesar de la continua y agotadora información acerca de contagios, fallecidos, tratamientos, vacunas, aplausos, etc. la gran sacrificada y ausente ha sido la trasparencia y la participación democrática.

No hay trasparencia si no se habla abiertamente de los intereses en juego, y sobre ellos, elaborar democráticamente la respuesta intentando encontrar el posible equilibrio entre estos intereses, definiendo el Bien Común en este momento y en este país.

Por desgracia la ciencia en este sistema capitalista está condicionada por los intereses de sus financiadores y otros condicionamientos políticos. La propia OMS está condicionada por el lobby del oligopolio de las grandes farmacéuticas y Fundaciones privadas que la financian. Lo mismo podemos decir de la Agencia Europea de Medicamentos y de la Agencia Española de medicamentos y productos sanitarios.

Con la excusa de hacer “lo que dicen los científicos” se elimina toda participación democrática en la toma de decisiones y elaboración de estrategia frente al virus. Se renuncia a la Política. Para ello tienen que obviar las mejores prácticas en la lucha contra el covid19 como Vietnam, Nueva Zelanda, Islandia, Cuba, Dinamarca, Noruega, Venezuela o el Estado de Kerala en la India. Y en los resultados obtenidos en todas ellas destaca un buen sistema público de salud apoyado sobre una ciudadanía organizada y corresponsable en Consejos Comunales, asociaciones vecinales, voluntariado, etc. La ciudadanía libera su creatividad si se le informa adecuadamente y se le corresponsabiliza.

Delegar en los “científicos” traslada a la opinión pública la idea de incapacidad para defendernos personal y colectivamente. Nos hurta el Poder de decidir, creando las bases de una dictadura de los “expertos”, condicionados ideológica y vitalmente por las grandes empresas y laboratorios Farmacéuticos.

Ha faltado trasparencia sobre el origen del covid19; sobre las estrategias llevadas a cabo para su neutralización en China y países asiáticos; sobre los tratamientos y su efectividad; sobre actuaciones y comportamientos sociales necesarios; sobre las vacunas y su efectividad; … Y sobre los grandes negocios y beneficiarios de estas actuaciones.

Es patético y descorazonador observar la falta de cooperación y el despilfarro que conlleva la competencia entre Farmacéuticas en la obtención de la vacuna, saltándose todas las reglas que nos habíamos dado para salvaguardar un mínimo comportamiento ético y de responsabilidad social en la investigación y desarrollo de nuevos productos.

Desde la Economía del Bien Común debemos decir con claridad que al covid19 y otros virus que ya están entre nosotros, o estarán en un próximo futuro, se les enfrenta con más Dignidad, Solidaridad y cooperación, justicia social, corresponsabilidad medioambiental, trasparencia y democracia real.

Es el momento para que desde el Gobierno de España se les exija a las empresas y laboratorios farmacéuticos la elaboración de su Balance y Matriz del Bien Común, e ir exigiéndolo a todos los proveedores públicos.

Fernando Moreno Bernal

Campo de Energía EBC Cádiz

Cádiz, a 14 de septiembre 2020

Propuestas económicas tras el Covid-19

Tras bastantes días de confinamiento, se perciben en la sociedad sensaciones encontradas; por un lado hay un cierto alivio por la relajación de las medidas sanitarias, pero por otro continúa una alta preocupación de ver que esta situación no ha concluido. Y todo ello se refleja tanto en las conversaciones de personas como en las opiniones de los teóricos expertos.

Ha comenzado una nueva fase donde hay que tomar decisiones para solventar los problemas que acarreará la crisis sanitaria, y muy especialmente la de dar solución a las dificultades económicas que en breve aparecerán. Los grupos de presión, con intereses económicos, ya están moviendo toda su maquinaria, con un único objetivo, acaparar la mayoría de los recursos disponibles y que sean otros los que paguen esta nueva crisis, con un modelo económico incapaz de dar una respuesta equilibrada, como desafortunadamente sucedió en la anterior de 2008.

En situaciones de grandes crisis, como la que estamos pasando, las soluciones suelen ser “extremas”, y la ideología dominante en la sociedad suele capitalizarlas a su favor, sirva como referencia las medidas tomadas tras el huracán Katrina en Nueva Orleans , donde las élites extractivas siguieron con sus políticas depredadoras; pero en ocasiones anteriores se encontraron soluciones completamente diferentes, como fueron las políticas económicas y sociales tras la segunda guerra mundial, que generaron el período de mayor desarrollo en la historia de la humanidad, sobre todo en el mundo occidental avanzado. Por tanto, no hay una sola vía para resolver los problemas, aunque el mensaje que figura en los “media” nos indique una única forma para salir de una crisis como la que se avecina, a pesar de que la historia constata una y otra vez que esa solución no funciona, como evidencia el fracaso de los programas de austeridad que se empeñó en aplicar la UE a partir del 2010.

Esta partida, en la actualidad está por jugar, y diferentes movimientos sociales y ONGs, que creen en la equidad como factor de desarrollo, están empezando a moverse, una de ellas es el “Manifiesto2020, por una sociedad justa”, cuyas propuestas económicas exponemos a continuación:

I. Establecimiento de una Renta básica universal.

II. Redistribución renta/riqueza (Desigualdad): Políticas fiscales altamente

progresivas y lucha contra la pobreza.

III. Fomentar la economía real sobre la especulativa: Producción de proximidad,

apoyo a la economía solidaria, regulación tasas “Tobin” y “Google”.

IV. Solidaridad internacional y UE: Dotación suficiente a la cooperación al

desarrollo, frente la Europa de las naciones recuperar la de las personas.

V. Garantizar las pensiones con su revalorización permanente, y acabar con la

brecha entre hombres y mujeres.

Estas propuestas tienen un objetivo integrador de valores compartidos, por lo que el Manifiesto2020 ha considerado no entrar en el detalle, dejando su desarrollo abierto a todos sus participantes en una búsqueda de consensos. En esta dinámica desarrollaré a continuación una propuesta basada en las aportaciones que han realizado en los últimos años, diferentes autores de la economía con una visión no convencional, como: Joseph E. Stiglitz, Christian Felber, Thomas Pikkety,…

Estas propuestas, tienen un punto en común, la búsqueda de una sociedad justa, donde todos los individuos tengan una subsistencia digna, y donde las desigualdades actuales, tanto internas como entre países, sean erradicadas. A pesar del rigor analítico de los autores anteriores, el “mainstream” de economistas, periodistas afines al neoliberalismo, etc., ha intentado, de forma vana, en los últimos años, descalificarlos a nivel profesional, con un discutible éxito, pero eso sí, han conseguido a nivel social que su mensaje cale entre la gente normal, la cual sigue creyendo firmemente todos sus mantras, y cualquier propuesta que se aparte de ese pensamiento único, da la sensación que nos llevará directamente al abismo.

El desarrollo siguiente es un intento de hacer ver a la mayoría social que hay otras propuestas económicas, basadas en hechos empíricos, que posiblemente den las soluciones que el modelo neoliberal actual ha sido incapaz de dar a los problemas económicos actuales. La exposición será muy lineal, propuestas económicas donde todo gasto está sustentado por un ingreso en unas condiciones normales de la economía, y en situaciones extremas como la actual, con un cierto déficit pero con viabilidad de futuro.

Una sociedad justa es aquella que es capaz de dar acceso a todas las personas a los bienes esenciales que necesitan: la alimentación, la educación, la salud, el derecho al voto y, en general, la participación plena de todos en las diversas formas de vida social, cultural, económica, cívica y política. Para ello el estado debe servir de equilibro a las desigualdades que la propia sociedad genera, y una herramienta efectiva es una fiscalidad altamente progresiva, la cual además genera un alto desarrollo sostenible para todos sus miembros, como la historia lo demuestra en el periodo 1945-1980 (esto son datos, no opiniones).

Nos apoyamos en las propuestas que Thomas Pikkety realiza sobre este asunto, y que resumimos en la siguiente tabla, en la cual desaparecen los impuestos indirectos (IVA), este impuesto es el más injusto de los actuales, dado que paga el mismo IVA un multimillonario que un indigente. También indicar que en contra de los mensajes interesados de “entendidos” en economía, dichas propuestas afectan de forma fundamental a los grandes patrimonios y a las rentas muy altas, no más de un 1% de la sociedad, y que a pesar de esta colaboración fiscal más alta, para ser exactos más justa, que no se preocupen porque seguirán siendo ricos. ¡Por tanto olvidémonos de los mensajes apocalípticos que surgirán!

La propuesta anterior, por novedosa, puede parecer que llevará a la sociedad a territorios desconocidos, lo cual en cierta manera es cierto, pero en realidad es una propuesta fiscal similar a la que realizaron desde los años 30 del siglo pasado hasta los años 80 los grandes modelos del capitalismo neoliberal, EE UU y el Reino Unido, y, como es bien sabido, el mundo tuvo durante ese período el mayor desarrollo que conoce la Historia. Por tanto, no la descalifiquemos simplemente por ideología, y aportemos debate en las cifras propuestas o en los métodos, pero está claro que es realizable y que puede ser implementada con éxito, no como todas las propuestas de austeridad aplicadas por la ideología neoliberal, que aparte de no conseguir resolver el problema, han generado un incremento exponencial de la desigualdad.

La propuesta de Piketty recauda sobre el 50% de la renta del país (incluyendo las cotizaciones sociales), y afecta principalmente a los patrimonios y rentas más altas, el resto de los contribuyentes verían mínimamente afectadas sus aportaciones. Pero, por contra, genera los recursos suficientes para hacer frente a todas necesidades de un autentico estado social, empezando por una novedad que a buen seguro a muchos sorprenderá, la posibilidad de generar una dotación de capital a todos los jóvenes cuando lleguen a la edad de 25 años, de esta forma las desigualdades de acceso al capital según donde se haya nacido se amortigua de forma significativa, y el mensaje de “meritocracia” del sistema actual se haría más creíble.

Otro aspecto que cubre esta propuesta fiscal, es la posibilidad de una renta básica anual equivalente al 60% de la renta media después de impuestos. Para dar una visión global, el desglose de los siguientes impuestos progresivos es el siguiente: el impuesto progresivo sobre la propiedad (anual y sucesiones) recauda el 5% de la renta y sería suficiente para cubrir una dotación de capital para los jóvenes al llegar a los 25 años, equivalente al 60% del patrimonio neto; el impuesto progresivo sobre las rentas, equivalente al 45% de la renta, cubriría con un 5% la renta básica anual, y con el 40% restante daría respuesta al estado social y ecológico.

En un estado justo, todos aportan de forma progresiva según lo que tienen, por lo que es una anomalía que en la actualidad haya territorios que escapan a la fiscalidad de los estados, como son, las operaciones que las transnacionales imputan a otros estados (normalmente “paraísos” fiscales o con sistemas de elusión fiscal), y las operaciones especulativas llamadas de “alta frecuencia”. A esta anómala situación de desigualdad hay que dar una solución justa, con las llamadas tasas Google y Tobin.

La Tasa Google se aplicaría a todas aquellas transnacionales que operan a nivel mundial con un volumen de operaciones superior a 500 millones de euros, y de más de 3 millones en el territorio español, a las que se gravaría con un 3% de todas sus operaciones reportadas por los ingresos de publicidad online, intermediación y venta de datos de usuarios en territorio español.

La Tasa Tobin, o impuesto a las transacciones financieras (ITF), es un impuesto indirecto que gravaría con un 0,2% las operaciones de compra de acciones de empresas con una capitalización bursátil superior a los 1.000 millones de euros, o sea, 34 de las 35 empresas del Ibex, pero no al resto de empresas que no alcancen dicho valor. Este impuesto solo lo pagarían las personas que compran y vendan acciones de esas grandes empresas. Este impuesto junto con otro referente al “carbón”, aunque es un impuesto indirecto, compensa una externalidad negativa que provocan ambas situaciones, lo lógico es que si se resolviesen dichas externalidades negativas dichas tasas deberían desaparecer.

Las propuestas anteriores son de aplicación general para la consecución de una sociedad justa, y son atemporales. En la situación actual provocada por el Covid19 hay otras acciones que son fundamentales para salir de una forma u otra de esta crisis, y de ellas dependen en gran manera la actuación de la UE en su gestión, por lo que debemos exigir soluciones que pongan el foco en las personas y no solamente en los intereses económicos y financieros de los grandes grupos de presión, con una propuesta de implementación de los que han sido llamados “coronabonos”, no podemos encadenar una nueva rueda de deuda en los países que más han sufrido la pandemia, y que abocaría, sin duda, a otra situación como la de 2008-2010. Puede y debe existir un justo equilibrio entre la responsabilidad de quienes reciben ayuda y la cooperación de la UE en la solución. Una UE en la que prevalezcan los intereses egoístas de unos estados, no tiene futuro.

Juan Manuel Martín

Coordinadora Manifiesto2020, por una sociedad justa

Campo Energía EBC-Valladolid

Vivienda colaborativa Alicante

El mundo está cambiando. Las Comunidades y las Finanzas también

Precisamos aplicaciones prácticas que puedan contribuir a que nosotros los ciudadanos, percibamos que una “economía de abajo a arribaes ya parte de nuestra realidad cotidiana.

Este es el propósito de esta acción, en la que se quiere, además de crear riqueza Social, Económica y Medioambiental. que las personas puedan, con algunos de sus ahorros (se puede participar desde 1.000 €), participar de la Financiación Ciudadana Directa, en proyectos que puedan “palpar”, en los que puedan conocer a las personas beneficiarias, sabiendo a quiénes beneficia y cómo

En Ágora Viviendas Colaborativas “Cohousing, en suelo público de Alicante, se está creando la Primera Comunidad del Bien Común en un Cohousing en Europa.

Y ya es posible que vuestra Inversión Socialmente ResponsableISR”, pueda ser partícipe activa de esta importante evolución en nuestros propios entornos. Con el propósito de ir extendiendo y normalizando esta forma de ahorrar, y conseguir al tiempo una rentabilidad del 2% anual y garantías, generando a corto plazo trabajo y salud.

Aquí tenéis más información de cómo se puede participar

Ejemplos en España Noticias

Eventos próximos para saber más:

Gracias por ser partícipes, ayudando a crear con acciones esta nueva realidad!!

Sobre la Vieja y la Nueva Normalidad

Desde los cuadros de organizaciones políticas que se auto ubican en el centro izquierda del arco partidario, desde los medios de comunicación que las apoyan y los/las tecnócratas que les asisten, se ha gestado su penúltimo gran servicio a la causa del Neoliberalismo progresista: el novedoso mantra de la Nueva Normalidad.

Se trata de una hábil, y sutil, estrategia para canalizar, y controlar, las previsibles reivindicaciones de la ciudadanía a favor de los cambios y transformaciones estructurales que necesita nuestra civilización en los ámbitos cultural, social, ambiental y económico. Cambios y transformaciones que se han visibilizado, en lo que el ruido y el humo político y mediático han permitido, en su amplitud y necesidad. Para el que quiera ver. Hemos tenido que afrontar una crisis sanitaria pandémica que ha mostrado dramáticamente las debilidades de nuestro sistema de salud pública y de nuestra red asistencial a los sectores más vulnerables. Veníamos de un intenso periodo de enormes ajustes y recortes de nuestro Estado del Bienestar. Recuerda lo llamabán Austeridad. Habíamos debilitado los servicios públicos transformándolos en “negocios”. Le llamaban privatización. Era por la eficiencia y la eficacia. Para minimizar, en lo posible, la catástrofe humana no hemos tenido más remedio que afrontarla con una paralización de la actividad social y económica, que tendrán repercusiones importantes en estos ámbitos, sobre la base de una larga depresión permanente, social y económica, de nuestras colectividades por el saqueo de lo colectivo y comunitario, por la transferencia de rentas y patrimonios de quienes menos tienen a quien más (transferencia inversa de rentas) en un proceso de concentración, de injusticia fiscal, progresivo y continuado. Recordáis la metáfora de la rana introducida en la olla que calentamos, poco a poco. Y todo en medio de un contexto de emergencia ambiental, que frecuentemente se olvida, de forma interesada, y que va a tener, en un corto espacio temporal, en apenas treinta años, efectos y consecuencias catastróficas de muchísima mayor intensidad y gravedad que la actual crisis epidémica.

Se trata de focalizar los deseos y las ansias de la ciudadanía; de dar, de una vez, solución a sus problemas cada vez más insoportables (desigualdad, desempleo, precariedad, deudas, desahucios, desinformación y desarraigo) y satisfacción a sus necesidades que se hacen endémicas; hacia otros problemas mucho más epiteliales y coyunturales y mayormente inducidos (consumismo) con grandes dosis de artificialidad. Son tácticas del proceso de mediatización que padecemos y que también describió Noam Chomsky en su ensayo Ilusionistas.

Se trata de distraer y confundir a la opinión pública, con la soflama disruptiva de esta Nueva Normalidad que conlleva la intencionalidad de fijar objetivos, retos y metas cortoplacistas y congruentes con los intereses del actual status quo que aspira, a pesar de sus dramáticos y nefastos efectos socioeconómicos y medioambientales, a prolongar, cuanto más tiempo mejor, su vigencia operativa y funcional.

Hablar de nueva normalidad además significa una referencia relacional a una Vieja Normalidad. Y en este sentido implica aceptar, apriorísticamente, como “normales”, aunque viejas, algunas cuestiones imposibles de ser aceptadas como tales:

¿Es normal que un 1% de la población humana detente el 95% de las rentas y patrimonios?. 70 millones de seres humanos disfrutan de una riqueza superior, prácticamente, en 100 veces de la que disponen 6.930 millones de seres humanos para su supervivencia. La mayor desigualdad de la historia de la Humanidad según los estudios empíricos de Thomas Piketty.

¿Es normal que haya 4.000 millones de seres humanos, más de la mitad de la Humanidad, que mal viva en entornos de hambrunas, miserias, insalubridad, ignorancia, explotación y marginalidad?. ¿Es normal que cientos de millones de niños y niñas, de nuestro planeta, vivan en la pobreza y sufra malnutrición en pleno siglo XXI?. ¿Es normal que hagamos, más bien, nada para evitar que en los próximos 2 años mueran 240 millones de de personas por causa de la hambruna que se está gestando?.

¿Es normal que hoy 1.000 millones de seres humanos sufran la indignidad de tener que abandonar su hogar por razones de violencia, de supervivencia, de persecución xenofóbica, de falta de condiciones de vida, de falta de futuro, de seguridad; y en estas condiciones límites reciban la invisibilidad, la insensibilidad, la insolidaridad, el desprecio y la indiferencia de otras colectividades humanas que oponen muros, barreras y campos de refugiados a su movimiento migratorio?. ¡O pagan estados sicarios para su confinamiento en condiciones indignas contra el derecho internacional o, todavía peor, los dejan morir en el Mediterráneo o en el Atlántico o en desiertos norteamericanos!. Países que, en muchísimas ocasiones, están en la génesis de sus sufrimientos y conflictos: tráfico de armas, saqueos de sus recursos naturales y la extracción y el comercio, mafioso y criminal, de sus riquezas y patrimonios.

¿Pude hablarse de normalidad, vieja o nueva, a una situación, que padece la mayoría de nuestra conciudadanía, en la que se han hecho, causalmente, endémicas las siete plagas bíblicas de nuestros tiempos globalizados: la desigualdad (caminar hacía un sociedad dual); el desempleo o, su alternativa única, el precariado; los desahucios (la vivienda como negocio despiadado y miserable que pisotea derechos); las deudas (nueva esclavitud) cómo única vía para obtener bienes y enseres del común de los mortales; el deterioro continuado del Estado del Bienestar (lo siguen llamando austeridad y es la ruptura unilateral del pacto social de la postguerra de 1950); la degradación del Estado Social de Derecho, de los derechos y libertades de la ciudadanía que estamos tardando ya 5.000 años, en medio ir conformando, la Humanidad en el plano individual, pero mucho más intensamente en lo colectivo; y la profundización en el desarraigo que produce, en nuestras sociedades, la desinformación y manipulación mediática, la pérdida de identidad, de su paisaje vital, de cohesión social y territorial, de autoestima colectiva, de impotencia social ante la injusticia social y la desigualdad de oportunidades y, lo peor de todo, de perspectivas de un futuro mejor para él y los suyos, para su descendencia?. Plagas que asolan la raíz de nuestra propia dignidad cómo seres humanos.

¿Se puede hablar de normalidad, vieja o nueva, cuando dejamos en el silencio, la invisibilidad y la inacción el abordar los profundos cambios y transformaciones que necesita nuestra civilización para ganar el futuro?.

Es criminal que en esta encrucijada civilizatoria, los mezquinos intereses de siempre, nos conduzcan hacia el desastre. Financiarización (poder económico), mediatización (poder mediático) y tecnocratización (poder tecnológico) son sus estrategias. Romper el Estado (debilitar lo colectivo), implantar la plutocracia (negar la igualdad) y la gobernanza canalla (gobernar contra la ciudadanía) sus instrumentos. ¡Me niego a considerar esto normalidad, ni vieja ni nueva!. Hay que negarse a aceptar que lo único, a que tengamos derecho a normalizar, sea a abrazar y besar a los seres queridos, a tomar copas con amistades y vecindad, a salir a cenar a restaurantes y bares, a ver fútbol, baloncesto y tenis, a salir a pasear o ir de excursión al campo o la playa. A comprar en centros comerciales. Y a volver al precariado. ¿Esta es la nueva normalidad, con condiciones y limitaciones añadidas, que nos prometen?. ¡Siguen considerandonos idiotas!. ¿Lo somos?. Ni Orwell lo hubiera imaginado tal cual, ni Kubrick lo hubiera expresado mejor.

El pasado día 6 de Mayo, apareció publicado en la Tribuna de Opinión de Le Monde, un artículo denominado «No a un regreso a la normalidad» suscrito por 200 representantes cualificados de la intelectualidad mundial. Un documento que ha transitado con muchísima más pena que gloria por el debate político y por los medios de comunicación en el mundo. También aquí. Interesa poco, en este sistema de fabricación de la opinión pública, este ejercicio de responsabilidad, reflexión cívica colectiva, concienciación ciudadana y radicalidad crítica por cuanto que atiende e interesa a la raíz de los problemas y busca enfocarnos sobre las cuestiones esenciales que abordar, sobre los retos, cada día más, inaplazables de nuestra generación y su descendencia.

En este Manifiesto abordan y concluyen muy sintéticamente tres cuestione esenciales que comparto absolutamente:

1.- La pandemia de la covid-19 es una tragedia. Que tiene la virtud de invitarnos a que nos céntremos en las cuestiones esenciales. La actual catástrofe ecológica forma parte de una METACRISIS civilizatoria: ya nadie, mínimamente riguroso, en la comunidad científica duda de la extinción masiva de la vida en la Tierra y todos los indicadores anuncian una amenaza directa para nuestras existencias. Sus consecuencias serán colosales, desmedidas. Tendrá la dimensión de un colapso global. Mucho más allá de las de una pandemia por grave que esta sea. La contaminación, el calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la destrucción de los espacios naturales conducen al mundo a un punto de ruptura. Acción para amortiguarlo y adaptarnos a las nuevas condiciones climáticas de la Biosfera, ya.

2.- El problema es sistémico. El Sistema Neoliberal, progresista o simplemente capitalista, es el problema. Ajustarlo es, ya, del todo insuficiente, si es que en algún momento lo pudo ser. El libre albedrío de unas élites extractivas insaciables en su codicia no puede ser la mano invisible que muevan las interacciones y transacciones entre humanos. La extracción ilimitada de recursos naturales, la generación continuada de residuos y contaminación están en la génesis misma de la emergencia climática. El crecimiento infinito y el consumismo nos ha llevado a negar la propia vida: la de las plantas, la de los animales y la de un gran número de humanos. Estamos traspasando los límites que una Biosfera finita nos impone. El modelo productivo que sustenta es insostenible. La toma de decisiones en manos del capital un desastre de dimensiones catastróficas. Acción para aplicar principios y estrategias de Economía Ecológica y sustituir el Sistema Neoliberal por su alternativa Social y Sostenible, ya.

3.- La solución está en la ciudadanía. Solo la implicación, el compromiso y la participación de la sociedad civil pueden hacer posible este cambio y transformación radical, de nuestra civilización, que se requiere, a todos los niveles de su estructura. Reconstruir un Estado Social de los Derechos y Libertades, individuales y colectivas, fuerte y justo. Consolidar una Democracia Real. Implantar una Gobernanza Social. Sustituir el actual Sistema Económico. Anteponer el Interés General y el Bien Común. Toda esta tarea ingente es imposible sin el compromiso masivo ciudadano y exige audacia y coraje colectivo. Es una cuestión de supervivencia, tanto como de dignidad y de coherencia ética y estética de la Humanidad. Acción ciudadana para el cambio y transformación radical de nuestra civilización, ya.

Hoy, la cuestión sobre la mesa, bajo ningún concepto, puede ser: ¿Cuando llegara la Nueva Normalidad?. Esto es meramente un espejismo. La cuestión esencial es: ¿Cuando empezamos a desarrollar los actos imprescindibles para impulsar el cambio profundo que requiere nuestra sociedad?.

Mi esperanza tiene que estar en la Humanidad. En que nunca pueden hacernos perder la fe en la especie humana como individuos y como colectivo. No nos queda otra. Aquí en La Tierra tiene que primar la máxima: Mientras haya vida, hay esperanza. Pero eso sí, no lo demoremos mucho. A riesgo de que cuando queramos, ya no podamos. Ya sea tarde. ¡Ánimo Humanidad!.

En Chiclana de la Frontera a 1 de Junio de 2020.
Juan Manuel Barrios Blázquez.

De la peste ateniense (430 a.C.) al covid19 neoyorkino (2020 d.C.)

De la salud y bien de la comunidad al individualismo y mercantilización de la salud

El pasado nos da lecciones para interpretar los acontecimientos del presente. No se pierde el tiempo mirando la actual pandemia del covid19 a la luz de una de las más antiguas, de la que consta un relato por escrito casi exhaustivo, la peste de Atenas que brotó en 430 a.C., al poco de nacer la Democracia en Atenas. Repetimos las mismas preguntas que se hacían hace 2.450 años ¿De dónde ha venido esta peste? ¿Hay un culpable? La velocidad y modo de su propagación, su letalidad. ¿Cómo es que afecta a todo el mundo (desde Wuhan a N. York)? ¿Cómo evitar el contagio? ¿Da inmunidad el haber sido afectado y sobrevivir? ¿Habrá un rebote si se logra frenar la pandemia? ¿Podemos confiar en las autoridades sanitarias? ¿Estará controlada y mediatizada la OMS por los intereses corporativos y los beneficios de las grandes transnacionales farmacéuticas? ¿Realmente no hay tratamientos exitosos contrastados y otros erróneos?2 ¿Podemos confiar en la OMS? ¿Hay razones para dudar? ¿Quién hace frente a la crisis económica y social que lleva aparejada?

Vivíamos hasta el 29 de febrero (este año es bisiesto) en una atmósfera distinta: el telediario sólo hablaba de pactos de gobierno, del tema catalán, la caja de las pensiones; se decía que teníamos la mejor sanidad de Europa y el hambre del mundo no nos afectaba… También la ciencia creía estar en otra órbita: Dentro de poco seríamos como dioses, Homo deus: Breve historia del mañana (el libro de Yuval Noah Harari con un millón de ejemplares vendidos), casi inmortales mediante programación de nuestro ADN, mediante prótesis que sustituyen nuestros órganos (como si fueran de usar y tirar), seríamos como cyborgs que funden su mente con el ordenador.

Pero ahora la peste nos ha devuelto a nuestro estado natural; somos biología de la más elemental, somos víctimas de un miasma cualquiera, aunque tenga locos a los científicos de todo el mundo; somos de nuevo mortales, y ¡qué clase de mortandad! Nada nos ha de extrañar: la Peste de Atenas en Tucídides sigue a la euforia del Discurso de Pericles, y la Peste en Lucrecio al Progreso científico del libro V de su obra La Naturaleza.

La peste ha sido el azote de la Humanidad en todas las épocas históricas (de las prehistóricas ni hablamos): al menos desde las Plagas de Egipto (Éxodo 11.5) hasta las plagas contemporáneas: La gripe “española”, la del VIH, cuyos efectos nosológicos, poblacionales, sociológicos e incluso psicológicos estamos sufriendo todavía (basta con decir que en pleno siglo XXI hay 37 millones de afectados por el sida) y ahora la pandemia del Corona-virus, (tras el Mers y el Sars, coronavirus anteriores) que está causando una mortalidad millonaria. Ha sido también un tema literario clásico: Ya en la primera obra clásica, la Iliada (1.42-53) se desarrolla el sitio de Ilión en medio de una peste enviada por Apolo en castigo por un delito religioso que se purifica a base de rituales3. Pero la obra que primero ha descrito literariamente la peste detallando los síntomas, la más conocida e influyente entre griegos y romanos, ha sido el relato de Tucídides sobre la peste que asoló Atenas el año 430 (y que el propio autor padeció) en su obra La guerra del Peloponeso (GP). Este mismo hecho histórico de la Peste de Atenas es rememorado por Lucrecio en su libro La naturaleza (DRN)4. Es también un tema literario contemporáneo: Albert Camus o Alejo Carpentier han escrito sobre la peste.

ANSIEDAD ANTE LA PANDEMIA

Lo que en este momento del siglo XXI nos preocupa, en lo que se centran nuestros miedos ante el corona-virus o covid-19, como les preocupó a griegos y romanos, a Tucídides y a Lucrecio en las pestes que sufrieron ellos es ver a la Medicina boquiabierta y aprendiendo sobre la marcha, el estrés de los sanitarios y de las funerarias, ver acumulándose a la puerta de las UCIs a los afectados y en las morgues los cadáveres como ganado; ¿cuánto va a durar este estado de cosas? ¿cómo podemos librarnos del virus?

LAS FUENTES

Tucídides (1.22.2-4) es contemporáneo de la peste de Atenas y la sufrió él mismo: “… en cuanto a los acontecimientos que tuvieron lugar en la guerra,… relaté cosas en las que yo mismo estuve presente o sobre las que interrogué a otros con toda la exactitud posible… Me conformaría con que cuantos quieran enterarse de la verdad de lo sucedido y de las cosas que alguna vez hayan de ser iguales o semejantes según la ley de los sucesos humanos, la juzguen útil. Pues es una adquisición para siempre y no una obra de concurso que se destina a un instante”. La peste de Atenas ocurrió desde el verano del año 430 a.C. hasta el verano del 428; se cortó y rebrotó en el invierno del 427/6 una segunda vez hasta el invierno del 426/5. Duró por tanto cinco años. Fue una peste muy encarnizada que acabó con un cuarto/un tercio de la población.

No es el caso de Lucrecio que la estudia 400 años después. Pero eso no lo inculpa, por más que. Victor Hugo tache a Lucrecio de nihilista por haberse ocupado de este drama5: “Ont-ils des Spinoza qui frappent aux murailles, / des Lucrèce niant tout ce qu´on a rêvé, / qui du noir infini feuilletant les registres / ont écrit: Rien, au bas de ses pages sinistres, / et penchés sur l´abîme ont dit: L´oeil est crevé”. Su descripción es un episodio localizado al final de la obra,6 entre otras muchas emergencias naturales. El hecho de constituir el último fenómeno mirabile de los múltiples que se examinan en el libro, le ha dado ese carácter simbólico de pesimismo que se quiere ver en Lucrecio.

¿DÓNDE SE ORIGINÓ? ¿A QUIÉN ECHAR LA CULPA?

El miedo se proyecta hacia un culpable: en vez de calificarla por su especificidad médica, es mejor llamarla “gripe china” porque el primer brote lo fue en Wuhan. Mientras que Tucídides (GP 2.48.1-2) habla del posible envenenamiento de los pozos del propio puerto ateniense del Pireo, Lucrecio atribuye el origen a Egipto (DRN 6.1138-1143): “Esta es la explicación de aquella infección mórbida y el brote potente de muerte que llenó en otros tiempos de duelo las tierras de Cécrope, devastó los caminos y despobló sus ciudades. Viniendo del interior de Egipto, en donde había surgido, atravesó un vasto espacio por el aire y las planicies del mar fluctuantes y finalmente se echó sobre el pueblo entero de Pandión”.

¿SIN MEDICINAS? NI VACUNAS

Hoy nos escandaliza lo que oímos de los médicos: que están aprendiendo en estos meses sobre el virus. Tucídides (GP 2.51.1) insiste en la extrañeza (atopia) de algunos síntomas, en el comportamiento aberrante de la enfermedad y en la dificultad para caracterizarla. No se conocía la causa concreta de tanto contagio ni el correspondiente antídoto.

Pero la única actitud positiva ante la pandemia es la confianza en la Medicina, y su actividad racional. En lo que hacen los investigadores de todo el mundo hoy día, buscando el genoma del virus, los síntomas, el distanciamiento social, la búsqueda de una medicina que lo contrarreste o una vacuna. Toda investigación consiste en la búsqueda etiológica de la enfermedad: conociendo los síntomas se diagnostican o conjeturan las causas o los síntomas que faltan para completar el cuadro clínico. Tucídides renuncia a explicar las causas de la epidemia, sólo pretende describirla (GP 2.48.3): “Cada cual, médico o profano, que saque sus conclusiones sobre el origen de este mal, y sobre las causas que cree que están operando semejante trastorno”. Y sigue: “Yo, por mi parte, voy a contar cómo fue y expondré los indicios a partir de los cuales uno que los examine, en caso de que de nuevo vuelva a atacar, podría diagnosticarla mejor por contar con una idea previa, al haber estado yo mismo enfermo y haber visto también a muchos otros padecerlo”.

En cambio, Lucrecio dirá: “voy a explicar ahora a) cuál es la causa de la enfermedad b) y la procedencia de este brote súbito maligno, c) capaz de esparcir la muerte entre los humanos en masa y entre los animales en manadas.” Tres aspectos causales como se ve: las causas o fuerzas (dynameis, vires) que contienen tanto poder contaminante, su procedencia y finalmente la sintomatología del fenómeno de la epidemia7.

ETIOLOGÍA Y TRANSMISIÓN DE LA EPIDEMIA

La descripción de Tucídides tiene la secuencia propia de una etiología pronóstico. Vivian Nutton (2000: 65), citando a Herodiano, Historiae 6.6-2 (donde se narra una peste sufrida por el ejército de Alejandro Severo en el 232 p.C.), dice que la Medicina en la antigüedad consideraba la peste como una mera inadaptación al clima, no como la versión oficial que nos trasmiten hoy de contaminación por gérmenes, al margen de los cambios en los ecosistemas y el clima.

Lucrecio hace radicar en los gérmenes y su transmisión la causa de la epidemia: “[…] señalé antes en primer lugar que hay gérmenes de numerosas sustancias que producen la vida y, por el contrario, seguramente hay otros diseminados por el aire que producen la enfermedad y la muerte”. Es Lucrecio el primero y el único en hablar de gérmenes contagiosos, semina morbi, antes de llegar al De contagionibus de G. Fracastoro, aparecido en 1546. Lucrecio como los médicos epicúreos (Asclepiades, Celso y Sorano) hace radicar la intoxicación en la incompatibilidad (DRN 6.773-776) de las diversas sustancias y los receptores del cuerpo vivo.

Véase el parecido metodológico por la siguiente información. Madrid, 27 mayo (EFE).- “Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lidera un proyecto para desarrollar fármacos antivirales que impidan el transporte del coronavirus SARS-CoV-2, causante de Covid-19, dentro de las células, algo esencial para evitar su propagación por el organismo. El estudio se centra en los micro-túbulos, una estructura intracelular que podría ayudar a impedir el transporte del virus y a prevenir la hiper-activación del sistema inmunológico que desencadena la ‘tormenta de citoquinas’ durante el agravamiento de la Covid-19”.

La etiología es la búsqueda de un tipo de causa dinámica, una aitia o causa llena de potencia mórbida, que sea capaz de explicar tanta mortandad, como lo demuestra (PB 2.50.2; 2.50.1) el hecho de que incluso los animales carroñeros no se atrevieran ni a respirar el aire contaminado, menos aún a probar la carne de los cadáveres; no salían de sus guaridas. El perro fiel era el único en morir aullando lastimeramente por las calles, mientras esperaba a sus dueños. Pero también su transmisión a través del aire, del agua, de los alimentos y del medio sólido (DRN 1119-1137):Seguidamente este nuevo contagio o pestilencia, o cae en las aguas, o se deposita en los mismos frutos del campo o sobre otras substancias que son alimento del hombre y pasto del ganado, o también permanece suspenso en la misma atmósfera, y no podemos respirar este aire contaminado sin hacer penetrar su infección en nuestro cuerpo.

Corrupción: cielos, aguas, alimentos, aire → respiración, ingesta → peste

Obsérvese el interés ecológico que tienen los autores8. Sin embargo ni Tucídides ni Lucrecio aluden al contacto corporal por contingencia.

UNA AGONÍA SIN SEDACIÓN

Ambos autores describen las transformaciones y disfunciones fisiológicas y psicológicas que producía la peste mediante la enumeración de los síntomas. Se inicia la descripción de los síntomas progresivos de descomposición de los afectados. Se van recorriendo los distintos miembros del cuerpo siguiendo el eje cabeza-extremidades desde los vv. 1144-1181: cabeza (1145-1146), fauces (1147-1150), pecho y corazón (1151-1167), vísceras (1168-1181). Tucídides: “La enfermedad recorría todo el cuerpo, de arriba abajo, comenzando primero por asentarse en la cabeza…”

Se describe seguidamente la agonía en su momento crítico (DRN 1182-1196): La tensión agónica se marca mediante una descripción de los síntomas de forma paratáctica a la carrera. Al final Lucrecio (DRN 6.1208-1214) describe el instinto de supervivencia”, el “agarrarse a la vida” a costa o a pesar de las graves mutilaciones y pérdidas tanto de miembros como psicológicas que sufrían: la pérdida de los ojos que llegaban a arrancárselos y amnesia.

LA DESESPERACIÓN: En el fragmento del DRN (1230-36 & 1245), se habla de la desesperación de los afectados, que constituía un factor de muerte añadido. Puede parecer exagerado que la desesperación produzca la muerte; pero también Tucídides mantiene que la athymia privaba de la capacidad para resistir a la peste (GP 2.51.4). Es un círculo vicioso: la reacción de desesperación ante una muerte cierta, llevaba a la muerte.

¿INMUNIDAD?

Tucídides demuestra tener conocimientos más avanzados que la Medicina de su época al reconocer esta “specific acquired immunity” de los afectados que habían sobrevivido. Lucrecio no lo sigue en esto. Los médicos hoy dudan de la inmunidad del covid19 o al menos reducen su duración. Los resultados de los test de prevalencia en España es de un 5%, lejos del 60% que crearía una barrera que impediría la libre circulación del virus.

EL PÁNICO Y LAS SEGUNDAS VIVIENDAS:

Lo primero es la actitud inevitable de miedo al contagio y la búsqueda de su evitación. En este momento de desesperación uno se pregunta: ¿qué puedo hacer por mí y por mi familia? Estamos ante una situación patética, no ética, para la que no cabe más esperanza que la posible curación médica o la huida. El frag. 339 Usener de Epicuro dice: “sobre cualquier otra cosa se pueden tomar medidas ante una necesidad, pero en lo que respecta a la muerte, habitamos todos una ciudad sin murallas”. La llegada a Atenas de los campesinos (que venían ya afectados desde sus aldeas) y su hacinamiento en pleno verano fue un factor agravante y propagador de la Peste incrementando el número de apestados (DRN 6.1252-1271). A su vez los atenienses también escapaban de la urbe: “Y lo mismo da que nosotros, buscando el cobijo de otro cielo, emigramos a países que luego nos son insanos (…) o cualquier otra cosa contraria a nuestras costumbres, capaz de hacernos enfermar con su repentina llegada. “

LA SOLEDAD Y LA SOLIDARIDAD, ATENCIÓN A/DE LOS PARIENTES:

Muchos desasistían a sus parientes por miedo al contagio y otros dentro de su impotencia se esforzaban por cumplir con el obsequio de los funerales (DRN 6.1237-1246). Hoy día los familiares se quejan de no haber podido acompañar en las UCIs y residencias de mayores a sus parientes en la agonía. Quizás el aspecto más positivo, al menos en España, de la pandemia haya sido la solidaridad que ha surgido individual y colectivamente.

RITOS FÚNEBRES (DRN 6.1272-1286)

Las familias se quejan aún más por la forma en que se ha tratado a los cadáveres: de forma casi anónima, como ganado, encerrados en morgues esperando su funeral, sin poder asistir más que tres personas al entierro. En la antigüedad no había hospitales (los hospitales son invención árabe, véase El Médico de Noah Gordon): los moribundos estaban tirados por las calles y sus cadáveres iban a parar a los templos. La iniciativa de alojar a los apestados y pordioseros e incluso utilizar los templos como depósitos de cadáveres, no fue de las gentes movidas por un supuesto desprecio a los lugares sagrados (como afirma Tucídides, GP 2.52.3), fueron precisamente los sacristanes (aedituentes), los que lo hicieron y por razones humanitarias: “el dolor apremiaba por encima de cualquier consideración”. Hoy han sido las Asociaciones de Vecinos y las propias comunidades las que han cumplido este papel ante la desaparición de determinadas instituciones públicas. Los enterramientos constituían un aspecto importante del culto que se vio depreciado por la necesidad: “ni tan siquiera el rito fúnebre de la inhumación se observaba, rito con el que había acostumbrado aquel pueblo a enterrar a sus muertos”; no podían seguir haciéndose con la ceremonia y dispendio acostumbrados por falta de medios. La incineración, que sustituyó al enterramiento, se hacía para abreviar el funeral y ahorrar medios, hasta el punto de tener que robar los parientes las piras de otros. En esos momentos la religión y sus ritos quedaban suspendidos; el dolor presente lo dominaba todo”. Y todas las familias tenían parientes afectados o muertos (DRN 6.1237-1251).

CONSECUENCIAS SOCIALES y POLÍTICAS

Se produjo en Atenas tras la epidemia, según Tucídides (GP 2.53.1), una gran anomia: falta de respeto a la ley. Hoy vemos de nuevo la anomia traducida en la falta de acatamiento del aislamiento, en el hecho de que miles de personas evadan la cuarentena y salgan a las calles bajo el lema de la libertad de movimiento. Demuestra a la vez una desconfianza en el gobierno como conductor (asesorado por los especialistas) del estado de alerta. El gobierno ha asumido una tarea demasiado compleja: legislar a base de reglamentación, por lo que tiene que ir cambiando día a día. Eso lo hace menos fiable por las fallas y contradicciones ante la opinión pública, y los partidos de la oposición lo aprovechan (incluso lo engordan a base de fake news), y aducen el derecho humano a la movilidad.

El abandono de las buenas prácticas ecológicas, la no separación de contenedores durante la pandemia, manifiesta el poco valor que le asigna la Administración a la Ecología. Incluso el material de mascarillas y guantes está causando problemas para los que no hay nada previsto.

REPERCUSIONES MUNDIALES

Daniel Innerarity afirma en su libro Pan-democracia: “Podríamos decir que nuestros instrumentos de gobierno están diseñados para gestionar epidemias y no pandemias, en tanto que son instituciones locales y no globales. De ahí la primera sensación de impotencia frente a un fenómeno que exige una mayor integración política de la humanidad, en la línea de fortalecer las instituciones transnacionales o la gobernanza global y, en general, una transición hacia formas de inteligencia cooperativa, claramente insuficientes en el mundo en el que vivimos. La definición de democracia apunta a que todos los afectados por una decisión deben poder participar en ella, a que debe coincidir la comunidad de los afectados con la de quienes deciden. En este sentido, la crisis del coronavirus sería un acontecimiento pan-democrático, como todos los riesgos globales. Se da la paradoja de que un riesgo que nos iguala a todos revela al mismo tiempo lo desiguales que somos, provoca otras desigualdades y pone a prueba nuestras democracias”.

¿Cómo están de preparados los sistemas sanitarios de cada país? ¿Están corrompidos por las grandes industrias farmacéuticas? ¿Y los sistemas socio-sanitarios? Ya sabemos que 2/3 de los muertos por covid19 proceden de las residencias de ancianos. Cuando la sanidad es considerada como un derecho y bien común que hay que salvaguardar se da prioridad a la sanidad pública preventiva y, especialmente, a la atención primaria; mientras que cuando es considerada como una mercancía (cuanto más enfermos mayor beneficio) se desmantela la atención comunitaria y primaria y se centra en hospitales para curar, convirtiéndola en consumidora de fármacos ¿Hay una correlación directa entre infección/letalidad y sistema público o privado de sanidad? Y en la era de la información y transparencia ¿existe correlación directa entre las redes de residencias de mayores (domiciliadas encima en paraísos fiscales) y los excesivos casos de infección y muertes en Italia, España, Francia, Bélgica y Reino Unido?

¿Qué repercusiones económicas va a tener la pandemia? ¿Qué países o grandes Corporaciones farmacéuticas van a beneficiarse de los muertos, que ya se aproximan al medio millón? Las inversiones en material sanitario han sufrido sobrevaloraciones por culpa de las mafias internacionales, ¿va a ser igual con la industria farmacéutica cuando se encuentre el antivirus o la vacuna? ¿No sería más lógico que fuera la Humanidad en cooperación la beneficiaria del bien común que va a suponer la innovación farmacéutica? Y todavía tenemos suerte porque esta vez no se acompaña la pandemia, como ocurrió casi siempre, con la guerra, aunque estemos en medio de una guerra comercial insolidaria e inhumana.Hay una lección que el covid19 nos ha enseñado en España: Tenemos que cambiar el sistema de sanidad y la atención socio-sanitaria convirtiéndolos en públicos. Eso es la única garantía frente a futuras pandemias.

Como hace 2.450 años la mejor vacuna es el fortalecimiento de los sistemas inmunológicos de las personas basado en una alimentación sana, en el ejercicio físico, en un entorno medioambiental equilibrado, viviendo en una comunidad solidaria y cooperativa que dote de sentido vital la existencia: el bien común de la propia comunidad a la que se pertenece. Esta reforma es imposible con el actual sistema capitalista de salud en que han convertido la sanidad de España.

Antonio Ruiz Castellanos

antonio.ruizcastellanos@uca.es 1

Bibliografia

ALSINA, J. et al. La Medicina Hipocrática. Madrid, 1976.

GUZMÁN GUERRA, J. Tucídides: Historia de la Guerra del Peloponeso, Madrid 1989.

NUTTON Vivian: “The seeds of desease: an explanation of contagion and infection from the

Greeks to the Renaissance”. Medical History, 27, 1983, pp. 1-34.

VALENTI FIOL. Lucrecio: Sobre la Naturaleza. Barcelona, 1961.

1 Departamento de Filología Clásica, Fac. Filosofía y Letras, Universidad de Cádiz.

2 ¿Por qué en Europa se ha utilizado la hidroxicloroquina, ahora no recomendada por la OMS, cuando ya se les ha transferido miles de millones de dólares a la propietaria de su patente, y no el interferón utilizado en China, Vietnam, Cuba y Rusia con demostrado éxito desde el primer momento?

3 De ser un tema religioso pasó la peste (loimos) a ser tratada científicamente en el Corpus Hipocrático: así en Prognostica y en De epidemiis I & III (obras que se admite son auténticas y de finales del s. V. En De aere la infección colectiva se hace recaer sobre el medio ambiente que respiran todos los habitantes de un sitio: pneuma y miasma. Galeno describe también una peste que sufrió y de la que sobrevivió (165).

4 Pero no es el único escritor latino que se ha ocupado del fenómeno; el propio Virgilio la ha tratado en las Geórgicas 3.474-566; y Livio, Desde la fundación de la Ciudad 3.6.2-7; 25.26.7-11; Ovidio, Metamorfosis 7.523-613; Manilio, Astrología 1.880-895; Séneca, Edipo 110-201; Lucano, Farsalia 6.80-105; Silio Itálico, Púnica 14.580-617. La peste de la época de Justiniano (541 p.C.), que describe Procopio. Las pestes medievales, especialmente la Bubónica. Las pestes causadas por los europeos en la conquista de América.

5 Hugo, V. Les Contemplations, XXX, Magnitudo parvi. 1856.

6 igual que hacen otras doxografías; así las recogidas por Aecio, Epitome a Plutarco (III i-iv7) y las Eclogae de Estobeo Diels, H. Doxographi Graeci, 1879:442-444. Es interesante la correspondencia (p. 158) entre Lucr. VI y Aetius III i-iv8.

7 Sin embargo, todavía no se sabe cuál fue la etiología exacta de la Peste de Atenas. No hubo ni hay hoy un diagnóstico cierto sobre las causas de la peste histórica de Atenas. Si fue la viruela la causa, o si fue el sarampión, si fue tifus exantemático, la peste bubónica o gripe pandémica, la fiebre tifoidea, escarlatina, fiebres de Malta o brucelosis, leptospirosis icterohemorrágica, tularemia; fiebre de Evola, etc. O si fue sencillamente un envenenamiento, como también se sostiene. Y por lo tanto tampoco había un remedio o contraveneno específico para contrarrestar la causa que lo producía.

8 Para la transmisión, tanto Lucrecio como Tucídides siguen el tratado hipocrático Sobre los aires, las aguas y lugares, caps. 1-11.

Otro mundo es posible

Una opinión personal desde la perspectiva de la Economía del Bien Común y de otras miradas transformadoras.

Introducción:

Bastantes personas están diciendo que hay que cambiar muchas cosas después del confinamiento motivado por la crisis del COVID-19. Es una verdad necesaria, pero tenemos que empezar a concretar en que aspectos hay que cambiar, que calado tienen que tener los cambios a realizar, quien los tiene que pilotar, que papel tendremos que asumir la gente normal, etc. Para poder concretar más, esta propuesta general está subdividida en 10 apartados:

  1. Otro tipo de Empresa es posible.

  2. Otro tipo de Municipio es posible.

  3. Otro tipo de Conocimiento es posible.

  4. Otros Servicios públicos son posibles.

  5. Otro Sistema fiscal es posible.

  6. Otra Unión Europea es posible.

  7. Otra forma de relacionarnos con la Naturaleza es posible.

  8. Otra forma de Comercio mundial es posible.

  9. Otra Humanidad es posible

  10. Otro nivel de Conciencia es posible.

Porque pueden ocurrir dos cosas simultáneamente. Por una parte, que al salir del confinamiento nos olvidemos de los buenos propósitos que tenemos ahora debido a que estaremos ocupados tratando de volver a la “nueva normalidad”, máxime si vivimos con incertidumbre la situación laboral que nos espera.

Por otra parte, las élites van a utilizar todo su poder para orientar a su favor la salida económica de esta crisis. Según la filosofía del Gatopardo: “Cambiemos algunas cosas para que, en el fondo, todo siga igual”. O mejor todavía, la propuesta de Naomí Klein (1) sobre “La teoría del shock o del Capitalismo del desastre”, consistente en aprovechar el shock que producen las crisis en las personas que las padecen, para introducir medidas de precarización y recortes sociales mediante una acción combinada de grandes empresas privadas y los gobiernos que las protegen.

Yuval Noah Harari, en una entrevista en La Vanguardia dice que “a partir de la crisis que padecemos, hay gobiernos y personas que están intentando hacer cosas que hace unos pocos meses hubieran sonado totalmente imposibles…Hay una ventana de posibilidad que va a ser corta. Pronto un nuevo orden emergerá y se solidificará y, por tanto, este es el momento de influir en la dirección de la historia…Los medios de comunicación y los ciudadanos no deberían dejarse distraer totalmente con la pandemia”.

Por ello, tendremos que empezar a pensar que cambios sentimos que deberían producirse en el futuro inmediato. Una forma de hacerlo es imaginar ese “Otro Mundo Posible”. En palabras de nuestro compañero Fernando Moreno (2) en un artículo de abril de 2020:

Creamos el mundo imaginándolo.Convirtiéndolo en la utopía-meta por la que merece la pena caminar, esforzarse y luchar”.

Vayamos, entonces, a imaginar el mundo nuevo que queremos construir a partir de ahora mismo. Lo que sigue es solo una aportación inicial, una incitación a que tomemos conciencia de la tarea individual y colectiva que tenemos por delante. No estaría mal que se pudiesen formar grupos donde aportar nuestros sueños de un mundo nuevo, y de los caminos para materializarlos. Aquí van algunas pinceladas para empezar:

1.- Otro tipo de empresa es posible.

Otro tipo de empresa basada en la cooperación entre los grupos de interés que la forman: Proveedores, Financiadores (incluye al empresario), Clientes, Trabajadores/as y Entorno social.

Y donde entre todos esos grupos de interés se vivan unos valores fundamentales, tales como el respeto por la dignidad humana, por la justicia social, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, la democracia y la transparencia.

Teniendo presente en todo momento que una empresa necesita tener beneficios para poder subsistir. Y tener muy claro que el objetivo es la búsqueda del Bien Común, y no el afán de lucro. Y que el dinero y los beneficios conseguidos son solo medios para conseguir el fin.

Por lo tanto, el éxito de la empresa se medirá al analizar cual es su aportación al Bien Común. La mejor manera de analizarlo será mediante la confección del Balance y Matriz del Bien Común. El Balance financiero será un complemento adecuado para conocer la situación financiera.

También una empresa que pretenda alcanzar y mantener su tamaño óptimo, sin buscar un crecimiento irracional. Que busque la colaboración con otras empresas con las que se relacione, compartiendo con ellas aquellos aspectos que les funcionan bien.

Otro aspecto sería la limitación de la desigualdad de ingresos, consensuando un diferencial entre el sueldo mínimo y el sueldo máximo, en el que este último sea, como mucho un número de veces (consenso) el salario mínimo interprofesional. Y el principio de que a igual trabajo, igual salario.

Existe una Red de Empresas del Bien Común, que ya viven estos principios y valores. En algunos sitios trabajamos conjuntamente con la Economía Social y Solidaria, la Economía Circular, etc.

2.- Otro tipo de municipio es posible.

Un tipo de municipio donde el conjunto de cargos electos del ayuntamiento cuente con la ciudadanía y las organizaciones sociales y culturales locales para todo tipo de proyectos y actividades que se lleven a cabo.

Y ello, desde la consulta a la ciudadanía y organizaciones para conocer mejor sus necesidades, pasando por la aprobación de los proyectos, hasta su implementación colectiva cuando ello sea posible. Un medio importante es la confección del Índice Municipal de Calidad de Vida (Bien Común), que sirve de muestrario público de las necesidades locales.

Es de mucha ayuda en todas estas tareas la confección del Balance y Matriz del Bien Común, donde se integran también los funcionarios municipales, los proveedores y el entorno social. Nuestro compañero Luis Campos Saavedra está realizando un trabajo muy interesante sobre “Comunidades Vecinales del Bien Común”.

Y nuestro compañero Fernando Visedo Manzanares (EBC Cádiz), ha elaborado un proyecto denominado “La Ciudad del Bien Común”, que se define como una herramienta de gobernanza que pretende aplicar y evaluar los planteamientos de la Economía del Bien Común, formulados por Christian Felber, sobre un marco territorial afrontando el análisis de la ciudad con un criterio holístico”. “El objeto del proyecto se concreta en la identificación de un sistema estratégico de propuestas urbanas que podrán aplicarse a sectores que afectan a derechos básicos insatisfechos en la actualidad, como vivienda, energía o servicios, orientando a la ciudad hacia el bien común, dentro de la complejidad del mundo actual”.

Hay una Red de Municipios del Bien Común, que ya están implementando estos principios. Existe la posibilidad de que varios municipios realicen acciones conjuntas para formar una “Comarca (o Región) del Bien Común”. Un ejemplo en marcha sería: “Tenerife, Isla del Bien Común”.

3.- Otro nivel de Conocimiento es posible.

Nos fijamos en este apartado, principalmente, en lo relativo a la educación y a los centros educativos, incluyendo tanto la organización de los citados centros como los contenidos curriculares que se imparten.

La organización de los centros educativos se compone también de unos grupos de interés, tales como proveedores; equipo directivo; profesorado y personal de administración y servicios; alumnado y Ampa; y Entorno social.

La integración en el centro de todos los grupos de interés es fundamental para poder crear una “Comunidad de aprendizaje” abierta a toda la comunidad educativa con el fin de promover una educación lo más holística posible. La aplicación del Balance del Bien Común y su correspondiente Matriz, puede ayudar a orientar la organización y actuación de los componentes de dicha Comunidad.

La “Pedagogía Sistémica” es el resultado de aplicar los postulados de Bert Helinguer a la escuela. Se trata de ver la escuela como un sistema interconectado con otros sistemas. En el aula no ves solo a los niños y niñas, tienes que ver detrás de cada uno de ellos y ellas a sus sistemas familiares y circunstanciales que interactúan con ellos.

Respecto a los contenidos curriculares para los niveles de Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional, de la mano de los docentes de estos niveles, se está produciendo una renovación con la introducción, entre otros, de alguno de los siguientes aspectos: Educación emocional, Educación ética, Educación comunicacional, Educación para la democracia, Educación para descubrir la Naturaleza, Conocimiento del cuerpo. Y se está formando una Red de Centros Educativos del Bien Común.

El confinamiento debido al COVID-19 ha propiciado la utilización de la tecnología informática aplicada a la educación, y habrá que desarrollar esta posibilidad. Sin olvidar que la educación virtual no podrá sustituir nunca la educación presencial entre alumnado y profesorado, y entre el alumnado entre sí. Hay pocas cosas tan vívidas, socializadoras y emotivas como las relaciones humanas que se desarrollan en un centro educativo.

La Universidad tiene una complejidad distinta para el cumplimiento de sus tres importantes funciones: docencia, investigación y difusión del conocimiento. Por ello, la aplicación del Balance de Bien Común (BBC) y la correspondiente Matriz a sus formas de organización, presenta cierta complejidad. La Universidad Autónoma de Barcelona ha sido la primera que ha realizado el BBC.

Y la Facultad de Economía de Valencia, de la mano de Joan Ramón Sanchis, Director del Departamento de Organización de Empresas, ha puesto en marcha la primera “Cátedra de Economía del Bien Común”. Hay también una incipiente “Red de Universidades del Bien Común”. Hay también algunos grupos de profesorado que trabajan en esta línea. Y, periódicamente, se realizan cursillos de diferentes tipos para el alumnado universitario que lo solicita desde diferentes facultades.

4.- Otros Servicios Públicos son posibles.

Aunque desde hace bastante tiempo se ha visto necesaria la formación de una sociedad del bienestar, ha sido durante el confinamiento por la crisis del COVD-19 cuando ha emergido la importancia de los servicios públicos en general, y de la Sanidad en particular.

Esta crisis ha puesto de relieve los servicios sociales verdaderamente importantes en la vida de las personas corrientes: Sanidad, Educación, Pensiones, Dependencia, etc. que forman lo que se denomina el “Salario Social”, el cual se “percibe” con independencia de la situación laboral o personal que uno tenga.

Habría que revertir al sector público todos aquellos servicios públicos que o bien se habían privatizado totalmente, o bien habían conservado la titularidad pública (capital público) pero con gestión privada. Y esto a todos los niveles, sean estatales, autonómicos o locales.

Esto debiera incluir, no solo los servicios sociales indicados más arriba, sino también aquellos servicios básicos para la vida corriente de las personas, tales como luz, agua, gas, comunicaciones, transporte público, vivienda social, etc. y algún tipo de Banca Pública para operaciones gubernamentales relacionadas con las personas más vulnerables.

A esto habría que añadir la necesidad de dedicar un porcentaje importante de los ingresos públicos a la Investigación científica y al Desarrollo tecnológico (I+D) relacionado con los servicios públicos y con los sectores productivos, en especial con la agricultura para la alimentación de la población, aparte de la que se dedique a la exportación.

5.- Otro Sistema Fiscal es posible.

Para el mantenimiento y mejora del conjunto de servicios públicos españoles, así como para la atención al derecho de vivienda de los más desfavorecidos, y de otros derechos incluidos en nuestra Constitución, es imprescindible conformar un sistema fiscal justo, tal como exige la Plataforma por una Justicia Fiscal. Esta necesidad se hace más imperiosa desde el momento en que la situación económica se ha agravado debido a la crisis actual.

Según la web de GESTHA (Asociación de Inspectores de la Hacienda Pública), el fraude fiscal en España alcanza los 90.000 millones de euros anuales, de los cuales 20.000 MM corresponden a la economía sumergida, y los otros 70.000 MM corresponden al fraude de las grandes empresas españolas y a las multinacionales que operan en nuestro territorio, importes que suelen terminar en los paraísos (guaridas) fiscales.

Es por ello que la presión fiscal en España esta unos siete puntos por debajo de la media europea. A partir de la crisis actual, diversas plataformas están presentando paquetes de medidas para crear un impuesto específico para grandes fortunas y otro impuesto para las multinacionales.

Y otras medidas complementarias, como un impuesto sobre transacciones financieras especulativas. O no dar ayudas a empresas cuyo domicilio fiscal esté en algún paraíso (guarida) fiscal o similar.

Desde una visión más general, Thomas Piketty (3), con el fin de que disminuyan las desigualdades sociales, insiste en que “El sistema tributario de una sociedad justa debería estar basado en tres grandes impuestos progresivos: un impuesto progresivo anual sobre la propiedad, un impuesto progresivo sobre las herencias, y un impuesto progresivo sobre la renta (pag.1162)”.

Y sigue: “A mi modo de ver, los impuestos indirectos no tienen ninguna justificación real…En concreto, los impuestos indirectos sobre el IVA no permiten que la carga fiscal se distribuya en función del nivel de renta o del patrimonio” (pag.1186).

Según la Constitución del Estado libre de Baviera (4): “El impuesto de sucesión sirve también como medio de evitar la acumulación de patrimonios ingentes en manos de pocos”. Hay mucho que hacer en este tema.

6.- Otra Unión Europea es posible.

Con la crisis de 2008, pero sobre todo con la crisis actual originada por el COVID-19, se han puesto de manifiesto las deficiencias de todo tipo en la arquitectura de la Unió Europea (UE), que en los últimos tiempos ha tomado una orientación bastante neoliberal, y que está quedando claramente deslegitimada en los momentos presentes:

  • Habría que subsanar la carencia democrática actual, dando al Parlamento Europeo todos los poderes que debe tener una institución de este tipo, tanto desde el punto de vista legislativo como de control de las decisiones ejecutivas. Y la abolición de la unanimidad en las decisiones.

  • Ampliación de las funciones del Banco Central Europeo para que, además del control de la inflación, pueda ser prestamista en última instancia de los gobiernos nacionales de los países miembros, sin la intermediación de los bancos privados de la zona.

  • Muy importante sería la mutualización de las deudas nacionales mediante la emisión de bonos temporales, o la mutualización de los tipos de interés con la emisión de deuda perpetua.

  • Creación de un sistema fiscal europeo que acabe con la competencia fiscal entre los propios países miembros. Hay comportamientos que se asemejan, en parte, a los paraísos fiscales en países como Luxemburgo, Irlanda u Holanda.

Si pretendemos que la UE tenga una arquitectura más democrática, lo lógico sería que el proceso para lograrlo fuese también democrático. Una propuesta podría ser que en todos los países miembros se constituyeran convenciones democráticas municipales, cuyas propuestas pasarían a unas convenciones autonómicas, y las propuestas de estas pasaran a una convención estatal, cuyas propuestas serían las aportaciones de cada país a la reforma de la estructura de la UE.

Nota de última hora: Para entender las consecuencias de la crisis actual de España, tanto interna como en su relación con la UE, es imprescindible leer la serie de artículos que está publicando el profesor Juan Torres López (5). En uno de los últimos artículos, dice cosas como:

La respuesta de los líderes europeos a la situación económica más catastrófica de los últimos 75 años (si no más) es decepcionante”… “Obligar a que aumente la deuda y a que haya de devolverla en 10 años cuando se trata de hacer frente a un shock de dimensiones extraordinarias como el que estamos viviendo… es agrandar las brechas, ya de por sí amplias que ha abierto el modo de actuar de las políticas europeas y, en especial, el diseño del euro”.

“…es una prueba más de la irresponsabilidad y torpeza… que puede provocar una desafección creciente hacia el proyecto europeo entre sus poblaciones (se refiere a Italia y España), sino poniendo las bases para que se produzcan problemas económicos aún más graves en el futuro”.

7.- Otra forma de relacionarse con la Naturaleza es posible.

Una de las características más definitorias de nuestra relación con la Naturaleza es la interdependencia: no somos algo externo a Ella, !!! somos una parte de la misma!!!. Por eso, cuando la tratamos como lo hacemos, las consecuencias se vuelven contra nosotros. No es que la Naturaleza “se vengue” de nosotros, es que maltratarla es maltratarnos a nosotros mismos.

Traslado algunas acotaciones del artículo de Emilio Santiago (3-9-2018) en relación a la dimisión de Nicolás Hulot, ministro de Transición Ecológica y Solidaria del gobierno de Macron. El artículo centra el tema de fondo de una forma clarísima:

Hulot ha puesto el acento del problema en el modelo económico liberal. Ha dimitido tras chocar con dos realidades tenaces: la primera obviedad es que sin reducir el tamaño de la economía no se reducirá nuestro impacto desastroso sobre la biosfera. La segunda obviedad es que la telaraña de intereses creados pesa hoy mucho más que la voluntad de cambio de cualquier ministro-estrella.”

Mientras el crecimiento económico sea un precepto sagrado, la ecología estará obligada a rebajarse a marketing verde”. “Lo que le ha llevado a salir de la primera línea política no es una cuestión de partidos, sino el funcionamiento perverso de un modelo social. Y que este modelo tiene una base de colaboración activa inmensa entre la ciudadanía, cuya defensa abarca casi todo el espectro electoral”.

El crecimiento económico no es solo una decisión política a favor del capital. Es una inercia civilizatoria muy profunda, que no se podrá revertir sin generar inmensos trastornos. La telaraña de intereses creados alrededor de la expansión permanente de la producción y el consumo no la sostiene exclusivamente el 1%.”.

El dilema Hulot es: un gobierno que se tomara en serio la transición ecológica, también debería ser un gobierno dispuesto a una transformación socioeconómica radical. Al menos, tan radical como el ciclo reformista de los años treinta”. “Pero es una operación de altísimo riesgo que, además de un gobierno decidido, necesita una inmensa fuerza social que empuje desde abajo… y casi más importante es la creación de un tejido capilar de apoyo mutuo, identidad común y sociabilidad no mercantil en la vida cotidiana”.

Y, ahora, algunas frases que explican y amplían los conceptos anteriores:

  • El que crea que en un planeta finito puede haber crecimiento infinito, es un loco o un economista” (¿?).

  • El síntoma es el calentamiento global, la enfermedad es el capitalismo” (¿?).

  • El capitalismo es intrínsecamente perverso porque lo subordina todo a la consecución del máximo beneficio” (¿?). Un ejemplo de esto es la práctica de la Obsolescencia programada, consistente en producir objetos con fecha de caducidad muy corta, con el fin de aumentar las ventas y los beneficios, lo que conlleva el incremento del uso de minerales y de los desechos.

  • Somos la única especie capaz de exterminarse a sí misma (¿?).

  • Es el momento de preguntarse que es esencial y que no es esencial. Hay que funcionar con menos materiales y menos energía” (Yayo Herrero).

  • !!! URGE DECRECER !!! (Carlos Taibo).

  • El confinamiento demuestra que podemos vivir con menos” (Christian Felber).

La Economía rosquilla” (Kate Raworth) (6) describe con dos circunferencias concéntricas los dos límites que se le presentan a la humanidad para poder subsistir de forma justa. La circunferencia exterior describe el techo ecológico que no debemos traspasar en el uso de la Naturaleza. La circunferencia interior la comentaremos en el apartado 9.

8.- Otra forma de comercio mundial es posible.

A finales de la Segunda Guerra Mundial, se reunieron en Bretton Woods algunos dirigentes políticos para organizar el futuro de la economía mundial, creando el FMI y el Banco Mundial (y más cosas). En 1947, instituyeron el GATT que, básicamente, pretendía que se rebajasen los aranceles de todos los países, con el fin de favorecer el comercio mundial.

En 1995, se instituyó la Organización Mundial del Comercio (OMC), que no forma parte de las Naciones Unidas ni de los organismos creados en Bretton Woods. La OMC se creó con la finalidad de potenciar los tratados multilaterales de comercio e inversión. Pero debido a la complejidad de poner de acuerdo a tantos países, tanto en EE.UU como en la UE se llegó a la conclusión que era mejor realizar acuerdos bilaterales con los países individualmente.

De esta forma, se fomentaron las negociaciones de los llamados Tratados de Comercio e Inversión (TCI). La UE lleva ya negociados o en proceso de negociación más de 100 tratados. Pero hay uno, el “Tratado Transatlántico sobre Comercio e Inversión” (TTIP), que está considerado el “padre de todos los tratados”, que es el que durante bastante tiempo ha estado negociándose entre EE.UU y la UE. Después de un parón, parece que sigue negociándose en secreto.

Con estos tratados se está tejiendo una gran red jurídica a nivel mundial que concede a las empresas multinacionales (EMN) potestades por encima de las funciones y facultades de los estados. La suma de todos los tratados que se están firmando entre las naciones se está convirtiendo en una especie de supra – constitución global. En realidad, se trata de universalizar una mentalidad y unos comportamientos donde prime el afán de lucro y la maximización de beneficios a favor de las EMN, supeditando todo lo demás a este objetivo, sean personas, estados o naturaleza.

Para Christian Felber (7), “el comercio no es un fin en sí mismo, sino un medio al servicio de unos valores superiores que no se deben poner en peligro. Las libertades económicas solo son libertades instrumentales”.

Se debería volver al multilateralismo, pero con sede en las Naciones Unidas. “Si existe una organización internacional apta para servir al bien general del conjunto (Ricardo) y a la paz perpetua (Kant), ésa es la ONU”.

Se podría residenciar en la “Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo” (UNCTAD). Esta se creó en 1964, y perseguía sobre todo ayudar a los países pobres a detener la caída de precios de los productos primarios y asegurar ingresos aceptables. Pero fue abandonada por los países industrializados porque no aceptaban el deseo del Sur global de participar en la configuración de la globalización.

El residenciar la articulación del comercio mundial en la ONU (sin los derechos de veto actuales), “la convertiría en la sede del derecho económico internacional, marcaría las pautas a seguir en el camino hacia el Bien Común Mundial”, y ayudaría a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que, para el período 2015-2030, han aprobado la mayoría de países miembros de la ONU.

La plataforma “No al TTIP. Las personas y el Planeta primero” (8) conformada por más de trescientas organizaciones a nivel europeo, entre otros temas sobre los que está trabajando, prioriza actualmente estos tres:

  • Salida del Tratado de la Carta de la Energía, porque protege a las EMN y las energías sucias, utiliza el ISDS (arbitraje privado), conlleva la pérdida de dinero público, etc.

  • No firmar el Tratado UE – Mercosur, (del que existe un acuerdo preliminar), porque tendrá un fuerte impacto climático, medioambiental y sobre los derechos humanos.

  • Proseguir la negociación en la ONU de un Tratado Vinculante contra la impunidad corporativa, que permita la denuncia ante la justicia de las violaciones de los derechos humanos que realizan algunas EMN en países en desarrollo.

9.- Otra Humanidad es posible.

Las condiciones para que otra Humanidad sea posible, se han ido describiendo en todos los apartados anteriores. No obstante, se podrían citar algunos principios y valores más que también conforman el espíritu de la Economía del Bien Común:

  • Sustituir la competencia por la colaboración y la cooperación.

  • Sustituir el afán de lucro por la búsqueda del bien común.

  • Respeto por la dignidad humana de todas las personas que formamos la humanidad.

  • Compatibilizar la justicia y la libertad en todos los ámbitos de la vida.

  • Promover la sostenibilidad ecológica en los procesos de producción y en el consumo.

  • Práctica profunda de la democracia en los grupos y colectividades.

  • Promover la máxima transparencia en el funcionamiento de las organizaciones e instituciones de todo tipo.

Algunos de los aspectos que se tienen que aplicar para caminar hacia otra humanidad:

  • La Declaración Internacional de Derechos Humanos.

  • las normas de trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

  • La protección del medio ambiente a nivel mundial.

  • La protección de la diversidad cultural y biológica.

  • La protección de las poblaciones indígenas.

  • Los acuerdos contra los sobornos y la corrupción.

  • La implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Si volvemos a la “Economía rosquilla” (6) ya comentada en el apartado 7, podemos ver que la circunferencia interior muestra el Fundamento social”, que es el límite que determina los elementos básicos de la vida que no deberían faltar a nadie. La corona circular que queda entre ambas circunferencias, sería el espacio en que la humanidad podría prosperar de forma ecológicamente segura y socialmente justa.

El feminismo está haciendo una aportación fundamental en el proceso hacia la nueva Humanidad. Karl Max centró el análisis del capitalismo en el proceso de acumulación de la clase dominante, fruto de la explotación de la fuerza de trabajo durante el proceso productivo. El feminismo pone el acento en el proceso de reproducción y cuidado de la fuerza de trabajo, sin la cual la producción capitalista no podría subsistir.

Además de poner de relieve el proceso citado, el feminismo exige una forma de relación de igualdad social entre los géneros, aunque reconociendo y atendiendo también las diferencias biológicas entre ellos. Lo cual obliga a los hombres a replantearnos cual es nuestro papel en la nueva Humanidad. En la esfera pública tiene que existir la posibilidad de participación igualitaria de hombres y mujeres. Y el tema de los cuidados –de las personas y del planeta- alcanza un valor fundamental en la nueva Humanidad.

10.- Otro nivel de conciencia es posible.

Los cambios que realizamos en nuestra vida se hacen desde un determinado nivel de conciencia. Cambios de más calado necesitan ir precedidos o acompañados de un nivel de conciencia más profundo que, a su vez, comporta la asunción de una nueva escala de valores con los que nos manifestamos en la vida cotidiana.

Hay una tendencia a relacionarse las personas con similares niveles de conciencia, cuya actuación será más efectiva cuando el colectivo alcance su masa crítica.

Christian Felber (9) habla de cómo en su experiencia de relacionan Espiritualidad, Libertad y Bien Común:

De este modo me comprendía yo mismo como una parte del gran Todo…y esa totalidad no era inquietante u hostil, sino clara, armónica y profundamente pacífica; estaba llena de sabiduría y amor, y era expresión de una inteligencia más alta y sumamente creativa…”

Es nuestra responsabilidad escoger un estilo de vida más ético, solidario y justo; solo así cada individuo, más consciente de sí mismo, se convierte en un elemento más activo de la soberanía global”. “…quisiera animar a todos los lectores y a todas las lectoras a que escucharan a su propio corazón –y de este modo, encontrarse más a si mismos- así como a hallar un sentido y orientación a sus vidas”.

Por supuesto, lo que Felber comunica en su libro es su propia experiencia personal. Cada persona debe experimentar su propio camino personal. Los principios y valores que fundamentan la Economía del Bien Común se han ido desgranando a través de los apartados anteriores. Vamos a ver algunos de los aspectos que podrían caracterizar la actuación:

  • Visión global, actuación local. Se trata de que la visión global de cada tema sirva de orientación en la actuación en nuestro entorno.

  • Actuación de abajo a arriba. Que la actuación sea a partir de las unidades básicas de convivencia, tales como la familia, trabajo, municipio, centro educativo, etc. y de ahí ir subiendo a los niveles superiores.

  • No luchar contra nada ni contra nadie. Centrar todos nuestros esfuerzos en construir el nuevo mundo que deseamos, aquí y ahora. Pero aprovechando lo que de positivo pueda tener el mundo del que nos estamos alejando, silenciosamente.

  • Actuación sin violencia, desde la paz interior. Sustituir el “Si quieres la paz, prepara la guerra”, por el “Si quieres la paz, prepara la paz”. Es fundamental alcanzar y mantener el estado de paz interior. Si dentro de mí hay guerra, será muy difícil que se manifieste paz.

  • El fin de nuestras actuaciones es el bienestar de todas las personas (El Bien común global). El dinero, el comercio, la política, son solo medios para alcanzar el fin.

  • El fin no justifica los medios utilizados para conseguirlo. La Ética debe impregnar profundamente nuestro compromiso. La vivencia del Amor y la Compasión dan consistencia, claridad y fluidez a nuestras actuaciones, reafirmando el sentido de Unidad con todo lo existente.

Se decía al principio “Creamos el mundo imaginándolo…” Pero a veces nos resulta difícil imaginar como podrían ser las cosas relacionadas con ciertos temas más generales. Cuando esto ocurre, lo mejor es centrarse en imaginar sobre lo más cercano que tenemos: nuestro cuerpo y nuestro hogar; y luego, en nuestro entorno social.

Por otra parte, tendríamos que reflexionar sobre el concepto de UBUNTU: “yo soy porque nosotros somos”. Y este concepto se puede ampliar a todas las partes que están haciendo cambios, ya que todas merecen reconocimiento: “yo soy porque nosotros y la Naturaleza somos”.

Y para terminar, una canción que también nos puede ayudar a imaginar:

Imagine (10)

Imagina que no hay cielo
Es fácil si lo intentas
Ningún infierno debajo de nosotros
Sobre nosotros sólo el cielo


Imagina a todas las personas viviendo el hoy
Imagina que no hay países
No es difícil de hacer
Nada por lo que matar o morir
Y sin religión también
Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz
Puedes decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te nos unas
Y el mundo será UNO


Imagina que no tenemos posesiones
Me pregunto si puedes
No hay necesidad de codicia o hambre
Una fraternidad de hombres


Imagina a todas las personas compartiendo todo el mundo
Puedes decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te nos unas
Y el mundo será UNO.

Notas bibliográficas:

  1. Naomí Klein: “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”. Ed. Paidós. Y algunas entrevistas.

  2. Fernando Moreno: “Dimensión cultural y evolutiva de la Economía del Bien Común” (Artículo de abril de 2020).

  3. Thomas Piketty: “Capitalismo e Ideología” Ed.Deusto. Comentarios sacados del laborioso resumen realizado por nuestro compañero Juan Manuel Martin.

  4. Christian Felber: “La Economía del Bien Común” Ed. Deusto. Segunda Edición.

  5. Juan Torres López: Serie de artículos sobre España y Unión Europea, en relación a las consecuencias de la crisis del COVID-19 y su financiación. Edición gratuita.

  6. Kate Raworth: “Economía Rosquilla. 7 maneras de pensar la economía del siglo XXI”. Ed. Paidós.

  7. Christian Felber: “Por un Comercio Mundial Ético” Ed. Deusto.

  8. Plataforma “No al TTIP. Las persona y el Planeta primero”: Comentarios sacados de algunos documentos de trabajo de esta plataforma.

  9. Christian Felber: “La Voz interior. Espiritualidad, libertad y bien común” Ed. Oberon.

  10. John Lennon y Yoko Ono. Aunque la música es de John, parece ser que la letra se inspiró entre ambos.

Alberto Llucián – mayo de 2020.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO COMO ELEMENTO POTENCIADOR DEL TURISMO SOSTENIBLE

Dentro del marco de excepcionalidad que nos está tocando vivir con la pandemia global de la COVID-19, hay que señalar que junto a la alerta sanitaria existen otros peligros, especialmente el de la desactivación de la economía con la subsiguiente crisis en los resultados que ya sufrimos con la crisis económica de 2008 o incluso peores.

En el caso de Andalucía en general, y de Cádiz en particular, la dependencia del turismo y del sector servicios, a la cual nos hemos visto abocados, es enorme. Esto conlleva un problema añadido por la falta de diversidad económica, que obliga a la reflexión y el cambio. Especialmente el cambio del modelo turístico que ha de venir de la mano de la diferenciación con respecto a otros territorios.

El clima, el sol, la playa, la montaña, la gastronomía, la enología, los deportes, el mar, el idioma, son elementos conocidos y explotados a la hora de promocionar Cádiz como destino turístico, repitiendo una y otra vez el modelo tanto desde el ámbito privado como desde el ámbito institucional.

Pero aún tenemos más, mucho más, tenemos historia, tenemos cultura, tenemos tradición, tenemos características comunes y diferentes con todos aquellos que nos visitan y tenemos un LEGADO patrimonial. España es el tercer país del mundo en cantidad de patrimonio según la UNESCO y que se concentran principalmente en el sur y el levante. Nuestra identidad y los monumentos que la representan son tan atractivos para el viajero y los turistas como nuestra gastronomía, sin que hasta ahora hayamos desarrollado estos recursos de cara a la orientación limitada de nuestra economía.

A excepción de lo mínimo necesario realizado por la administración, obligado por la legislación, para la salvaguarda de nuestro patrimonio y de aquellos conjuntos que desde hace mucho tiempo son considerados patrimonio nacional como la Alhambra o los reales alcázares de Sevilla, no se ha potenciado nuestro patrimonio cultural, material e inmaterial, sino de manera tímida y muy secundaria.

El PATRIMONIO HISTÓRICO es cultura, es belleza y legado, pero sobre todo es un elemento diferenciador de calidad que hace que los visitantes se puedan decidir entre un destino que lo tenga o no. Además, hay que tener en cuenta que el público que busca estas experiencias con el patrimonio es un público con cierto nivel adquisitivo y cultural que no suelen estar afectados por la estacionalidad a la hora de decidir sus desplazamientos.

En definitiva, lo que la gente busca y recibe cuando nos visita es nuestra IDENTIDAD, quienes somos y como lo hemos plasmado a lo largo del tiempo en nuestra CULTURA.

Juan Miguel Pajuelo. Gerente Cultural y Arqueólogo de TripMilenaria S.L.